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Madrid
(España) |
14 de
Septiembre de 2007 |
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La SEEDO considera el balón
intragástrico como una opción válida para combatir la obesidad,
pero advierte de sus limitaciones. |
Junto con otras medidas tradicionales, como el
establecimiento de una adecuada dietética o la administración de
fármacos, la utilización del balón intragástrico se ha erigido en un
recurso útil para hacer frente a la obesidad, pero sus indicaciones
están limitadas y su eficacia sólo se mantiene si se acompaña de unas
correctas medidas nutricionales y de ejercicio. Así lo puntualiza la
Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), que ha
previsto la realización de una actividad científica sobre el uso del
balón intragástrico en su congreso nacional, que tendrá lugar el próximo
mes de octubre en Zaragoza.
Según subraya la Dra Pilar Riobó, participante en este taller y Jefe
Asociado de Endocrinología y Nutrición de la Fundación Jiménez Díaz de
Madrid, “la colocación de un balón intragástrico es una mera ayuda
para la pérdida de peso, por lo que debe usarse junto con un plan de
educación nutricional y un programa de ejercicio físico que ayudará a
mantener, tras la extracción del balón, la pérdida de peso lograda”.
En esta misma línea, el presidente de la SEEDO, el Dr. Basilio Moreno,
afirma que “el balón intragástrico es una opción más para el
tratamiento de la obesidad, al igual que la dieta, los fármacos o la
cirugía, pero hay que establecer muy bien las indicaciones”.
Creciente demanda
El dispositivo de balón intragástrico provoca la pérdida de peso gracias
a una sensación de saciedad que reduce la cantidad de alimentos
consumidos en cada comida, con lo que se pierde peso durante los seis
primeros meses. Durante este periodo, los pacientes deben asistir a
consultas periódicas y sesiones informativas programadas y aprenderán
los principios de unos hábitos alimenticios sanos, así como los cambios
recomendados en el estilo de vida.
El hecho de disminuir la ansiedad por comer permite perder hasta un kilo
por semana (una cantidad considerada idónea por los dietistas), durante
un periodo de seis meses, lo que supone un total de 20 a 30 kilos. Sin
embargo, la reducción real depende del seguimiento de la dieta y el
cambio de costumbres que deben acompañar a esta técnica, siendo la media
real de adelgazamiento de unos 15 kilos en esos seis meses.
Como explica el Dr. Basilio Moreno, “se trata de un balón blando y
dilatable que se inserta en el interior del estómago y se llena de una
solución salina estéril. Puesto que el balón ocupa parcialmente el
estómago, los pacientes se sienten llenos o satisfechos, lo que provoca
que coman menos y pierdan peso”. El balón intragástrico se implanta
mediante un sencillo proceso endoscópico que dura menos de 20 minutos
(al igual que su extracción) y que se lleva a cabo con apoyo de
anestesia, de modo que el paciente puede volver a su casa el mismo día.
Este dispositivo permanece implantado durante seis meses.
Dados sus excelentes resultados y su alto grado de seguridad, es
creciente el número de personas obesas que se interesan por este tipo de
intervención. “Hasta el momento, se han implantado 20.000
dispositivos en pacientes de todo el mundo, y la demanda continúa”,
afirma la Dra. Riobó.
Indicaciones precisas
Tanto la cantidad de peso que pierdan los pacientes como el tiempo que
puedan mantener dicha pérdida dependerá de cómo integren en su estilo de
vida los cambios relacionados con los hábitos alimenticios y el
ejercicio físico.
Habitualmente, antes de la implantación de un balón, como ayuda para la
pérdida de peso, se realiza una entrevista con el médico para comentar
las dudas y las expectativas, y evaluar las ventajas frente a los
posibles riesgos. También se recomienda realizar una entrevista
psiquiátrica y/o psicologica rutinaria.
Las personas posibles candidatas a utilizar este recurso deben cumplir
los siguientes requisitos:
- Ser mayores de 18 años.
- Padecer sobrepeso moderado, con un IMC (Índice de Masa Corporal) de 30,
o de 27 si presentan más de dos factores de riesgo comórbidos (como
diabetes o presión sanguínea alta).
- Padecer riesgos para la salud asociados con el exceso de peso.
- Estar dispuestos a aceptar un programa médico supervisado, serio y
eficiente de pérdida de peso.
Como problemas de la técnica, además de su precio (no suele ser
realizado por la sanidad pública y cuesta entre 3.000 y 4.000 euros),
hay que señalar la posible aparición de náuseas durante los primeros
días y un aumento de la acidez.
Un Congreso de referencia El balón
intragástrico será uno de los temas que se abordarán en el VIII Congreso
de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), que se
celebrará en Zaragoza del 24 al 26 de octubre y que pretende reunir a
más de medio millar de expertos nacionales e internacionales.
Desde las dietas milagro hasta la importancia de los alimentos
funcionales, pasando por el impacto de la obesidad abdominal en la
esfera cardiovascular o la trascendencia creciente del sobrepeso y la
obesidad en la población infantil, el Congreso servirá como
actualización de los retos y progresos que se han producido en los
últimos meses en este ámbito.
Entre los aspectos más atractivos de esta reunión, el presidente del
Comité Organizador, el Dr. Vicente Blay, destaca “el abordaje
multidisciplinar que se va a hacer de la obesidad, ya que se trata de un
problema en el que están implicados múltiples factores y actores”.
Por eso, en este abordaje se tendrán también en cuenta planteamientos
políticos e institucionales.
Más concretamente, este experto en Nutrición y Endocrinología resalta
del programa científico de este Congreso “el equilibrio que se va a
establecer entre investigación básica y su aplicación clínica, la
presencia de profesionales de la Atención Primaria y de la Pediatría, la
difusión de las últimas evidencias obtenidas con nuevos fármacos de
próxima autorización en España tanto en el terreno de la obesidad como
en el de la diabetes (como las incretinas)”. Además, está prevista
la presencia excepcional del profesor Claude Bouchard , presidente de la
International Association for Study of Obesity y también es destacable
la organización de un symposium sobre composición corporal, que será el
primero realizado en España y que contará con ponentes de distintos
países europeos. |