Madrid (España)

4 de Julio de 2006
El Comité de Neurología y Tráfico de la SEN y DGT dan unas recomendaciones para reducir el riesgo de accidentes de tráfico en pacientes con patología neurológica.

El pasado jueves, se celebró en el Colegio de Médicos de Madrid, la Jornada "Neurología y Conducción" en la que participaron expertos en tráfico y Neurología de la Sociedad Española de Neurología y de la DGT para abordar la problemática de las enfermedades neurológicas en la conducción. Las enfermedades neurológicas, agrupadas en grandes grupos clínicos como la epilepsia, los trastornos del sueño, el deterioro cognitivo, la enfermedad vascular cerebral, los trastornos del movimiento, las cefaleas y las enfermedades desmielinizantes, entre otras, constituyen una de las principales causas de restricción en la capacidad de conducción de vehículos en las personas que las padecen.

Conscientes de esta complejidad clínica, pero también de los importantes avances que se han producido en el diagnóstico, tratamiento y mejora de la calidad de vida de los pacientes neurológicos, la Dirección General de Tráfico ha solicitado a la Sociedad Española de Neurología su asesoramiento científico-técnico para lograr plasmar en la legislación actualmente vigente que afecta a este tipo de pacientes, las restricciones que puedan tener sus diferentes patologías neurológicas; no sólo considerando la enfermedad en particular, sino también el grado de afectación que ésta tiene sobre la capacidad de conducción; basándose además en las recomendaciones científicos-técnicas generadas en las conclusiones de los estudios disponibles hasta el momento, siguiendo las directrices de la Medicina basada en la evidencia y bajo el principio de una conducción segura.

Por su parte, la Sociedad Española de Neurología, consciente de la importante repercusión social de la labor encomendada, ha dispuesto la creación de un Comité de Neurología y Tráfico, con el fin de aglutinar a expertos en esta materia de los diferentes Grupos de Estudio de la Sociedad (Epilepsia, Demencia, Sueño y Tráfico), bajo la Coordinación del Dr. Jaume Burcet Dardé, que ha dedicado gran parte de su labor clínica y docente a valorar la verdadera repercusión que tienen las patologías neurológicas en la calidad de vida de los pacientes, siendo uno de sus aspectos la conducción de vehículos.

Este Comité ha sido muy activo desde su creación hace ya más de un año. Así, ha participado activamente en la Comisión de Sociedades Científicas para la prevención de lesiones por accidentes de trabajo, con una destacada participación en las reuniones científicas multidisciplinares, tanto en el ámbito clínico como en el docente.

La entidad clínica que ha iniciado las actividades del Comité ha sido la epilepsia, por múltiples razones: no sólo por su importancia epidemiológica, sino también por ser la que posee una legislación más detallada. Pero sobre todo, por la petición de la DGT de acompañar a esta Institución en el grupo de expertos europeos que asesorarán a la Comisión Europea en la armonización de los criterios de aptitud y las restricciones para la conducción para los conductores con enfermedades, en este caso con epilepsia.

La actual legislación española, como norma general, permite la conducción de vehículo particular a pacientes con enfermedades neurológicas en situaciones de adecuado control clínico, aunque las recomendaciones del comité de expertos europeos en epilepsia y conducción de vehículos aportan nuevas sugerencias de cara a realizar una valoración más individualizada y más cercana a los últimos avances científicos.

Las recomendaciones

Las recomendaciones básicas que realizó el Comité de Tráfico de la SEN en colaboración con la DGT se realizaron con el objetivo de reducir el riesgo de accidente de tráfico en pacientes con patología neurológica pueden resumirse en los siguientes aspectos:

- Mejorar la información que recibe el paciente sobre los riesgos viales que comparta la patología que padece.
- Conocer la repercusión de los tratamientos que recibe sobre su capacidad de conducción.
- Controlar otros factores que pueden tener repercusión tanto en su enfermedad, como en la conducción: consumo de alcohol, hábitos de sueño, etc.
- Adaptar la conducción a la evolución de su patología neurológica.
- No ocultar su enfermedad a los Centros de Reconocimiento a la hora de solicitar o renovar el permiso, por cuanto ello permitirá establecer las condiciones de conducción más seguras.
- Comunicar a su neurólogo asistencial que conduce y consulte cualquier duda respecto a la conducción de vehículos.