Barcelona (España)

14 de Septiembre de 2007

La exposición ambiental podría causar hasta 16.000 muertes anuales prematuras por cáncer de pulmón y problemas respiratorios en España.

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, SEPAR, advierte que actualmente en España se calcula que puede haber 18 millones de personas que respiran aire contaminado y que podrían calcularse hasta 16.000 muertes anuales prematuras por cáncer y problemas respiratorios relacionados con la exposición ambiental. La contaminación de la atmósfera incide en la aparición y agravamiento de enfermedades respiratorias. En España, a causa de la contaminación del aire fallecen 3 veces más personas que por accidentes de tráfico y casi 10 veces más que por accidentes laborales (comparativa según el año 2003).

La Dra. Pilar Cebollero, coordinadora del área de Enfermedades Respiratorias y Medio Ambiente de SEPAR, apunta que los problemas respiratorios derivados de la exposición al aire contaminado o derivados del cambio climático, se concretan en el empeoramiento de enfermedades preexistentes como el asma y la EPOC, el aumento de los ingresos hospitalarios por enfermedades respiratorias, la aparición de problemas alérgicos, la aparición temprana de enfermedades respiratorias en los niños, la pérdida en la función pulmonar e incluso el cáncer de pulmón.

Hoy, hasta 80 ciudades españolas superan los límites establecidos por la directivas europeas que fijan los límites de los contaminantes que deben considerarse. Asimismo, los ciudadanos no tienen un conocimiento claro de la situación del aire que se respira y de las consecuencias de la contaminación sobre la salud pulmonar.

La Dra. Cebollero, recuerda que según un informe de la OMS, un 25% de la mortalidad en el mundo es atribuible a factores ambientales. La contaminación atmosférica merma la salud y la calidad de vida de los ciudadanos y daña el entorno natural. Éste es un problema global que afecta tanto a países desarrollados, especialmente en sus grandes ciudades, como a países en vías de desarrollo.

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático usa este término sólo para referirse al cambio por causas humanas, que se suma a la variabilidad natural del clima. El origen del cambio climático se encuentra en las emisiones originadas por las industrias, las calefacciones y el tráfico. Además de los cambios en el clima, la creciente emisión de polucionantes hace que la calidad del aire sea alarmantemente precaria.

Explica la Dra. Cebollero que el clima tiene una responsabilidad directa en la concentración de polucionantes y en su dispersión. La disminución de la capa de ozono y el consiguiente calentamiento aumenta la concentración de ozono en la superficie terrestre. La temperatura también influye en la cantidad de Radón emitido, causante conocido de cáncer de pulmón.

Comenta la Dra. Cebollero que “medidas como el control de emisiones industriales o domésticas y la reducción del tráfico promoviendo el uso del transporte colectivo pueden, sin duda hacerque todos, y especialmente las generaciones venideras, puedan respirar tranquilas”. Asimismo, el Dr. Julio Ancochea, presidente de SEPAR, considera que “respirar aire limpio y saludable es un derecho inalienable de todo ser humano”.

El tráfico y la salud pulmonar

El tráfico es el principal responsable de la contaminación del aire por sus emisiones de Dióxido de nitrógeno (NO2). Los niños y los asmáticos son los más afectados por la exposición a concentraciones de NO2. Asimismo, la exposición al NO2 también se ha relacionado con enfermedades respiratorias crónicas, el envejecimiento prematuro del pulmón y con la disminución de su capacidad funcional.

Por otra parte, el NO2 afecta a los tramos más profundos de los pulmones inhibiendo algunas de sus funciones como la respuesta inmunológica, lo que provoca una merma de la resistencia a las infecciones.

En España, existe un alto porcentaje de vehículos diesel, que consumen menos, pero que emiten hasta 6 veces más partículas contaminantes. Además, el tráfico es responsable de otros impactos medioambientales como la emisión de gases de efecto invernadero y el ruido.

Otros contaminantes y su repercusión en la salud respiratoria

Las partículas en suspensión, que en parte también proceden de la combustión de carburantes fósiles generada por el tráfico, se consideran el problema de contaminación ambiental más severo por sus graves afecciones al tracto respiratorio y al pulmón. Las partículas “torácicas” de menos de 10 µm pueden penetrar hasta las vías respiratorias bajas y están detrás de numerosas enfermedades respiratorias y del cáncer de pulmón.

El ozono troposférico (O3) es un agente oxidante que se forma a partir de contaminantes precusores. El O3 tiende a descomponerse en las zonas donde existe una alta concentración de NO2. Esto explica su presencia más aguda en las tardes de verano en los cinturones metropolitanos. Elevadas concentraciones de O3 provocan irritación en los ojos, en las superficies mucosas y en los pulmones.