|
Barcelona
(España) |
13 de Agosto de 2007 |
|
SEPAR constata la seguridad
pulmonar de la insulina inhalada. |
La Dra. Ruiz Cobos, neumóloga del Hospital Nuestra
Señora del Prado y miembro de SEPAR, en un artículo publicado en la
revista española de Endocrinología, confirma que “los ensayos
clínicos han demostrado la eficacia de la insulina inhalada y un
aceptable perfil de seguridad respecto a la función pulmonar”, uno
de los aspectos más estudiados de esta nueva formulación. A pesar del
perfil de seguridad pulmonar del fármaco, las recomendaciones de la
Agencia Europea del Medicamento, tal y como indica la Dra. Ruiz Cobos,
proponen que se realice una espirometría con el objetivo de valorar la
función pulmonar basal en aquellos pacientes que comiencen el
tratamiento con INH, así como para realizar su seguimiento.
Tras revisar los ensayos clínicos que han evaluado la toxicidad, los
efectos adversos y el impacto de la insulina inhalada sobre la función
pulmonar, esta neumóloga manifiesta que “los cambios encontrados en
la función pulmonar en los pacientes tratados con esta sustancia son
mínimos”. En cuanto a los efectos adversos pulmonares de este
tratamiento, la Dra. Ruiz Cobos constata que “sólo se detecta una tos
leve y tolerable tras la inhalación de la insulina, así como un leve
impacto en la función pulmonar”.
Sin embargo, la insulina inhalada está contraindicada en fumadores o
exfumadores que hayan dejado este hábito en un período inferior a seis
meses y debe suspenderse el tratamiento en los pacientes que recaen en
el hábito tabáquico durante la terapia; advierte la neumóloga, ya que el
tabaquismo modifica la velocidad de absorción de la INH, lo que conlleva
un aumento del riesgo de hipoglucemias. Asimismo, la Dra. Ruiz Cobos
comenta que no se recomienda la administración de la INH (insulina
inhalada humana) en pacientes con enfermedades respiratorias
subyacentes, como asma o EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica)
o enfermedades pulmonares mal controladas, debido a que hasta ahora no
se disponen de datos acerca de la eficacia del tratamiento en esta
categoría de enfermos. Tampoco hay datos de INH en pacientes con
neumonía.
La vía de administración inhalada ofrece una serie de ventajas respecto
a la vía subcutánea como son: una amplia superficie de absorción, una
elevada permeabilidad y una extensa red vascular que permite el paso
rápido de insulina desde el alvéolo a la circulación sistémica. Por otro
lado, la formulación en polvo seco ofrece a mayor estabilidad a la
molécula, facilita su almacenamiento, permite que cada inhalación
contenga una gran cantidad de sustancia y que el crecimiento microbiano
sea bajo.
Otro aspecto relevante relativo a la INH es el aumento en el grado de
satisfacción de los pacientes con este tratamiento debido a la facilidad
de utilización de la INH y su papel integrador del paciente en la
sociedad. Muchos son los ensayos clínicos que demuestran que un número
importante de pacientes prefiere la inhalación a la inyección subcutánea
de insulina.
La nueva INH de acción rápida ofrece una alternativa no invasiva a las
múltiples inyecciones diarias. En diversos estudios, los pacientes han
mostrado su aceptación hacia este tipo de tratamiento, y por este motivo
el facilitar la instauración de la INH, propiciará un mejor control de
las glucemias y disminuirá el riesgo de complicaciones relacionadas con
la diabetes mellitus a largo plazo.
Recientemente se ha aprobado en la Unión Europea y en Estados Unidos la
primera insulina inhalada humana (INH), conocida como Exubera, para
pacientes adultos con diabetes mellitus de tipo 1 y tipo 2. Ésta es una
insulina de acción rápida administrada por un inhalador de polvo seco.
Desde su descubrimiento en 1922, la insulina es el tratamiento más
efectivo para el control de la glucemia en pacientes con diabetes
mellitus. El miedo a las agujas y a las complicaciones derivadas de
múltiples inyecciones diarias son las principales causas del retraso
durante años del tratamiento con insulina. Éste motivo hace previsible
el éxito de la formulación de esta insulina que no precisa la vía
subcutánea. La vía pulmonar había sido una de las más estudiadas desde
la introducción de la insulina como tratamiento de la diabetes mellitus
y esta novedosa alternativa a la vía tradicional de administración de la
insulina anuncia un cambio importante en el tratamiento de esta
enfermedad. |