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Madrid (España) |
31 de
Diciembre
de 2008 |
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Deportes de invierno y lesiones
de riesgo: algunas recomendaciones de los expertos de la
Sociedad Española de Traumatología del Deporte. |
- La probabilidad de lesión es de 3,9 lesiones en 1.000
esquiadores al día
- SETRADE recomienda una buena preparación física y técnica, pero
también descansar suficiente antes de practicar el esquí
Este año, el frío y las
bajas temperaturas han llegado por anticipado. Cuando los mercurios
bajan, la nieve hace su primera aparición, y es entonces cuando se da el
pistoletazo de salida a los deportes de invierno, cobrando especial
protagonismo deportes como el esquí.
Son muchas las modalidades practicadas pero las más populares y aptas
para todas las edades son el esquí alpino y el snowboard. La Sociedad de
Traumatología del Deporte (SETRADE) asegura que cada una de estas
actividades requiere unas exigencias físicas y comporta unos riesgos de
lesión muy distintos.
Ni que decir tiene que cuando empieza la temporada de esquí, muchos son
los aficionados que sin pensarlo demasiado se arrojan a las pistas, sin
reunir las condiciones aptas para que este deporte pueda practicarse con
plena seguridad.
Para SETRADE, una de las medidas más básicas para prevenir lesiones es
la práctica habitual durante todo el año de algún tipo de actividad
física, que sirva para fortalecer y mantener listas las zonas más
vulnerables cuando se esquía (piernas, brazos y columna vertebral).
Destacar que el esquí alpino es el más practicado en las estaciones de
esquí, aunque requiere una buena condición física y técnica. Dado que se
calcula que 200 millones de personas en todo el mundo practican este
deporte, la probabilidad de lesión es de 2,6 a 3,9 lesiones por 1.000
esquiadores y día. Este alto porcentaje de lesiones significa que el
esquí es uno de los deportes con mayor riesgo lesional. “Gran parte de
las lesiones en la práctica del esquí se producen a consecuencia de la
falta de preparación física del deportista. Debido que se trata de un
deporte estacional y no se practica todo el año, el riesgo de sufrir una
lesión traumatológica es más considerable que en otras actividades
deportivas. La práctica del esquí requiere una preparación física y un
entrenamiento específico que pocos aficionados suelen realizar”, señala
el doctor Sánchez Marchori, presidente de la Sociedad de Traumatología
del Deporte.
Para evitar sufrir
estas lesiones, la Sociedad de Traumatología del Deporte (SETRADE)
recomienda antes de colocarse los esquís:
- una buena preparación física durante todo el año, practicando algún
tipo de actividad, principalmente donde estén implicadas las
articulaciones, columna vertebral, extremidades…
- una preparación
técnica previa, para adquirir un buen dominio se deben tomar clases con
un monitor especializado.
- disponer del material
de esquí adecuado, en buen estado, con las fijaciones bien reguladas y
unas gafas con cristales pantalla de los rayos UVA para evitar lesiones
oculares y utilizar filtros solares para evitar quemaduras de sol.
- Un calentamiento
previo a la sesión de esquí incluyendo ejercicios de flexibilidad
articular. La intensidad del esfuerzo físico durante el esquí será
progresivo mientras se calientan las articulaciones en las primeras
bajadas.
- Esquiar pendientes de
la evolución de los demás esquiadores, para evitar colisiones.
- Dejar la actividad
física al notar los primeros síntomas de cansancio.
- Descansar
suficientemente. En caso de lesiones a última hora del día, puede ser
debido a la fatiga bien por falta de sueño o por exceso de actividad
física.
Por otro lado, destacar que las lesiones más comunes sufridas por los
esquiadores suelen ser las de columna vertebral, aunque el porcentaje de
sufrir una lesión grave es muy bajo. Las extremidades superiores también
se ven afectadas en las caídas, aunque los snowboarders las padecen tres
veces más que los esquiadores. En este sentido resaltar que los niños
son los que más las padecen, llegando alcanzar un 79% del total de las
lesiones sufridas.
Otra de las lesiones más características de los esquiadores es el
esguince de pulgar, por rotura de ligamentos. Se presenta en el 7 al 10%
de los que practican habitualmente este deporte, y se produce en una
caída sobre la mano con el puño cerrado agarrando el bastón.
Sin embargo, la extremidad inferior es donde se producen la mayoría de
las lesiones del esquí, siendo frecuente las fractura de las
tuberosidades del astrágalo en el caso de los practicantes del snowboard,
y en el esquí alpino, el esguince del ligamento medial o la lesión del
mismo en su inserción proximal (punto de esquí), junto con las fracturas
de tibia, representan las más habituales. |