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Madrid
(España) |
23 de
Noviembre de 2007 |
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El 55 % de las lesiones en el
esquí ocurren durante los primeros siete días de aprendizaje. |
La llegada de las primeras nieves a las montañas
marca cada año el inicio de los deportes de invierno, y con ellos se
multiplica el riesgo de aparición de lesiones traumatológicas. Por ello,
la Sociedad Española de Traumatología del Deporte, en su intento de
fomentar hábitos deportivos seguros, ha renovado las recomendaciones que
anualmente lleva a cabo para evitar lesiones en la práctica de deportes
de invierno. El Dr. Carlos Esteve de Miguel, miembro de la Junta
Directiva de SETRADE y de la Junta Directiva de la Sociedad Europea de
Traumatología del Deporte (EFOST), ha sido el encargado de revisar este
problema y de aportar algunos consejos prácticos básicos.
A nivel competitivo los deportes de invierno tienen muchas modalidades.
Como actividades de ocio y tiempo libre, las disciplinas más practicadas
son el esquí alpino, el esquí de travesía o de fondo y el snowboard.
Cada una de estas actividades requiere unas exigencias físicas
diferentes y comporta unos riesgos lesionales muy distintos.
El esquí, el rey…de las lesiones
Se calcula que el esquí es practicado por más de 200 millones de
personas en todo el mundo. La probabilidad de lesión en este deporte es
de 2,6 a 3,9 lesiones por mil esquiadores y día. Este alto porcentaje de
lesiones significa, como subraya el Dr. Esteve, que “el esquí es uno de
los deportes con mayor riesgo lesional”. Con todo, las probabilidades de
lesión han disminuido notablemente en los últimos 15-20 años, cuando se
daban porcentajes de entre 5 y 8 lesiones por mil esquiadores y día.
El esquí alpino es el más practicado en las estaciones de esquí,
requiriendo una buena condición física y técnica.
En el esquí de fondo los requerimientos técnicos son menores, pero se
necesita una buena dosis de resistencia aeróbica, al precisarse
esfuerzos muy prolongados. Sin embargo, apunta el Dr. Carlos Esteve, “es
fácil adaptar el esfuerzo a las características físicas de cada
individuo, modificando el ritmo de trabajo o los circuitos a realizar”.
En general, el esquí de fondo comporta muy pocas lesiones.
El snowboard es la modalidad de esquí más reciente y espectacular. Goza
de gran popularidad entre los más jóvenes. Requiere una gran preparación
física y técnica y está asociado a un mayor número de lesiones que el
esquí alpino (siendo particularmente alto el número de lesiones graves,
como fracturas y luxaciones). “Se debe tener en cuenta que en el
esquí las fijaciones saltan ante una caída, mientras que en el
snowboarding las botas no saltan de la tabla y las caídas no permiten
demasiado control”, recuerda este experto.
En la práctica de esquí, la lesión suele ser el resultado de caídas o
colisiones, siendo la causa lesional más común la inexperiencia o una
técnica insuficiente. El 55 % de las lesiones ocurren durante los
primeros siete días de aprendizaje. También ocurren muchos accidentes de
esquí por un exceso de confianza o imprudencias.
Un factor causal muy frecuente es una preparación física deficiente.
Como llama la atención el Dr. Esteve, “hay que tener en cuenta que
para muchos esquiadores el único que deporte que practican es el esquí,
pero para hacer este deporte es preciso un entrenamiento durante el
resto de temporada; se debe estar en forma para practicar el esquí y no
practicar el esquí para estar en forma”.
Otra causa de lesión es el uso de un material de esquí de alquiler en
mal estado y con unas fijaciones desajustadas.
Por otra parte, las condiciones de la nieve pueden influir notablemente
en la producción de lesiones en relación con el esquí. Así, la nieve
helada aumenta el riesgo de lesiones en las extremidades superiores y la
nieve pesada y húmeda aumenta el riesgo de lesiones en las extremidades
inferiores.
Tipos de lesiones
Las lesiones traumatológicas más frecuentes que se producen en la
práctica de estos deportes de invierno se localizan en la columna
vertebral, la extremidad superior y/o en la extremidad inferior.
La incidencia de lesiones graves de la columna vertebral en esquiadores
es muy baja (de 0,01 por mil esquiadores y día), siendo esta tasa 4
veces mayor en los snowboarders. Las lesiones de la columna se producen
principalmente en saltos intencionados de más de 2 metros de altura
(generalmente fracturas de las vértebras torácicas o lumbares). La
incidencia de lesiones neurológicas graves como consecuencia de una
fractura vertebral es de sólo una lesión por dos millones de esquiadores
y día.
Las lesiones en las extremidades superiores son 3 veces más frecuentes
en los snowboarders que en los esquiadores. En los niños, el 79 % de las
lesiones ocurren en la extremidad superior. Las dos lesiones más
frecuentes son la fractura de clavícula en esquiadores y la fractura de
muñeca en snowboarders (que representa el 62 % de todas las fracturas de
esta modalidad). Las fracturas de la muñeca en la práctica del snowboard
ocurren principalmente al perder el equilibrio en una caída hacia atrás,
en nieve dura o helada, colocando la muñeca en hiperextensión. Al igual
que se recomienda en los patinadores en línea, es recomendable usar
protectores de las muñecas al practicar snowboard, especialmente en los
principiantes, ya que esto reduce en una cuarta parte la probabilidad de
lesión grave de la muñeca.
También son frecuentes las luxaciones en la práctica del snowboard.
Una de las lesiones más frecuentes y características de los esquiadores
es el esguince del pulgar, por rotura de sus ligamentos. La lesión se
conoce también como “el pulgar del esquiador”. Se presenta en el 7-10 %
de las lesiones de esquí. Se produce en una caída sobre la mano, con el
puño cerrado, agarrando el bastón, de forma que la correa o el puño del
bastón producen una desviación forzada del pulgar, que rompe sus
ligamentos.
En la extremidad inferior es donde se producen la mayoría de las
lesiones del esquí alpino. En los años 70, la lesión más frecuente del
esquí era la fractura de los huesos de la pierna, principalmente de su
mitad inferior. Tal y como asegura el Dr. Carlos Esteve, “estas lesiones
se han reducido hoy notablemente gracias al diseño actual de las
fijaciones y de las botas, que son más altas y envolventes”. No
obstante, dada la mayor rigidez de las botas, por el mayor brazo de
palanca que producen, han aumentado considerablemente las lesiones
ligamentosas graves de la rodilla, principalmente las lesiones del
ligamento colateral medial y del ligamento cruzado anterior, pero
también las lesiones de los meniscos.
Otras lesiones frecuentes en la extremidad inferior son la fractura del
astrágalo y la luxación de los tendones peroneos del pie. La primera
sólo se presenta en los snowboarders. “Estas lesiones tienen una
importancia clínica considerable porque pueden ser mal diagnosticadas
como un simple esguince de tobillo”, apostilla este experto.
Consejos prácticos
Como recomendaciones básicas para evitar la aparición de lesiones en la
práctica de deportes de invierno, SETRADE señala las siguientes:
• Buena preparación física: es conveniente entrenar previamente o hacer
deporte de forma habitual
• Buena preparación técnica: para adquirir un buen dominio de la técnica
se deben tomar clases con un monitor especializado.
• El material de esquí debe ser adecuado, en buen estado, con las
fijaciones bien reguladas.
• Usar gafas con cristales pantalla de los rayos UVA para evitar
lesiones oculares y utilizar filtros solares para evitar quemaduras de
sol
• Calentamiento previo a la sesión de esquí, incluyendo ejercicios de
flexibilidad articular. La intensidad del esfuerzo físico durante el
esquí debe ser progresivo, mientras se calientan las articulaciones en
las primeras bajadas (muchas lesiones ocurren en las primeras horas de
la práctica del esquí)
• Esquiar pendientes de la evolución de los demás esquiadores, para
evitar colisiones.
• Dejar la actividad física al notar los primeros síntomas de cansancio.
• Descansar suficientemente. Cuando las lesiones se dan a última hora
del día, se pueden deber a fatiga, bien por falta de horas de sueño,
bien por un exceso de actividad física al haber esquiado demasiadas
horas.
• Un buen entrenamiento y el sentido común en la montaña pueden
conllevar un buen recuerdo de este deporte y no el agrio recuerdo de la
lesión. |