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Madrid
(España) |
14
de Marzo de 2006 |
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El libro
Sibilanzas en el lactante, una herramienta imprescindible para el
pediatra. |
Uno de los problemas
más frecuentes con el que los pediatras tienen que enfrentarse cada
día, es el del lactante con síntomas respiratorios recurrentes.
Concretamente, diversos
estudios epidemiológicos indican que más del 50% de los niños menores
de tres años han presentado sibilancias en alguna ocasión, indicando
también que, de éstos, un grupo muy importante seguirá presentando
sibilancias después de los 6-7 años.
Ante estos niños, a
los padres les surgen preguntas como ¿por qué tiene mi hijo
sibilancias?, ¿es asma?, ¿por qué ha desarrollado asma?, ¿se
curará?, ¿qué podemos hacer para que mejore?, ¿son peligrosos los
medicamentos que tiene que utilizar?. Y, precisamente, ayudar al
pediatra a dar la mejor respuesta a todas estas preguntas es el objetivo
fundamental del libro Sibilancias en el lactante, según explica su
editor, el Dr. José Ramón Villa Asensi, jefe de la Sección de
Neumología del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, de Madrid.
En la elaboración de
este libro han participado, bajo la coordinación del Dr. Villa, doce
expertos españoles de máximo nivel, quienes han analizado los aspectos
epidemiológicos, inmunológicos, diagnósticos y terapéuticos de la
patología respiratoria infantil, además de evaluar el papel del virus
respiratorio sincitial, la sintomatología respiratoria en el lactante y
la patología respiratoria crónica en el prematuro.
¿Por qué este libro?
Aunque en los últimos años se han realizado grandes avances en el
conocimiento de la patología recurrente en el lactante y el niño
pequeño, "todavía faltan muchos aspectos por dilucidar",
asegura el Dr. Villa.
"Las sibilancias
son síntomas muy frecuentes e inespecíficos, -explica el experto-
sobre todo en el niño pequeño, lo que hace difícil distinguir cuándo
nos encontramos ante uno de los muchos lactantes con síntomas
asmatiformes o cuándo, por el contrario, estamos ante un niño con una
enfermedad grave".
Desde el punto de vista
terapéutico, y tal como apunta el Dr. Villa, "así como el
tratamiento del asma en el niño mayor y en el adulto está cada vez
más claro, existen pocos trabajos que analicen en profundidad el
tratamiento del asma en el niño pequeño. Afortunadamente -subraya el
especialista- en los últimos años han ido apareciendo algunos estudios
que permiten adecuar mejor los tratamientos en estos pacientes,
habiéndose desarrollado nuevos fármacos que permiten tratar con mayor
eficacia y seguridad a los niños pequeños con asma y con otros
problemas respiratorios".
Sibilancias
Según los expertos, en general son tres los tipos de niños que pueden
verse afectados por este tipo de problema: los que presentan las
denominadas sibilancias precoces transitorias, los que presentan las
sibilancias persistente no atópicas y los que presentan las sibilancias
persistentes atópicas.
Los primeros son niños
con episodios de broncoespasmo durante la época del lactante, y que
suele resolverse antes de los tres años de edad. No suele asociarse con
asma ni alergia, pero sí con la exposición a hermanos que acuden a
guarderías y a tabaquismo materno durante el embarazo.
La mayoría de los
niños con sibilancias persistentes no-atópicas comienzan con sus
síntomas durante el primer año de vida, frecuentemente con una
bronquiolitis, y tienen tendencia a mejorar a lo largo de la infancia
desapareciendo su sintomatología antes de los 13 años de edad.
Aproximadamente la
mitad de los niños con sibilancias recurrentes durante la primera
infancia y que siguen con episodios a los 6 años de edad son atópicos,
es decir tiene IgE total elevada, pruebas alérgicas a neumoalergenos
positivas, dermatitis atópica o antecedentes familiares de asma o
atopia. Los primeros síntomas suelen comenzar entre el 2º y el 3er
año de vida y el asma en estos pacientes suele persistir hasta la edad
adulta.
Las sibilancias son
síntomas prevalentes en la infancia que se caracterizan por signos de
obstrucción de la vía aérea, en cierto modo parecidos a los del asma.
Este problema
constituye actualmente una de las primeras causas de consulta a los
pediatras y la primera causa de ingreso hospitalario de bebés en
países desarrollados durante la temporada de invierno.
Concretamente, en
España se registran anualmente más de 150.000 consultas pediátricas
en el ámbito de la atención primaria como consecuencia de este
problema, lo que da idea de su impacto socio-sanitario. Que del número
total de estos casos, cerca de 30.000 requieran hospitalización, no
hace sino confirmar la relevancia de esta patología.
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