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Madrid
(España) |
1 de Diciembre de 2005 |
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Nuevas evidencias
científicas avalan que el consumo moderado de cerveza puede
contribuir a reducir el riesgo cardiovascular y prevenir la
osteoporosis. |
Especialistas en
medicina, nutrición, gastronomía y antropología se han reunido hoy en
el marco del II Simposio Internacional de la Cerveza, inaugurado por
Elena Espinosa, Ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación, para
analizar las últimas investigaciones científicas sobre el consumo
moderado de esta bebida y profundizar en la historia de la cerveza y su
vinculación con la cultura y los hábitos mediterráneos. El Simposio
cuenta con la Presidencia de Honor de S.M. el Rey, D. Juan Carlos I.
La Ministra de
Agricultura, Pesca y Alimentación explicó durante su discurso
inaugural el "origen agrario y uso alimentario de la cerveza, una
bebida fermentada muy arraigada en nuestra cultura y nuestras
costumbres; una bebida milenaria que siempre ha estado muy ligada a la
saludable dieta mediterránea". Elena Espinosa destacó la
importancia del sector cervecero en el panorama agroalimentario
español, con una facturación similar a la del vino y muy cercana a la
del aceite de oliva y que da empleo directo e indirecto a más de
220.000 personas, en sectores como la hostelería, la agricultura y la
alimentación.
Por su parte, Carlos de
Jaureguízar, presidente de Cerveceros de España, destacó durante la
presentación del Simposio el "carácter diferencial de la
cerveza como bebida fermentada y de baja graduación, que se consume de
forma responsable por parte de la inmensa mayoría de la población en
nuestro país".
Durante la primera
parte de la jornada, dedicada al análisis científico, se presentaron
nuevas evidencias que avalan el efecto positivo del consumo moderado de
bebidas fermentadas sobre las enfermedades cardiovasculares, la
influencia del silicio de la cerveza en la prevención de las
enfermedades óseas y se presentaron las últimas investigaciones que
avalan una relación positiva del consumo moderado de esta bebida y la
prevención de ciertos tipos de cáncer.
Cerveza y salud
cardiovascular
En el apartado dedicado
a valorar la influencia de la cerveza en la reducción del riesgo
cardiovascular, el Dr. Ramón Estruch, del Servicio de Medicina Interna,
del Hospital Clínic de Barcelona, comentó que el consumo moderado de
bebidas fermentadas, como la cerveza y el vino, tienen efectos
protectores sobre el sistema cardiovascular, por el alto poder
antioxidante y antiinflamatorio de los polifenoles que contienen.
El Dr. Estruch destacó
que hoy en día existe un amplio consenso entre la comunidad científica
mundial sobre los efectos beneficiosos del consumo moderado de bebidas
con contenido alcohólico sobre la mortalidad global y la cardiovascular
en particular. En su opinión, se considera que el consumo máximo
diario de alcohol no debe sobrepasar los 40 g al día en el varón y los
20 g en la mujer.
Durante las últimas dos décadas se han publicado numerosos estudios
que indican que el consumo moderado de bebidas alcohólicas reduce de
forma significativa la mortalidad global y la prevalencia de
enfermedades cardiovasculares, además de tener efectos positivos sobre
muchas otras otras patologías como cáncer, enfermedad de Alzheimer y
diabetes mellitus.
Sin embargo, no existen
evidencias suficientes para saber si el efecto cardioprotector de estas
bebidas se debe a su contenido en etanol o a sus componentes
antioxidantes, especialmente polifenoles. Tampoco hay consenso sobre los
efectos en el sistema cardiovascular de los diferentes tipos de bebidas
alcohólicas (vino, cerveza y licores).
En este sentido, se
presentó también un estudio realizado por la Universidad de Valencia y
la Universidad de Burgos y que va ser publicado en Journal of
Agricultural and Chemistry Food que ratifica que los polifenoles y las
melanoidinas contenidos en el lúpulo y la cebada de la cerveza pueden
tener efectos protectores contra los procesos oxidativos del organismo,
al margen de su baja graduación alcohólica.
La Dra. Victoria Valls,
investigadora de la Universidad de Valencia y coautora del estudio
explicó "para poder hacer frente al estrés oxidativo provocado
tanto por agentes endógenos de la propia célula como por agentes
externos, como tabaco, fármacos, nutricionales (contaminantes,
aditivos, etc.) debemos incluir en nuestra dieta alimentos ricos en
antioxidantes naturales de origen vegetal que se pueden encontrar en
frutas y verduras o en bebidas fermentadas de origen agrario como la
cerveza, el vino o la sidra, tomadas de forma moderada".
Cerveza y Cáncer
La cerveza contiene un
flavonoide susceptible de prevenir ciertos tipos de cáncer. El
Dr. Norbert Frank, del German Cancer Research (Heidelberg, Alemania)
comentó durante su intervención que recientes trabajos científicos
publicados confirman que el xanthohumol, uno de los flavonoides
presentes en la cerveza, puede ayudar a prevenir ciertos tipos de
cáncer. Las investigaciones realizadas hasta el momento permiten
afirmar que el xanthohumol ejerce un papel antioxidante muy importante,
incluso mayor que el de la vitamina E, ya que tiene la capacidad de
inhibir una familia de enzimas que puede activar el proceso
cancerígeno.
Según los trabajos
realizados por este investigador alemán, el xanthohumol en
concentraciones muy bajas evitaba las fases iniciales de carcinogénesis
en las glándulas mamarias de ratones de laboratorio.
En este sentido, otro
estudio realizado por la Universidad de Oporto, que valoraba el
comportamiento de tres compuestos fenólicos (el galato de
epigalocatequina del té, el resveratrol del vino tinto y el xanthohumol
de la cerveza) en el control del crecimiento celular en el cáncer de
mama, confirmaba que el xanthohumol encontrado en la cerveza fue el
polifenol que más redujo las células cancerígenas en este tipo de
cáncer, mostrando sus efectos más rápidamente en concentraciones más
bajas.
El Grupo Español de
Investigación en Cáncer de Mama pone en marcha un estudio para valorar
el papel antioxidante de la cerveza en el cáncer de mama
Por su parte, la Dra.
Marina Pollán, del Servicio de Epidemiología del Cáncer del Centro
Nacional de Epidemiología, explicó las razones que han llevado al
Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM), la
asociación más importante en España en este ámbito, a iniciar una
investigación en nuestro país para valorar la relación entre el
cáncer de mama y el consumo habitual de cerveza.
GEICAM parte de la
hipótesis de que los flavonoides presentes en la cerveza poseen una
capacidad antioxidante significativa, muy similar a la del vino, mosto o
zumos de frutas, y destaca el hecho de que, por un lado, la cerveza es
la bebida fermentada con menor contenido alcohólico (4-5º) y, por
otro, aporta a la dieta ácido fólico (4 microgr /100 ml), aspecto
relevante según la Dra. Pollán, ya que diversos estudios han puesto de
manifiesto la relación entre cáncer de mama y mujeres con baja ingesta
de ácido fólico.
De acuerdo con la
evidencia epidemiológica existente, el consumo habitual de alcohol el
riesgo de desarrollar cáncer de mama. Sin embargo, existen pocas
evidencias sobre el efecto del consumo moderado, entendiendo por tal el
consumo de menos de una bebida alcohólica al día, en este tipo de
cáncer.
El estudio que ha
puesto en marcha GEICAM incluirá 1.000 casos diagnosticados en los
centros participantes de GEICAM y 1.000 mujeres control de la misma edad
y área geográfica. Se tendrá en cuenta de forma diferenciada la
relación con el tipo de bebida, con el estado pre y posmenopáusico, la
presencia o ausencia de receptores hormonales, así como posibles
interacciones con otros factores dietéticos.
Cerveza y silicio
El silicio contenido en
la cerveza puede tener un efecto positivo sobre la osteoporosis
Por su parte, el Dr.
Jonathan J. Powell, del Departamento de Nutrición y Gastroenterología
del King's College de la Universidad de Londres, presentó las últimas
evidencias que confirman que el silicio contenido en la cerveza puede
tener un efecto positivo sobre la osteoporosis. Este mineral junto a los
flavonoides y su bajo contenido alcohólico favorece una mayor masa
ósea. "Los cereales suponen la principal fuente de silicio de
la dieta, y la cerveza es especialmente rica en este mineral; 500 ml. de
cerveza aportan entre el 60-70% de la ingesta diaria recomendada de
silicio. Además, el silicio que contiene la cerveza está presente en
su forma bioactiva, es decir, de forma que se absorbe fácilmente por el
organismo", ha destacado el Dr. Powell.
El Dr. Powell explicó
cómo el silicio favorece la salud de los huesos al promover la
formación de minerales y colágeno. En general, las mujeres ingieren
menos silicio que los varones y los mayores menos que los jóvenes.
Un consumo moderado de
cerveza puede disminuir uno de los factores de riesgo de las
enfermedades neurodegenerativas, según un estudio realizado en España
Durante el II Simposio
Internacional de la Cerveza se presentaron las conclusiones de un
estudio reciente que concluye que el consumo moderado de cerveza puede
disminuir uno de los factores de riesgo de las enfermedades
neurodegenerativas, ya que esta bebida fermentada contiene silicio, un
mineral que parece intereaccionar con el aluminio, metal neurotóxico
que se relaciona con la demencia y otros desórdenes como la enfermedad
de Alzheimer.
Esta es una de las
principales conclusiones del trabajo de investigación "La
cerveza como fuente dietética de silicio y su efecto protector frente a
la intoxicación por aluminio: influencia sobre la absorción y la
acumulación de este metal neurotóxico" dirigido por la Dra.
Mª José González Muñoz y la Dra. Isabel Meseguer Soler, del
departamento de Nutrición, Bromatología y Toxicología de la Facultad
de Farmacia de la Universidad de Alcalá de Henares.
La cerveza es una de
las principales fuentes de aporte de silicio a nuestra dieta junto con
el café, el agua, los plátanos, las judías verdes y las espinacas,
entre otros alimentos. Esta bebida contiene aproximadamente 36 mg/l de
silicio biodisponible, lo que implicaría que un consumo moderado de
cerveza (dos cañas al día de 200 ml.) aportaría aproximadamente el
50% de la ingesta diaria recomendable de silicio; si bien los
requerimientos diarios de este elemento no están en la actualidad
totalmente establecidos.
"Debido a la
posible interacción entre el aluminio y el silicio observada a nivel
del tracto gastrointestinal, y a la disminución de la presencia de
aluminio en plasma y tejido cerebral, podríamos indicar que el silicio,
en forma de ácido silícico, puede reducir la biodisponibilidad del
aluminio, y por tanto, sería un elemento a considerar como factor de
protección frente a este metal. El tratamiento con cerveza con alcohol
a una dosis moderada-alta, parece ejercer el mismo efecto",
comentó la Dra. González
Cerveza y deporte
Utilidad de la cerveza
en la recuperación de los deportistas
En el marco este
simposio, el Prof. Manuel Castillo-Garzón, catedrático de Fisiología
Médica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada, ha
presentado un estudio que actualmente está desarrollando con el
objetivo de determinar la utilidad de la cerveza en la recuperación del
metabolismo mineral, hormonal e inmunológico de los deportistas tras
realizar un esfuerzo físico.
Según el Prof.
Castillo-Garzón, la ingesta de una cantidad moderada de cerveza tras el
ejercicio intenso puede, por su contenido en carbohidratos, minerales y
vitaminas, mantener niveles más altos de glucosa plasmática y atenuar
las respuestas hormonales de estrés, además de reducir directa e
indirectamente las perturbaciones en el sistema inmune.
En esta misma línea se
sitúan otros estudios ya existentes que indican que el alcohol, junto a
las maltodextrinas de la cerveza, representa una sustancia
osmóticamente activa que facilita el vaciado gástrico. Un vaciado
gástrico ralentizado y por tanto, una menor absorción intestinal, son
condiciones asociadas comúnmente al ejercicio.
Aspectos
cardiosaludables de la cerveza
Según el cardiólogo y
ex jugador de baloncesto, el Dr. Juan Antonio Corbalán, su alto
contenido en agua y el equilibrio de sus componentes (hidratos de
carbono, bajo contenido en sodio y ausencia de grasas) hacen de la
cerveza una bebida refrescante de bajo contenido calórico, sobre todo
si se eligen las más bajas en alcohol.
Además, ha indicado
Corbalán, "la acción antioxidante derivada de su contenido en
polifenoles la hace especialmente interesante como bebida
cardiosaludable, tomada en las dosis adecuadas, y, por otro lado, es un
aporte importante de complejo vitamínico B, que unido a todo lo
anterior puede incidir en un control adecuado de los márgenes de
cardiosaludabilidad, a través del control de los factores de riesgo".
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