Sevilla (España)

8 de Marzo de 2007

España es el primer país en dar un tratamiento a la carta contra un tipo de cáncer de mama agresivo.

Un grupo de mujeres españolas con un tipo de cáncer de mama agresivo, las del tipo genético “triple negativo”, se encuentran entre las primeras en todo el mundo que están empezando a recibir tratamiento individualizado según su perfil genético, con lo que se espera conseguir mayor supervivencia y menor toxicidad. Así lo reflejan los estudios que se presentan en el VI Simposio Internacional del GEICAM (Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama), que se celebra en Sevilla del 9 al 10 de marzo. Se trata de mujeres que participan en diversos ensayos clínicos dirigidos por GEICAM en decenas de hospitales españoles. Si, como sospechan los investigadores, se comprueba la mayor eficacia de administrar un tratamiento individualizado según la naturaleza genética del tumor, las pacientes con cáncer de mama tendrán mejor supervivencia y sufrirán muchos menos efectos secundarios derivados de la quimioterapia.

Hasta ahora las pacientes recibían tratamientos según el tamaño y la extensión del tumor y no de su naturaleza, salvo en quienes expresan el receptor HER2, para las que existe un fármaco específico. Así, estamos sobretratando con fármacos que presentan toxicidad y no son igual de eficaces para todo el mundo. Con este nuevo abordaje terapéutico a las pacientes se conseguirá que se beneficien de los fármacos más adecuados para su tumor y no sufran los efectos secundarios de otros”, explica el coordinador del simposio, el doctor Manuel Ruiz Borrego, del Hospital Virgen del Rocío, de Sevilla.

Además, como apunta el doctor Miguel Ángel Seguí, del Servicio de Oncología del Hospital Parc Taulí, de Barcelona, algunos fármacos empleados en otras enfermedades, como los antidepresivos, reducen el efecto de la medicación antitumoral en algunos perfiles genéticos, por lo que vaticina que los test genéticos acabarán siendo imprescindibles antes de recibir un tratamiento contra el cáncer de mama.

Cuatro de cada diez mujeres con cáncer de mama pertenecen al grupo denominado “triple negativo”. Sus genes carecen de expresión del receptor de estrógeno y otros genes relacionados, y del receptor HER2. Aunque las pacientes con tumores triple negativo responden mejor a la quimioterapia, no se benefician de tratamientos endocrinos ni de fármacos antitumorales como el trastuzumab, el único fármaco dirigido a pacientes con un perfil genético determinado, los que expresan el receptor HER2. Por eso suelen sufrir recaídas tempranas y tener pocas posibilidades de supervivencia.
Buena respuesta

Lo que los científicos españoles pretenden es mejorar la supervivencia de estos pacientes dándoles una quimioterapia más agresiva, ya que si bien su pronóstico es peor que el del resto, se sospecha que su respuesta a la quimioterapia es mayor. Éste es el propósito del ensayo 2004-01, en fase IV, que lleva a cabo GEICAM a través de la Coalición Iberoamericana de Investigación en Oncología Mamaria (CIBOMA), en la que se integra. A los pacientes triple negativo se les administra capecitabina durante un periodo más prolongado que el resto. Hasta el momento están participando en este estudio más de 120 pacientes de 55 hospitales españoles, según una de sus coordinadoras, la doctora Ana Lluch, jefa del Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico de Valencia.

Otro ensayo destinado a comprobar la eficacia de un tratamiento según el perfil genético de las pacientes es el 2006-3. Un estudio en fase II que fue presentado en el último congreso de la Asociación Americana contra el Cáncer (ASCO). Las que poseen los genes tipo “luminal A” son tratadas con exemestano y las del tipo triple negativo reciben un tratamiento de epirubicina, ciclofosfamida y docetaxel. Para uno de los coordinadores de este estudio, el doctor Emilio Alba, jefe del Servicio de Oncología del Hospital Virgen de la Victoria, de Málaga, “en grupos no seleccionados se obtiene una respuesta al tratamiento en el 25 % de los casos. Con esta diferenciación esperamos obtener el doble”. A juicio de otro de los coordinadores del estudio, el doctor Joan Albanell, del Hospital del Mar de Barcelona, en el simposio se planteará el interés de ver si hay subperfiles genéticos concretos que responden mejor a una terapia específica. Para ello se utilizarían técnicas novedosas de investigación de miles de genes en los tumores de las mujeres.

Para el presidente de CIBOMA y de GEICAM, el doctor Miguel Martín, “estos estudios colocan a España en la cabeza de la investigación en el tratamiento del cáncer de mama según el perfil genético, lo que permitirá que en pocos años todas las pacientes puedan beneficiarse de terapias más eficaces y seguras”.

La investigación es la mejor vía para beneficiarnos cuanto antes de los avances en los tratamientos y ya son miles las mujeres españolas que han participado en ensayos clínicos y que han contribuido a mejorar su esperanza y calidad de vida y las de otras mujeres”, comenta Antonia Gimón, presidenta de la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA), que participa con un taller en el simposio.

La cirugía es la principal opción terapéutica en pacientes con cáncer de mama. La mayoría de los tumores localizados pueden ser controlados con la cirugía y la radioterapia. La quimioterapia adyuvante se administra después de la cirugía primaria, con el fin de controlar las micro-metástasis clínicamente ocultas.