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Barcelona
(España) |
17 de
Diciembre de 2007 |
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El síndrome del escaparate
tiene corrección quirúrgica. |
El “síndrome del escaparate”, como se conoce
popularmente la claudicación intermitente de causa neurógena, cuenta hoy
en día con un tratamiento quirúrgico que logra la desaparición de los
síntomas en el 80% de los casos. Se trata de la cirugía mínimamente
invasiva del canal lumbar, una técnica que permite la rápida
recuperación del paciente con muy bajo riesgo.
La intervención consiste en una mínima incisión, que permite acceder a
la zona interespinosa para colocar una prótesis que corrija el
estrechamiento del canal. La prótesis tiene forma cónica que va abriendo
poco a poco el canal hasta revertir la compresión de los nervios que
producen el dolor.

El Dr. Pedro Mata González, neurocirujano director de la Unidad de
Ciencias Neurológicas de la Clínica Ruber, en Madrid, es uno de los
especialistas que está aplicando en España esta novedosa técnica. La
intervención se realiza con anestesia general, local o epidural y dura
unos 10-20 minutos. El paciente puede irse a su casa a las pocas horas,
aunque el efecto sobre los síntomas de la intervención no es inmediato
obteniéndose una recuperación progresiva.
La estenosis de canal lumbar consiste en una disminución del calibre
normal del canal por el que transcurren los nervios a través de la
columna vertebral. Este estrechamiento provoca que, cuando la columna se
mueve, las raíces sean comprimidas produciéndose una dificultad en su
irrigación y en su funcionamiento. Como consecuencia de ello, la persona
que sufre esta enfermedad presenta dolor lumbar irradiado a ambas
piernas, junto con hormigueo y sensación de pérdida de fuerza, al poco
tiempo de caminar, lo que le obliga a detenerse.
Lo sufre el 95% de los mayores de 65 años
Aunque hay casos de origen congénito, habitualmente
se trata de una patología degenerativa. Es una de las principales causas
de incapacidad entre las personas mayores de 65 años. Se estima que un
95 % de los hombres y un 80 % de las mujeres sufren algún grado de
disminución de los diámetros del canal lumbar a partir de esa edad. La
degeneración que conlleva el envejecimiento es la principal causa de
este trastorno, aunque ciertos hábitos postulares debido a la vida
sedentaria o los problemas de columna vertebral que se asocian a
determinadas profesiones, pueden adelantar la edad de aparición de los
síntomas.
La característica definitoria de la estenosis del canal lumbar es que el
paciente no puede caminar más de 500 metros sin tener que detenerse por
el dolor lumbar y los trastornos sensitivos de los miembros inferiores.
Por eso se la conoce como “el síndrome del escaparate”, por las
continuas paradas que tiene que hacer el que la sufre.
Según el Dr. Pedro Mata, “la cirugía de la
estenosis del canal lumbar está indicada en aquellos pacientes en los
que los tratamientos conservadores han fracasado, presentan dificultad
al caminar, deteriorando la calidad de vida del paciente”.
En casos seleccionados, que cumplen una serie de
requisitos, puede utilizarse este novedosa técnica; en el resto el
tratamiento es quirúrgico, mediante técnicas microquirùrgicas y
recalibrado de la columna lumbar.
Este cuadro clínico es muy similar al que presentan los pacientes con
problemas vasculares isquémicos en las piernas (mala circulación
periférica), por lo que hay que hacer un diagnóstico diferencial entre
ellas. La claudicación de origen vascular presenta un cuadro parecido
pero “la parada” se produce siempre por dolor localizado a nivel de los
gemelos y en la exploración se constata con facilidad el déficit
circulatorio distal.
Unidad de Ciencias Neurológicas
La Unidad de Ciencias Neurológicas de la Clínica
Ruber aborda de una manera integral el tratamiento quirúrgico de las
enfermedades de la columna y del cerebro. La disponibilidad de los
sistemas de diagnóstico más avanzados y la utilización de las técnicas
quirúrgicas más modernas, con procedimientos mínimamente invasivos, les
permite tratar las lesiones con un menor trauma y agresión para el
paciente, obteniendo así, un mayor confort, una hospitalización más
corta y una incorporación a su vida laboral y social más rápida, algo
impensable hasta hace poco.
Cuentan además, con todos los medios y recursos tecnológicos de máximo
nivel. La coordinación con los departamentos de Neurorradiología, que
dispone de las más avanzadas técnicas de Neuroimagen (Resonancia
Magnética, Tac helicoidal, Angiografía, diseño de plastias craneales,
etc.), y la coordinación con los servicios de Neurología, Departamento
de Neurofisiología y el Servicio de UCI, permiten a la unidad llevar a
cabo una asistencia médica y quirúrgica continuada. |