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Madrid
(España) |
24
de Julio de 2006 |
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El Síndrome de la Clase Turista se puede sufrir
también tras viajar en otros medios de transporte como coche,
autobús o tren. |
Desde hace algunos años se viene hablando del
"síndrome de la clase turista" o "síndrome del
viajero", que consiste en sufrir en mayor o menor grado una
trombosis venosa debido a la escasa movilidad a la que estamos sometidos
durante un viaje de larga duración sumado al descenso de la presión
atmosférica. Diferentes estudios han demostrado la relación
causa-efecto existente entre el sedentarismo durante los viajes junto
con el brusco cambio de presión atmosférica, y el riesgo de sufrir una
trombosis venosa, que podría derivar en una embolia pulmonar.
Recientes estudios señalan que el conocido
"Síndrome de la Clase Turista" o "síndrome del
viajero" puede aparecer también tras viajar en otros medios de
transporte como automóvil, autobús o tren.
Los datos apuntan a que casi el 2% de las personas
que han sufrido una trombosis han realizado previamente un viaje largo,
y dos tercios de los mismos lo han realizado en coche.
Dr. Francesc Casals, Hematólogo del Hospital Clinic
de Barcelona y miembro del Comité Científico de La Fundación para el
Estudio y Prevención de Enfermedades de las Venas (ESPREV) ha
participado en estos estudios y afirma que "es habitual que se
produzcan casos de trombosis tras viajes de larga duración en
automóvil, especialmente en los de tipo coupé ya que los viajeros de
los asientos posteriores permanecen inmóviles en una posición
incorrecta durante varias horas". Respecto al tiempo que
definiría el riesgo de trombosis el Dr. apunta que "6 horas es
el tiempo que define este riesgo aunque depende de cada persona".
Qué hacer para evitar el Síndrome del Viajero
El Dr. Casals recordó también la necesidad de
prevención, en función del riesgo de cada persona. Así, recomienda
que las personas con riesgo leve y/o moderado pueden prevenir esté
síndrome con algunos consejos sencillos como: tomar 1 comprimido de
Aspirina Adultos el día antes del viaje y otro comprimido en los dos
días posteriores, evitar la ropa ajustada, no sentarse con las piernas
cruzadas y realizar ejercicios con las piernas, pues en muchos casos, la
trombosis venosa no se manifiesta hasta días después.
Los factores para un riesgo moderado de sufrir este
síndrome serían: tomar anticonceptivos orales, haber tenido
traumatismos recientes o intervenciones quirúrgicas, ser enfermo de
cáncer, etc.
"El simple gesto de tomar aspirina"
En este tipo de personas las ventajas de aspirina se
concretan en su capacidad demostrada para disminuir la incidencia de
trombosis y embolismo pulmonar y la rapidez de su acción analgésica
que proporciona un mayor confort en el viaje.
Si en el viaje aéreo el brusco descenso de presión
en cabina juega un papel determinante junto a las horas de forzado
sedentarismo, en el transporte en general es el estancamiento venoso el
que puede provocar la trombosis. La posición de piernas plegadas,
comprimiendo las venas poplítea y femoral, produce una disminución de
más del 50% en la circulación de las piernas.
La operación salida de vacaciones y los atascos
Según la Dirección General de Tráfico (DGT), en el
período vacacional de julio y agosto se producirán unos 90 millones de
movimientos de vehículos en España.
Así, los expertos recomiendan extremar las
precauciones ante la operación salida de vacaciones y los atascos ya
que en muchas ocasiones, se permanece en una posición incorrecta e
inmóvil durante más horas de lo previsto lo que puede propiciar la
aparición de este síndrome.
Respecto a los viajes en tren, los expertos
recomiendan no dormir durante muchas horas en la misma posición
sentados ya que esta práctica puede propiciar la aparición de
trombosis.
Otros factores de riesgo que hay que tener en cuenta
a la hora de determinar el nivel de riesgo de cada sujeto, son: la
obesidad, antecedentes familiares de trombosis o de accidentes
vasculares y el cáncer. Estos son los factores más determinantes a la
hora de evaluar el riesgo de sufrir una trombosis de nivel grave. Estos
colectivos deberán acudir a su médico antes de iniciar un viaje. Las
personas con riesgo de trombosis moderada y/o leve pueden prevenirla con
unos simples consejos dirigidos a movilizar el riego sanguíneo y con
una acción muy simple: tomar aspirina.
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