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Madrid (España) |
17 de
Abril
de 2009 |
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Una dieta rica en ácidos grasos
puede ser beneficiosa para un niño hiperactivo. |
Los especialistas destacan
los beneficios del Omega 3 para niños con TDAH
● Los ácidos
grasos esenciales ejercen una función clave en el desarrollo y
mantenimiento de la estructura del sistema nervioso central y la
retina, asegura el neuropediatra Agustín Legido.
● Para el doctor Fernando Mulas, los Omega 3 pueden tener efectos
positivos sobre las personas que tienen una regular capacidad de
transmisión de los medios transmisores.
● El psiquiatra infantil Francisco Montañés considera que la
alimentación es muy importante para los niños hiperactivos, porque
ciertos conservantes o colorantes pueden tener un efecto negativo
sobre su comportamiento.
Diversos especialistas del campo de la Neuropediatría y de la
Psiquiatría Infantil que forman parte del comité científico de
www.hiperactividadmedicosypacientes.com recuerdan los beneficios que una
dieta rica en ácidos grasos Omega 3 puede tener en los niños que
padezcan el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH),
como un complemento nutricional con beneficios para la salud demostrados
y que puede mejorar las capacidades cognitivas básicas como la memoria,
la resolución de problemas o el lenguaje.
El Doctor Agustín Legido, jefe de Neuropediatría del St. Christopher’s
Hospital de Philadephia (Pennsylvania, EE.UU.), asegura que “los ácidos
grasos esenciales (EFA en inglés) ejercen una función clave en el
desarrollo y mantenimiento de la estructura del sistema nervioso central
(SNC) y la retina”. Este Neuropediatra asegura que varios estudios han
demostrado que los Omega 3 contribuyen al desarrollo del Sistema
Nervioso Central y, por tanto, beneficia al comportamiento de los niños
con TDAH. Legido cita algunos estudios científicos, como los del
investigador y psiquiatra norteamericano Paul Sorgi, en los que se
revela que altas dosis de ácidos grasos Omega 3 pueden mejorar el
comportamiento de los niños con TDAH.
Para el Doctor Agustín Legido la base de algunas enfermedades son los
procesos inflamatorios en determinados órganos, ya que se trata de un
mecanismo patogénico común a muchas enfermedades sistémicas (por
ejemplo, obesidad, diabetes), neurológicas (esclerosis múltiple,
Alzheimer, Parkinson), y quizá del desarrollo y psiquiátricas como el
TDAH, trastornos del comportamiento o depresión. Opinión que comparte el
Doctor Fernando Mulas, Jefe de Neuropediatría del Hospital La Fe de
Valencia quien asegura que la inflamación puede estar facilitada en
parte por niveles bajos de ácidos grasos.
Mejora de la transmisión de la membrana celular
Este neuropediatra valenciano asegura que los ácidos Omega 3 actúan
favoreciendo la transmisión de la membrana celular. “Por ese motivo los
Omega 3 pueden tener efectos positivos sobre las personas que tienen una
regular capacidad de transmisión de los nervios transmisores”, afirma
este especialista.
Mulas asegura que por ejemplo en las dietas lácteas de niños incluso
prematuros, la utilidad de ácidos grasos es relevante sobre todo para la
visión. También es muy conveniente que las mujeres embarazadas tomen
pescado azul como, por ejemplo, el atún ya que en la zona interneuronal
hacen falta ácidos grasos. Por este motivo, se pueden extrapolar estos
beneficios a los niños que sufren TDAH (Trastorno de Déficit de Atención
e Hiperactividad, que afecta entre un 7 y un 10% de la población, según
los datos de la Organización Mundial de la Salud, OMS.
Por su parte, Francisco Montañés, jefe de Psiquiatría Infantil del
Fundación Hospital de Alcorcón, apoya las declaraciones de los
neuropediatras y considera que los aportes de Omega 3 tienen que ser
siempre controlados por el facultativo. “Es importante que la familia
valore y vigile la alimentación que siguen los niños con hiperactividad,
porque determinados conservantes o colorantes sí que pueden tener un
efecto negativo leve sobre el comportamiento del menor.
Muchas investigaciones apuntan a las ventajas de una dieta rica en
ácidos grasos Omega 3 en los casos de TDAH, tanto para la madre
embarazada como para el niño ya que las membranas de las células están
constituidas por lípidos y las propias estructuras cerebrales y sobre
todo de sus cubiertas, que tienen un alto contenido en grasa, y que no
funcionan igual cuando tienen Omega 3 que cuando tienen otro tipo de
ácidos grasos como los saturados Omega 6, según han señalado estos
especialistas médicos en www.hiperactividadmedicosypacientes.com
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