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Madrid
(España) |
19
de Septiembre de 2006 |
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Tena pone en marcha un estudio prospectivo para
evaluar el impacto de la incontinencia urinaria en la calidad de
vida de los afectados. |
La incontinencia urinaria (IU) constituye ya una de
las principales preocupaciones del sistema sanitario, un hecho que no
impide que todavía se trate de una enfermedad tan desconocida como
incomprendida. Para paliar tales carencias, Tena ha puesto en marcha el
"Estudio prospectivo, observacional de valoración del impacto de
la incontinencia urinaria sobre la calidad de vida y nivel de
satisfacción del paciente que utiliza absorbentes", que pretende
aportar más datos sobre un problema que impide el completo desarrollo
de una vida normal por parte del individuo afectado con incontinencia.
El objetivo principal del trabajo es evaluar el
impacto de la incontinencia urinaria sobre la calidad de vida, a través
de una escala psicométrica King's Health Questionnaire, validada en
español. Igualmente, aparecen otros objetivos secundarios, como evaluar
el grado de satisfacción del paciente incontinente que utiliza
absorbentes en relación al estado de la piel, la sensación de
sequedad, la comodidad de uso y la necesidad de cambio
Se trata de un estudio de seguimiento prospectivo
observacional y multicéntrico, con una muestra formada por 360
pacientes diagnosticados con incontinencia urinaria y que utilizan
absorbentes de orina. La finalización del este estudio está prevista
para comienzos del próximo año, cuando se publicarán sus resultados.
La International Continence Society (ICS) considera
como incontinencia urinaria las quejas o molestias derivadas de
cualquier escape involuntario de orina. Es una disfunción que se
presenta asociada a diferentes enfermedades y que responde a etiologías
diversas.
Los gastos anuales en productos absorbentes superan con creces los 200
millones de euros anuales y las cifras irán aumentando a medida que la
población siga envejeciendo. Aunque a día de hoy cueste hablar de ello
y mucho más reconocerlo, la incontinencia afecta a más de tres
millones de personas en nuestro país.
Un problema clínico importante
Hasta ahora, la IU no se ha considerado como una enfermedad en sí
misma, lo que ha dificultado su conocimiento, su inclusión en programas
de docencia universitaria y, por tanto, su identificación y adecuado
tratamiento desde el punto de vista asistencial.
Aunque constituye un problema clínico importante,
tanto por su prevalencia como por sus connotaciones psicosociales y
económicas, lo cierto es que es una enfermedad, en general, mal
conocida y poco abordada tanto desde la atención primaria como desde la
ginecología, la urología o la geriatría. A pesar de que la
incontinencia no implica un pronóstico de gravedad, limita la
autonomía y deteriora sensiblemente la calidad de vida.
Todos los estudios sobre los niveles de calidad de
vida en personas que padecen esta disfunción demuestran que éstos son
significativamente más bajos que en las personas sin incontinencia. Los
aspectos de la vida diaria que más afectan son el sueño y descanso, el
desempeño de una actividad laboral, la movilidad, el comportamiento
emocional, la interacción social y las actividades de recreo.
La afección de la calidad de vida por la
incontinencia puede ser mayor que la provocada por algunas enfermedades
crónicas, como la diabetes o la hipertensión.
Las mujeres, gran grupo de riesgo
Los estudios en mujeres indican que la incontinencia afecta más a
la calidad de vida de las mujeres más jóvenes y que la afección de la
calidad de vida está relacionada con el tipo de incontinencia.
En los casos de incontinencia moderada a grave, es
fundamental el uso de un absorbente de calidad que permita al paciente
llevar una vida normal. Por esto, aspectos como la capacidad de
absorción, la sensación de sequedad, la comodidad y en definitiva, la
adaptación del absorbente a las necesidades del paciente, son básicos
para mejorar la calidad de vida de los pacientes que utilizan
absorbentes.
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