Barcelona (España)

 21 de Abril de 2008

Vissum crea un nuevo test para medir la visión de cerca.

El departamento de I+D+i de VISSUM Corporación Oftalmológica ha desarrollado un nuevo test que permite medir la agudeza visual de cerca y la velocidad de lectura simultáneamente, personalizándola con el nivel educativo del paciente y a cualquier distancia. Esta innovación, desarrollada junto a un equipo de psicólogos de la Universidad Miguel Hernández de Elche, moderniza los procedimientos vigentes en España, sin renovar desde hace más de medio siglo.

El estudio ha sido patrocinado por la Sociedad Europea de Catarata y Cirugía Refractiva, con el objetivo de llenar el hueco que existía respecto al estudio de la visión próxima en lengua española, que afecta a más de 450 millones de personas en todo el mundo.

En la actualidad se venían empleando distintos test, ya obsoletos, que utilizan criterios dispares para medir la agudeza visual de cerca. El problema era que las frases empleadas tenían diferentes características formales y de contenido, lo que dificultaba la evaluación final.

Basándose en el Radner Reading Test, (de la Universidad de Viena), y adaptado a las peculiaridades del idioma español, el equipo de Investigación y Desarrollo de Vissum ha confirmado que el formato del test es el más propicio para medir la pérdida de agudeza visual.
Se trata de que el paciente lea una serie de frases con la misma construcción gramatical: todas las frases tienen prácticamente la misma cantidad de caracteres, son subordinadas unidas por el pronombre relativo “que”, tienen la misma dificultad léxica y gramatical, las sílabas en ambas partes de la frase son las mismas, etcétera. Con respecto al formato, sigue una escala logarítmica de mayor a menor tamaño.

Test de Agudeza Visual

La realización es muy sencilla. El paciente coge el test con las manos, colocándoselo a una distancia que considere cómoda. A continuación, se dispone a leer las frases hasta llegar al mínimo tamaño de letra que sea capaz de reconocer. Es importante el nivel de iluminación que debe ser constante. Tras realizarlo, se anota la agudeza visual alcanzada en una escala llamada LogRAD y se mide la distancia de presentación del test.

En el caso de la velocidad de lectura, definida como el número de palabras que se pueden leer por minuto o por segundo (suelen ser 80 al minuto), la prueba es igual de sencilla. El paciente coge el test tapado con una hoja, tiene que destapar cada frase y leerla todo lo rápido que pueda y sin detenerse a corregir errores. Todo ello se cronometra y se anotan los fallos cometidos durante la lectura.

Para procesar los datos, el paciente se sitúa en un “pupitre” especialmente diseñado (el “Salzurbg Reading Desk”) y lee la frase hasta el final sin pararse a corregir errores. Su voz es grabada y los datos son computerizados para determinar su nivel de agudeza visual.

Hay que señalar que la agudeza visual (AV) es la capacidad de percibir y de diferenciar dos estímulos separados por un determinado ángulo (resolución espacial del sistema visual). Depende de factores externos, como la luminancia del test, su orientación y el contraste; e internos, tal que la distribución del mapa retiniano, el tamaño pupilar o la ametropía (miopía e hipermetropía).

La pérdida de la agudeza visual es lo que llamamos vista cansada o presbicia; por lo que, encontrar una forma de medir esa pérdida, significa controlarla y paliarla lo antes posible mediante las soluciones que existen en la actualidad: lentes de lectura, lentes intraoculares y cirugía láser.

Con la colaboración del Grupo de Investigación en Psicología y Calidad de Vida del departamento de Psicología de la Salud de la Universidad Miquel Hernández, el test ha sido probado en un estudio con sesenta personas, en dos grupos de diferente nivel académico, destacándose como una herramienta precisa para valorar la agudeza visual de cerca y la velocidad y comprensión de lectura del paciente. Por esta razón, VISSUM Corporación Oftalmológica va a incorporar el test en todos sus Centros, como un paso más para la valoración de la presbicia que, a partir de los 40 años, afecta al total de la población.