Las dietas basadas en hidratos de carbono contribuyen a reducir más peso que las dietas hipocalóricas convencionales basadas en el consumo de verduras

Según un estudio presentado por Kellogg´s las mujeres que siguen dietas ricas en hidratos de carbono presentan mayor pérdida de peso que las mujeres que siguen dietas hipocalóricas convencionales.

Alimentos como los cereales, que resultan más saciantes y promueven su propia oxidación, pueden resultar útiles en el control de peso corporal por aportar menos calorías por unidad de peso y porque contribuyen a desplazar la grasa de la dieta.

El colectivo femenino merece una atención especial puesto que los datos extraídos de recientes estudios resaltan la existencia de un índice de obesidad superior en las mujeres adultas españolas (15.75%) que en la población masculina (13.9%).

El aumento del consumo de cereales resulta útil desde el punto de vista nutricional por su aportación de fibra, vitaminas y hierro, pero también desde el punto de vista sanitario y de mejora en el control de peso.

 

Madrid (ESpaña), 18 de Abril de 2005. 

Según los datos extraídos un estudio realizado por la Facultad de Farmacia (UCM) y Kellogg´s la introducción de hidratos de carbono en el desayuno provoca un descenso en el consumo de calorías y una reducción de peso corporal y masa grasa, por lo que este tipo de alimentos podrían ser utilizados para promover la pérdida de peso cuando se consumen de manera controlada y en sustitución de otras comidas. Ésta es una de las conclusiones más relevantes del estudio que se presentará en la IX Jornada de Nutrición Práctica (DIETECOM) celebrada el 20 y 21 de abril en el Colegio Oficial de Médicos de Madrid.

Una de las razones por las que se ha desarrollado este estudio es porque algunos estudios recientes señalan una prevalencia de obesidad superior en las mujeres adultas españolas (15.75%) respecto a la población masculina (13.9%), lo que centra el foco de atención en dicho colectivo. Paralelamente también aumenta el porcentaje de personas que sin padecer sobrepeso tienen una gran preocupación por el tema del control de peso.

Dicho estudio, elaborado por la Dra. Rosa M. Ortega, del departamento de nutrición de la facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, pretendía analizar la respuesta de una determinada muestra de mujeres ante un programa de adelgazamiento basado en la aproximación al ideal teórico.

Dicha investigación ha sido realizada sobre una muestra de 67 mujeres universitarias que fueron sometidas a dos dietas diferentes: 31 de ellas siguieron pautas de control de peso basadas en el aumento del consumo de hidratos de carbono, en especial de cereales en este caso Special K, y el resto siguieron una dieta hipocalórica tradicional basada en la restricción de alimentos ricos en calorías y aumentando el consumo de verduras.

De este modo se constató que las mujeres que siguieron la dieta rica en hidratos de carbono y en concreto con cereales en el desayuno, presentaron mayor pérdida de peso respecto a las mujeres que siguieron una dieta hipocalórica convencional con mayor contenido en verduras.

En concreto quienes aumentaron su consumo de cereales en más de 1.5 raciones al día tuvieron una mayor pérdida de IMC (Índice de Masa Corporal) (1.1*+- 0.4 kg/m2) respecto a las mujeres con menor incremento en el consumo de cereales (y que tuvieron una modificación en su IMC de 0.82 +- 0.5 kg/m2) (p<0.05).

Teniendo en cuenta que el contenido calórico de ambas dietas fue muy similar y que en ambos casos se consiguió una disminución significativa en la ingesta energética, la mayor disminución de peso se produjo en las mujeres que habían seguido la dieta rica en hidratos de carbono ya que resultan más saciantes y al ingerirse promueven su propia oxidación, siendo su conversión en grasa poco eficiente.

En el estudio realizado se constata que, en la segunda revisión, las mujeres que más Índice de Masa Corporal perdieron eran las que más aumentaban su ingesta de hidratos de carbono (% de la energía) (r= 0.2817) y también las que más disminuían su ingesta de energía (r= 0.2644), proteínas (r=0.2740) o grasa (r=0.2639)

A pesar de ello, la aproximación en el consumo de alimentos y en el perfil calórico de las dietas al ideal teórico aconsejado lleva a considerar ambas intervenciones como positivas desde el punto de vista sanitario y nutricional.

A la luz de los resultados del estudio, y teniendo en cuenta que el consumo de hidratos de carbono y cereales está disminuyendo paulatinamente, la Dra. Rosa M. Ortega aconseja revertir esta tendencia puesto que el consumo de este tipo de alimentos puede ser útil desde el punto de vista nutricional, sanitario y de mejora del control de peso.

 

Otros datos de interés.

Diseño experimental: se ha estudiado un colectivo de 67 jóvenes de sexo femenino, estudiantes universitarias en su mayor parte y que cumplieran con una serie de requisitos como tener entre 20 y 35 años de edad, con un Índice de Masa Corporal comprendido entre 24 y 35 Kg/m2, no haber dejado de fumar en los últimos meses, no padecer enfermedades, alergias o intolerancias, etc.

 

Muestra y tipo de dieta.

Treinta y una de las mujeres seleccionadas siguieron pautas de control de peso basadas en el aumento de consumo de hidratos de carbono y en especial de cereales. Esta pauta se justifica porque el mayor alejamiento entre el consumo habitual y recomendado afecta al grupo de cereales, de manera que parece conveniente un aumento en su consumo para aproximar la dieta al ideal teórico.
De las posibles alternativas dentro de este grupo de alimentos, se decidió emplear fundamentalmente cereales de desayuno y barritas de cereales, por proporcionar además hidratos de carbono y fibra, vitaminas y minerales.

El resto de mujeres siguieron la dieta hipocalórica basada en la restricción de alimentos ricos en calorías, poniendo mayor énfasis en el aumento en el consumo de verduras.

 

Métodos.

Con las mujeres participantes en el estudio se procedió a la recogida de los siguientes datos:
- Actividad física: pautas de actividad física habitual.
-Estudio antropométrico: medida de peso, talla, pliegues cutáneos y circunferencias.
- Estudio sanitario.
- Estudio dietética: se aplicó un "registro del consumo de alimentos" durante tres días incluyendo un domingo.

Una vez conocido el consumo de alimentos y bebidas se calculó su contenido en energía y nutrientes utilizando las Tablas de Composición de Alimentos y las ingestas obtenidas fueron comparadas con los objetivos nutricionales aconsejados para poder emitir un juicio respecto a la adecuación de las dietas.

Las necesidades de energía (Gasto energético teórico, GET) se establecieron teniendo en cuenta las ecuaciones propuestas por la OMS (Organización Mundial de la Salud) para el cálculo de la Tasa Metabólica Basal (TMB), que fue multiplicada por el coeficiente de actividad, de acuerdo con los criterios de varios grupos de expertos.