Barcelona (España)

1 de Diciembre de 2006

El asma infantil requiere de un tratamiento específico.

Que el asma infantil no debe ser abordado desde el punto de vista terapéutico de la misma forma que se aborda el asma en el adulto; que es necesario el uso de tratamientos específicos en el campo del asma infantil; que la enfermedad del asma debe tener su objetivo prioritario en el control del mecanismo de inflamación; y que todas estas cuestiones deben verse reflejadas en una Guía de actuación pensada exclusivamente en el asma pediátrico, son algunas de las conclusiones más importantes que se desprenden de la última edición del ASMAFORUM, una reunión científica organizada por MSD que, celebrada este año en Barcelona, ha acogido a más de 200 expertos en este campo.

Tal como se ha puesto de manifiesto en Barcelona, el asma infantil, además de ser la enfermedad crónica más frecuente en la edad pediátrica, presenta unas características propias que lo diferencian del asma en el adulto y que, fundamentalmente, vienen dadas por la historia natural de la enfermedad, factores desencadenantes, respuesta al tratamiento farmacológico e inmunológico y la educación que el niño y su familia necesitan para poder cumplir el tratamiento prescrito.

En este sentido el profesor Ulrich Wahn, del Hospital Universitario Charité, de Berlín, asegura que “las pautas de actuación que se siguen actualmente tienden a extrapolar al niño las mismas estrategias terapéuticas que se siguen en el adulto, lo que contribuye negativamente al buen control del asma infantil

Ante todos estos datos, el profesor Wahn reclamó durante su intervención la necesidad de desarrollar Guías específicas para abordar el asma en los niños que contemplen todas las posibilidades terapéuticas existentes en la actualidad y cuáles son las mejores para tratar el asma pediátrico, destacando en este sentido el papel de los antileucotrienos.
 


Sibiliancias-bronquiolitis-asma

Uno de los aspectos clave de esta reunión fue la de saber si la bronquiolitis va a condicionar que el niño tenga episodios de sibilancias recurrentes o si hay alguna serie de factores predisponentes que van a favorecer que esto ocurra.
En opinión del profesor Wahn “que el niño tenga una bronquiolitis severa en sus primeros meses de vida puede condicionar claramente el desarrollo de sibilancias recurrentes durante los años posteriores. Es por ello fundamental –subraya- la decisión del manejo terapéutico de estos niños para evitar que las sibilancias recurrentes duren mucho tiempo y, por tanto, puedan desarrollar asma. Disponer de tratamientos eficaces de prevención de la bronquiolitis nos dará más probabilidades de evitar los síntomas asmáticos que, a posteriori, se asocian a este problema

Al respecto de lo que señala el especialista alemán, en general son dos los tipos de niños que pueden verse afectados por este tipo de problema: los que presentan las denominadas sibilancias precoces transitorias, y los que presentan las sibilancias no atópicas. Los primeros son niños con episodios de broncoespasmo durante la época lactante, y que suele resolverse alrededor de los tres años de edad.
Los segundos son aquellos que en edad escolar presentan síntomas de obstrucción aérea durante los 2-3 primeros años de vida, normalmente asociados a infecciones víricas causadas, sobre todo, por el denominado virus respiratorio sincitial. En general, esta hiperrespuesta bronquial desaparece en la segunda década de la vida.

Desde el punto de vista de tratamiento, los expertos apuntan como un hecho muy destacable la posibilidad de que la persistencia del virus que ocasiona la bronquiiolitis en el tracto respiratorio inferior, podría contribuir al desarrollo de las secuelas pulmonares que se observan tras la infección por el virus respiratorio sincitial.

Ello hace que los especialistas planteen nuevas modalidades de tratamiento dirigidas no sólo al control de la fase aguda de la bronquiolitis, sino también a la fase crónica de la enfermedad. En este sentido destacan la necesidad de tratamientos eficaces, seguros y específicos para el control de este problema en los niños, poniendo de manifiesto la conveniencia del uso de los antagonistas de los antagonistas de los antileucotrienos por vía oral para acortar el período sintomático del denominado síndrome post-bronquiolítico.

Finalmente decir que el profesor Steven Holgate, de la Universidad de Southampton, Reino Unido, destacó en Barcelona la importancia de la denominada “Declaración de Bruselas”, presentada recientemente en el Parlamento Europeo, en la que se insta a las autoridades sanitarias europeas a cambiar algunos de los parámetros que se han venido utilizando hasta hace poco en el tratamiento del asma; principalmente a intentar cimentar las bases de este tratamiento en el control de la inflamación, y a cambiar urgentemente las pautas de actuación en el abordaje del asma pediátrico.