Buenos Aires (Argentina)

 21 de Mayo de 2008

Sólo 29% de los pacientes fumadores se encuentran bajo tratamiento para dejar de fumar.

Encuesta a 200 médicos clínicos, cardiólogos y neumonólogos de Argentina

Importantes estudios siguen demostrando las mejorías de salud tras la cesación tabáquica. En la actualidad, los profesionales de la salud dedican más tiempo en la consulta a aconsejar a sus pacientes sobre este punto. Sin embargo, pese a ser la principal causa de muerte prevenible, la mayoría de las personas elige no luchar contra este hábito.

El tabaquismo es la principal causa de muerte prevenible en el mundo. Lo prueban importantes estudios clínicos, lo afirman las principales entidades científicas, y sin embargo, los pacientes de mayor riesgo se niegan a dejar el cigarrillo. Una reciente encuesta reveló que sólo 29% de los pacientes adultos fumadores se encuentran bajo tratamiento, principalmente por su “falta de voluntad” para encarar el abandono. El estudio fue revelado en el marco del XVIº Congreso Mundial de Cardiología, en Buenos Aires.

El Dr. Guillermo Fábregues, vicepresidente de la Fundación Cardiológica Argentina y coordinador del simposio “Un cambio memorable en tabaquismo  Abordaje y tratamiento”, señaló que “la clave en esto es la actitud del paciente hacia la adicción. Es muy común escuchar que pacientes que tuvieron un infarto o un derrame cerebral toman la decisión de dejar de fumar. Lo mejor sería abandonar la adicción antes, ya que muy probablemente de esa forma inclusive se evitarían dichos eventos. No obstante, es el paciente el que decide intentarlo; sin su voluntad no hay tratamiento posible”. 2

El sondeo, efectuado en 200 médicos cardiólogos, clínicos y neumonólogos de Buenos Aires y el conurbano el pasado mes por Pfizer a través de la consultora KANCK Argentina, señaló que el problema del tabaquismo, sus perjuicios y los métodos para abordarlo ya forman parte de la práctica habitual durante la consulta. En un estudio anterior, en julio de 2006 apenas 36% dedicaba cinco minutos al tema. En el presente, por el contrario, 78% le dedica cinco minutos o más, en consultas que suelen durar entre quince minutos y media hora.

A su vez, los médicos observaron un interés creciente de sus pacientes fumadores en los tratamientos para dejar de fumar en el último año, a partir de la llegada de la primera droga específica para la cesación tabáquica. Aún así, sólo tres de cada 10 pacientes aceptan seguir tratamientos solos o combinados con terapias de reemplazo de nicotina (ej. parches y chicles ), bupropión, grupos de autoayuda y la recientemente incorporada al arsenal terapéutico vareniclina.

El Dr. Guido Bergman, médico cardiólogo especialista en Prevención Cardiovascular y Tabaquismo, coincidió: “de 100 fumadores, hay entre 35 y 40% que no quieren dejar de fumar, lo que se denomina los ‘precontempladores’, que no ven el problema; otro 30 a 40% quiere dejar pero no sabe cuándo lo hará (los ‘contempladores’), y aproximadamente un 20% ‘en preparación’, que ya está actuando en función de su deseo de abandonar (implementando medidas para fumar menos y concienciando su decisión)”.

Según la Organización Mundial de la Salud, en la actualidad fuman alrededor de 1.300 millones de personas en el mundo. Otros datos indican que en el año 2000, hubo 5 millones de muertes prematuras atribuibles al tabaco.

El Dr. Guillermo Fábregues comentó que “en el pasado era muy difícil lograr la cesación tabáquica, dada la grave adicción sicológica y física que produce el tabaquismo. Hoy contamos con herramientas terapéuticas que hacen posible dejar esta adicción”.

Nueva evidencia: dejar de fumar reduce el riesgo de muerte

Es más importante tratar el tabaquismo que controlar el colesterol y la hipertensiónii. Una investigación reciente mostró cómo gracias a la prohibición de fumar el en estado de Nueva York se redujeron 8% las admisiones en hospital por infarto iii. Ya se había demostrado que una menor exposición al humo de cigarrillo ambiental reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular. En esta oportunidad, se analizó lo ocurrido tras la prohibición de fumar en lugares públicos del año 2003 en Nueva York, Estados Unidos. Se revisaron tasas de admisión en hospitales por infarto desde 1995 a 2004, controlando otros factores secundarios. El resultado arrojó 3813 menos admisiones hospitalarias por infarto en 2004, con un ahorro directo de 56 millones de dólares de costos.

Otro estudio, publicado este mes en el Journal of the American Medical Association (JAMA)iv, trató de determinar con exactitud la tasa de reducción de riesgo de muerte tras dejar el cigarrillo. Para ello, se efectuó una investigación prospectiva observacional sobre más de 100 mil mujeres durante 24 años (desde 1980 hasta 2004) en el Estudio de Salud de Enfermeras.

Los resultados señalaron que la mayor parte del exceso de riesgo de mortalidad cardiovascular puede eliminarse rápidamente tras la cesación tabáquica, y a los 20 años en el caso de enfermedades pulmonares. También se halló que 64% de las muertes en fumadores y 28% de las muertes en exfumadores son atribuibles al tabaquismo.

A los 20 años de dejar de fumar, el riesgo de mortalidad por cualquier causa disminuye al nivel de un nofumador.

ii Unal, British Medical Journal, 2005
iii Juster, H. y col., “Declines in Hospital Admissions for Acute Myocardial Infarction in New York State After Implementation of a Comprehensive Smoking Ban”. Am J Public Health. 2007;97(11):20352039.
iv Kenfield y col., “Smoking and Smoking Cessation in Relation to Mortality in women”, JAMA. 2008;299(17):20372047 (doi:10.1001/jama.299.17.2037)