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Barcelona
(España) |
6 de Noviembre de 2006 |
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El tratamiento insuficiente del dolor
postoperatorio es una de las causas para que el dolor agudo se
convierta en crónico. |
El tratamiento insuficiente del dolor postoperatorio
provoca sufrimiento innecesario, puede tener consecuencias físicas y
psicológicas y es una de las causas principales para que dolor se
convierta en crónico, según ha explicado la profesora Margarita Puig,
directora del Master en Fisiopatología y Tratamiento del Dolor, la
principal actividad docente de la Cátedra del Dolor UAB-IMAS-MENARINI.
Este fin de semana, se ha presentado el tercer módulo presencial del
Master sobre “Dolor agudo y recurrente”, que una vez más, ha contado con
un profesorado nacional e internacional de alto nivel científico. Los
profesores participantes han coincidido en recomendar la instauración de
protocolos y guías clínicas basadas en la evidencia médica disponible,
además de mejorar la formación del personal sanitario y favorecer la
investigación clínica y básica en dolor, objetivos que coinciden con los
de la Cátedra del Dolor UAB-IMAS-MENARINI.
Al acto de presentación del tercer módulo del Master han intervenido los
doctores Margarita Puig, Gilbert J. Grant, profesor de Anestesiología
del New York University Medical Center y Narinder Rawal, profesor de
Anestesiología y Cuidados Intensivos del Hospital Universitario de
Orebro (Suecia). Los expertos han expuesto los conocimientos actuales y
los trabajos más recientes sobre el tratamiento del dolor obstétrico y
postoperatorio.
El profesor Grant, ha explicado que en los Estados Unidos el dolor
postoperatorio a menudo se trata de forma inadecuada, provocando
sufrimiento innecesario y la posibilidad de que se desencadenen
complicaciones médicas. Una nota positiva es que “desde el año 2001,
los profesionales de enfermería de la mayoría de hospitales controlan
rutinariamente el nivel de dolor, de la misma forma que se realiza la
toma de la presión arterial y las demás constantes vitales”.
Anestésicos locales liposomados
El profesor Grant ha centrado sus investigaciones en el uso de
anestésicos locales liposomados. Los anestésicos locales se utilizan por
vía espinal (epidural o intradural) y periférica (bloqueos) en la
analgesia del trabajo del parto, la intervención cesárea y el
tratamiento del dolor postoperatorio. Una limitación importante de los
anestésicos locales es su duración relativamente breve, en comparación
con la duración del dolor que sufre la paciente. Así pues, con el fin de
prolongar la duración de acción de estos fármacos, además de la
manipulación de la estructura molecular, existe una técnica que consiste
en la inclusión de los anestésicos en liposomas.
Los liposomas son formas farmacéuticas pertenecientes a los denominados
"vectores de segunda generación". Son vesículas microscópicas formadas
por un núcleo acuoso central rodeado de una o varias capas bimoleculares
de fosfolípidos. Esta estructura compartimental permite que durante el
proceso de elaboración los liposomas puedan incorporar diversos
principios activos, tanto hidrosolubles como liposolubles. Utilizando
liposomas como vectores de distintos fármacos, se ha conseguido reducir
la toxicidad, protegerlos frente a la degradación enzimática o química
en el organismo, y prolongar los niveles eficaces del fármaco en el
lugar de acción.
El doctor Grant ha afirmado que “hasta hoy, hemos demostrado que la
encapsulación de los anestésicos locales en liposomas, puede prolongar
la analgesia entre cinco y diez veces en modelos animales. En la
actualidad estamos evaluando la seguridad de estas preparaciones
liposomadas, con el fin que puedan ser utilizadas en humanos. Los
resultados preliminares son prometedores y esperamos que tanto los
opioides como los anestésicos locales liposomados, puedan ser utilizados
clínicamente para disminuir el dolor y el sufrimiento de los pacientes.”
El profesor Grant, especialista en anestesia y analgesia obstétrica, ha
hablado también del avance de la anestesia epidural, explicando que "es
un mito" que sea peligrosa, ya que presenta muy pocas
contraindicaciones y es beneficiosa tanto para la madre como para el
feto. Ha destacado además, los buenos resultados de la técnica de
Analgesia Epidural Controlada por el Paciente (PCEA, en inglés), que
permite que en el caso de la analgesia para el trabajo del parto, la
paciente se administre las dosis suficientes para aliviar el dolor,
evitando a la vez la administración de dosis excesivas.
Hospitales quirúrgicos
El profesor Narinder Rawal, secretario general de la Sociedad Europea de
Anestesia Regional y Tratamiento del Dolor (ESRA), ha asegurado que en
las sociedades occidentales los hospitales son "más quirúrgicos que
médicos". Según el doctor Rawal, en los últimos años se han
desarrollado mucho las técnicas quirúrgicas poco invasivas (como la
cirugía laparoscópica), sin embargo no se ha prestado la atención
necesaria al tratamiento del dolor postoperatorio. En su opinión, los
pacientes "deben saber que tienen derecho a un adecuado tratamiento
del dolor postoperatorio".
El profesor Rawal ha reiterado la necesidad de formar al colectivo de
enfermería en la evaluación y tratamiento del dolor agudo
postoperatorio. También insistió en la necesidad de una colaboración más
estrecha entre cirujanos y anestesiólogos, que "deben decidir en
común el tratamiento del dolor postoperatorio" teniendo en cuenta
las características de cada paciente, porque "una misma intervención
puede causar una intensidad de dolor diferente en distintos pacientes".
Sobre el trabajo que está desarrollando en Suecia, explicó que en el
Hospital Universitario de Orebro (Suecia) utilizan de forma rutinaria la
escala visual analógica (EVA) de 0 a 10 puntos en la que el paciente
registra la intensidad de su dolor después de la cirugía. El objetivo
terapéutico es que el paciente presente en todo momento una intensidad
de dolor igual o inferior a 3, y el doctor Rawal afirma que utilizando
las pautas adecuadas, se puede conseguir entre un 85-90% de éxito.
Estructura del Master
El Master en Fisiopatología y Tratamiento del Dolor se estructura en
módulos independientes presenciales y a distancia, que proporcionan
créditos universitarios y de formación médica continuada. La superación
de todos los módulos teóricos, más un periodo de prácticas clínicas o de
laboratorio en centros de reconocido prestigio, junto a la realización
de un trabajo de investigación, permite obtener el título de Master (2
años). Además, como extensión del programa de Master, se ofrece la
posibilidad de ampliar la formación en investigación (clínica o básica)
y obtener el grado de Doctor.
El próximo módulo presencial del Master (4º), se realizará el mes de
enero de 2007 y se dedicará al Dolor músculo esquelético.
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