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Salamanca
(España) |
16
de Octubre de 2006 |
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Sólo un 10% de los pacientes con osteoporosis
recibe tratamiento. |
Unos 200 millones de mujeres en todo el mundo padecen
osteoporosis, una enfermedad caracterizada por la pérdida progresiva de
la resistencia del hueso, lo que da lugar a que los huesos sean más
frágiles y propensos a sufrir fracturas. Es una enfermedad que no causa
síntomas hasta que no está muy avanzada y se produce la fractura.
Según la Organización Mundial de la Salud, que la ha calificado de
"epidemia intolerable", es uno de los problemas de salud más
importantes, superado únicamente por la incidencia de las enfermedades
cardiovasculares. El 80% de los afectados no es consciente de los
factores de riesgo antes de que se le diagnostique la enfermedad y sólo
un 10% recibe tratamiento.
Según el doctor Josep Blanch, presidente de la Sociedad Española de
Reumatología, "la osteoporosis sigue siendo una enfermedad
desconocida y todavía queda mucho por hacer, el acceso a los
densitómetros -la prueba que diagnostica la enfermedad- es limitado en
muchas zonas de España y las listas de espera continúan siendo
demasiado largas".
En España afecta a dos millones y medio de mujeres,
aunque también afecta a los hombres. A partir de los 50 años hay
muchas mujeres que sufren la enfermedad sin saberlo. De hecho, la
mayoría no cree estar en riesgo personal de padecerla y se sabe que en
Europa cada 30 segundos se produce una fractura por osteoporosis. En
nuestro país se producen 90.000 fracturas de cadera y 500.000 fracturas
vertebrales al año.
Estas fracturas osteoporóticas están ocasionadas por un traumatismo de
bajo impacto, debido a la fragilidad del hueso, como una caída estando
de pie a nivel del suelo, y son distintas a las que se producen por una
práctica deportiva o un accidente.
La magnitud de la enfermedad, desde el punto de vista
social, económico y sobre todo individual, hace necesaria una puesta al
día del diagnóstico y tratamiento, con más recursos sanitarios
-métodos de prevención, diagnósticos, reumatólogos...- para atender
a una población con una alta prevalencia de la enfermedad, debido sobre
todo al envejecimiento y al estilo de vida.
Conscientes de esta situación, la Sociedad Española de Reumatología
(SER), ha elaborado el III Documento de Osteoporosis", "las
recomendaciones de este documento están basadas en el resultado del
análisis de la evidencia científica", ha señalado el doctor
Lluis Pérez Edo, coordinador del Documento, que se presenta en el III
Simposio de Osteoporosis de la SER el sábado en Salamanca.
Con el tiempo, las mujeres que padecen osteoporosis
pueden llegar a perder hasta la mitad de su masa ósea. Varios estudios
señalan que la pérdida de tan sólo el 10% de masa ósea en la columna
puede duplicar el riesgo de sufrir fracturas de columna, y una pérdida
del 10% de masa ósea en la cadera incrementa el riesgo de padecer una
fractura en 2,5 veces.
Sospecha de osteoporosis
"La mujer debe asumir un papel muy activo para sospechar de
la existencia de la enfermedad, primero por la edad, porque ha sufrido
una fractura aparentemente sin motivo, por un traumatismo mínimo, un
dolor de espalda no explicable, disminución de la altura...",
señala el doctor Josep Blanch, presidente de la Sociedad Española de
Reumatología. "Como en la mayoría de las enfermedades
reumáticas, el tratamiento de la osteoporosis, cuanto más precoz es,
más efectivo resultará. Disponemos en la actualidad de medios
diagnósticos y farmacológicos para evitar que progreso y reducir o
evitar las fracturas que causan una gran morbilidad y mortalidad".
Según los reumatólogos que asisten a este III Simposio, más de la
mitad de las fracturas podrían evitarse con los tratamientos adecuados,
"No es un proceso inevitable porque se alcance una edad
avanzada. Con los tratamientos actuales los reumatólogos podemos
detener el avance de la enfermedad".
Las fracturas de cadera son complicaciones de la osteoporosis
consideradas al menos tan importantes como la trombosis o el infarto
para los hipertensos o las personas con el colesterol alto.
Medir la densidad mineral ósea y su calidad
A falta de evidencias de suficiente relevancia que permitan establecer
unas recomendaciones unánimes sobre cuándo ha de realizarse una
densitometría - una prueba rápida, indolora y no invasiva-, los
reumatólogos señalan en este III Documento de consenso, que "es
indispensable tener la seguridad de que el resultado de la misma va a
influir en la decisión terapéutica y que la mujer acepta esta
condición. Está justificada en mujeres con menopausia precoz y en
posmenopáusicas con uno o más factores de riesgo de pérdida aumentada
de masa ósea. También, está indicada en pacientes con sospecha
radiográfica de osteoporosis".
Añade también el documento que, "teniendo en cuenta que un
significativo porcentaje de mujeres posmenopáusicas, sin ningún factor
de riesgo clínico, presenta osteoporosis, consideramos que no hay una
justificación clara para negar la realización de densitometría a una
mujer posmenopáusica que lo solicite".
También se realizaría en revisiones posteriores para conocer si los
fármacos están siendo efectivos.
Según los reumatólogos, se ha observado que con el tratamiento hay
mujeres que pierden masa ósea el primer año y pueden ganarla durante
el segundo año. "Por ello, señala el Documento, no se debe
modificar una intervención terapéutica en pacientes que pierdan masa
ósea durante el primer año".
Medidas para promover la salud ósea
Los actuales tratamientos farmacológicos pueden
llegar a detener la pérdida de masa ósea y evitar o retrasar las
fracturas, principal consecuencia de la enfermedad.
Las fracturas más comunes asociadas con la presencia de osteoporosis
son las de cadera, las vertebrales (de columna) y las de muñeca. Pero
en todos los casos, la Sociedad Española de Reumatología recomienda,
en primer lugar, una serie de medidas encaminadas a promover la salud
ósea, "con ello se puede conseguir una reducción drástica de
la consecuencia más impactante de la osteoporosis, la fractura",
señala el doctor Luis Arboleya, del hospital San Agustín, de Avilés,
y uno de los reumatólogos que ha participado en el Documento de
Consenso.
Las principales medidas para mejorar la salud ósea pasan por evitar el
sedentarismo y recomendar una actividad física moderada, específica
para cada individuo, teniendo en cuenta su edad, estado físico y la
presencia de otras enfermedades.
En los adultos se recomienda una ingesta diaria de calcio de 1000 mg y
de 1200-1500 mg durante el embarazo, lactancia y posmenopausia. No
siempre la dieta habitual aporta estos requerimientos, por lo que en
ocasiones hay que añadir suplementos farmacológicos, aunque recordando
que el calcio, utilizado de manera aislada, no ha demostrado efecto
significativo sobre la incidencia de fracturas en mujeres con
osteoporosis postmenopáusica. En la población adulta es frecuente la
existencia de concentraciones bajas de vitamina D. "Aunque la
eficacia real del aporte de vitamina D en la prevención de fracturas es
un tema muy debatido -señala el doctor Luis Arboleya- probablemente
su acción depende de la dosis utilizada".
En los ancianos o discapacitados, sobre todo si tienen osteoporosis,
deben extremarse las medidas encaminadas a reducir el riesgo de caídas,
promoviendo el uso de bastones, evitando o reduciendo la dosis de
psicofármacos, evaluando y, si es posible, tratando las alteraciones
visuales y adaptando la vivienda. En poblaciones de alto riesgo de
caída, han demostrado su eficacia los protectores de cadera. También
es recomendable una adecuada ingesta de proteínas y una exposición
solar moderada.
Fármacos que previenen las fracturas, con una
sola toma a la semana, o al mes
Según los especialistas, el tratamiento siempre es
individual, dependiendo de las características de cada paciente. En
cualquier caso, siempre debe ir encaminado a reducir el número de
fracturas, a aumentar la masa ósea, fortalecer el hueso y mejorar su
calidad de vida.
La elección de uno u otro va a depender de la gravedad de la
osteoporosis y de las características del paciente, teniendo en cuenta
que existe un grado de incumplimiento superior al 20%, lo que deberá
ser tenido en cuenta para mejorar la efectividad de las intervenciones
terapéuticas.
La aportación más relevante de este tercer documento, ha sido la
incorporación de tres nuevos fármacos que proporcionaran nuevas
posibilidades en la prevención y tratamiento, según señala el doctor
Lluis Pérez Edo: el ibandronato un bifosfonato disponible en breve en
farmacias que presenta la particularidad de administración mensual por
vía oral. La incorporación de una nueva molécula formadora de hueso
la PTH (1-84) de administración por punción subcutánea como la ya
existente teriparatida (1-34) (actualmente su uso está indicado en
mujeres con osteoporosis grave y no como prevención., con indicación
en la osteoporosis con fracturas y de alto riesgo, también como la
anterior aún no está disponible. El tercer fármaco es el ralenato de
estroncio, que ya se esta utilizando, representa una novedad por su
doble acción, la de disminuir la pérdida de hueso y la de formar
hueso, su administración es oral y diaria.
Cuándo iniciar un tratamiento farmacológico
Aunque se suele afirmar que el umbral diagnóstico,
determinado por la densitometría, no conlleva necesariamente el
establecimiento de un tratamiento farmacológico y que debe distinguirse
claramente del umbral de intervención terapéutica, tanto la National
Osteoporosis Foundation, como el Comité de Expertos de la Organización
Mundial de la Salud, han realizado recomendaciones concretas, basadas en
los valores densitométricos.
Existen otros condicionantes, como la presencia previa de fracturas, la
edad y otros factores de riesgo de fractura, los potenciales efectos
secundarios, la adherencia al tratamiento y las consideraciones de
coste/efectividad, que también hay que tener en cuenta al tomar una
decisión terapéutica. Basándose en ello -señala el doctor Luis
Arboleya, del hospital San Agutín, de Avilés- "consideramos
que está indicado iniciar tratamiento farmacológico en las siguientes
circunstancias: En la menopausia espontánea precoz (< 45 años) y en
la quirúrgica (cualquier edad) según la valoración densitométrica y
de otros factores de riesgo; cuando se observa una disminución de la
densidad mineral ósea en columna o fémur; si hay fractura por
traumatismo de baja intensidad, independiente del valor de la densidad
mineral ósea".
Factores de riesgo
La menopausia es uno de los factores de riesgo más
importante para la presencia de osteoporosis. Los cambios hormonales son
responsables de la rápida pérdida de masa ósea. En los primeros cinco
años posteriores a la menopausia, las mujeres pueden llegar a perder
hasta un 15% de su masa ósea.
La mayoría de los dos millones y medio de personas que padecen
osteoporosis en nuestro país han sido diagnosticados a partir de los 50
años, pero la enfermedad se inicia en realidad a partir de los 30-35
años. Es cuatro veces más frecuente en las mujeres que en los hombres.
Existen otros factores que incrementan el riesgo de la enfermedad, como
tener antecedentes familiares, una constitución delgada o pequeña, el
tabaco, el abuso de alcohol, falta de ejercicio físico, ingesta
insuficiente de calcio, algunos fármacos (por ejemplo terapias con
corticoides de larga duración) o la menopausia a edad temprana (antes
de los 45 años). Puede ocurrir también que la mujer no tenga ninguno
de estos factores de riesgo y aún así padecer la enfermedad sin
saberlo.
Factores relacionados con la osteoporosis
Antecedente de fractura a partir de los 50 años
Fractura materna de fémur
Edad avanzada (>65 años)
Bajo peso(<50kg)
Menopausia precoz (<45 años)
Baja ingesta de calcio
Inactividad física prolongada
Fármacos: corticoides, inhibidores de la aromatasa y de las
gonadotropinas, hidantoinas.
Enfermedades osteopenizantes: hipertiroidismo, trasplante, síndrome de
Cushing primario, hepatopatías, hiperparatiroidismo primario,
enfermedades inflamatorias crónicas y anorexia nerviosa, entre otras.
Fármacos disponibles para el tratamiento de la
osteoporosis
Anticatabólicos o antiresortivos (Estrógenos - hay
evidencia de que la THS aumenta el riesgo de cáncer de mama,
cardiopatía isquémica, accidente vascular cerebral y tromboembolismo
venoso. En estas circunstancias es dudoso que tenga alguna indicación
en el tratamiento de la osteoporosis, ya que disponemos de otros
fármacos que manteniendo igual o superior eficacia presentan un perfil
de efectos adversos más favorable-, Bisfosfonatos, Etidronato (no
aprobado aún por la FDA), Alendronato, Risedronato, Ibandronato (de
próxima aprobación en España)
Moduladores selectivos de los receptores estrogénicos (SERM):
Raloxifeno, Calcitoninas.
Anabólicos u osteoformadores: Análogos de la paratohormona, PTH-
(1-34), PTH- (1-84) (de próxima aparición en España).
Acción mixta: Ralenato de Estroncio.
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