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Sevilla
(España) |
8 de Marzo
de 2007 |
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Un tercio de los tumores de
mama podrían evitarse con un estilo de vida adecuado. |
Un estilo de vida adecuado, que incluya la ausencia
de tabaco y alcohol, la práctica del ejercicio, y una dieta baja en
grasas animales y rica en fibra y aceite de oliva puede reducir los
casos de cáncer en un tercio. Así se deduce de los últimos estudios
sobre prevención del cáncer de mama, según el doctor Pedro Sánchez
Rovira, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital General de
Jaén, que participa en el VI Simposio Internacional del GEICAM (Grupo
Español de Investigación en Cáncer de Mama).
“El alto consumo de grasa animal proveniente de las carnes rojas y de
la leche entera, ricos en grasas saturadas, incrementan la incidencia de
cáncer de mama. Si la población redujera su consumo de grasa, sobre todo
animal, a un 20% del total de calorías, y siguiera un estilo de vida
sano, habría una disminución estimada de 33% de casos de cáncer de mama”,
comenta este experto. Una cantidad menor del 20% de las calorías no
tiene beneficios demostrados.
Aunque los factores de riesgo conocidos explican menos de la mitad de
los tumores de mama, cientos de ellos podrían evitarse, según el doctor
Miguel Martín, presidente de GEICAM. Para ello hay que evitar el
sobrepeso, llevar una alimentación rica en fibra y practicar ejercicio.
El alcohol eleva el riesgo en toda la población, pero en especial en
quienes tienen predisposición genética a padecer cáncer de mama y en
mujeres posmenopáusicas tratadas con terapia hormonal sustitutoria, ya
que incrementa el nivel de estrógenos circulantes y altera el equilibrio
hormonal.
Los alimentos procesados también pueden elevar el riesgo de cáncer de
mama, según el doctor Sánchez Rovira. “El consumo elevado de
alimentos procesados, debido a los métodos que se utilizan para
cocinarlos (en escabeche, asados sobre ascuas, ahumados…) pueden
constituir una fuente de radicales libres de oxígeno o de nitrógeno,
sustancias promotoras de tumores, por los daños irreversibles que
provocan en el ADN”, advierte. También recomienda no consumir en
exceso ácidos grasos poliinsaturados omega 6 (presentes en los frutos
secos, el pollo, la uva y los aceites de maíz y girasol), ya que
estudios efectuados en la Universidad Autónoma de Barcelona revelan que
las dietas con un elevado contenido en estos ácidos “hacen que el
cáncer evolucione más deprisa”.
Otros factores de riesgo en el cáncer de mama son la edad, la menarquia
precoz, la menopausia tardía, no haber sido madre o haber estado
embarazada de manera tardía, el tratamiento hormonal sustitutivo o la
toma reciente de anticonceptivos orales.
Aceite de oliva virgen
En cambio, el aceite de oliva virgen tiene efectos protectores. “En los
últimos años se han efectuado diversos estudios en España, Grecia e
Italia en los que se concluye que existe una reducción del 25 % en el
riesgo de padecer cáncer de mama cuando se comparan mujeres que consumen
grandes cantidades de aceite de oliva virgen con aquellas que consumen
otro tipo de aceite o grasa”, según este experto jienense.
Un estudio elaborado por científicos españoles en el Instituto de
Investigación para la Salud Northwestern, de Chicago, ha encontrado que
el aceite de oliva virgen puede contribuir en la prevención y
tratamiento del cáncer de mama, gracias a su componente mayoritario, el
ácido oleico. La ingesta de ácido oleico reduce hasta un 46% la
expresión de uno de los oncogenes asociados a los tumores más agresivos
de mama, el Her-2/neu. Altos niveles de este oncogen están presentes en
20-30% de las pacientes, y se asocia a tumores con mal pronóstico. El
ácido oleico, además, aumentó la eficacia del trastuzumab, un fármaco
antitumoral.
También se investiga el efecto protector de la soja, afirma el doctor
Sánchez Rovira. La baja tasa de incidencia de cáncer de mama en la
población asiática es atribuida en parte al consumo de soja, cuyos
fitoestrógenos parecen proteger frente a los tumores relacionados con
las hormonas, como el de mama. Otro alimento cuyos fitoestrógenos han
probado favorecer el equilibrio hormonal y reducir el riesgo de cáncer
de mama es el aceite de lino. “Su fibra captura aquellos estrógenos
no útiles y los elimina vía intestinal evitando que se acumulen en la
mama. También el hecho de ser rico en omega 3 ayuda a combatir el exceso
de prostaglandinas del tipo 2, que son fuertemente inflamatorias, con
gran capacidad de acumulación en los conductos mamarios y, por tanto,
consideradas como cofactores en los procesos neoplásicos de mama”,
señala.
Ejercicio protector
En cuanto al ejercicio, un reciente estudio de la Universidad de
Southern California, en Los Angeles, publicado en la revista Archives of
Internal Medicine ha demostrado que las pacientes que hicieron una
actividad intensa más de cinco horas a la semana tuvieron un 20% menos
de riesgo de cáncer de mama invasivo y un 31% menos en fase temprana, en
comparación con las que realizaban menos de 30 minutos semanales de
actividad intensa. “Estos resultados pueden deberse en parte a la
influencia del ejercicio en el control del peso, ya que la obesidad es
un factor de riesgo en el cáncer”, afirma el doctor Martín.
Recomendaciones para prevenir el cáncer
Las recomendaciones de GEICAM para prevenir el cáncer de mama son:
- Mantener un peso apropiado.
- Realizar una dieta variada y equilibrada.
- Reducir el consumo total de grasas, y aumentar la proporción de ácidos
grasos monoinsaturados como los presentes en el aceite de oliva virgen.
- Consumo de frutas y verduras con aumento del consumo de cítricos ricos
en vitamina C y A y crucíferas.
- Consumo de hidratos de carbono complejos, aumentando el consumo de
productos de grano entero, productos ricos en fibra y las legumbres.
- Reducir el consumo de sal en las comidas.
- Evitar o reducir el consumo de productos de escabechados, curados o
ahumados.
- No tomar más de 2 vasos pequeños de alcohol al día. |