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Bilbao (España) |
27 de
Abril
de 2009 |
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Alrededor de 400 mujeres de
Bizkaia han controlado su embarazo en la Unidad de Psicofármacos
y embarazo del Servicio de Psiquiatría del Hospital de Cruces. |
• La Unidad
no ha detectado problemas por consumo de psicofármacos, más allá de
las casuísticas normales, lo que expresa la garantía que ofrece el
mantenimiento del tratamiento bajo control.
La Unidad de Psicofármacos y embarazo del Servicio de Psiquiatría del
Hospital de Cruces que coordina la psiquiatra Ana Robador se ha
convertido, desde el año 2000, fecha de su fundación, en un centro de
referencia para mujeres que desean quedarse o se han quedado embarazadas
padeciendo una patología mental. A lo largo de los últimos ocho años
alrededor de 400 mujeres han llevado el curso de su embarazo bajo la
estrecha vigilancia de la citada Unidad, “inmersa en la categoría de
embarazos patológicos y con la interacción de diversos especialistas. Es
la mejor manera de controlar todo el proceso”, asegura la coordinadora
de la Unidad, dependiente del Servicio de Psiquiatría pero con estrecha
relación, su vez, con los Servicio de Obstetricia y Ginecología y de
Neonatología del Hospital.
De estas y otras cuestiones habla Ana Robador en la conferencia de
clausura de la jornada Extraordinaria organizada por la Sociedad
Vasco-Navarra de Psiquiatría. A lo largo de este periodo, la Unidad “no
ha detectado problemas por consumo de psicofármacos, más allá de las
casuísticas normales, lo que expresa la garantía que ofrece el
mantenimiento del tratamiento bajo control”. Ana Robador asegura, eso
sí, que “siempre que se pueda –no todos los casos atendidos revisten la
misma gravedad- es recomendable medicarse lo menos posible en el primer
trimestre del embarazo”.
No es un asunto sencillo. “Muchas pacientes llegan al Hospital de Cruces
derivadas de otros centros y cuando ya están embarazadas. Quizás no se
percataron de la gestación hasta una vez cumplido el primer mes y en ese
periodo han estado medicadas. Es por ello que la Unidad ha comenzado a
recomendar la planificación del embarazo para poder retirar los fármacos
de mayor riesgo”.
Ana Robador subraya que “no todos los casos tratados en la Unidad
obedecen a trastornos psiquiátricos graves, que son los que requieren
una vigilancia más estrecha. También hay mujeres que padecen, por
ejemplo, moderados trastornos de ansiedad y que requieren un seguimiento
específico de su embarazo”.
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