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Madrid (España) |
1 de Julio
de 2008 |
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La obesidad,
el calor intenso, el sedentarismo, el uso de anticonceptivos y
la gestación favorecen la aparición de varices. |
Capítulo Español de
Flebología (CEF) de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía
Vascular
- Está en marcha un estudio genético que investiga sobre
la etiología y el origen de las varices a las que se les atribuye un
componente hereditario.
- Es necesario distinguir las varices que comprometen a la salud de
aquellas otras que sólo suponen un problema estético.
- El cirujano vascular es el profesional mejor acreditado para el
tratamiento de la patología venosa.
Existe una notoria
diferencia entre la necesidad de dar solución a un problema que
compromete a la salud y el deseo de corregir una deficiencia estética.
Ése es el punto de partida desde el cual se analiza el estado actual de
las diversas alternativas terapéuticas existentes para el tratamiento de
las varices. “En cualquiera de ambos casos” asegura el presidente del
Capítulo Español de Flebología (CEF) de la Sociedad Española de
Angiología y Cirugía Vascular, José Román Escudero, “la decisión
terapéutica corresponde a un cirujano vascular. La flebología es una
disciplina médico-quirúrgica que estudia, , diagnostica y trata las
enfermedades de las venas. Cualquier otra disciplina médica que atienda
la patología flebológica debe hacerlo en base a unos criterios clínicos
y hemodinámicos que confirmen la necesidad de actuación y no intentar
solucionar un problema estético sin la seguridad de que realmente sólo
es eso;
Detecta el especialista la necesidad “de no despertar alertas
innecesarias en la sociedad. La extrapolación de datos que se hace sobre
la prevalencia de las varices en España es incorrecta y falsa. Hay que
considerar que no toda vena que se observa a flor de piel es una variz.
Es la intención del CEF la puesta en marcha de un estudio sobre la
prevalencia de las varices en España que resuelva la laguna de la falta
de información”.
El presidente del Capítulo Español de Flebología (CEF) de la Sociedad
Española de Angiología y Cirugía Vascular subraya que “la hipertensión
venosa es una afección generalmente benigna que debe ser tratada con el
fin de evitar sus complicaciones. Aunque su etiología es desconocida ––,
sí se sabe que tiene un componente hereditario (punto que debe
confirmarse con estudios genéticos, algunos ya planteados y en fase de
preparación en nuestro país) y que la obesidad, el sedentarismo, el uso
de anticonceptivos y la gestación favorecen la aparición de las varices.
José R. Escudero describe el proceso de formación de las varices. La
dilatación venosa se acompaña de un fallo o incompetencia de la válvula
originándose un reflujo y una hipertensión venosa que en casos severos y
mantenidos produce una descompensación tisular cuya última consecuencia
es la úlcera venosa”.
Desde la consideración de que la investigación por Ecodoppler es el
examen de referencia de la hipertensión venosa y el mecanismo que
facilita la puesta en marcha de su tratamiento, José R. Escudero
advierte que “antes de proceder a un tratamiento quirúrgico hay que
tener en cuenta circunstancias tales como que no todas las varices
requieren intervención. El dolor que aprecia el paciente, no siempre se
debe al problema varicoso , muchas veces es una artrosis, un problema
neurítico, muscular... y la vena se culpabiliza de entrada. De ahí la
importancia de un buen diagnóstico diferencial.
Comprende el experto que “en el caso de recurrir a la intervención
quirúrgica, no siempre hay que extraer por completo la safena interna..
ya que en determinados casos sólo está afectado un tramo de la vena.
Así, los objetivos primordiales del tratamiento quirúrgico pasan por la
exéresis y ligadura de todos los paquetes varicosos, la eliminación del
reflujo, la restitución de la estética de la extremidad y la evitación
de las complicaciones , especialmente tromboflebitis y úlceras.
A la hora de seleccionar la técnica quirúrgica indicada, José R.
Escudero matiza que no hay ninguna técnica ideal; si existiera no habría
tantas opciones diferentes. Cada caso debe ser individualizado y tratado
en base, principalmente a un correcto estudio hemodinámico y con la
opción que el profesional o Cirujano Vascular decida que es la más
correcta en ese caso. (fleboextracción, CHIVA, Endoláser,
Radiofrecuencia, escleroterapia ...). La elección de cualquiera de estos
tratamientos debe hacerse en base a la experiencia personal y a la
evidencia científica y no en ofrecer al paciente lo más novedoso y lo
menos invasivo.
El especialista considera que “se pueden combinar todas estas técnicas
con tratamientos farmacológicos en un mismo paciente con buenos
resultados” y asegura que “existen una serie de recomendaciones que
ayudan a prevenir o retrasar la aparición de las varices. Evitar en lo
posible la vida sedentaria , utilizar medias de compresión decreciente y
practicar masajes ascendentes, siempre en dirección al corazón, son
recomendaciones clásicas”.
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