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Madrid
(España) |
12
de Abril de 2006 |
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Mejora de la calidad de vida de
los pacientes con vejiga hiperactiva. |
Los nuevos datos
presentados en el Congreso de la Asociación Europea de Urología
confirman que el tratamiento con solifenacina (Vesicare) actúa de
manera rápida y efectiva sobre el síntoma más grave asociado al
Síndrome de Vejiga Hiperactiva, como es la urgencia miccional.
Este síntoma
desencadena además el resto de problemas característicos de esta
patología (1), que se produce por el comportamiento anómalo de la
vejiga debido a la presencia involuntaria de contracciones en dicho
órgano durante el proceso de llenado.
Un nuevo estudio,
denominado SUNRISE , ha recopilado los testimonios de 1.000 pacientes de
14 países europeos con el objetivo de investigar el síntoma de
urgencia miccional, a diferencia de estudios previos que centraron su
atención en la frecuencia miccional o en la incontinencia de urgencia.
El motivo es que la urgencia conlleva la presencia de otros síntomas
característicos del Síndrome de Vejiga Hiperactiva (OAB, siglas en
inglés), como la frecuencia en la micción o la disminución en la
cantidad de orina que la vejiga puede almacenar.(2)
Necesidad de orinar
varias veces durante la noche. Falta de descanso
Uno de los resultados del estudio SUNRISE, que se ha basado en la escala
PPIUS (Escala de la Percepción de la Intensidad de la Urgencia por
parte de los Pacientes), en la que 0 representa la "ausencia de
urgencia" y 4 "incontinencia de urgencia", ha demostrado
que los episodios de urgencia de grado 3 y 4 disminuyeron un 2,58% en la
escala gracias a los tratamientos con solifenacina frente al 1,81% de
las terapias con placebo.
El estudio ha analizado
en segundo lugar las molestias provocadas por el síntoma de urgencia,
para intentar valorar la incomodidad y la angustia presentes en el
paciente durante los episodios de urgencia. De acuerdo a una escala
diseñada específicamente para medir las molestias, donde 0
representaba la "ausencia" de incomodidades y 100 el
"máximo de incomodidad", las molestias disminuyeron un 35% en
la escala gracias al tratamiento con solifenacin y un 25% con las
terapias de placebo.
"Cada vez
estamos siendo más conscientes de la importancia de medir la
percepción que tienen los pacientes respecto a los síntomas que sufren
a causa del Síndrome de Vejiga Hiperactiva", afirma la Dra.
Linda Cardozo, profesora de uroginecología en el Hospital King's
Collage de Londres y principal investigadora del estudio SUNRISE. "La
percepción de la urgencia, el molesto síntoma del Síndrome de Vejiga
Hiperactiva, está cambiando y aunque hay bastantes cuestionarios
disponibles sobre los síntomas no hay ninguno especialmente enfocado a
la urgencia miccional. Y es importante analizar tanto la severidad como
las molestias, a la hora de valorar este síntoma principal. El estudio
SUNRISE ha demostrado que solifenacina realmente tiene un efecto
significativo en la urgencia ya que reduce tanto su severidad como la
incomodidad".
La sintomatología del
Síndrome de Vejiga Hiperactiva, que es desencadenada por la urgencia,
incluye la incontinencia y nocturia -necesidad de ir a orinar dos o más
veces por la noche-, afectando a la calidad de sueño, ya que éste se
ve interrumpido, y a la calidad de vida en general. Estos efectos
perjudiciales son contrarrestados por parte del paciente mediante el
desarrollo de elaborados mecanismos de adaptación, como beber menos,
conocer la localización de todos los servicios, ir a orinar en unos
intervalos regulares fijados y reducir el ejercicio físico.
Otro objetivo del
estudio ha sido demostrar que el tratamiento con solifenacina tiene un
inicio rápido de acción e impacto sobre los episodios de urgencia,
logrando que al tercer día de iniciada la terapia el paciente ya sienta
confianza en el tratamiento que ha iniciado.
Por último, a partir
del síntoma de urgencia y la valoración de los resultados de los
pacientes, el estudio establece un objetivo de tratamiento que es
valioso para los pacientes y sustenta el resto de parámetros del
Síndrome de Vejiga Hiperactiva.
Referencias
1. Koyne et al. Value of Health 2004:455-463
2. Stewart WF, et al. World J Urol. 2003;20:327-36
3. Chapple CR et al. Abstract No. 380 EAU 2006
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