Una de las complicaciones más graves que conlleva la administración intravenosa de citostáticos es la extravasación, especialmente cuando ocurre con fármacos clasificados como irritantes o vesicantes, ya que ademas de repercutir negativamente sobre la salud del paciente puede llevar a la aparición de problemas legales para el centro sanitario donde se producen. Por ello, además de administrarlos con la máxima precaución, los dos puntos clave que deben considerarse a la hora de enfrentarse a la extravasación de citostáticos son la rapidez de actuación y la idoneidad de las medidas aplicadas, para eso, es necesario tener establecidas de antemano las pautas de actuación y darlas a conocer al personal sanitario que puede verse implicado en estas situaciones y disponer de un botiquín de extravasación con el contenido adecuado.
Definición
La extravasación se define como la salida de líquido intravenoso hacia los tejidos adyacentes. Esto puede ser debido a factores intrínsecos del propio vaso o al desplazamiento de la cánula fuera de la vena.
La identificación de la extravasación debe ser lo más precoz posible .Se sospecha que se ha producido una extravasación cuando en la zona circundante al punto de acceso intravenoso se observan inicialmente dolor, prurito o quemazón, enrojecimiento o palidez de la piel, hinchazón y piel fría o caliente. A pesar de todo, es posible que el paciente no presente ningún síntoma o que éstos sean muy leves. Otros indicios pueden ser el descenso de la velocidad del flujo de la infusión o la ausencia de retorno venoso a través de la cánula. En algunos casos pueden ocurrir extravasaciones a distancia debidas a extracciones sanguíneas o cateterizaciones previas y recientes en el mismo vaso, pero en un punto de acceso diferente al de la administración del citostático. También pueden observarse signos de extravasación en el lugar donde se había producido una extravasación previa, al administrar de nuevo el mismo citostático aunque sea en un sitio diferente (fenómeno de recuerdo).
La existencia de una extravasación, en algunos casos, puede confundirse con ciertas reacciones adversas propias de los citostáticos (flebitis unida a dolor local y vasoespasmo, reacciones de hipesensibilidad, etc.).
Se recomienda, además de una administración protocolizada, el control estricto del paciente durante la misma.
Clasificación de los citostáticos según su agresividad tisular.
No todos los agentes citostáticos, cuando se extravasan, tienen la misma capacidad agresiva para los tejidos.
En función de este potencial pueden clasificarse como:
Vesicantes o frecuentemente asociados a necrosis una vez extravasados.
Irritantes o causantes de irritación local.
No agresivos o agentes que usualmente no causan problemas cuando se extravasan.
Los citostáticos no vesicantes pueden llegar a ser lesivos para los tejido a concentraciones elevadas. En el caso de extravasasción de dos citostáticos, se tendrá en cuenta el que produce mayor daño vesicante.
FACTORES QUE AUMENTAN EL RIESGO DE EXTRAVASACIÓN
Estos factores pueden estar relacionados con el paciente, el medicamento o con la técnica de administración.
• Con el paciente
Pacientes con el sistema venoso debilitado (ancianos, enfermedad vascular generalizada, punciones venosas muy repetidas en la misma zona, irradiación local previa…).
Pacientes con presión venosa elevada (síndrome de la vena cava superior, síndrome de obstrucción venosa, edema asociado a cirugía axilar previa…).
Pacientes con dificultad de comunicación (comatosos, sedados, niños, ancianos…).
• Con el medicamento
La magnitud del daño tisular se relaciona con la naturaleza del medicamento extravasado (vesicante, irritante, no vesicante ni irritante), la cantidad y concentración del medicamento extravasado, el tiempo de exposición, el volumen infiltrado en los tejidos, el sitio de infitración y posiblemente el control posterior por parte del profesional sanitario.
Las lesiones que pueden provocar pueden variar desde una ligera irritación local hasta dolor severo, necrosis tisular, ulceración cutánea e invasión de estructuras profundas tales como tendones.
Hay que recordar que las concentraciones elevadas de citostáticos no vesicantes pueden ser agresivas o irritantes.
• Con la técnica de administración
Personal mal adiestrado
Elección inapropiada de la cánula intravenosa utilizada
Localización inadecuada de la punción
Utilización de sitemas automáticos de perfusión. Si se produce una extravasación, el sistema continuará inyectando el medicamento a la misma velocidad que lo hacia en el vaso.
TÉCNICA DE ADMINISTRACIÓN
Para una correcta administración de los antineoplásicos y prevención de una posible extravasación, se han de tomar las siguientes precauciones:
1. Ejecución por personal especializado. Este debe conocer los medicamentos que utiliza ( su manejo, efectos tóxicos) y mantener una vigilancia cuidadosa para detectar la aparición de signos sospechosos ( falta de retorno venoso, hinchazón,....).
2. Solicitar la colaboración del paciente para que refiera cualquier síntoma de extravasación( dolor, escozor, sensación de quemazón) y recordarle que debe evitarmovimientos bruscos de la extremidad canulada, ya que éstos pueden dificultar el retorno venoso durante la infusión y desplazar la aguja fuera de la vena.
3. Elección correcta del lugar de venopunción con el siguiente orden de preferencia, antebrazo, dorso de la mano, muñeca y fosa antecubital ,siendo preferibles según este orden las venas del antebrazo y evitando en la medida de lo posible las zonas de flexión y el dorso de la mano.Por supuesto, no emplear venas con problemas vasculares.
4. Selecccionar correctamente la cánula, aguja ó catéter. Han de utilizarse catéteres periféricos de diámetro pequeño y evitar el uso de agujas con aletas (palomitas). La zona de venopunción ha de quedar visible. Se deben administrar preferentemente por un catéter venoso central o mediante sistemas tipo, reservorios implantables, si se tiene previsto la administración de citostáticos durante un largo periodo de tiempo, para medicamentos vesicantes, en el caso de una infusión contínua de 24 o más horas de duración, o si se encuentra dificultad en la venopunción.

Administracion de un solo citostático
Tras insertar la aguja en al vena , se sujetará con un esparadrapo, evitando tapar el lugar de inyección. Antes de iniciar la infusión se comprobará la integridad y el flujo de la vena administrando 5-10 mL de suero fisiologico, suero glucosado al 5% (u otra solución compatible con el medicamento) y observando la presencia de retorno venoso.Es recomendable efectuar comprobaciones durante el tiempo que dure la pefusión.
La administración del medicamento se efectuará despacio sin utilizar una presión excesiva, con un flujo de 5mL/min durante aproximadamente 3 a 7 minutos.
Durante la administración directa, se extraerá sangre cada 1-2 mL para comprobar la adecuada colocación de la aguja.
Se preguntará repetidamente al paciente si tiene algún dolor o sensación de ardor en la zona de administración.
Al acabar la infusión se lavará la via pasando10-20 mL de suero fisiológico o glucosado 5%.
Administración de dos o más citostáticos
Si hay que administrar más de un medicamento citostático pasaríamos primero los no vesicantes y en el caso de que todos sean vesicantes, administrariamos primero el de menor concentración. Debido a la falta de consenso en la bibliografia, cada centro empleará el orden de administración que considere más oportuno.
Comprobaremos antes de cada cambio de medicación la integridad de la vena, lavaremos con 3-5 mL de suero fisiológico o glucosado 5% entre los diferentes medicamentos para evitar posibles interacciones y tambien al final de la administración, antes de sacar la aguja.
Una vez acabado el tratamiento sacaremos la aguja y presionaremos el lugar de punción durante unos segundos.
No se aconseja la administración de citostáticos irritantes o vesicantes mediante bombas de infusión por vía periférica, excepto bombas de presión reducida, solo se deberian utilizar bombas de perfusión cuando se hace a través de catéteres venosos centrales.
TRATAMIENTO DE LA EXTRAVASACIÓN
Medidas de aplicación inmediata
• Detener inmediatamente la administración del citostático.
• Retirar el equipo de infusión, pero NO la via .
• Extraer 5-10 mL de liquido a través del catéter para intentar eliminar una parte del medicamento extravasado.
• Si esposible, se diluirá el medicamento dentro del área infiltrada administrando a través de la via de perfusión 5-10 mL de suero fisiológico.
• Antes de retirar la via inyectaremos el antídoto adecuado en los casos que corresponda.
• Tras estas medidas, se retirará el catéter y/o la aguja de administración.
• Unicamente en el caso de formación de una ampolla subcutánea extraer tanta solución como sea posible mediante una jeringa provista de aguja de insulina., si no hay formación de ampolla subcutánea , esta maniobra está desaconsejada por muchos autores por ser muy dolorosa y poco efectiva.

Extravasación en la flexura
• Identificar la extravasación marcando los bordes del área que se sospeche afectada.
• Si procede, se utilizarán medidas especificas de tratamiento de la extravasación (administración de antídotos a través del catéter, de forma subcutánea o vía tópica).
• Se informará de forma inmediata al médico responsable del paciente o al médico de guardia, también se contactará con el farmaceutico, médico o enfermera responsable del protocolo de extravasación
Medidas de aplicación fisica y farmacológica
Frio
Se aplicarán bolsas o compresas de frio seco ,a ser posible flexibles y sin congelar ,evitando presionar la zona, en ciclos de 15 min./30min. durante 24h o 15min/4h. durante 48h. o 1h./8h. durante 3dias.
Calor
Se aplicarán bolsas o compresas de calor seco, nunca húmedo, podria macerar la zona, evitando también ejercer presión sobre ella en ciclos de 15min./30min. durante 24h. o 30min. tras la aplicación de la mucopolisacaridasa o la hialuronidasa.
Antisépticos
Para la preparación de la zona de punción subcutánea , povidona yodada 10% en solución acuosa o bien alcohol de 70º.
DMSO 99% (Dimetilsulfóxido)
Se aplicará por via tópica ,aproximadamente sobre el doble del área afectada, previamente cubierta con una gasa que se empapará con unos mililitros de DMSO. dejando que se seque al aire y sin aplicar presión ni vendajes. En general se puede repetir el tto. con 1-2 mL cada 6 horas durante 14 dias.
Tiosulfato Sódico 1/6 Molar
Si se dispone de la linea de perfusión primaria adminitrar 2mL por cada mg. de mecloretamina extravasada o por cada 10 mg. de cisplatino extravasado. Para el caso del cisplatino existen autores que solo recomiendan emplear el antídoto si la concentración de cisplatino en la infusión es mayor de 0,4 mg/mL o bien el volumen extravasado es mayor de 20mL.
Si se ha retirado la via, administrarlo por via subcutánea en varias punciones de 0,2 mL cada una alrededor de la zona afectada.El número de punciones puede ser variable según la cantidad de fármaco extravasado , aunque suele ser suficiente con 6, aplicadas siempre alrededor del área afectada y nunca encima de ésta, empleandose agujas especificas para este tipo de administración.
Mucopolisacaridasa,Condroitinsulfatasa(Thiomucase) o Hialuronidasa(Hyason)
Inyectar 2-3 mL a través del catéter si antes se ha podido aspirar el citostático. Si no ha sido posible o se ha retirado ya la via administrar por via subcutánea en punciones de 0,5 mL alrededor de la zona afectada, con aguja especifica para este tipo de administración.
En general, la aplicación del tratamiento farmacológico con o sin tratamiento fisico puede repetirse, si procede, a las 12 y 24 horas según la evolución.
Hidrocortisona Pomada al 1%
Aplicar localmente sobre la zona afectada cada 12 horas mientras persista el eritema.
Hidrocortisona 50-100mg. o Fortecortín 4 mg.
Se puede aplicar de forma inyectable para reducir la inflamación.
Nota: La aplicación de de corticoides está en entredicho por algunos autores ya que el daño tisular post-extravasación es un daño directo y no un proceso inflamatorio.
Tratamiento del dolor
A menudo las extravasaciones son muy dolorosas por ello, es conveniente instaurar una terapia analgésica adecuada por via sistémica en caso de que este síntoma se presente. Es preferible la utilización de pautas fijas frente a las pautas condicionales.
Tratamiento antibiótico
En los casos en que se produzca descamación cutánea importante o ulceración, existe el riesgo de infección, por lo que es recomendable realizar controles periodicos de la lesión y en caso de sospecha de infección iniciar una terapia antibiótica sistémica .
Medidas generales
Estas medidas se aplicarán en todos los casos de extravasación de fármacos vesicantes e irritantes, e inmediatamente después del tratamiento físico y farmacológico si lo hubiere.
Toda extravasación con fármacos no agresivos, o bien, de los que se disponga escasa información, obligará a una conducta expectante, y a seguir estas medidas si se detectase algún síntoma.
A pesar de la conveniencia de una actuación rápida frente a una extravasación, ésta puede tardar en detectarse, en estos casos se recomienda aplicar igualmente todas las medidas de tratamiento (generales, físicas y farmacológicas) aunque hayan transcurrido varias horas desde el inicio del incidente.
• No aplicar ningún tipo de presión en la zona y evitar vendajes.
• Valorar y documentar los signos y síntomas del paciente, la cantidad extravasada, las intervenciones efectuadas y el tiempo transcurrido entre las mismas.
• Informar al paciente.
• La higiene del área de extravasación, si no presenta necrosis, la haremos con especial cuidado utilizando las medidas habituales.
• Se recomendará al paciente que procure mantener elevada la extremidad afectada, a una altura superior a la del corazón durante 48 horas para mejorar el retorno venoso.
• Si el fármaco extravasado es Dacarbazina, Fluorouracilo o Mitomicina tendremos especial precaución evitando la fotoesposición de la zona afectada.
• En el caso de posible afectación de estructuras profundas (nervios, tendones…) será necesaria una valoración por parte de un especialista (cirujano plástico,traumatólogo, etc.), especialmente si la evolución no es satisfactoria, la zona afectada es el dorso de la mano o se presentan alteraciones que impidan el movimiento de la extremidad. Si es necesario se valorará la cirugia reparadora.

Afectación de estructuras profundas
BOTIQUIN DE EXTRAVASACIÓN
El botiquín permite tener bien localizados y a primera mano todos los antídotos, junto con el material necesario para su administración, de forma que se facilita mucho la labor del personal sanitario en un caso de urgencia como es éste El botiquín de extravasación estará ubicado en el control de enfermería de las unidades donde se administren fármacos antineoplásicos. El servicio de farmacia los mantendrá siempre actualizados (vigilando la idoneidad y caducidad de sus componentes) Un botiquín de extravasación de fármacos citostáticos ha de estar formado por:
• Protocolo de actuación en caso de extravasación (incluyendo algoritmo o esquema sencillo del tratamiento de la extravasación, clasificación de los citostáticos según su agresividad tisular y hoja de recogida de datos para hacer el seguimiento posterior de la extravasación).
• Agujas IV y SC (25G).
• Jeringas de insulina.
• Jeringas de 2 y 10 mL.
• Povidona yodada 10% o alcohol 70º.
• Gasas estériles.
• Bolsas o compresas de frio seco.
• Bolsas o compresas de calor seco.
• Tiosulfato sódico 1/6 M dos ampollas o viales de 5 mL.
• DMSO 99% sol.
• Mucopolisacaridasa 150 T.R.U. amp. 2 mL (thiomucase) Dos viales.
• Guantes estériles.
• Pomada de hidrocortisona 1 %.
• Hidrocortisona inyectable 100 mg.
Hoja de registro de una extravasación de citostáticos
Es necesario hacer un registro individualizado siempre que se produce una extravasación de un fármaco citostático, ya que nos permite hacer un seguimiento de la evolución de la lesión producida y la posibilidad de actuar en caso de que surjan complicaciones . La hoja de registro ha de proporcionar información sobre los siguientes aspectos de la extravasación En la hoja de registro debe remarcarse la necesidad de contactar urgentemente con la persona encargada del seguimiento (farmacéutico, médico o enfermera que mejor conozca el protocolo de extravasación), inmediatamente después de la detección del incidente.
Finalmente, una vez cumplimentada la hoja de registro, debe ser remitida al archivo de extravasaciones al alta del paciente.
Esta hoja de recogida de datos servirá, también, para hacer el control de calidad sobre la aplicación del protocolo de extravasación de citostáticos que se realiza en el hospital en cuestión, así como, para obtener datos estadísticos sobre las extravasaciones producidas y la idoneidad del tratamiento aplicado.
La cumplimentación de la hoja de registro no exime la documentación de la extravasación y las actuaciones realizadas en la historia clínica del paciente.


Tabla de citostáticos y antídotos.

Bibliografia.
Manual de recomendaciones para la manipulación de citostáticos. Sevicio de Farmacia H. Universitario Son Dureta. Jordi Ginés. Marzo 2002.
Consideraciones en el manejo de la extravasación de citostáticos.Grupo Farmacéutico Onco-Hematológico Catalano-Balear.
Protocolos de vigilancia sanitaria especifica. Agentes Citostáticos. Comisión de salud pública. Consejo interterritorial del Sistema Nacional de Salud.
Prevención y manejo de la extravasación de citostáticos. www.encolombia.com
Guía farmacoterapéutica del C.H. San Millán – San Pedro. Servicio Riojano de Salud, Comisión de Farmacia y Terapéutica de Logroño.