Cuando, tras un periodo razonable (6-12 meses) de intentar el embarazo, una pareja no logra conseguirlo, hay que analizar y descartar o confirmar las posibles causas de infertilidad (masculina o femenina). Ambos miembros de la pareja deben ser estudiados en una clínica de infertilidad para descartar o confirmar las causas más probables y plantear el tratamiento más adecuado, ya que aproximadamente el 50% de los problemas de infertilidad están relacionados con infertilidad masculina y la otra mitad con infertilidad femenina.