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Diseņo de un programa de capacitacion sobre manejo de desechos dirigido al personal de enfermeria
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Autor: Anyer Heredia
Publicado: 10/02/2012
 

El manejo de desechos en centros de salud por el personal de enfermería representa un tópico trascendental debido al requerimiento de capacitación para disponerlos de manera adecuada. En Venezuela se han establecidos normas y leyes que regulen el manejo de desechos. El presente estudio quedó enmarcado bajo la modalidad de investigación tipo proyecto especial, el cual efectuó en su primera fase una indagación diagnóstica apoyada en una investigación descriptiva de campo que permitía determinar la necesidad que posee el personal de enfermería de conocer el manejo de desechos con la finalidad de disminuir los factores de riesgo en cuanto a su manipulación. Para lograr esta primera fase, la población abordada estuvo conformada por once (11) enfermeras, a quienes previo consentimiento informado se les aplicó un instrumento tipo cuestionario con diecinueve (19) preguntas de selección simple, con cinco (5) opciones de respuesta cada una.


Programa de capacitacion sobre manejo de desechos dirigido al personal de enfermeria .1

Diseño de un programa de capacitación sobre manejo de desechos dirigido al personal de enfermería del Ambulatorio Urbano tipo II de Cerritos Blancos en el Municipio Iribarren del Estado Lara, julio 2010 a marzo 2011.

Heredia Anyer
López Geraldine
Loyo Leivis
Vargas Rodríguez Elsa J.

RESUMEN

El manejo de desechos en centros de salud por el personal de enfermería representa un tópico trascendental debido al requerimiento de capacitación para disponerlos de manera adecuada. En Venezuela se han establecidos normas y leyes que regulen el manejo de desechos. El presente estudio quedó enmarcado bajo la modalidad de investigación tipo proyecto especial, el cual efectuó en su primera fase una indagación diagnóstica apoyada en una investigación descriptiva de campo que permitía determinar la necesidad que posee el personal de enfermería de conocer el manejo de desechos con la finalidad de disminuir los factores de riesgo en cuanto a su manipulación. Para lograr esta primera fase, la población abordada estuvo conformada por once (11) enfermeras, a quienes previo consentimiento informado se les aplicó un instrumento tipo cuestionario con diecinueve (19) preguntas de selección simple, con cinco (5) opciones de respuesta cada una.

Los resultados reflejan que en su mayoría el personal de enfermería desconoce las medidas para el manejo de desechos, por lo que se constata la necesidad de capacitación. En la segunda fase de este proyecto especial se diseña un programa de capacitación que incluyó las tres dimensiones de la variable objeto de estudio, el cual quedó organizado de la siguiente manera: objetivo general, específicos, contenidos, estrategia instruccional, actividades del facilitador y de participantes, técnicas, recursos y la respectiva evaluación. Todo ello de carácter presencial en modalidad de talleres interactivos para capacitar al personal de enfermería en el manejo de desechos en establecimientos de salud según la normativa vigente en el país.

Palabras clave: manejo de desechos; enfermería; capacitación.

INTRODUCCIÓN

La atención en salud constituye la base fundamental del profesional de enfermería, el cual con el pasar de los años ha hecho evidente una serie de cambios que le permiten abordar a los usuarios de los centros asistenciales con nuevas técnicas cada vez más innovadoras y ajustadas a las necesidades de los clientes. En este sentido, para brindar el cuidado humano de calidad se hace uso de equipos e instrumentos a partir de los cuales se generan materiales de desecho contaminantes o no, que deben disponerse de una manera adecuada con la finalidad de garantizar de una manera más amplia el cuidado humano.

En el mismo orden de ideas en Venezuela, según el Decreto N° 2.218 de normas para la clasificación y manejo de desechos en establecimientos de salud (1992), los desechos de salud son considerados como “todo material o sustancia generada o producida en los establecimientos relacionados con el sector salud, humana o animal, cualquiera sea su naturaleza u origen, destinado al desuso o al abandono”. Por lo que resulta evidente la necesidad de implementar medidas adecuadas que permitan la manipulación segura de los desechos provenientes de la atención en salud para garantizar la estabilidad del equipo de salud y los pacientes en cuanto a este tópico.

Es importante resaltar que, en cuanto a lo que se refiere el cuidado holístico del ser humano, es el profesional de enfermería quien ha mantenido la batuta, es por ello que en base al manejo de desechos por ser el profesional de enfermería junto al personal médico el implicado en la inmediata producción y manipulación nace la necesidad de buscar mejorar la formación del profesional para que mediante la implementación de las medidas adecuadas logre proteger y a la vez ser partícipe de su propio cuidado en el ámbito laboral.

Sobre la base de los planteamientos anteriormente señalados se implementó la presente investigación con la finalidad de proponer un programa de capacitación sobre manejo de materiales de desecho dirigido a los profesionales de enfermería que laboran en el Ambulatorio Urbano tipo II de Cerritos Blancos de Barquisimeto en el Estado Lara. Con ello se pretendió aportar conocimientos y herramientas que a su vez posibiliten el progreso de los centros prestadores de atención en salud y generen óptimos resultados en cuidado humano holístico.

CAPÍTULO I

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

Los centros de salud están encargados de abordar, reducir y prevenir los problemas de salud de la población. Durante esta labor se generan desechos que presentan riesgos potenciales de peligrosidad y cuyo inadecuado manejo puede concebir serias consecuencias para la salud de la comunidad hospitalaria, el personal encargado del manejo externo de residuos y la población en general. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) (1997), citado por Monge G señala que “los desechos de salud son subproductos de los servicios que incluyen objetos cortopunzantes (OCP), no-OCP, sangre, partes corporales, químicos, farmacéuticos, dispositivos médicos y materiales radioactivos. El manejo pobre estos desechos expone al personal de salud (PS), a los/las manipuladores de desechos y a la comunidad a infecciones, a efectos tóxicos y a lesiones. También puede dañar al medio ambiente”.

Aunado a ello, la OMS citado por Salud Sin daño-América Latina (2007) tiene en cuenta los desechos producto de la atención en salud y los define como residuos de establecimientos de salud, que incluyen:

• Residuos comunes o generales: aquellos asimilables a los domiciliarios, provenientes de áreas administrativas, de limpieza, mantenimiento y depósitos, de cocina, bares y kioscos, ropería, entre otros, similares a los denominados domiciliarios, en el conjunto de los residuos urbanos. Este tipo de desecho también es generado en lugares de atención en salud.
• Residuos especiales: desechos peligrosos (químicos y radioactivos) que provienen de distintas áreas de atención a la salud y de sectores de mantenimiento.
• Residuos patogénicos o infecciosos: aquellos que, provenientes de la atención de la salud, presumiblemente puedan presentar características de infecciosidad o actividad biológica que puedan afectar a los seres vivos o el ambiente.

Asimismo, es necesario resaltar que cada establecimiento de salud público o privado debe implementar políticas encaminadas a garantizar la seguridad de todos los involucrados, para ello, LaDou J (1999) considera que “la seguridad laboral es una especialidad profesional encargada de la prevención y control de lesiones en el trabajo así como de enfermedades y otros eventos perjudiciales de causa similar”. En este contexto, se puede señalar que en las áreas hospitalarias cada profesional debe conocer los riesgos que presenta el ejercicio de su profesión y corresponde a la institución garantizar un personal capacitado, identificar, prevenir y solucionar los riesgos a los cuales se exponen los trabajadores.

Hernández E (2006) señala que la CONACYT (1996) reseña la bioseguridad como “un conjunto de medidas y disposiciones técnicas-ingenieras, algunas de las cuales son suficientes como para ser materia de ley, y que tiene como principal objetivo la protección humana, animal, vegetal y ambiental”. Por lo tanto, los centros de salud deben manejar un adecuado sistema que permita mantener asegurada la salud de todas las personas que se mantienen en el ámbito.

En base a lo señalado, la revista online Salud Sin Daño-América Latina (2007) apunta que:

“Dado que el manejo de residuos involucra al conjunto de la institución, es recomendable difundir el tema e integrarlo en la capacitación del personal, formando equipos o comités que se dediquen a la organización de la gestión. Si bien la responsabilidad legal es de los directivos de las instituciones o del profesional titular en un pequeño generador, todo el que genere y/o maneje residuos tiene un grado de responsabilidad en el tema”.

Todo esto permite establecer que el personal de enfermería tiene sujeta una gran responsabilidad en cuanto al tópico en discusión debido a que se observa directamente involucrada en la generación de los desechos a partir de la atención en salud e indirectamente por la coordinación del personal de aseo intrahospitalario que se encarga de descartar y trasladar los residuos, en este sentido, le compete al personal de enfermería la responsabilidad de concienciar e informar al personal de aseo para el descarte adecuado del material de desecho generado por la atención a los usuarios en los centros de salud.

De acuerdo a lo expresado por Hollie S. y otros (2002), los trabajadores que manipulan los residuos hospitalarios son el grupo de mayor riesgo a la exposición a los residuos potencialmente infecciosos. Debe brindarse educación y capacitación adecuadas a todos los trabajadores, desde los médicos a los empleados de seguridad”.


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De esta manera, se favorece el mantenimiento de un entorno en el cual logren disminuir los riesgos que puedan presentar las personas encargadas de la manipulación de los desechos debido a que todos están altamente vinculados, ya que desde que se generan hasta que se eliminan, el PS y limpieza están involucrados en el cumplimientos de sus funciones dentro del campo laboral. En este sentido se hace notar que, posterior a la capacitación y educación en cuanto a la seguridad laboral del trabajador de la salud en el mismo marco de la promoción y mantenimiento del bienestar, los centros asistenciales estarían en la obligación de proporcionar las condiciones mínimas para que se cumplan las medidas señaladas durante la inducción del personal en materia de bioseguridad.

Por lo dicho anteriormente es importante resaltar la constante exposición de los profesionales de la salud a factores considerados riesgosos para la salud durante el ejercicio de la profesión, entre ellos, se pueden incluir las enfermedades ocupacionales, la exposición a productos químicos carcinógenos y la producción de desechos que pueden ser fuentes de infección para todos los involucrados. Cabe destacar que el profesional de enfermería es quien en la mayoría de los casos maneja los residuos por desechar, por lo que presenta mayor riesgo, asimismo, tiene sujeto a su coordinación el personal de aseo encargado de trasladar el material hacia sus respectivas áreas de depósito.

En este sentido, durante la formación académica, los estudiantes del VII semestre de enfermería de la UCLA acuden a prácticas profesionales en los ambulatorios rurales y urbanos con el propósito de brindar atención primaria en salud a la comunidad. Durante el desarrollo de estas en el Ambulatorio Urbano Tipo II de Cerritos Blancos se logró presenciar que el personal de enfermería en el desempeño de su función asistencial genera desechos, como gasas, inyectadoras, agujas, entre otros. Asimismo, maneja fluidos corporales al realizar curas y actividades de Ginecoobstetricia. Posteriormente a la generación de los desechos a partir de la atención en salud son descartados en las papeleras de cada unidad (unidad de curas, unidad de inmunizaciones, unidad de Ginecoobstetricia) sin ninguna consideración especial por ser altamente riesgoso para su salud y el de la comunidad, seguidamente son trasladados a los containers de basura ubicados en las afueras del centro asistencial para su recolección por parte de los trabajadores del aseo urbano. Por tal situación y en consideración a lo descrito en las diferentes normas y decretos que rigen el manejo de los desechos, se establece la necesidad de disponer de manera adecuada los residuos generados a partir de la atención en salud y de esta manera minimizar los factores de riesgo presentes en el centro de salud. Es de relevancia resaltar que la disposición inadecuada de estos materiales representa para el PS, del aseo urbano y para la comunidad en general un riesgo que debe ser abordado.

En base a lo anteriormente expuesto, que desafía las consideraciones teóricas anteriormente mencionadas, se pretende dar respuesta a la situación descrita, por lo que surge el siguiente interrogante: ¿existe la necesidad de capacitar al personal de enfermería en cuanto al manejo de los desechos en el Ambulatorio Urbano Tipo II de Cerritos Blancos? De ser así, ¿cuáles serían los lineamientos del programa de capacitación sobre el manejo de desechos?

OBJETIVO GENERAL

Proponer el diseño de un programa de capacitación sobre el manejo de materiales desecho dirigido al personal de enfermería del Ambulatorio Urbano Tipo II de Cerritos Blancos en el Municipio Iribarren del Estado Lara. 2010-2011.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

• Diagnosticar las necesidades de capacitación del personal de enfermería acerca del manejo de desecho en el Ambulatorio Urbano Tipo II de Cerritos Blancos del estado Lara, 2010-2011.
• Diseñar los lineamientos de un programa de capacitación sobre el manejo de desecho a ser aplicado en el Ambulatorio Urbano Tipo II de Cerritos Blancos del Estado Lara, 2010-2011.

JUSTIFICACIÓN

En la actualidad en los distintos establecimientos de salud tanto públicos como privado diariamente en cada unidad de atención al paciente son generados desechos generales o comunes, como papel, cartón, plástico, desechos de alimentos, entre otros, que no requieren de un manejo específico, y desechos infecciosos que contienen microorganismos que implican un riesgo para la salud humana, estos pueden ser desechos humanos, como tejidos y fluidos, OCP y materiales descartables contaminados. Es de hacer notar que todos estos contienen una carga microbiana que certifican un alto riesgo para las personas que estén en contacto con dichos productos. En este sentido es necesario que se implementen políticas de promoción y prevención de riesgos ocupacionales de tipo biológico encaminadas a garantizar la salud de los trabajadores y así mantener un buen desenvolvimiento del trabajador en las funciones que le competen.

En este orden de ideas se hace necesario acotar que los profesionales de enfermería durante el ejercicio profesional se ubican en áreas de atención en salud que conllevan intrínsecamente un riesgo para su salud debido a que se generan desechos de variada caracterización y en la mayoría de los casos son eliminados incorrectamente.

Asimismo, Betancourt, O (1995) continúa refiriendo que:

“Uno de los principios básicos de la salud de los trabajadores tiene que referirse al carácter preventivo e integral de las acciones de salud. Lo preventivo cobra relevancia porque la mayoría de enfermedades del trabajo cuando han minado de manera importante la salud de los trabajadores son irreversibles y en muchos casos progresivas. Lo integral hace referencia a las reflexiones señaladas en líneas anteriores. El impacto del trabajo en la salud no termina al dejar el uniforme luego de las 8 horas de la jornada. Las formas de vida de los grupos sociales van definiendo las condiciones para la salud y la enfermedad, y es necesario intervenir también en estos niveles, pues de lo contrario se refrendaría la práctica limitada de la salud ocupacional convencional”.

Por lo tanto, se debe tener presenta que las actividades para el control de los riesgos y las enfermedades laborales deben incluir una amplia perspectiva para garantizar el mantenimiento de la salud.

De la misma manera, es de gran importancia el abordaje de los riesgos que se presencian durante el ejercicio profesional de la enfermería debido a que esto garantiza al mejoramiento de las condiciones laborales y el desarrollo de las actividades que le competen realizar de una manera más productiva; al implementar medidas que favorezcan un entorno de trabajo con baja exposición a factores lesivos, se incrementa la capacidad resolutiva del personal, disminuyen los gastos por parte de las instituciones en reparación de daños ocupacionales y se garantiza a los usuarios calidad de atención en salud para satisfacer sus necesidades.

Es por ello que los estudiantes del VII semestre de enfermería que acuden a los escenarios de salud para el cumplimiento de sus pasantías profesionales han notado que los productos de desechos mencionados anteriormente no son eliminados correctamente ni separados unos de otros según la característica del desecho, tanto dentro de la misma unidad de atención al paciente, durante la estancia del desecho en el centro de salud y cuando son transportados por el aseo urbano. Estas circunstancias son de gran impresión e interés para los estudiantes, ya que por los conocimientos adquiridos a lo largo del estudio profesional es de saber que estos desechos en la forma en que son eliminados generan un riesgo de salud a cada paciente, cada profesional que forma parte del equipo de salud y la comunidad en pleno.

Frente a tal situación actual, el interés de los estudiantes es identificar los riesgos de salud por la eliminación inadecuada de desechos y lograr la capacitación del personal de enfermería en el área de manejo de desechos para el descarte de desechos de todo tipo generados en los centros de salud, en este caso en el Ambulatorio Urbano Tipo II de Cerritos Blancos de la Parroquia Juan de Villegas del Municipio Iribarren del Estado Lara, Venezuela, con la finalidad de disminuir el riesgo biológico al personal, a los pacientes y a la comunidad en general.

Esta capacitación trae como beneficio mayor eficacia y eficiencia en el desarrollo de las funciones del profesional de enfermería y, por ende, un menor riesgo de salud para cada uno de ellos, para los pacientes y comunidad en general, lo que contribuye con la misión, la visión y los objetivos que se ha propuesto el centro asistencial y la red organizacional del país en materia de salud.

CAPÍTULO II

MARCO TEÓRICO

ANTECEDENTES

En la actualidad, el personal de enfermería se encuentra expuesto a gran cantidad de factores de riesgos que generan un compromiso de su salud durante el ejercicio profesional, por ello, con el pasar del tiempo se han ido intensificando los estudios con el fin de detallarlos y activar medidas destinadas a contribuir con soluciones oportunas para garantizar el bienestar de los trabajadores de la salud mediante su capacitación para el manejo de los desechos generados durante la atención en salud.


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En este sentido, durante el desarrollo del trabajo de investigación se acudió a diferentes referencias bibliográficas con el fin de ubicar trabajos de investigación relacionados al tópico en estudio, entre las cuales se pueden citar las siguientes:

Un trabajo investigativo realizado por Saliba C, Isper J y Da Graca A (2009), el cual se tituló “Accidentes de trabajo que afectan los profesionales de la salud”, con el objetivo de cuantificar los accidentes de trabajo ocurridos en los últimos siete años en el Municipio de Araçatuba-SP, Brasil ocurridos en los profesionales de la salud. Este estudio se enmarcó en una investigación retrospectiva transversal de tipo descriptiva que acudió a explorar los registros de la previdencia social en donde fueron analizados 313 registros y que habían acometido a profesionales del área de la salud, para ello los resultados que se obtuvieron fueron que el promedio de edad de los trabajadores accidentados era de 35,6 años y el tiempo medio trabajado hasta el momento del accidente era de 3,5 horas. En la mayoría de los casos (68%) no ocurrió ausencia del trabajo. La mayor parte de los accidentes (44,3%) afectaron las manos, y se observó un predominio de los accidentes relacionados con OCP. Los auxiliares de enfermería fueron los profesionales más acometidos (73,5%). Finalmente, se concluyó que estos porcentajes podrán ser reducidos a través de la implantación de políticas de salud que procuren evitar el riesgo y la gravedad de los accidentes.

Este trabajo de investigación resalta que el profesional de enfermería en la mayoría de los casos se ve afectado debido a que es el encargado de la atención de los pacientes la mayor parte del tiempo (al momento del ingreso del paciente al centro asistencial inicialmente es valorado por enfermería) y por la realización de diferentes procedimientos que está a cargo de este, además, señalan que al implementar políticas de salud para disminuir los riesgos se puede contribuir con la disminución de la problemática, entre estas políticas se puede incluir la capacitación a los profesionales de la salud en materia de bioseguridad.

En el mismo orden de ideas, Palma E (2008) implementó una investigación a la cual tituló “Diseño de un programa de capacitación sobre riesgos biológicos y manejo de desechos hospitalarios tipo c dirigido al personal de enfermería que labora en las unidades de diálisis de Barquisimeto, Estado Lara”, cuyo objetivo fue diseñar un programa de capacitación sobre riesgos biológicos y manejo de desechos hospitalarios tipo C dirigido al personal de enfermería que labora en las unidades de diálisis de Barquisimeto, Estado Lara. Se sitúa en la modalidad de estudios de proyectos, tuvo una población objeto de estudio constituida por sesenta enfermeras que laboraban en siete unidades de diálisis. Para la obtención de la información se aplicó un instrumento tipo cuestionario estructurado con 23 preguntas de selección única, que permitió diagnosticar el nivel de conocimiento sobre riesgos biológicos y manejo de desechos hospitalarios tipo C. Los resultados obtenidos concluyen que en relación al nivel de conocimiento global del personal de enfermería, el 41,67% resultó estar en la categoría deficiente, el 56,67% regular y el 1,66% bueno; no hubo ningún individuo en la categoría excelente.

En cuanto al conocimiento sobre las generalidades de la salud ocupacional, el 46,70% obtuvo un nivel de conocimiento deficiente, el 38,30% regular y el 15% bueno. Asimismo, en cuanto al conocimiento sobre riesgos biológicos en las unidades de diálisis, el 78,30% fue deficiente, mientras que el 20% se ubicó en la categoría regular y el 1,70% fue bueno. En relación al conocimiento sobre el manejo de desechos tipo c, el 68,30% se ubicó en la categoría deficiente y el 31,70% en la regular; ninguno de los encuestados obtuvo la categoría bueno. Tomando en cuenta los resultados obtenidos, se diseña el programa de capacitación relacionado con las generalidades de la salud ocupacional, los riesgos biológicos y manejo de desechos hospitalarios tipo c dirigido al personal de enfermería que labora en las unidades de diálisis de Barquisimeto, Estado Lara.

La obtención de conocimientos oportunos por parte del personal de enfermería para el dominio de las medidas de bioseguridad en el manejo de desechos constituye un elemento básico que permite mejorar las condiciones de trabajo, es por ello que resulta relevante la capacitación del personal en materia de salud ocupacional y bioseguridad con el fin de promover un ambiente de trabajo favorable y el mejoramiento de la calidad de vida de los trabajadores.

Ereú M y Jiménez Y (2008) realizaron un trabajo de investigación titulado “Riesgos biológicos y la aplicabilidad de las normas de bioseguridad en el personal de enfermería que labora en la unidad de emergencia (observación) Dr. Ruy Medina del Hospital Central Universitario Antonio María Pineda de Barquisimeto”, cuyo objetivo fue determinar los riesgos biológicos y la aplicabilidad de las normas de bioseguridad en el personal de enfermería. Cuyo estudio se ubicó en un marco de tipo descriptivo, de campo, de corte transversal, mediante la implementación de un instrumento tipo cuestionario elaborado con 20 ítems aplicados a una población de 14 sujetos entre auxiliares, técnicos y licenciados de enfermería. Al aplicar el instrumento, se evidenció que el personal de enfermería está expuesto a riesgos biológicos, como virus (64,2%), se destaca con mayor prevalencia VIH y hepatitis B, a bacterias, como neumococo (50%), y a bacilo de Koch (78,5%).

El tipo de muestra que manipula con mayor frecuencia es la sangre (100%), el tipo de accidente laboral más frecuente es el salpicado de los ojos con sangre (28,5%) y con menor prevalencia de tipo pinchazo (14,2%), sin embargo, el 42% no reporta los accidentes laborales. Asimismo, se evidenció que solo realizan el lavado de manos después de la manipulación de excretas y secreciones el 100%, al igual que al salir del área de trabajo, y el equipo de protección que más usan son los guantes (92,8%) y las mascarillas (85,7%). Ante estos resultados lograron concluir que el personal de enfermería siempre se encuentra expuesto a riesgos biológicos y no cumple con las normas de bioseguridad adecuadas ante la exposición de los diferentes riesgos.

De la misma manera, es importante destacar que el desuso de las normas de bioseguridad representa una gran desventaja que complica el ejercicio profesional en enfermería, por lo tanto, es evidente la necesidad de implementar medidas para capacitar al personal y para estimularlo al cumplimiento de la normativa como único método que garantiza la prevención de accidentes ocupacionales.

Asimismo, Castellanos L, Rojas P, González C y Palencia E (2006) llevaron a cabo un trabajo de investigación que titularon “Riesgo biológico en la unidad de cuidado intensivo del Hospital de Niños J M de los Ríos, Caracas, Venezuela” con el objetivo de identificar los riesgos biológicos en la unidad de cuidado intensivo “Dr. Xavier Mugarra” del Hospital de Niños “J M de los Ríos” de junio a noviembre de 2006, el cual se ubicó en un trabajo de campo descriptivo que aplicó una encuesta tipo cuestionario a una población de 20 personas. Los resultados emanados fueron la exposición a factores de riesgos biológicos y el desconocimiento exacto sobre estos debido a que algunos manifestaron que la sangre es uno de los primeros factores de riesgos, seguida de las secreciones, heces quedando en un nivel medio, ya que solo el 30% respondió correctamente la respuesta que se refería a todas las anteriores como factores de riesgos biológicos. Por otra parte, señalan que las normas de protección no son utilizadas por todo el personal durante su jornada laboral, se encuentra en un nivel medio según la escala de información de riesgo cuantitativo. Asimismo, este trabajo logró sintetizar que la información de prevención preexposición que posee el personal de mantenimiento y limpieza es de un nivel medio, ya que obtuvo un 52,6%, donde no identifican adecuadamente los elementos de estos riesgos. Igualmente no utilizan completamente las medidas o barreras de protección al momento de realizar las actividades diarias dentro de servicio de terapia intensiva. Sobre la prevención posexposición del personal de mantenimiento y limpieza, esta se encuentra en un nivel alto, ya que solo el 5% sufrió accidentes laborales que fueron reportados a su jefe de inmediato y se tomaron las medidas respectivas.

Es de gran relevancia el reconocimiento por parte del profesional de enfermería de los riesgos a los cuales se encuentran expuestos durante su jornada de trabajo, debido a que esto lo proporciona el discernimiento para acatar las medidas oportunas para la prevención de enfermedades ocupacionales.

Igualmente, Hernández E (2006) elaboró un trabajo de investigación, cuyo título es “Intervención educativa para incrementar los conocimientos sobre bioseguridad en el personal de enfermería de una institución hospitalaria, La Habana-Cuba”. El objetivo de su estudio fue incrementar el nivel de conocimientos sobre bioseguridad en el personal de enfermería del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular. El tipo de estudio fue una investigación cuasi experimental. El instrumento utilizado fue de tipo encuesta aplicado a un universo conformado por 103 enfermeras(os) y estuvo dividido en dos etapas: una encuesta inicial o diagnóstica para identificar los conocimientos sobre bioseguridad y posteriormente se diseñó un programa docente educativo con las necesidades de aprendizaje identificadas. Para la intervención, se organizaron 3 grupos para garantizar la factibilidad, con un total de 16 horas de docencia en 8 semanas para cada grupo. Al finalizar, se aplicó nuevamente la encuesta inicial para evaluar el impacto de las actividades docentes. Se obtuvo como resultados de la encuesta diagnóstica que el 100% del personal de enfermería se encuentra expuesto al riesgo biológico y algo más de la mitad (53,3%) está expuesto a doble riesgo, biológico-radiológico. Antes de la intervención hubo desconocimiento (35,0%) de las precauciones universales de bioseguridad, en las precauciones en el manejo de las muestras de sangre (19,4%), con la ropa sucia (17,4%) y con los OCP (23,3%). Posterior a la intervención, el 100% del personal mostró conocimientos sobre los indicadores explorados. Como conclusión, obtienen un incremento en el nivel de conocimientos sobre la bioseguridad del personal de enfermería del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular.

Del mismo modo, es de gran relevancia destacar la importancia de la aplicabilidad de la función educativa en el primer nivel de atención en salud en los mismos profesionales de enfermería con la finalidad de asegurar los conocimientos para prevenir o eliminar los riesgos biológicos a los que están expuestos día a día en el cumplimento de sus labores.

Por otra parte, Pérez S, Romero F, Valdés M y Zárate A (2005) efectuaron un estudio titulado “Manejo de desechos generados en el Hospital Central Universitario Antonio María Pineda (HCUAMP), Barquisimeto, Estado Lara”. Su objeto de estudio fue determinar cómo es el manejo de los desechos generados en el Hospital Central Universitario “Dr. Antonio María Pineda”.


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El estudio fue de tipo descriptivo, transversal de campo. La técnica para la recogida de datos fue la observación a las áreas de la institución y la encuesta con preguntas cerradas aplicada a una muestra de 16 coordinadoras seleccionadas de forma no probabilística por conveniencia. Los resultados obtenidos demuestran que los desechos que mayormente son clasificados son los de tipo “infecciosos” (61%), los tipos de recipientes más utilizados por área son los recipientes para punzocortantes (30%), seguido de los baldes recolectores sin bolsas (27%) y los recipientes sin tapa con bolsa (23%). El 100% de los desechos una vez en recipientes o bolsas no goza de identificación alguna, la forma de recolección es a través de carritos (35%) y bolsas plásticas (61%) y son transportados por medio del ascensor separado (94%) y otro lado por un ducto (6%). Luego son llevados hasta el sistema de almacenamiento final, donde los desechos tipo A (comunes), B (potencialmente peligrosos), C (infecciosos) y E (especiales), en tanto que los tipo D (orgánicos y/o biológicos) son llevados hasta las instalaciones del Hospital Dr. Luis Gómez López a fin de ser incinerados, ya que actualmente el Hospital Central Universitario Antonio María Pineda (HCUAMP) no cuenta en sus instalaciones con un incinerador desde hace 4 años debido a falla técnica.

En seguimiento a lo anteriormente expuesto en dicha investigación, es de apreciar y resaltar que en cada establecimiento de salud público o privado, en este caso en el Hospital Central Universitario “Dr. Antonio María Pineda”, son descartados diariamente desechos de todo tipo, unos comprometen más la salud que otros, y que no son eliminados correctamente, por ende, pasan a ser un riesgo para la salud de gran relevancia que hay que solventar en la prontitud posible.

Asimismo, Soto V y Olano E (2002) realizan un estudio titulado “Conocimiento y cumplimiento de medidas de bioseguridad en personal de enfermería”. El objetivo de su estudio fue determinar el nivel de conocimientos y cumplimiento de las medidas de bioseguridad del personal profesional y técnico de enfermería que labora en áreas de alto riesgo. El tipo de estudio implementado fue de tipo transversal, descriptivo. El instrumento usado para la evaluación del nivel de conocimientos se basó en un cuestionario y la observación, y la población de estudio fue el personal profesional y técnico de enfermería que laboraba en Emergencia, Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), Unidad de Cuidados Intermedios (UCEMIN), Cirugía General, Centro Quirúrgico, Neonatología y Hemodiálisis del Hospital Nacional Almanzor Aguinaga EsSalud De Chiclayo, de la cual fue extraída una muestra de 16 trabajadores.

En el mismo orden de ideas, en este estudio se obtuvieron los siguientes resultados. La UCI y el Centro Quirúrgico tuvieron un nivel de conocimiento alto, tanto en profesionales como en técnicos de enfermería. Sobre cumplimiento de normas de bioseguridad, los resultados fueron variados, el mayor fue en Centro Quirúrgico y el menor en Cirugía y UCEMIN. Existen errores comunes: mal uso de guantes (no se realiza cambio oportuno), menor frecuencia de lavado de manos, consumo de alimentos en áreas no adecuadas, reencapuchado de las agujas, etc. Como conclusión, presentan que existe un alto grado de conocimientos de las normas de bioseguridad por el personal profesional y técnico de enfermería; sin embargo, el cumplimiento de las normas de bioseguridad es en promedio de nivel 2 (30 a 60%).

La mayoría de los profesionales de la salud (enfermería), a pesar de que obtengan el conocimiento por medio del estudio universitario o por medio de actividades educativas encaminadas a su capacitación acerca de las normas de bioseguridad, específicamente eliminación de los desechos, lamentablemente no aplican estos conocimientos que solo se quedan en el saber mas no en el hacer lo necesario por ofertar a los usuarios el cuidado humano de calidad. No conocen en sí la importancia de la aplicabilidad de este, por lo que en conclusión se deduce que estas actividades de capacitación al profesional de enfermería deben también ir encaminados a hacer tomar conciencia en cuanto el riesgo que acarrea la inadecuada disposición de los desechos generados en los centros de salud, tanto para ellos mismos como para el resto de la población, y de esta manera propulsar un nuevo enfoque de la atención en salud.

BASES TEÓRICAS

Desechos de salud

El trabajo en el área de la salud en cualquier centro de atención genera desechos debido a que el manejo y contacto con las personas requiere del uso de elementos destinados a mejorar el proceso de atención en salud. Estos desechos de acuerdo a su naturaleza deben ser organizados para su posterior eliminación.

Los desechos de salud son considerados como “todo material o sustancia generada o producida en los establecimientos relacionados con el sector salud, humana o animal, cualquiera sea su naturaleza u origen, destinado al desuso o al abandono” según el Decreto N° 2.218 de normas para la clasificación y manejo de desechos en establecimientos de salud, Venezuela (1992).

En el mismo orden de ideas, el Centro Panamericano de Ingeniería Sanitaria (CEPIS) (2002) toma en cuenta la denominación residuos de establecimientos de salud que utiliza la OMS para los desechos producto de la atención, ya sea en hospitales, laboratorios, consultorios particulares o cualquier otro espacio donde se realicen prácticas de asistencia de salud humana y/o animal. Los mismos incluyen:

• Residuos comunes o generales: aquellos asimilables a los domiciliarios, provenientes de áreas administrativas, de limpieza, mantenimiento y depósitos, de cocina, bares y kioscos, ropería, entre otros, similares a los denominados “domiciliarios” en el conjunto de los residuos urbanos. Este tipo de desechos también es generado en ámbitos de atención. Algunos ejemplos son los papeles de diarios y revistas, los restos de adornos florales de maternidad, los envases descartables de bebidas, los envases de alimentos, los restos de comida así como los papeles de envoltorio de elementos esterilizados, entre otros. Se estima que representan un 85% del total de los residuos de los establecimientos de salud.

• Residuos especiales: desechos peligrosos (químicos y radioactivos) que provienen de distintas áreas de atención a la salud y de sectores de mantenimiento. Los químicos representan aproximadamente el 3% de los residuos de establecimientos de salud y los radioactivos, el 2%. Dentro de los residuos especiales se incluyen las drogas quimioterápicas y antineoplásicas, los solventes, el mercurio de los instrumentos rotos, las soluciones de revelado de radiografías, las baterías usadas, los medicamentos vencidos, etc.

• Residuos patogénicos o infecciosos: aquellos generados en actividades de diagnóstico y tratamiento. Presumiblemente presentan características de infecciosidad o actividad biológica por contener patógenos en cantidad, concentración y virulencia suficiente como para causar daño a los seres humanos, los animales o el ambiente. Es decir, son aquellos residuos que pueden estar contaminados biológicamente (con bacterias, virus, hongos, parásitos) y que pueden representar por su manipulación un riesgo para la salud. Es claro que los residuos hospitalarios que pueden señalarse como más riesgosos son los cortopunzantes, es decir, aquellos capaces de cortar y/o penetrar en el tejido humano. Representan aproximadamente un 10% de los residuos generados en atención de salud, e incluyen:

- Cultivos de agentes infecciosos provenientes del trabajo de laboratorio.
- Elementos punzantes que pueden causar heridas por corte o pinchazo, incluyendo agujas, escalpelos y otros elementos cortopunzantes, cuchillos, sets de infusión, sierras y clavos. Estén o no infectados, esos elementos se consideran comúnmente como residuos altamente peligrosos y su manejo es clave para prevenir la transmisión de enfermedades a través de los residuos.
- Residuos de cirugía y autopsias realizadas a pacientes con enfermedades infecciosas (por ejemplo, tejidos y materiales o equipos que han estado en contacto con sangre u otros fluidos corporales).
- Residuos patológicos o restos humanos o animales, tales como los tejidos, órganos y sangre.

En lo que corresponde a la República Bolivariana de Venezuela, cabe reseñar que para el año 1992 se implementó el Decreto N° 2.218 de normas para la clasificación y manejo de desechos en establecimientos de salud, el cual clasifica los desechos de salud de la siguiente manera:

• Desechos comunes (tipo “A”): aquellos cuyos componentes básicos son papeles, cartones, plásticos, residuos de alimentos, vidrios, componentes de barrido generados en las áreas administrativas, limpieza en general, elaboración de alimentos, almacenes y talleres siempre y cuando no hayan estado en contacto con los desechos clasificados como B, C, D y E.

• Desechos potencialmente peligrosos (tipo “B”): aquellos materiale, que sin ser por su naturaleza peligrosos, por su ubicación, contacto o cualquier otra circunstancia puedan resultar contaminados. Se incluyen aquí los provenientes de áreas de hospitalización de los enfermos y de consulta externa.

• Desechos infecciosos (tipo “C”): aquellos desechos que por su naturaleza, ubicación, exposición, contacto o por cualquier otra circunstancia resulten contentivos de agentes infecciosos provenientes de áreas de reclusión o tratamiento de pacientes infectocontagiosos, actividades biológicas, áreas de cirugía, quirófanos, salas de parto, salas de obstetricia y cuartos de los pacientes correspondientes, departamentos de emergencia y medicina crítica, servicios de hemodiálisis, bancos de sangre, laboratorios, institutos de investigación, bioterios, morgues, anatomía patológica, salas de autopsias y toda área donde puedan generarse desechos infecciosos.

• Desechos orgánicos o biológicos (tipo “D”): aquellas partes o porciones extraídas o provenientes de seres humanos y animales, vivos o muertos, y los envases que los contengan.


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• Desechos especiales (tipo “E”): aquellos productos y residuos farmacéuticos o químicos, material radioactivo y líquidos inflamables así como cualquier otro catalogado como peligroso, no comprendido entre los grupos anteriores.

Sin embargo, la Guía para la Gestión Integral de Residuos Peligrosos organiza la clasificación de los residuos en cuatro grupos:

• Clasificación por estado: en este caso un residuo es definido de acuerdo al estado físico en que se encuentra, por lo que tendremos los siguientes grupos: sólidos, semisólidos, líquidos y gaseosos. Muchas veces en la categoría líquidos se incluyen únicamente los acuosos diluidos y no otros, como los aceites usados, solventes orgánicos, ácidos o álcalis, los cuales suelen incluirse dentro de la categoría de residuos sólidos. Esto responde a un tema de gestión, ya que los residuos acuosos diluidos generalmente serán tratados en una planta de tratamiento de efluentes líquidos, mientras que el resto tendrá un tratamiento particular. Algo similar ocurre con la categoría gaseosos, la cual corresponde únicamente a las emisiones gaseosas, mientras que los gases contenidos en recipientes son gestionados como residuos sólidos.

• Clasificación por origen: se refiere a una clasificación sectorial y no existe límite en cuanto a la cantidad de categorías o agrupaciones que se pueden realizar. A continuación, se mencionan algunas categorías:

- Domiciliarios, urbanos o municipales
- Industriales
- Agrícolas, ganaderos y forestales
- Mineros
- Hospitalarios o de centros de atención de salud
- De construcción
- Portuarios
- Radiactivos

Una denominación de uso frecuente es “asimilable a residuo urbano”, que se utiliza para los residuos generados en cualquier actividad y tiene características similares a los residuos urbanos y, por lo tanto, pueden ser gestionados como tales.

• Clasificación por tipo de tratamiento al que serán sometidos. Este criterio de clasificación es útil para orientar la gestión integral de residuos de un país, y particularmente útil cuando el objetivo es definir la infraestructura que se necesita para el tratamiento y la disposición final de los residuos. Es así que se pueden definir entre otros:

- Residuos asimilables a residuos urbanos y que por lo tanto se pueden disponer en forma conjunta
- Residuos para los cuales la incineración es el tratamiento idóneo
- Residuos que se deben disponer en rellenos de seguridad
- Residuos generados en grandes cantidades y por lo que requieren tratamiento particular
- Residuos pasibles de ser sometidos a un proceso de valorización

• Clasificación por los potenciales efectos derivados del manejo:

- Residuos peligrosos: aquellos que por su naturaleza son inherentemente peligrosos y pueden generar efectos adversos para la salud o el ambiente. Estos residuos serán motivo de un análisis minucioso que se desarrollará posteriormente.
- Residuos peligrosos no reactivos: son residuos peligrosos que han sufrido algún tipo de tratamiento por medio del cual han perdido su naturaleza de peligrosos.
- Residuos inertes: no experimentan transformaciones físicas, químicas o biológicas significativas.
- Residuos no peligrosos: no pertenecen a ninguna de las tres categorías anteriores. Como ejemplos de esta categoría podemos mencionar a los residuos domésticos, los residuos de poda y los de barrido.

Seguridad laboral

Es de hacer notar que durante el ejercicio profesional los individuos pueden encontrarse con situaciones que aumenten o disminuyan sus riesgos a sufrir enfermedades ocupacionales; por lo tanto, se puede señalar que la salud ocupacional se encarga de gestionar el mantenimiento de la salud de los trabajadores. Es por ello que se puede concretar que la salud ocupacional es “la disciplina que busca el bienestar físico, mental y social de los empleados en sus sitios de trabajo”. Así lo reseña Zuñiga G (2004).

Por otra parte, Betancourt O (1995) señala que múltiples molestias, lesiones y enfermedades perfectamente estructuradas tienen su origen en las condiciones de trabajo. La exposición a sustancias químicas y a procesos de tipo físico, posiciones inadecuadas, medios de trabajo peligrosos, jornadas y ritmos de trabajo extenuantes, procedimientos inadecuados, tensiones psíquicas, etc. son algunos de los procesos que llevan a la enfermedad o muerte de los seres humanos.

Incorporado a ello, para tener una visión integral de la salud laboral es necesario considerar las características especiales y temporales del trabajo, los aspectos económicos y técnicos, las manifestaciones subjetivas, culturales y étnicas, las razones o determinaciones de esas peculiaridades. Con esas bases, las acciones encaminadas a estudiar e intentar resolver los problemas de salud de los trabajadores adquieren mayor coherencia y solidez.

Asimismo, Orodá V (2011) señala al respecto que la seguridad laboral es entendida como “el conjunto de medidas técnicas, educacionales, médicas y psicológicas empleado para prevenir accidentes que tienden a eliminar las condiciones inseguras del ambiente laboral y a construir o a persuadir a los trabajadores acerca de la necesidad de implementar prácticas preventivas”.

En el mismo orden de ideas, el Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud de España (2008) señala que “la salud laboral se construye en un medio ambiente de trabajo adecuado, con condiciones de trabajo justas, donde los trabajadores y trabajadoras puedan desarrollar una actividad con dignidad y donde sea posible su participación para la mejora de las condiciones de salud y seguridad”.

Por su parte, Junco R, Martínez G y Luna M (2003) toman en cuenta los diferentes riesgos que pueden hacerse presentes durante el manejo de residuos hospitalarios, entre los cuales se pueden reseñar:

• Riesgo de enfermedad: como la enfermedad particular es específica del agente causal. Los riesgos de contraer una enfermedad como consecuencia de la manipulación de los desechos están relacionados con la naturaleza del agente causal presente en el desecho, el tipo y el grado de exposición así como la salud del hospedero.

• Exposición a agentes biológicos: puede traer como consecuencia la aparición de enfermedades infecciosas. Se plantean cuatro posibles rutas de transmisión: a través de la piel, de las membranas mucosas, por inhalación y por ingestión. Cada una constituye una puerta de entrada potencial mediante la cual los agentes infecciosos presentes en los desechos penetran en el organismo para causar enfermedad en los individuos susceptibles. El mayor riesgo de transmisión lo constituyen los OCP contaminados, ya que pueden causar cortadas o punciones e infectar las heridas con los mismos agentes infecciosos.

• Exposición a sustancias químicas peligrosas: la exposición puede ser aguda o crónica. Un manejo no satisfactorio de los desechos, que incluye procedimientos no apropiados, uso de contenedores y condiciones de almacenamiento, induce la exposición crónica. Usualmente, la exposición aguda resulta de la ocurrencia de un incidente particular (derrames, fuego, etc.).

• Exposición a sustancias radiactivas: los radioisótopos son usados comúnmente en diferentes procedimientos diagnósticos y de tratamiento, y como resultado se generan desechos radiactivos. Los manipuladores de desechos están en riesgo por exposición a la radiactividad cuando estos no son manejados adecuadamente.

• Riesgo al alzar y manipular los contenedores de desechos: las lesiones en la espalda y otras contusiones musculares constituyen un daño en los trabajadores que alzan y manejan los contenedores de desechos.

• Riesgo por accidentes: una causa frecuente de daño en los manipuladores de desechos son los accidentes. La lista de accidentes potenciales es infinita e incluye, entre otras causas, resbalones y caídas, funcionamiento defectuoso de los carros de recolección que originan caídas de los contenedores y derrames de los desechos y lesiones por objetos afilados.

• Riesgo por objetos afilados: constituyen probablemente el mayor riesgo ocupacional en los manipuladores de desechos por el doble riesgo de daño y transmisión de enfermedades.


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Se estima que en los Estados Unidos ocurren anualmente entre 600.000 y 800.000 pinchazos por agujas, de las cuales la mitad permanece sin reportarse. Se plantea que el riesgo de infección después de una punción con una aguja hipodérmica es de 0,3 para el VIH, 3 para el virus de la hepatitis B y de un 3 al 5% para el virus de la hepatitis C (3). Esto significa que el riesgo de infección para las hepatitis es mucho mayor que para el VIH; sin embargo, la hepatitis B puede ser prevenida por inmunización, mientras que hasta el presente no hay profilaxis ni tratamiento efectivo para la hepatitis C.

Aunado a ello, los autores continúan reseñando aspectos relevantes en la salud ocupacional, entre los que se puede hacer mención de:

• Personal en riesgo: es esencial que cada persona realice sus propias acciones en lo relativo al manejo de los desechos peligrosos.

- Personal asistencial: en este grupo se incluyen enfermeras, médicos de asistencia, técnicos de laboratorio y otras personas que generan desechos peligrosos, quienes se encuentran sometidos a riesgo por exposición antes de que los desechos sean depositados en los contenedores. Por esta razón, es esencial que los desechos sean descartados rápida y directamente en los contenedores habilitados al efecto en cada fuente de generación.
- Personal de limpieza: este grupo está en riesgo por exposición ocupacional, ya que ellos son quienes manejan los contenedores de desechos, los recolectan desde el lugar donde se generan y los trasladan a las áreas de almacenamiento y tratamiento. El principal riesgo de esos trabajadores lo constituye el desecho que no es depositado en los contenedores apropiados. Por ejemplo, los objetos afilados que no son depositados en los contenedores rígidos.
- Personal de mantenimiento: este grupo se encuentra en riesgo por exposición ocupacional cuando repara o da mantenimiento a equipos que fueron contaminados por derrames o salpicaduras de desechos líquidos peligrosos.
- Operadores de equipos de tratamiento: para este grupo existe el riesgo en la manipulación de los desechos que no han sido envasados en contenedores apropiados.
- Trabajadores en los sitios de disposición final: están en riesgo por exposición a agentes infecciosos, especialmente polvos y aerosoles, cuando los desechos no han sido tratados previamente.

Por su parte, Grau Mario y Moreno Domingo consideran que la seguridad en el trabajo consiste en “un conjunto de técnicas y procedimientos que tienen por objeto evitar y, en su caso, eliminar o minimizar los riesgos que pueden conducir a la materialización de accidentes con ocasión del trabajo (lesiones, incluidos los efectos agudos producidos por agentes o productos potencialmente peligrosos)”.

Es necesario poseer conocimientos de diversa índole, como Ciencias de la Salud, Ingeniería, gestión empresarial, Economía, Derecho, Estadística, Psicosociología, Pedagogía, etc.

Se persiguen esencialmente dos tipos de objetivos:

• Evaluación de los riesgos (incluida su identificación) e investigación de accidentes.
• Corrección y control de los riesgos (incluida su eliminación), en consecuencia.

Según el campo de actuación, se cuenta con técnicas generales de seguridad, como la organización, economía, estadística, señalización, etc., y con técnicas específicas, como seguridad química, seguridad eléctrica, prevención y lucha contra incendios, seguridad de las máquinas, etc., o por sectores de actividad, como seguridad en la construcción, seguridad minera, seguridad en la agricultura, seguridad en el transporte, etc.

En el ámbito de la seguridad laboral, la referencia a las condiciones de trabajo se efectúa con la consideración de que el empresario debe controlar tales condiciones para que no supongan una amenaza para la seguridad y la salud del trabajador y, al mismo tiempo, se alcance una calidad de trabajo.

En este sentido, se trata de aquellas características del trabajo que pueden influir significativamente en la generación de riesgos laborales. Se incluye en ellas:

• Condiciones de seguridad (características generales de los locales, espacios, pasillos, suelos, escaleras, instalaciones eléctricas, de gases, de vapor, equipos de trabajo, como máquinas, herramientas, aparatos a presión, de elevación, de manutención, almacenamiento y manipulación de cargas u otros objetos, de materiales y de productos, existencia o utilización de materiales o productos inflamables, existencia o utilización de productos químicos peligrosos en general).

• Condiciones ambientales (exposición a agentes físicos, como ruido, vibraciones, radiaciones ionizantes, radiación ultravioleta, radiación infrarroja, microondas, ondas de radio, láser, campos electromagnéticos, exposición a agentes químicos y ventilación industrial, exposición a agentes biológicos, calor y frío, climatización y ventilación general, iluminación).

• Carga de trabajo: física y mental.

• Organización y ordenación del trabajo (monotonía, repetitividad, posibilidad de iniciativa, aislamiento, participación, turnicidad, descansos).

En la medida en que estas condiciones de trabajo puedan ser origen de daños para la salud, incluidas las lesiones (es decir, accidentes, patologías o enfermedades), o influyan significativamente en la magnitud de los riesgos, se las suele denominar factores de riesgo o también peligros, situaciones, actividades, condiciones, peligrosas.

Riesgos laborales y daños derivados del trabajo: en el contexto de la seguridad y salud en el trabajo, se define riesgo laboral como la posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado del trabajo. Se completa esta definición al señalar que para calificar un riesgo, según su gravedad, se valorará conjuntamente la probabilidad de que se produzca el daño y su severidad o magnitud.

Se consideran daños derivados del trabajo a las enfermedades, patologías o lesiones producidas con motivo u ocasión del trabajo. Se trata de lo que en términos más comunes o tradicionalmente se habla como enfermedades o patologías laborales o accidentes laborales, aunque con un sentido más amplio y menos estricto. Es decir, cualquier alteración de la salud, incluidas las posibles lesiones, debidas al trabajo realizado bajo unas determinadas condiciones.

Prevención de riesgos laborales: se trata del conjunto de actividades o medidas adoptadas o previstas en todas las fases de actividad de la empresa (incluida la concepción, diseño y proyecto de procesos, lugares de trabajo, instalaciones, dispositivos, procedimientos, etc.) dirigidas a evitar o minimizar los riesgos, en este caso, laborales o derivados del trabajo.

La OMS, señalado por Salud Sin Daño (2007) distingue tres niveles de prevención:

• Prevención primaria. Dirigida a evitar los riesgos o la aparición de los daños (materialización de los riesgos) mediante el control eficaz de los riesgos que no pueden evitarse. Esta prevención obviamente es la más eficaz, incluso de acuerdo a lo expuesto con anterioridad. A su vez, puede implicar distintos tipos de acciones, que se describen a continuación por orden decreciente de eficacia:

- Prevención en el diseño. Absolutamente lo más eficaz. A la hora de la concepción y diseño de instalaciones, equipos, herramientas, centros y puestos de trabajo, procesos, métodos, organización del trabajo, etc. hay que tener en cuenta los principios de prevención y en primer término tratar de evitar los riesgos.
- Prevención en el origen. Se trata de evitar la aparición de riesgos como resultado de defectos en la fabricación, construcción, implantación e instalación, referido tanto a equipos, procesos, etc. como a procedimientos, capacitación, etc. y, en los casos de riesgos inevitables, combatirlos en el origen o foco mediante técnicas o medidas adecuadas, por ejemplo, mediante el aislamiento o enclaustramiento.
- Prevención en el medio de transmisión. Se trata de evitar la exposición al riesgo por interposición de barreras entre el origen y las personas. Se actúa sobre el medio mismo al absorber o anular el agente o situación de riesgo, e incluso se actúa sobre la misma organización del trabajo, por ejemplo, mediante el alejamiento o sistemas de alarma.
- Prevención sobre la propia persona. Mediante la utilización de medios de protección individual, la educación, la información, la formación, la vigilancia de la salud, la vacunación, la disminución del tiempo de exposición, etc.

• Prevención secundaria. Cuando ha comenzado el proceso de alteración de la salud, aunque no se manifieste de una manera clara. En general, puede tratarse de una fase inicial, subclínica, muchas veces reversible. Las actuaciones preventivas en estos casos son principalmente la adecuada vigilancia de la salud para un diagnóstico precoz y un tratamiento eficaz.


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• Prevención terciaria. Hay que aplicarla cuando existe una alteración patológica de la salud o durante la convalecencia de la enfermedad o posteriormente a esta. Se trata de prevenir la reincidencia o las recaídas o las posibles “complicaciones” o secuelas mediante el adecuado tratamiento y rehabilitación como principales medidas.

De acuerdo al Decreto 2.218 de normas para la clasificación y manejo de desechos en establecimientos de salud (1992) en Venezuela, todo establecimiento de salud, público o privado, que por su tamaño y tipo lo requiera, a criterio de la autoridad sanitaria competente, deberá contar con una Dependencia de Saneamiento y Mantenimiento a cargo de un profesional especializado y con autoridad que le permita el cabal cumplimiento de estas normas. La Dependencia de Saneamiento y Mantenimiento deberá implementar programas de adiestramiento dirigidos y controlados para el manejo de los desechos que incluyan:

• Capacitación y entrenamiento en servicio de todo el personal en los establecimientos de salud a fin de que adquieran formación y criterio que garanticen un manejo seguro y racional de los desechos.

• Programas de saneamiento, mantenimiento, limpieza y desinfección para asegurar las condiciones de asepsia en equipos, instalaciones, elementos auxiliares y locales empleados en el manejo de los desechos.

• Programas de operación y mantenimiento de instalaciones y equipos, como incineradores, cavas, sistemas de refrigeración, esterilizadores, sistemas de vapor, calderas, plantas eléctricas auxiliares y otros.

Lo antes mencionado constituye una herramienta fundamental que permitirá a los centros de salud capacitar a los profesionales que allí laboran para el manejo adecuado de los residuos y así contribuir de manera satisfactoria con las políticas de salud laboral destinadas a implementar medidas que garanticen al equipo de salud y a la comunidad en general la aplicación de técnicas para un adecuado mantenimiento del entorno, ya sea en donde se labora o medio ambiente en general.

Bioseguridad

De acuerdo a lo expresado por Malangón L y otros (2008), la bioseguridad es el término empleado para reunir y definir las normas relacionadas con el comportamiento preventivo del personal del hospital frente a riesgos propios de su actividad diaria. Hace relación también al conjunto de normas, disponibilidades y facilidades que la institución tiene actualizadas para evitar cualquier riesgo físico y psicológico del personal que labora dentro de la institución y de los usuarios.

Por otro lado, Hernández E (2006) resalta que la bioseguridad es “un conjunto de medidas y deposiciones técnicas-ingenieras, algunas de las cuales son suficientes como para ser materia de ley, y que tiene como principal objetivo la protección humana, animal, vegetal y ambiental. Comprende la protección contra los elementos que no son estrictamente de origen biológico, pero sí son capaces de constituir riesgo y agresión, entre estos, el manejo de sustancias tóxicas y/o capaces de causar irritación tisular, manejo de sustancias inflamables o explosivas, energizantes, fármacos, como los cancerígenos, el uso de controles de hormonas, antimicrobianos y otros”. Además, establece los siguientes principios.

Los principios de la bioseguridad se basan en la aplicación sucesiva de las medidas siguientes:

• Determinación de los peligros.

• Evaluación de los riesgos si se pone al descubierto un peligro y cálculo del efecto combinado de las consecuencias y la probabilidad de que el peligro se concrete.

• Gestión de riesgo, cuando indiquen los resultados de la evaluación, mediante la aplicación de estrategias adecuadas de control, incluido el diseño de procedimiento y métodos para reducir al mínimo los riesgos y sus consecuencias.

Así también promueve los siguientes tipos de agentes o daños a los que está expuesto el personal responsable:

• Biológicos: virus, bacterias, hongos, parásitos que pueden producir enfermedades.
• Físicos: radiación, fuego y electricidad.
• Químicos: sustancias tóxicas o corrosivas que producen lesiones en piel, mucosas, ojos, envenenamientos.
• Mecánico: accidentes por vehículos, estructuras y equipos causantes de lesiones traumáticas diversas.
• Ergonómicos: se encuentra en aspectos físicos del trabajador y sus capacidades humanas, tales como fuerzas, postura y repeticiones.

La misma autora considera los principios de bioseguridad, los cuales son:

• Universalidad: asume que toda persona está infectada y que sus fluidos y todos los objetos que se han usado en su atención son potencialmente infectantes, ya que es imposible saber a simple vista si alguien tiene o no alguna enfermedad.

• Colocación de barreras protectoras: un medio eficaz para evitar o disminuir el riesgo de contacto con sangre, fluidos corporales y materiales potencialmente infectados es colocar una “barrera” física, mecánica o química entre personas o entre personas y objetos.

• Medios de eliminación de material contaminado: comprende el conjunto de dispositivos y procedimientos adecuados a través de los cuales los materiales utilizados en la atención de pacientes son depositados y eliminados sin riesgo.

Asimismo, Betancourt O (1995) considera al trabajo como un simple factor externo productor de enfermedades o accidentes; al centro laboral como un “ambiente” que contiene “agentes” y que al “ingresar” al organismo del trabajador ocasionan cambios tisulares y organofuncionales; a la relación salud-trabajo como una simple asociación empírica de causa-efecto; a los efectos como hechos terminales de cuadros mórbidos bien definidos; al proceso salud-enfermedad como expresiones aisladas del contexto social o, de acuerdo a las posiciones de la multicausalidad, como resultado de la intervención de múltiples factores aislados.

Los elementos centrales de este modelo son que tiene expresiones concretas en la teoría y práctica de la salud ocupacional, señala que la ocurrencia de enfermedad individual o su distribución en grupos se debe a la interacción constante entre el agente (vivo o no), el huésped y el ambiente. Este elemento es tomado al pie de la letra por salud ocupacional.

De la interacción de estos factores surgirá la enfermedad. Los mismos autores ilustran con un ejemplo de la salud ocupacional la manera de cómo se produce une enfermedad: el aparecimiento de saturnismo (enfermedad profesional como entidad definida, como proceso terminal) depende de las condiciones del ambiente (contaminación ambiental) que contenga el agente (humos de plomo) capaz de ser inhalado por el huésped (trabajador).

Triada ecológica: considerada desde el punto de vista de salud pública y de salud ocupacional. Es de hacer notar que todas las acciones de bioseguridad van encaminadas a lisar la triada de la salud ocupacional en el punto donde sea más susceptible para que el personal mejore en la calidad del trabajo. 

manejo_desechos_enfermeria/salud_publica_ocupacional

Tomado de Betancourt, O (1995).

Manejo de los desechos dentro de los centros de salud

Una vez generados los desechos de salud, le sigue la etapa de la manipulación de estos destinada o disponerlos de la manera más organizada posible para que posteriormente sean descartados y mantener un ambiente libre de estos elementos que constituyen un riesgo biológico. Es por ello que el Decreto N° 2.218 considera para el manejo de los desechos los siguientes aspectos.


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Recolección y almacenamiento primario: cada área de generación de desechos en los establecimientos de salud deberá contar con la cantidad necesaria de recipientes para recolectar y almacenar los desechos producidos.

Para la recolección de los desechos tipo “A”, se deben usar recipientes reutilizables con tapa, dentro de los cuales se colocarán bolsas de polietileno, cuyo borde se pliegue hacia el exterior. Tanto los recipientes como las bolsas deberán tener una capacidad acorde con la cantidad de desechos producidos en el área de generación. Las bolsas deberán ser impermeables y opacas, con una capacidad máxima de 120 lt para una carga que no sobrepase los 30 kg y un espesor mínimo por cara o película de 0,080 mm.

Para los desechos tipos B y C, deben usarse recipientes reutilizables con tapa accionada a pedal, dentro de los cuales se colocarán bolsas de polietileno, cuyo borde se pliegue hacia el exterior. El volumen de la bolsa deberá estar acorde con el volumen del recipiente usado, según las siguientes características:

• Bolsas plásticas de polietileno de baja densidad, de color blanco opaco, impermeables, soldadas térmicamente en el fondo a fin de garantizar resistencia a las presiones o impactos que pueden ocurrir bajo condiciones normales de manejo.

• Espesor mínimo por cara o película, de 0,10 mm.

• Amarres que aseguren el cierre hermético de las bolsas.

• Las bolsas y recipientes rígidos deben estar claramente identificados con el término “desechos peligrosos”, con letras visibles y legibles de color rojo, no menor de cinco (5) cm de altura, incluyendo el logotipo universal para desechos médicos en un tamaño entre 20 y 50 cm de altura, según el tamaño de la bolsa o recipiente. Las bolsas usadas en el interior de los recipientes no serán de identificación obligatoria.

• En caso de desechos tipos B y C tratados por esterilización, las bolsas deberán ser de policloruro de vinilo, resistentes a altas temperaturas. Todo contenedor o recipiente reutilizable, empleado para almacenar los desechos tipos B y C deben ser desinfectados o descontaminados inmediatamente después de cada recolección.

Las piezas descartables punzocortantes (agujas hipodérmicas, hojas de bisturí similares) deberán ser previamente dispuestas en recipientes resistentes a cortes o a la acción de OCP, tales como botellas de plástico rígido incinerables, cajas de cartón corrugado o de plástico resistente u otros, excluyendo cualquier recipiente de vidrio. Una vez llenos los recipientes, se cerrarán herméticamente y se identificarán o serán colocados en bolsas que contengan otros desechos.

Los fluidos médicos orgánicos generados en los establecimientos de salud deberán disponerse en recipientes resistentes, impermeables, sellados herméticamente y compatibles con los tratamientos a los cuales serán sometidos.

Los desechos tipo D deberán colocarse en recipientes tipo balde, desechables, de polietileno de alta densidad, con tapa de cierre hermético y con asa para su fácil manipulación o en bolsas plásticas con las características descritas para los desechos tipos B y C, las cuales se colocarán en cajas de cartón corrugado, cerradas herméticamente y llevadas al área de transferencia correspondiente.

Las dimensiones de los recipientes tipo balde desechables no deberán ser superiores a 500 mm de diámetro y 500 mm de altura, y las cajas de cartón corrugado de 600 mm de largo x 600 mm de alto x 450 mm de ancho. Estas cajas no deberán reutilizarse.

Transporte interno en el establecimiento de salud: el transporte de los desechos tipos B, C y D desde el área de generación o transferencia hasta el lugar de almacenamiento dentro del establecimiento de salud se hará por lo menos una vez por cada turno de trabajo. Esta actividad se realizará tomando todas las precauciones para evitar la apertura o rotura de los recipientes.

El transporte se realizará mediante recipientes o contenedores de plástico metal inoxidable sobre ruedas, de superficie lisa y sin uniones salientes para su fácil limpieza y desinfección. Las dimensiones de estos estarán acordes al recorrido interno y a las facilidades para su traslado vertical u horizontal en los establecimientos de salud.

Bajo ninguna circunstancia se usarán recipientes de lona o tela para el traslado de bolsas con materiales de desechos. Los contenedores o recipientes deberán desinfectarse o descontaminarse diariamente. Estos recipientes no podrán usarse para el transporte de otros materiales sin ser previamente descontaminados por medio de vapor o sustancias desinfectantes.

Queda prohibido el transporte vertical de desechos tipos B, C, D y E a través de ductos por gravedad o neumáticos ni a través de los ascensores destinados al uso del público o personal empleado del establecimiento de salud. Dicho transporte solo podrá efectuarse utilizando los ascensores previstos para carga o servicio. En caso de no contar con ascensores, deberán trasladarse los recipientes a través de rampas. De no existir estas, podrán utilizarse los ascensores de uso público, pero en horarios especiales y no coincidentes con el uso de otras personas diferentes a la que transporta el recipiente.

La inspección, vigilancia y control de las actividades de transporte interno en el establecimiento de salud corresponderán al Ministerio de Salud y Desarrollo Social.

Almacenamiento: los desechos tipo A por su naturaleza pueden depositarse en contenedores normales para desechos municipales, los cuales deberán colocarse bajo techo y en un espacio adecuado para permitir el servicio de recolección.

Los desechos tipos B, C y D serán almacenados en un lugar dentro del establecimiento de salud. Este sitio deberá tener las siguientes características:

• Recinto cerrado, ventilado, con amplitud suficiente para accionar equipos de transporte.

• Paredes y pisos lisos, a prueba de ácidos y álcalis, impermeables, anticorrosivos y con instalaciones sanitarias para el fácil lavado y desinfección.

• Puertas amplias que permitan el movimiento de los contenedores y todas las aberturas protegidas para evitar el ingreso de insectos, roedores y aves.

Los desechos tipos B, C y D deberán tratarse el mismo día de su generación. En caso de no ser posible, podrán almacenarse un máximo de treinta (30) días bajo las siguientes condiciones:

• Para almacenar un día, la temperatura deberá estar entre 17 ēC y 25 ēC.
• Para almacenar tres (3) días, la temperatura deberá estar entre 1 ēC y 7 ēC.
• Para almacenar treinta (30) días, la temperatura deberá ser de 0 ēC.

Transporte externo en el establecimiento de salud: el transporte de los desechos tipo A se efectuará mediante el servicio de recolección domiciliaria. El de los desechos tipos B, C y D se realizará en vehículos con características especiales, los cuales no se usarán para otros fines.

La unidad de transporte de los desechos tipos B, C y D tendrán las siguientes características:

• La cava será hermética con presión negativa.
• Los pisos y costados deberán ser lisos, de material lavable, a prueba de ácidos y álcalis e incorporar un sistema para la recolección y almacenaje de líquidos derramados.
• Las juntas entre paredes, pisos y techo de la cava deberán ser redondeadas.
• La altura interna de la cava no deberá ser menor de dos (2) m.
• La cava deberá tener para el lavado y desinfección, un sistema propio y autónomo.
• La puerta de la cava debe poseer un dispositivo de seguridad que garantice la inviolabilidad de esta.
• La temperatura interna de la cava no deberá ser superior a 15 ēC.
• La unidad de transporte deberá contar con una balanza para realizar la cuantificación de los desechos generados en los establecimientos de salud.

En la operación de carga y descarga de los desechos no debe haber esfuerzos de compactación.

La unidad de transporte deberá estar provista de todos los elementos de seguridad que permitan hacer frente a cualquier emergencia que pudiera presentarse con los desechos transportados. La unidad de transporte deberá estar debidamente identificada con el término “transporte de desechos médicos”, con letras color rojo no menores de 7 cm de altura, en las puertas de carga y en los costados. En estos últimos deberá aparecer el logotipo universal de desechos médicos, con un tamaño no menor de 50 cm.


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En las puertas de la cabina de la unidad deberá aparecer en letras con una altura no menor de 7 cm lo siguiente:

• Nombre del transportista
• “Desechos médicos”
• Permiso o registro
• Logotipo universal de desechos médicos

Los vehículos utilizados para el transporte de estos desechos deberán cumplir con las condiciones sanitarias y de funcionamiento óptimos de acuerdo a lo dispuesto en la normativa legal vigente.

Tratamiento y disposición final: el tratamiento de los desechos tipos B, C y D generados en los establecimientos de salud deberá realizarse in situ o fuera de él. En el caso de que el tratamiento de estos desechos se efectúe fuera del establecimiento de salud, se deberá cumplir con lo dispuesto para el almacenaje de los desechos tipos B, C y D en un lugar dentro del establecimiento de salud, y el tratamiento podrá realizarse mediante las técnicas o procesos siguientes:

• Esterilización (autoclave, gas/vapor, irradiación)
• Incineración controlada
• Inactivación térmica
• Cualquier otra técnica o proceso que a criterio de las autoridades competentes asegure la inocuidad de los desechos

Los desechos generados por la aplicación de algunas de las técnicas o procesos de tratamiento, referidas anteriormente, podrán ser dispuestos en los rellenos sanitarios municipales, según las normas legales vigentes.

Papel de enfermería en el manejo de desechos

El profesional de enfermería en la actualidad cuenta con un ampliado campo, en el cual puede realizar el ejercicio profesional. Entre las funciones que definen el perfil de los enfermeros y enfermeras se encuentran la función investigativa, docente, administrativa, asistencial y gremial. Zambrano N y Rebolledo D (2001) expresan que “el campo de acción de enfermería ha venido transformándose, ya que se ha determinado a la enfermería como una profesión única cuyo enfoque primario es la atención, brindar y administrar esa atención que necesitan los pacientes”.

Para poder cumplir con tal objetivo, enfermería tiene grandes funciones específicas de las que se derivan las actividades y de las cuales es responsable. La función es la responsabilidad, facultad y competencia que tiene la enfermera de emprender acciones para dar la atención de calidad al paciente y de administrar adecuadamente el servicio prestado de cuidado, dicha competencia viene dada por la base teórica y científica adquirida en el desarrollo de materias en la carrera. Tal función se divide en:

• Función de investigación: es la responsabilidad y facultad de enfermería de utilizar el proceso de investigación en la aplicación del proceso de enfermería y el proceso administrativo, de tal manera que investigue en ese medio y produzca nuevos conocimientos a la enfermería o mejore la práctica de esta.

• Función docente: es la facultad que tiene enfermería de realizar acciones mediante la utilización de la docencia. Es el proceso enseñanza-aprendizaje, como medio de instrucción, al personal de la organización como al usuario de los servicios de salud, dados por enfermería. Esta función incluye la identificación de necesidades de aprendizaje en la institución.

• Función administrativa: es la competencia de enfermería de aplicar el proceso administrativo en la atención al paciente y en la administración de los servicios a este.

• Función asistencial: es la facultad de enfermería de aplicar el proceso de enfermería en la identificación y solución de necesidades y los problemas en el cliente. Sus actividades están inherentes al proceso de enfermería, para lo cual se requiere una base de conocimientos científicos y teóricos adquiridos en las diferentes disciplinas.

• Función gremial: es la responsabilidad de enfermería de ejecutar acciones en pro y beneficio de consolidar al gremio y referentes a este.

Por otro lado, Betty Newman (citada por Kozier B y otros, 1998) concibe:

La enfermería es una profesión singular en el sentido de que se ocupa de todas las variables que afectan a las respuestas del individuo a agentes estresantes, que son de naturaleza intra, inter y extrapersonal. La preocupación de la enfermería es prevenir los efectos nocivos del estrés, o una vez producidos esos efectos proteger la estructura básica del cliente a través de medios de prevención primarios, secundarios y terciarios a adaptarse a los agentes estresantes del ambiente y a mantener la estabilidad de su sistema.

Respecto al entorno, sostiene que existe en el cliente un ambiente interno y otro externo, y una persona mantiene los niveles variables de armonía y de equilibrio entre ellos. Consiste en todos los factores que influyen y que se ven influidos por el sistema.
La salud se refiere al bienestar que es el proceso en que todas las partes y subpartes de un individuo están en armonía con la integridad del sistema. La integridad se basa en las interrelaciones de variables que determinan la resistencia de un individuo a cualquier agente estresante. La enfermedad indica que hay una falta de armonía entre las partes y subpartes del sistema del individuo.

En síntesis, la acción del profesional de enfermería va encaminada a promover en el sujeto el mantenimiento de un ambiente favorable en el cual pueda mantener un estado de salud óptimo que le permita llevar a cabo las funciones que le competen con la mayor eficiencia y eficacia posible. Es por ello que se hace necesario que sea el mismo personal de enfermería que se haga cargo de promover un entorno tan cómodo como sea posible, de que en el ejercicio de las funciones investigativa, docente y administrativa asuma el desempeño por el mantenimiento de las condiciones laborables más amenas posibles, lo cual dará garantía de una mejor calidad de vida para los trabajadores y la comunidad en general, apoyándose en la teoría de Newman que señala que el entorno también ejerce un nivel de influencia sobre la salud de los individuos.

BASES LEGALES

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999)

Capítulo V

De los derechos sociales y de las familias

Artículo 83. La salud es un derecho social fundamental, obligación del Estado, que lo garantizará como parte del derecho a la vida. El Estado promoverá y desarrollará políticas orientadas a elevar la calidad de vida, el bienestar colectivo y el acceso a los servicios. Todas las personas tienen derecho a la protección de la salud, así como el deber de participar activamente en su promoción y defensa y el de cumplir con las medidas sanitarias y de saneamiento que establezca la ley, de conformidad con los tratados y convenios internacionales suscritos y ratificados por la República.

Artículo 87. Toda persona tiene el derecho al trabajo y el deber de trabajar. El estado garantizará la adopción de las medidas necesarias a los fines de que toda persona puede obtener ocupación productiva, que le proporcione una existencia digna y decorosa y le garantice el pleno ejercicio de este derecho.

Todo patrono o patrona garantizará a sus trabajadores y trabajadoras condiciones de seguridad, higiene y ambiente de trabajo adecuado. El Estado adoptará medidas y creará instituciones que permitan el control y la promoción de estas condiciones.

Ley orgánica del trabajo (2006)

De la higiene y seguridad en el trabajo

Artículo 236. El patrono deberá tomar las medidas que fueren necesarias para que el servicio se preste en condiciones de higiene y seguridad que respondan a los requerimientos de la salud del trabajador en un medio ambiente de trabajo adecuado y propicio para el ejercicio de sus facultades físicas y mentales.


Programa de capacitacion sobre manejo de desechos dirigido al personal de enfermeria .10

Artículo 237. Ningún trabajo podrá ser expuesto a la acción de agentes físicos, condiciones ergonómicas, riesgos psicosociales, agentes químicos, biológicos o de cualquier índole, sin ser advertido acerca de la naturaleza de estos, de los daños que pudieren causar a la salud, y aleccionado en los principios de su prevención.

Ley orgánica de prevención, condiciones y medio ambiente de trabajo (LOPCYMAT) (2005)

Título III

De la participación y el control social

Capítulo I

De la participación de los trabajadores y trabajadoras y de los empleadores y empleadoras

Artículo 41. De los delegados o delegadas de prevención. En todo centro de trabajo, establecimiento o unidad de explotación de la diferentes empresas o de instituciones públicos o privadas, los trabajadores y trabajadoras elegirán delegados o delegadas de prevención, que serán representantes ante el Comité de Seguridad y Salud Laboral mediante los mecanismos democráticos establecidos en la presente Ley, su reglamento y las convenciones colectivas de trabajo. Mediante reglamento se establecerá el número de delegados o delegadas de prevención, para lo cual se debe tomar en consideración el número de trabajadores y trabajadoras; la organización del trabajo; los turnos de trabajo, áreas, departamentos o ubicación de los espacios físicos, así como la peligrosidad de los procesos de trabajo con un mínimo establecido de acuerdo a la siguiente escala: 1. Hasta diez (10) trabajadores o trabajadoras: un delegado o delegada de prevención. 2. De once (11) a cincuenta (50) trabajadores o trabajadoras: dos (2) delegados o delegadas de prevención. 3. De cincuenta y uno (51) a doscientos cincuenta (250) trabajadores o trabajadoras: tres (3) delegados o delegadas de prevención. 4. De doscientos cincuenta y uno (251) trabajadores o trabajadoras en adelante: un (1) delegado o delegada de prevención adicional por cada quinientos (500) trabajadores o trabajadoras, a fracción.

Título IV

De los derechos y deberes

Capítulo I

Derechos y deberes de los trabajadores y trabajadoras

Artículo 53. Derechos de los trabajadores y trabajadoras. Los trabajadores y trabajadoras tendrán derecho a desarrollar sus labores en un ambiente de trabajo adecuado y propicio para el pleno ejercicio de sus facultades físicas y mentales, y que garantice condiciones de seguridad, salud y bienestar adecuadas.

Condiciones y ambiente en que debe desarrollarse el trabajo

Artículo 59. El trabajo deberá desarrollarse en un ambiente y condiciones adecuadas de manera que: 1. Asegure a los trabajadores y trabajadoras el más alto grado posible de salud física y mental, así como la protección adecuada a los niños, niñas y adolescentes y a las personas con discapacidad o con necesidades especiales. 2. Adapte los aspectos organizativos y funcionales y los métodos, sistemas o procedimientos utilizados en la ejecución de las tareas, así como las maquinarias, equipos, herramientas y útiles de trabajo a las características de los trabajadores y trabajadoras y cumpla con los requisitos establecidos en las normas de salud, higiene, seguridad y ergonomía. 3. Preste protección a la salud y a la vida de los trabajadores y trabajadoras contra las condiciones peligrosas en el trabajo.

De las políticas de reconocimiento, evaluación y control de las condiciones peligrosas de trabajo

Artículo 62. El empleador o empleadora, en cumplimiento del deber general de prevención, debe establecer políticas y ejecutar acciones que permitan: 1. La identificación y documentación de las condiciones de trabajo existentes en el ambiente laboral que pudieran afectar la seguridad y salud en el trabajo. 2. La evaluación de los niveles de inseguridad de las condiciones de trabajo y el mantenimiento de un registro actualizado de los mismos, de acuerdo a lo establecido en las normas técnicas que regulan la materia. 3. El control de las condiciones inseguras de trabajo establecido como prioridad en el control en la fuente u origen.

Título IV

Accidentes de trabajo y enfermedades ocupacionales

Capítulo I

Definición de accidentes de trabajo y enfermedades ocupacionales

Artículo 69. Definición de accidente de trabajo. Se entiende por accidente de trabajo todo suceso que produzca en el trabajador o la trabajadora una lesión funcional o corporal, permanente o temporal, inmediata o posterior, o la muerte, resultante de una acción que pueda ser determinada o sobrevenida en el curso del trabajo, por el hecho o con ocasión del trabajo. Serán igualmente accidentes de trabajo: 1. La lesión interna determinada por un esfuerzo violento o producto de la exposición a agentes físicos, mecánicos, químicos, biológicos, psicosociales, condiciones meteorológicas sobrevenidos en la misma circunstancia.

Artículo 70. Definición de enfermedad ocupacional. Se entiende por enfermedad ocupacional los estados patológicos contraídos o agravados con ocasión del trabajo o exposición al medio en el que el trabajador o la trabajadora se encuentra obligado a trabajar, tales como los imputables a la acción de agentes físicos y mecánicos, condiciones disergonómicas, meteorológicas, agentes químicos, biológicos, factores psicosociales y emocionales, que se manifiesten por una lesión orgánica, trastornos enzimáticos o bioquímicos, trastornos funcionales o desequilibrio mental, temporales o permanentes. Se presumirá el carácter ocupacional de aquellos estados patológicos incluidos en la lista de enfermedades ocupacionales establecidas en las normas técnicas de la presente Ley y las que en lo sucesivo se añadieren en revisiones periódicas realizadas por el Ministerio con competencia en materia de seguridad y salud en el trabajo conjuntamente con el Ministerio con competencia en materia de salud.

Capítulo II

De la declaración de los accidentes de trabajo y enfermedades ocupacionales

Artículo 73. De la declaración: el empleador o empleadora debe informar de la ocurrencia del accidente de trabajo de forma inmediata ante el Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales, el Comité de Seguridad y Salud Laboral y el Sindicato. La declaración formal de los accidentes de trabajo y de las enfermedades ocupacionales deberá realizarse dentro de las veinticuatro (24) horas siguientes a la ocurrencia del accidente o del diagnóstico de la enfermedad. El deber de informar y declarar los accidentes de trabajo o las enfermedades ocupacionales será regulado mediante normas técnicas de la presente Ley.

Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laboral (INPSASEL) (2001)

Ley sobre sustancias, materiales y desechos peligrosos

Título I

Disposiciones generales

Artículo 1. Esta Ley tiene por objeto regular la generación, uso, recolección, almacenamiento, transporte, tratamiento y disposición final de las sustancias, materiales y desechos peligrosos así como cualquier otra operación que los involucre con el fin de proteger la salud y el ambiente.

Artículo 3. Se declara de utilidad pública e interés social el control de la utilización de sustancias y materiales peligrosos, la recuperación de los materiales peligrosos y la eliminación y disposición final de los desechos peligrosos.

Artículo 17. Las personas naturales o jurídicas, públicas o privadas que generen o manejen sustancias, materiales o desechos peligrosos deben envasarlos y etiquetarlos, indicando la información referida a la identificación de sus componentes, las alertas y advertencias sobre los riesgos científicamente comprobados o no a la salud y al ambiente, incluyendo las medidas de protección recomendadas durante su uso y manejo así como los procedimientos de primeros auxilios con el objeto de cumplir con la reglamentación técnica sobre la materia.

Artículo 19. Toda persona natural o jurídica, pública o privada que genere, utilice o maneje sustancias, materiales o desechos peligrosos están en la obligación de suministrar información sobre la cantidad y el tipo de sustancia, material o desecho peligroso que genere o maneje, cuando así lo exijan los organismos competentes, según el caso.


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Título II

Capítulo I

Del uso y manejo de las sustancias y materiales peligrosos

Artículo 27. El uso y manejo de las sustancias o materiales peligrosos deberá llevarse a cabo en las condiciones sanitarias y de seguridad establecidas en la reglamentación técnica, de forma tal que garanticen la prevención y atención a los riesgos que puedan causar a la salud y al ambiente.

Artículo 28. En la reglamentación técnica, cuando una sustancia o material peligroso presente más de un riesgo, su clasificación estará determinada por el riesgo mayor.

Artículo 29. Las personas naturales o jurídicas, públicas o privadas responsables del uso y manejo de las sustancias o materiales peligrosos deben adoptar las medidas de prevención aplicables a sus trabajadores para garantizar su seguridad así como la protección de la salud y el ambiente, de conformidad con las disposiciones establecidas en las leyes y reglamentación técnica sobre la materia.

Artículo 32. El diseño y ubicación del lugar de almacenamiento de sustancias o materiales peligrosos deben ser realizados de acuerdo con la naturaleza de los materiales a ser almacenados conforme a lo establecido en la reglamentación técnica que rige la materia.

Norma Venezolana COVENIN 3558 (2000). Riesgos biológicos. Medidas de higiene ocupacional

Tiene por objeto la protección de los trabajadores contra los factores de riesgo para su salud y su seguridad derivados de la exposición a agentes biológicos durante el trabajo así como la prevención de dichos riesgos. Del mismo modo, si durante la evaluación de riesgos para la salud se pusieran de manifiesto para la salud de los trabajadores por exposición a agentes biológicos, esta debe evitarse y se reducirá el riesgo a la exposición para garantizar adecuadamente la salud y seguridad de los trabajadores afectados. Además, señala que se establecerán procedimientos de trabajo adecuados y utilización de medidas técnicas apropiadas para evitar y minimizar riesgos, adopción de medidas seguras para la protección colectiva e individual, utilización de medios seguros para el manejo de desechos, utilización de señal de peligro biológico, establecimiento de planes para hacer frente a eventos de los que puedan desviarse exposición a agentes biológicos, diseño e implantación de un programa de formación e información continua para el personal de todos los niveles.

OPERACIONALIZACIÓN DE LA VARIABLE 

manejo_desechos_enfermeria/operacionalizacion_de_variables


CAPÍTULO III

MARCO METODOLÓGICO

Tipo de investigación

El estudio que se llevó a cabo para el diseño de un programa de capacitación sobre el manejo de desechos dirigido al personal de enfermería del Ambulatorio Urbano Tipo II de Cerritos Blancos se ubicó en el marco de un estudio positivista, cuantitativo bajo la modalidad de investigación de campo con especificación de un proyecto especial.

En este orden de ideas, al hacer referencia en un estudio positivista, este es considerado por Nieto M y Rodríguez M (2010) como aquel que “también es denominado cuantitativo, empírico-analítico, racionalista cuyo enfoque investigador se vincula a las ideas positivistas y empiristas de grandes teóricos de siglo XIX, principios del XX (…). Pretenden el descubrimiento de las leyes que rigen los fenómenos educativos, tratando de elaborar teorías científicas que guíen y orienten la práctica educativa”.

Del mismo modo, según Lozano J (2007) en el enfoque cuantitativo “las estrategias se basan en observaciones cuantificables y susceptibles de tratamiento estadístico. Buscan detectar tendencias generalizables en el comportamiento y en las actitudes de las personas, de tal manera que cualquier investigador, siguiendo el mismo protocolo de investigación, llegue a los mismos resultados”.

Por otro lado, Arias F (2006) concibe la investigación de campo como “la investigación que consiste en la recolección de datos directamente de los sujetos investigados (datos primarios) sin manipular o controlar variable alguna, es decir, el investigador obtiene la información, pero no altera las condiciones existentes, de allí su carácter de investigación no experimental”.
Por lo tanto, en este tipo de estudio para la obtención de los datos se acudió directamente al ambiente donde se desenvuelve el personal de enfermería estudiado.

Por otro lado, el Manual de Trabajos de Grado de Maestría y Tesis Doctorales de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (2007) (citado por García M, 2009) define el proyecto especial como: “Trabajos que lleven a creaciones tangibles, susceptibles de ser utilizados como soluciones a problemas demostrados o que respondan a necesidades e intereses de tipo cultural” (p. 17). Es decir, el trabajo realizado aporta un medio a través del cual se pueden mejorar y reforzar los conocimientos del personal de enfermería en cuanto al manejo de desechos y al mantenimiento de un entorno favorable en los centros de salud para disminuir los riesgos al equipo de salud y a la comunidad en general.

Fases del estudio

Fase I: diagnóstica

Constituyó la primera fase del trabajo y estuvo enfocada en comprobar la existencia de la necesidad de diseñar un programa para el manejo de los desechos hospitalarios en el Ambulatorio Urbano Tipo II de Cerritos Blancos. Es por ello, que con el fin de alcanzar un resultado oportuno se implementó una búsqueda profunda y específica en cuanto al tópico en discusión. Del mismo modo, se seleccionó la población a la cual se aplicó el instrumento de recolección de datos previamente diseñado y validado con el objetivo de obtener información veraz que contribuya una base sólida en la justificación de la investigación.

Fase II: diseño de la propuesta

Luego de analizados los datos obtenidos por medio del instrumento aplicado y de revelada la necesidad de diseñar un programa para el manejo hospitalario en el Ambulatorio Urbano Tipo II de Cerritos Blancos, fue planteado este dirigido al personal de enfermería participante en la investigación.

Fase I: diagnóstica

Población objetivo

Para alcanzar los objetivos propuestos en el desarrollo de la investigación se hizo necesario el estudio de un grupo de personas, las cuales son consideradas como la población que se puede definir como “el conjunto finito o infinito de elementos con características comunes para los cuales serán extensivas las conclusiones de la investigación. Esta queda delimitada por el problema y los objetivos”, así la considera Arias, F (2006).

De la misma manera, Sierra Bravo (1991Ē) pág. 82 (citado por Arias, 2006) demarca la población finita como “la agrupación en la que se conoce la cantidad de unidades que la integran, además existe un registro documental de dichas unidades, desde el punto de vista establecido está constituida por un número inferior a cien mil (100.000) unidades”.

En este sentido, la población objetivo de este estudio se conformó por quince (15) enfermeras que laboran en el Ambulatorio Urbano Tipo II de Cerritos Blancos, y se constituyó a su vez una población finita sobre la base de lo antes señalado.


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Procedimiento

El desarrollo de la investigación requirió la implementación secuencial de los siguientes pasos que permitieron conducir la indagación hasta el fin establecido en los objetivos del estudio, es decir, al diseño de un programa para el manejo adecuado de los residuos hospitalarios en el Ambulatorio Urbano Tipo II de Cerritos Blancos, Barquisimeto Estado Lara:

• Se realizó una entrevista a la Licenciada Milexa Rodríguez, enfermera coordinadora del personal de enfermería del Ambulatorio de Cerritos Blancos para solicitar su autorización.

• Se entregó una notificación por escrito a la Licenciada mencionada anteriormente para el consentimiento de la aplicación del instrumento.

• Se ubicó y determinó la población en estudio, la cual estuvo conformada por 15 enfermeras que laboraban en las instalaciones del Ambulatorio, de las cuales solo 11 respondieron el cuestionario, ya que las cuatro restantes se encontraban en período vacacional y otras en reposo.

• Previo consentimiento informado, la obtención de la información se realizó a través de la aplicación de un instrumento tipo cuestionario previamente validado. Este estuvo conformado por 19 preguntas de selección simple con cinco (5) opciones de respuestas cada una.

• Una vez que se obtuvo la información se transcribió en una base de datos de forma computarizada y para el análisis de la información se graficaron los resultados y se utilizaron técnicas porcentuales.

• Finalmente, se elaboró la propuesta del programa para el manejo adecuado de los desechos hospitalarios en el Ambulatorio Urbano Tipo II de Cerritos Blancos.

Técnicas e instrumento de recolección de datos

Para Arias, F (2006), el cuestionario es “la modalidad de encuesta que se realiza de forma escrita mediante un instrumento o formato en papel contentivo de una seria de preguntas, se le denomina cuestionario autoadministrativo porque debe ser llenado por el encuestado sin la intervención del encuestador”.

Del mismo modo, detalla que el instrumento puede diseñarse con preguntas cerradas “que establecen previamente la respuesta que puede elegir el encuestado. Estas se clasifican en dicotómicas cuando se ofrecen solo dos opciones y de selección simple cuando se ofrecen varias opciones pero se escoge una”. Puede diseñarse también con preguntas abiertas, las cuales “no ofrecen opciones de respuesta, sino que se le da la libertad de responder al encuestado, quien desarrolla de manera independiente su respuesta”, o bien puede ser mixto, que “es aquel ítem que combina preguntas abiertas y cerradas”.

El instrumento que se utilizó para responder al problema de investigación fue una encuesta de tipo cuestionario, estructurado por preguntas cerradas de selección simple con cinco opciones con una sola opción de respuesta.

Validez del instrumento

De acuerdo a lo señalado por Arias, F (2006), “la validez del cuestionario significa que las preguntas o ítems deben tener una correspondencia directa con los objetivos de la investigación, es decir, las interrogantes consultarán solo aquello que se pretende conocer o medir”. Es por ello que se acudió al apoyo de tres docentes expertos en el tema en estudio de la Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado” con el objetivo de confirmar la validez del instrumento elaborado.

Técnica de análisis e interpretación de los resultados

Una vez diseñado, validado y aplicado el instrumento para la recolección de datos se procedió a realizar un análisis cuantitativo de los resultados obtenidos en forma computarizada a través del programa estadístico SPSS versión 11.5. En base a los resultados se elaboraron tablas y gráficos con porcentajes estadísticos y posterior a cada gráfico un análisis donde eran interpretadas las respuestas de los sujetos encuestados, se hizo énfasis en las respuestas que coincidían con el desconocimiento del manejo de desechos y la no aplicación de las medidas de normas de bioseguridad, y así confirmar la necesidad de elaborar los lineamientos del taller para el manejo de los residuos.

Las preguntas dirigidas a conocer el nivel de conocimiento de los sujetos encuestados en cuanto al manejo de desechos, clasificación, eliminación, leyes, entre otros, fueron llevadas a la escala de respuestas correctas e incorrectas según lo seleccionado por el encuestado. Por otro lado, el resultado de las preguntas de evaluación subjetiva era llevado a los cuadros y gráficos como aparecían en la opción de la pregunta.
CAPÍTULO IV

RESULTADOS

En este capítulo son presentados los análisis e interpretación de los resultados obtenidos una vez aplicado el instrumento o encuesta a los sujetos que participaron en el estudio. Los mismos son expresados por medio de tablas y gráficos.

Cuadro 1. Distribución de las respuestas de los sujetos encuestados en cuanto a los conocimientos que poseen acerca de la definición y clasificación de los desechos generados en los centros de salud 

manejo_desechos_enfermeria/respuestas_de_conocimiento

Fuente: instrumento de recolección de datos.

Gráfico 1. Porcentaje en cuanto a los conocimientos sobre la definición y clasificación de los desechos generados en los centros de salud

Respuesta correcta: tiene conocimiento
Respuesta incorrecta: no tiene conocimiento 

manejo_desechos_enfermeria/conocimiento_definicion_clasificacion

Análisis 1. Según las respuestas del 100% de los encuestados, el 54,54% posee desconocimiento acerca de la definición de los desechos generados en los centros de salud y el 63,63% desconoce la clasificación de estos.

Cuadro 2. Conocimientos que tienen los sujetos encuestados sobre el manejo de desechos hospitalarios en cuanto a leyes, salud laboral, riesgos y bioseguridad 

manejo_desechos_enfermeria/conocimiento_manejo_desechos

Fuente: instrumento de recolección de datos.


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Gráfico 2. Porcentaje en relación a los conocimientos sobre el manejo de desechos hospitalarios en cuanto a leyes, salud laboral, riesgos y bioseguridad de los sujetos encuestados

manejo_desechos_enfermeria/grafico_conocimiento_desechos

Análisis 2. Según las respuestas, el 100% de los sujetos encuestados desconoce las leyes para el manejo y clasificación de desechos, así también el 72,72% no conoce la definición de salud laboral, de la misma forma el 90,90% desconoce la definición de riesgo laboral. El 100% de los encuestados no conoce el tipo de riesgo al que se encuentra sometido en el ejercicio profesional y el 90,90% no conoce la definición del Comité de Bioseguridad.

Cuadro 3. Distribución de las respuestas de los sujetos encuestados en cuanto al criterio que poseen de la existencia en el Ambulatorio de medidas educativas de seguridad laboral, acciones llevadas a cabo para la proteccion del riesgo y riesgos ocupacionales en orden de magnitud

manejo_desechos_enfermeria/existencia_de_medidas

Fuente: instrumento de recolección de datos.

Gráfico 3. Porcentaje en cuanto al criterio que poseen los sujetos encuestados acerca de la existencia en el Ambulatorio de medidas de seguridad laboral, cómo las considera y cómo cree, en orden de magnitud, que son los riesgos ocupacionales en dicho lugar

manejo_desechos_enfermeria/grafico_existencia_medidas

Análisis 3. Según las respuestas del 100% de los encuestados, el 27,27% refiere que en el ambulatorio no existen carteleras informativas, comité de bioseguridad y personal capacitado en salud laboral, mientras que el 54,54% expresa que solo hay carteleras informativas. Por otro lado, el 63,63% de los encuestados expresa que las medidas de bioseguridad para la protección son regulares, mientras que el 27,27% refiere que son malas, así tambien, el 18,18% enuncia que los riesgos ocupacionales en el área laboral son elevados y, a su vez, el 63,63% refiere que son moderados.

Cuadro 4. Conocimiento que tienen los sujetos encuestados sobre el papel de enfermería en cuanto a los cuidados, capacitación y cuidado del entorno

manejo_desechos_enfermeria/conocimiento_papel_enfermeria

Fuente: instrumento de recolección de datos.

Gráfico 4. Porcentaje en relación a los conocimientos que poseen los encuestados acerca del papel de enfermería en cuanto a los cuidados a la comunidad, capacitación y cuidado del entorno

manejo_desechos_enfermeria/grafico_papel_enfermeria

Análisis 4. Según las respuestas del 100% de los sujetos encuestados, el 63,63% no posee conocimiento en cuanto a quiénes van dirigidos los cuidados de enfermería y el 100% desconoce qué personal del ambulatorio está encargado del cuidado del entorno.

Cuadro 5. Distribución de las respuestas de los sujetos encuestados en cuanto al criterio que poseen acerca de las actividades educativas realizadas en el Ambulatorio para la prevención del riesgo laboral

manejo_desechos_enfermeria/conocimiento_actividades_educativas

Fuente: instrumento de recolección de datos.

Gráfico 5. Porcentaje en cuanto al criterio que poseen los sujetos encuestados acerca de actividades educativas realizadas para la prevención del riesgo laboral

manejo_desechos_enfermeria/grafico_actividades_educativas

Análisis 5. Según las respuestas del 100% de los encuestados, el 36,36% refiere que no hacen ningún tipo de actividad educativa para la prevención del riesgo laboral y el 18,18% expresa que solo realizan charlas.


Programa de capacitacion sobre manejo de desechos dirigido al personal de enfermeria .14

Cuadro 6. Distribución de las respuestas de los sujetos encuestados en cuanto al criterio que poseen acerca de la clasificación o eliminación de los desechos dentro del ambulatorio, dónde consideran que son depositados y organizados los desechos una vez descartados del centro de salud

manejo_desechos_enfermeria/conocimiento_eliminacion_desechos

Fuente: instrumento de recolección de datos.

Gráfico 6. Porcentaje en cuanto al criterio que poseen los sujetos encuestados acerca de la clasificación o eliminación de los desechos dentro del ambulatorio y dónde consideran que son depositados y organizados los desechos una vez descartados del centro de salud

manejo_desechos_enfermeria/grafico_eliminacion_desechos

Análisis 6. Según las respuestas de los sujetos encuestados, el 36,36% expresa que los desechos son eliminados en bolsas plásticas oscuras para todo tipo de desechos y el 9,09% refiere que nadie clasifica, asimismo, el 45,45% expresa que los desechos una vez descartados del centro de salud son depositados en bolsas comunes en la calle, por otro lado, el 27,27% refiere que estos son depositados en pipas y el 18,18% manifiesta que son colocados en conteiners de basura del aseo urbano, de igual manera, el 54,54% refiere que los desechos son organizados en recipientes de acuerdo a la unidad donde se producen y el 36,36% refiere que estos son organizados por origen en cualquier recipiente donde se desechen.

Discusión de resultados

Una vez graficados y analizados los resultados de las encuestas, se hace la contrastación con los referentes teóricos y bibliográficos en cuanto al conocimiento que debe poseer el PS sobre la definición, clasificación y eliminación de los desechos generados y la prevención de sus riesgos. Los resultados de esta investigación coinciden con lo descrito por el Decreto 2.218 de normas para la clasificación y manejo de desechos en establecimientos de salud (1992) en Venezuela, que define al desecho de salud como “todo material o sustancia generada o producida en los establecimientos relacionados con el sector salud, humana o animal, cualquiera sea su naturaleza u origen, destinado al desuso o al abandono”; mientras que el resultado refleja que la mayoría de los encuestados no conoce lo antes mencionado.

Por otro lado, las encuestas reflejan que en el Ambulatorio los desechos son eliminados en bolsas negras comunes, pipas, conteiner común o en cualquier recipiente, y según el Instituto Nacional, Salud y Seguridad Laboral, INPSASEL (2001), Ley sobre sustancias, materiales y desechos peligrosos, Título II, Capítulo I, Del uso y manejo de las sustancias y materiales peligrosos, Artículo 27: El uso y manejo de las sustancias o materiales peligrosos deberá llevarse a cabo en las condiciones sanitarias y de seguridad establecidas en la reglamentación técnica, de forma tal que garanticen la prevención y atención a los riesgos que puedan causar a la salud y al ambiente.

Seguidamente, Orodá, V (2011) señala al respecto que la seguridad laboral es entendida como “el conjunto de medidas técnicas, educacionales, médicas y psicológicas empleado para prevenir accidentes que tienden a eliminar las condiciones inseguras del ambiente laboral y a construir o a persuadir a los trabajadores acerca de la necesidad de implementar prácticas preventivas”.

Estos autores sugieren técnicas y medidas adaptables para la prevención de enfermedades ocupacionales, técnicas que según los resultados de las encuestas realizadas al personal de enfermería del Ambulatorio estudiado no cumple, por lo que están expuestos a encontrarse con situaciones que aumentan o disminuyen sus riesgos.

CAPÍTULO V

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

Conclusiones

De acuerdo a los objetivos planteados en este estudio, se concluye que en lo que se refiere al manejo de desechos, el personal de enfermería se encuentra estrechamente relacionado, por lo que debe estar capacitado para la manipulación de los desechos.

Referente a la capacitación, esto solo puede hacerse por medio de implementación de medidas educativas y científicas que permitan la formación de profesionales.

Del mismo modo, el tópico estudiado representa cada día más un factor que ocasiona la incidencia de accidentes laborales en los centros de salud, lo que constituye un medio por el cual se pueden adquirir daños irreversibles y el profesional de la salud puede afectarse por desconocimiento.

Por tal motivo, este trabajo de investigación es de gran importancia debido a que promueve la formación científica y refleja un medio de formación para el profesional de enfermería, y trata de garantizar un cuidado y autocuidado humano.

Es importante reseñar que no es posible desempeñar oportunamente una disciplina científica si se desconocen las normas que se deben seguir, por lo tanto, el profesional de enfermería debe capacitarse cada día más para promocionar la atención de calidad que cada ser humano merece.

Recomendaciones

A la dirección del ambulatorio:

• Incluir en su planificación anual horas destinadas para dictar talleres de capacitación sobre el manejo de los desechos hospitalarios dirigidos a todo el personal.
• Fomentar la información brindada en el programa de capacitación, al personal con carteleras informativas en el ambulatorio y actualizarlas según la necesidad del personal.
• Solicitar en la dirección de salud los materiales necesarios para la clasificación de los desechos al descartarlos dentro del ambulatorio, transportarlos fuera del ambulatorio y se cumpla a cabalidad según lo estipulado en las normativas y decretos existentes.
• Implementar el programa para el manejo de desechos que se diseñó como propuesta en el trabajo de investigación a fin de mejorar la atención en salud.

Al personal de enfermería:

• Contribuir con las actividades docentes planificadas en el Ambulatorio en cuanto al manejo de desechos.
• Descartar los desechos según su clasificación en los recipientes correctos.
• Solicitar asesoría continua sobre las dudas que puedan aparecer durante el desempeño de las actividades diarias.
• Incentivar al personal nuevo ingreso para que cumplan con las normas de bioseguridad y así conformar un equipo con una salud bien consolidada que contribuya a la disminución de los riesgos y accidentes laborales.


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A los estudiantes de enfermería:

• Indagar sobre el tema de manejo de los desechos, de manera tal que pueda contribuir con todo el personal del ambulatorio al cumplimiento de este tema tan importante.
• Colaborar con la elaboración de las carteleras educativas.
• Servir como recurso disponible a la hora de brindar las sesiones educativas al personal del ambulatorio.
• Al realizar sus pasantías académicas, colaborar para que se cumpla la clasificación de los desechos.


CAPÍTULO VI

DISEÑO DE LA PROPUESTA

Programa de capacitación sobre manejo de desechos dirigidos al profesional de enfermería del Ambulatorio Urbano Tipo II de Cerritos Blancos, Municipio Iribarren del Estado Lara

Introducción

Asumiendo los fundamentos teóricos y antecedentes de estudio referidos al manejo adecuado de desechos luego de su producción en las unidades de atención al paciente, se hace inaplazable la necesidad sostenida del personal de enfermería en cuanto a mejorar las estrategias de eliminación de desechos sobre la base de adecuadas técnicas aceptables, es por ello que se presenta la propuesta de capacitación sobre el manejo de desechos dirigidos al profesional de enfermería técnico y licenciados del Ambulatorio Urbano Tipo II de Cerritos Blancos, Municipio Iribarren del Estado Lara.

Este programa hace referencia a mejorar las acciones prácticas con el propósito de contribuir a la disminución del riesgo de enfermedades contagiosas adquiridas a través de la inadecuada disposición de desechos y, de igual manera, fortalecer el perfil actitudinal del enfermero en las áreas laborales.

Justificación

La perspectiva de gestión de la capacitación procura edificar o fortalecer conocimientos, habilidades prácticas, actitudes e interés por parte del profesional de enfermería dentro de los establecimientos de salud y llegar a ser un excelente recurso humano saciado de buenas actitudes profesionales, es decir, hacer del enfermero un profesional apto, interesado en realizar bien sus funciones, en descartar correctamente todo tipo de desechos y ser capaz de contribuir a lograr el objetivo primordial, que es restar posibilidades de obtener accidentes laborales tanto para ellos mismos, para el personal encargado de limpieza y como para los pacientes o comunidad en general.

Internamente, dentro del cuadro de estas consideraciones, se justifica la propuesta con la intención de mejorar las actividades prácticas del profesional que son de gran importancia, donde se anhela que una vez implementado el taller de capacitación se inicie el cambio hacia la excelencia de las actividades practicadas día a día en cada atención brindada a los pacientes.

De esta manera, indirectamente se estaría brindando apoyo a mejorar la imagen social acerca de los centros de salud desaseados en todas sus áreas y, lo más importante, se estaría disminuyendo el riesgo de adquirir enfermedades infectocontagiosas.

Importancia de la propuesta del proyecto

Algunos profesionales de la salud cumplen sus horas laborales de forma insatisfecha, con frustraciones porque no querían esa carrera y no tuvieron otra opción, con problemas personales o simplemente porque caen en la rutina de realizar actividades profesionales comunes diariamente. Pierden la sensibilidad o la importancia del por qué debe realizarse correctamente cada función y generan de esta forma lo ya observado por muchos: una actitud inadecuada en cuanto al deber ser.

Los estudiantes técnico superior en enfermería (investigadores) consideran de gran importancia la capacitación de los enfermeros(as) del Ambulatorio Urbano Tipo II de Cerritos Blancos para recordar la gran responsabilidad que tenemos al cumplir inadecuadamente nuestras funciones o actividades, en este caso la inadecuada eliminación de los desechos, y sensibilizar que por esta acción inequívoca acarrean consecuencias sobre la salud de todos.

Fundamentación teórica

El programa propuesto se fundamentó en la teoría de Betty Newman (citada por Kozier, B y otros, 1998), la cual expresa: “La enfermería es una profesión singular en el sentido de que se ocupa de todas las variables que afectan a las respuestas del individuo a agentes estresantes, que son de naturaleza intra, inter y extrapersonal.

La preocupación de la enfermería es prevenir los efectos nocivos del estrés o una vez producidos esos efectos proteger la estructura básica del cliente a través de medios de prevención primarios, secundarios y terciarios a adaptarse a los agentes estresantes del ambiente y a mantener la estabilidad de su sistema. El entorno: existe en el cliente un ambiente interno y otro externo, y una persona mantiene los niveles variables de armonía y de equilibrio entre ellos. Consiste en todos los factores que influyen y que se ven influidos por el sistema”.

Objetivo general del proyecto

Capacitar a los profesionales de enfermería del Ambulatorio Urbano Tipo II de Cerritos Blancos en el manejo de desechos en el servicio de salud tomando en cuenta el Decreto 2.218.

Objetivos específicos

• Desarrollar una actividad educativa con los métodos y técnicas adecuados para el manejo de desechos.
• Analizar la importancia de la adecuada eliminación de desechos.
• Promover la participación de los presentes en cuanto a aportes o dudas para el desarrollo de la actividad.

Estructura del programa

Se conformó mediante los siguientes aspectos: objetivo general y específicos, contenido, estrategia de instrucción, la cual incluye las actividades del facilitador y de los participantes, técnicas, recursos y la evaluación, respectivamente. El taller diseñado se configuró en dos módulos. El primer módulo con una duración de nueve (09) horas y dividido en tres (03) objetivos específicos: trata sobre generalidades en el manejo de desechos hospitalarios, normativa legal y definiciones básicas. El segundo módulo con una duración de dieciséis (16) horas y estructurado en siete (07) objetivos para profundizar los conocimientos e instruir al personal para el manejo adecuado de los desechos y las funciones que se pueden implementar para evitar accidentes laborales en cuanto al tópico en discusión. En este sentido, luego de concluir el programa se emitirá un certificado de aprobación del taller con un mínimo de asistencia del 80% del tiempo pautado y la realización de los productos de evaluación por parte de los participantes con el fin de emitir un estímulo para la implementación de las medidas recomendadas.

Metodología

Talleres presenciales en donde cada objetivo específico será desarrollado en actividades interactivas guiadas por un facilitador del aprendizaje. Se organizarán grupos de trabajo para los talleres y demás asignaciones. Debe adecuarse la disposición del personal para organizar los talleres interactivos de manera tal que la asistencia a las actividades planificadas sea masiva y abordar la totalidad del personal de enfermería.

Taller: será evaluado de manera sumativa y formativa de acuerdo a las medidas sugeridas en el diseño del programa.

Programa de capacitación sobre manejo de desechos dirigidos al profesional de enfermería del Ambulatorio Urbano Tipo II de Cerritos Blancos, Municipio Iribarren del Estado Lara

Autores: Heredia Anyer; López Geraldine; Loyo Leivis.

Barquisimeto, octubre 2011.


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manejo_desechos_enfermeria/programa_modulo_uno

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Referencias bibliográficas recomendadas

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9. Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (LOPCYMAT). Gaceta oficial Nē 38236 del 26-Julio del 2005

Formato para la revisión y validación del instrumento diseñado

Apellidos y nombres: ______________________________
Título que posee: _________________________________
Especialidad: ____________________________________

Instrucciones:

1. Por favor identifique con precisión en el formato anexo a las variables en estudio y sus respectivos indicadores.
2. Lea detenidamente cada uno de los ítems relacionados con cada indicador.
3. Utilice este formato para indicar su grado de acuerdo o desacuerdo con cada enunciado que se presenta marcando con una equis (X) en el espacio correspondiente según la siguiente escala:

• Dejar ( )
• Modificar ( )
• Eliminar ( )
• Incluir ( )

a. Si desea plantear algunas sugerencias para enriquecer el instrumento, utilice el espacio correspondiente a observaciones ubicadas al margen derecho. 

manejo_desechos_enfermeria/matriz_de_validacion

Firma de experto: 
Fecha: 
Observaciones:


TÉRMINO DE CONSENTIMIENTO INFORMADO

1. Título de la investigación: DISEÑO DE UN PROGRAMA DE CAPACITACIÓN SOBRE EL MANEJO DE DESECHOS DIRIGIDO AL PERSONAL DE ENFERMERÍA DEL AMBULATORIO URBANO TIPO II DE CERRITOS BLANCOS EN EL MUNICIPIO IRIBARREN DEL ESTADO LARA. JULIO 2010-MARZO 2011


Programa de capacitacion sobre manejo de desechos dirigido al personal de enfermeria .17

2. Objetivo(s): proponer el diseño de un programa de capacitación sobre el manejo de desechos dirigido al personal de enfermería del Ambulatorio Urbano Tipo II de Cerritos Blancos en el Municipio Iribarren del Estado Lara.

3. Propósito: identificar la necesidad de capacitación del personal de enfermería para la eliminación de desechos producidos en los centros de salud.

4. Descripción del procedimiento

• Se solicitará por escrito el consentimiento informado a los/as participantes.
• Un personal responsable procederá a leer en voz alta las instrucciones generales para realizar la encuesta.
• Se responderá cualquier duda que pudiera surgir y aclaradas estas se iniciará la aplicación de los instrumentos.

5. Garantía de acceso

El personal responsable estará conformado por Anyer Heredia, Geraldine López y Leivis Loyo, y responderán cualquier duda que pudiera surgir una vez leídas las instrucciones. Transcurridos cinco minutos no se responderá pregunta alguna y de ser necesario, en caso de dudas, se sugerirá la lectura.

El docente que respalda el proyecto es la Dra. Elsa Vargas y puede ser localizada en la UCLA, Decanato de Ciencias de la Salud, en el teléfono. Si usted tuviese cualquier duda sobre los aspectos éticos de este proyecto de investigación, por favor entre en contacto con la investigación referida en este documento.

En cualquier etapa del estudio usted tendrá acceso a los profesionales responsables del proyecto de investigación para aclarar cualquier duda.

6. Garantía de salida: está garantizada la libertad de retirarse de la investigación, dejando de llenar los instrumentos sin que haya ninguna acción en su contra.

7. Derecho de confidencialidad: será conservado tu anonimato.

Yo, _________________________, manifiesto que he sido informado(a) de lo que leí en este documento y de lo que me explicaron al respecto. Estoy de acuerdo en participar de manera voluntaria en el estudio, sabiendo que podré retirarme del mismo cuando lo considere necesario, sea antes o durante la aplicación de los instrumentos sin penalidades o acciones en contra.

Firma del participante: __________________ Lugar: ______________________ Fecha: ___________

Declaro que obtuve de forma apropiada y voluntaria el consentimiento libre e informado de este participante para su participación en el estudio.

Firma del responsable del estudio: _________________ Lugar: ______________________ Fecha: ___________

Instrucciones

Usted ha sido seleccionado para el llenado de una encuesta tipo cuestionario aplicada por los TSU en Enfermería Heredia Anyer, López Geraldine y Loyo Leivis para la recolección de datos en el trabajo de investigación titulado “Diseño de un programa de capacitación sobre manejo de desecho dirigido al personal de enfermería del Ambulatorio Urbano Tipo II de Cerritos Blancos en el Municipio Iribarren del Estado Lara, julio 2010-marzo 2011”.

A continuación se presenta una serie de 19 preguntas de selección simple relacionadas al manejo de desechos por parte del personal de enfermería. Usted seleccionará solo una respuesta que considere afirmativa o ajustada a la realidad que se vivencia en el centro de salud.

Cuestionario

1. Los desechos generados en los centros de atención en salud son definidos como:

a. Todo material producido en los establecimientos de salud, cualquiera sea su origen y que puede volver a utilizarse.
b. Material relacionado con el sector salud, humana o animal, de cualquier origen destinado al desuso.
c. Es aquello que queda después de haber escogido lo mejor y más útil de algo.
d. Todo material (sólido, semisólido, líquido o contenedor de gases) descartado, es decir, que ha sido abandonado.
e. Materiales que después de utilizados para una actividad pueden ser usados para la misma función.

2. Los desechos provenientes de los ambulatorios, hospitales, CDI u otros se clasifican en:

a. Sólidos, semisólidos, líquidos y gaseosos, orgánicos o biológicos, especiales y comunes.
b. Desechos comunes, potencialmente peligrosos, infecciosos, orgánicos o biológicos, especiales.
c. Según su estado, su origen, según los efectos derivados del manejo: peligrosos, no reactivos, inertes, no peligrosos.
d. Domiciliarios, industriales, agrícolas, ganaderos y forestales, hospitalarios o de centros de salud, de construcción, radiactivos.
e. Ninguna de las anteriores.

3. En Venezuela, la normativa legal que regula la clasificación y manejo de los desechos es:

a. La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
b. Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo. LOPCYMAT.
c. Decreto n° 2.218.
d. Todas las anteriores
e. Ninguna de las anteriores.

4. La salud ocupacional se define como una ciencia que:

a. Emplea técnicas (educativas, médicas y psicológicas) para prevenir y reducir riesgos laborales e incitar a los trabajadores para la prevención.
b. Se encarga de mantener un ambiente seguro para los trabajadores solo en el ámbito de trabajo, sin tener en cuenta los riesgos externos.
c. Se encarga de mantener resguardados a los profesionales de los riesgos sin que estos participen en la prevención de los mismos.
d. Se enmarca en el ámbito de resolver los problemas laborales sin observar al individuo como un todo.
e. Se encarga de la salud y seguridad de los trabajadores y empleadores dentro del campo laboral.

5. En el ambulatorio existe:

a. Comité de bioseguridad.
b. Carteleras informativas de riesgos laborales.
c. Personal capacitado en salud ocupacional.
d. Todas las anteriores.
e. Ninguna de las anteriores.

6. En el ambiente donde usted labora las medidas de seguridad que se llevan a cabo para su protección las puede señalar como:

a. Excelentes.
b. Buenas.
c. Regulares.
d. Malas.
e. Muy malas.

7. Referente a la disposición del ambiente de trabajo de manera adecuada para evitar riesgos ocupacionales, señale cómo considera este aspecto en su trabajo:

a. Riesgos elevados.
b. Riesgos moderados.
c. Riesgos disminuidos.
d. Riesgos escasos.
e. Riesgos nulos.


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8. Los riesgos laborales pueden definirse como:

a. Aspectos que pueden afectar al trabajador siempre y cuando este no tome las medidas oportunas para prevenir en la exposición a las condiciones y medio ambiente de trabajo.
b. Circunstancias que en el trabajo contribuyen a la desestabilización del personal porque afectan la salud de los trabajadores cuando existe la exposición a las condiciones y medio ambiente de trabajo.
c. Momentos en los cuales un trabajador está expuesto a situaciones que seguramente afectará su salud y a la capacidad que tiene determinado factor de producir daños.
d. Situaciones que presentadas en el lugar de trabajo favorecen el inicio de signos y síntomas que conlleven al trabajador a una enfermedad.
e. Probabilidad de enfermarse, accidentarse o morir que tienen los trabajadores por la exposición a las condiciones y medio ambiente de trabajo.

9. En su ejercicio profesional se encuentra sometido a riesgos de tipo:

a. Biológico, físico, químico, cortopunzantes.
b. Químico, biológico, disergonómico, físico.
c. Desechos, químicos, biológicos, radiaciones.
d. Agentes biológicos, desechos, cortopunzantes.
e. Ruido, vibraciones, temperatura, iluminación.

10. ¿Cuál es el personal que se encuentra sometido a riesgos?

a. Médico.
b. Enfermera.
c. Mantenimiento.
d. Todos.
e. Ninguno.

11. Según su criterio, el comité de bioseguridad se define como:

a. Una organización del estado que se encarga de realizar reglamentos para eliminar los riesgos en el trabajo y supervisar el cumplimiento de las normas y medidas de bioseguridad.
b. Personal que vigila el estricto cumplimiento de las normas de bioseguridad en el ambiente de trabajo a través de reglamentos y normas establecidas.
c. Trabajadores que minimizan el riesgo laboral encargado de establecer, capacitar, monitorear y supervisar a través del cumplimiento de las normas de bioseguridad.
d. Órgano de apoyo técnico de la institución encargado de establecer, capacitar, monitorear y supervisar a las personas para combatir los diferentes riesgos.
e. Es un órgano de apoyo técnico de la institución encargado de establecer, capacitar, monitorear y supervisar el cumplimiento de las normas y medidas de bioseguridad.

12. Las normas de bioseguridad aplicables al ámbito donde labora son:

a. Uso de bata descartable, mascarilla facial, cubre botas y gorro.
b. Mascarilla facial, guantes descartables, contenedor específico para cada material de desecho, lavado de manos.
c. Lentes de bioseguridad, mascarilla y guantes estériles.
d. Ninguna, pues es un ambulatorio donde el riesgo es mínimo y no hay tanta exposición a factores que afecten el PS.
e. A, b y c son correctas, ya que todos los equipos mencionados en las opciones son utilizados.

13. En el ejercicio profesional, el profesional de enfermería está a cargo del cuidado de la salud de:

a. Pacientes y comunidad.
b. Solo pacientes.
c. Pacientes y equipo de salud.
d. Solo comunidad.
e. Comunidad y equipo de salud.

14. Cree usted que el personal de enfermería debe estar capacitado para:

a. El manejo adecuado de desechos en los establecimientos de salud.
b. Lavado de manos y al administrar fármacos a pacientes ambulatorios.
c. Procedimientos al brindar los cuidados a los pacientes ambulatorios.
d. Dominio de técnicas de bioseguridad en el ejercicio de la profesión.
e. Todas.

15. Se realizan en el ambulatorio actividades encaminadas a la prevención del riesgo como:

a. Charlas.
b. Conferencias.
c. Talleres.
d. Todas las anteriores.
e. Ninguna de las anteriores.

16. El personal relacionado en el control de los factores que afectan el entorno al disponer inadecuadamente los desechos hospitalarios son:

a. Personal de enfermería.
b. Personal médico.
c. Personal de limpieza.
d. Personal de saneamiento ambiental.
e. Todos.

17. En el interior del ambulatorio, los desechos se clasifican en:

a. Papeleras con todos los desechos y así son descartados.
b. Recipientes identificados para cada tipo de desecho.
c. Nadie se encarga de realizar la clasificación.
d. En bolsas plásticas oscuras para todos los desechos.
e. Los desechos se disponen de acuerdo a los estatutos del MPPS.

18. Al momento de descartar los desechos del centro de salud son depositados en:

a. Recipientes identificados para cada tipo de desecho.
b. Fuera del ambulatorio, en un conteiner de basura del aseo urbano.
c. En pipas solo para desechos generados en el centro de salud.
d. Son colocados de acuerdo a su clasificación en bolsas.
e. Son depositados bolsas comunes y se llevan a la calle.

19. Al momento de descartar los desechos del centro de salud, los desechos se organizan:

a. Por tipo de desecho de acuerdo a las normas del país.
b. Por color en base a las normas del MPPS.
c. Por origen en cualquier recipiente en donde se produzca.
d. En recipientes de acuerdo a la unidad donde se produzcan.
e. De acuerdo a las normas del Ministerio del Poder Popular para la Salud.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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