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Enfermedad renal cronica. Comportamiento en la diabetes mellitus
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Autor: Dr. Daniel Ramon Gutierrez Rodriguez
Publicado: 02/21/2007
 


Se realizó un estudio transversal, descriptivo, en el año 2005 en el área de Jicotea perteneciente al consejo popular del policlínico “Juan Martí Pí” del municipio de Ranchuelo, provincia de Villa Clara.
Se estudiaron un total de 87 pacientes los cuales correspondieron a pacientes con Diabetes Mellitus, donde las mayores relevancias significativas correspondieron a los estadios 2 y 3 de la Enfermedad Renal Crónica para un 28.74 % y un 36.78 % respectivamente. Se estudiaron la presencia de factores de riesgo cardiovascular como sedentarismo, hipercolesterolemia, IMC, tabaquismo y la edad. Se determinó la presencia de microalbuminuria positiva y la tasa de filtrado glomerular, estratificándose la muestra según estadíos de la E.R.C.
Los factores de riesgos que más relevancia presentaron fue la alta significación de la raza, la edad, la obesidad y el sedentarismo, los otros factores como el tabaquismo y la hipercolesterolemia no tuvieron un alto nivel de significación.



Enfermedad renal cronica. Comportamiento en la diabetes mellitus.

Introducción

La Enfermedad Renal Crónica es un problema de salud pública (1) además, está teniendo un comportamiento en el mundo con la creciente tendencia de una pandemia, (2) cuyo espectro completo recién comienza a entenderse. (3) La Enfermedad Renal Crónica se define como el daño renal mayor a tres meses, confirmado por biopsia o marcadores de daño renal, con o sin disminución de la tasa de filtración glomerular (TFG), o (2) TFG menor de 60 mL/min/1.73 m2 por más de tres meses, con o sin daño renal. (4) Esta no debe entenderse como sinónimo es un término sinónimo de Insuficiencia Renal Crónica (IRCT), (5) Por lo que Enfermedad Renal Crónica no se refiere a la enfermedad cuando requiere someter al paciente a diálisis, sino a la insuficiencia de los riñones en diferentes evoluciones. La visión epidemiológica de la Enfermedad Renal Crónica ha cambiado notablemente. Restringida inicialmente a patología de incidencia baja como las enfermedades renales clásicas, en la actualidad la Enfermedad Renal Crónica afecta a un porcentaje significativo de la población debido, fundamentalmente, a que sus causas principales residen en trastornos de alta prevalencia como el envejecimiento, la hipertensión arterial (HTA) y la Diabetes mellitus.

Para que un marcador de daño renal establezca el diagnóstico de Enfermedad Renal Crónica, la anomalía tiene que ser persistente durante al menos tres meses (criterio de cronicidad). Donde la Microalbuminuria, además de ser un marcador de lesión renal, constituye un factor de riesgo para la progresión de la lesión y la perdida de la función renal. (6)

Las situaciones consideradas como daño renal son:

1. Daño renal diagnosticado por método directo:

• Alteraciones histológicas en la biopsia renal.

2. Daño renal diagnosticado de forma indirecta por marcadores:

• Albúmina o proteinuria elevadas.
• Alteraciones en el sedimento urinario.
• Alteraciones en pruebas de imagen. (1)

La proteinuria no sólo define la presencia de nefropatía sino que tiene implicaciones importantes en la progresión de la Enfermedad Renal Crónica (4)

En el año 2002, la National Kidney Foundation stadounidense publicó a través del proyecto K/DOQI (Kidney Disease Outcomes Quality Initiative) una serie de guías de práctica clínica sobre la evaluación, clasificación y estratificación de la Enfermedad Renal Crónica Las guías K/DOQI otorgan un protagonismo especial a la enfermedad cardiovascular reconociendo que las complicaciones cardiovasculares son la principal causa de morbimortalidad en el paciente con Enfermedad Renal Crónica, y que la Enfermedad Renal Crónica constituye, muy probablemente, un factor de riesgo principal de enfermedad cardiovascular; proponen estimar el grado de función renal mediante fórmulas como la ecuación modificada del estudio MDRD (Modification of Diet in Renal Disease) o la formula de Cockcroft-Gault. El diagnóstico precoz de la Enfermedad Renal Crónica en estadíos 1 y 2 resulta fundamental para la posible prevención de la pérdida de función renal y de las complicaciones cardiovasculares. (1)

La microalbuminuria además de ser un marcador de lesión renal, constituye un factor de riesgo para la progresión de la lesión y la pérdida de la función renal. (6)Además intervienen en la progresión de la lesión renal, la proteinuria persistente, la hipertensión mal controlada, la diabetes con mal control, el tabaquismo, la dislipidemia y la anemia, y enfermedad cardiovascular (CV) asociada. (1)

La hipercolesterolemia y la hipertrigliceridemia pueden promover proteinuria y lesión tubulointersticial a través de la producción de los radicales libres de oxígeno, inhibición del óxido nítrico, la modulación del crecimiento y la proliferación mesangial, la infiltración por monocitos, así como, la estimulación de la liberación de citoquinas y de los factores de crecimiento. (7) La asociación entre daño renal crónico y riesgo CV ha sido reconocida por el 7° reporte de HTA del "Joint National Committee" (JNC 7), al incluir como factores mayores de riesgo CV a la microalbuminuria y a la T.F.G. reducida (< 60 ml/min). (8)Se ha visto que los pacientes que tienen mayor albuminuria desarrollan cicatrices túbulo-intersticiales y progresan a la insuficiencia renal crónica (9). De hecho, sólo una pequeña porción de pacientes afectos de Enfermedad Renal Crónica son conocidos, por lo que la cantidad de pacientes afectos o en riesgo es de enormes dimensiones.(10) No existiendo curación definitiva para la mayor parte de las ERC, y estando el trasplante renal seriamente limitado por la disponibilidad de órganos, la mejor estrategia en el momento actual es concentrar nuestros esfuerzos en el conocimiento de los mecanismos moleculares de la progresión y en las estrategias de prevención de dicha progresión (renoprotección).(3) Estas enfermedades pueden ser previsibles y prevenibles, por lo que hay que trabajar en acciones de salud que comienzan con la educación de la población sana, desde que nace, con el propósito de inducir patrones y estilos de vida saludables.(11)

La manifestación más grave de la Enfermedad Renal Crónica, la insuficiencia renal crónica terminal (IRCT) subsidiaria de tratamiento sustitutivo mediante diálisis o trasplante renal, presenta una incidencia y una prevalencia crecientes desde hace dos décadas. Se estima que por cada paciente en un programa de diálisis o trasplante puede haber 100 casos de Enfermedad Renal Crónica menos grave en la población general. Por un lado, estos casos constituyen la base de los pacientes que llegarán más tarde a una Enfermedad Renal Crónica avanzada. Por otra parte, estos pacientes tienen un riesgo cardiovascular elevado y sufren una morbimortalidad por eventos cardiovasculares que, probablemente, tenga un impacto en la salud, mayor que la evolución hacia la necesidad de tratamiento renal sustitutivo. (1) Si bien, la Enfermedad Renal Crónicapuede aparecer a cualquier edad, es en los adultos mayores donde lo hace con mayor frecuencia. Si consideramos todas las causas capaces de desencadenarla, se observa una mayor incidencia en los hombres (relación 2:1), que en las mujeres. (12)De hecho, los datos presentados en el Congreso de la Sociedad Española de Nefrología apuntan que al menos un 10% de los españoles tiene una función renal por debajo del 60%, de ellos, tan sólo un 25% llega a diálisis y una gran mayoría fallece antes por causas cardiovasculares.
(13)

En hemodiálisis en Chile hay 10.400 personas, niños y adultos, con una tasa de 648 pmp y en tratamiento por peritoneo diálisis cerca de 427 personas. (14) La población en tratamiento sustitutivo renal en Cataluña, al igual que en otras comunidades, aumenta de forma constante alrededor de un 4% anual. Según el último informe del registro (RMRC 2002) la incidencia era de 141.7 casos pmp. y la prevalencia de 1017.4 casos pmp. (15) Cuba no escapa a este fenómeno. Según los registros de los médicos de familia, cerca de 10000 personas en el país sufren sus efectos y unas 1 600 reciben tratamiento de diálisis con sistematicidad. La tasa de crecimiento es alrededor de un 10 por ciento anual, cifra que se corresponde con la del resto del mundo. (16)

Objetivos

1. Determinar la prevalencia y el grado de la Enfermedad Renal Crónica en los pacientes.

2. Establecer relación entre la Diabetes Mellitus, y el grado de desarrollo de la Enfermedad Renal Crónica de acuerdo a las variables epidemiológicas.


Enfermedad renal cronica. Comportamiento en la diabetes mellitus 2.

Metodología

Se realizó un estudio transversal, descriptivo, en el año 2005 en el área de Jicotea perteneciente al consejo popular del policlínico “Juan Martí Pí” del municipio de Ranchuelo, provincia de Villa Clara.

Basados en la dispenzarisación actual se tomó como universo a toda la población de 20 años y más, correspondiente a tres consultorios urbanos del poblado, de los cuales formó un grupo de estudio:

• Diabéticos

Se excluyó del universo pacientes con I.R.C.T., embarazadas, pacientes enfermos con sepsis urinaria diagnosticada, insuficiencia cardiaca congestiva, fiebre, pacientes que mantengan un continuo ejercicio físico (deportistas activos y fisiculturistas), negados y fallecidos durante la realización de los complementarios, hiperglicemia marcada, H.T.A. severa, que no resuelve con tratamientos impuestos, así como, hematuria; también se excluirán de la muestra pacientes desnutridos o aquellos que presenten una dieta vegetariana o rica en creatina, los amputados también serán excluidos, y pacientes que estén ingiriendo en la actualidad fármacos como: Trimetropin, Cimetidina, Ácido fíbrico, y Cefalósporinas.

Se tomó una muestra aleatoria estratificada del universo. La muestra se selecciono a través de las historias clínicas familiares; formada según el criterio de asignación de tal modo que el estrato aportó sujetos a la muestra.

De estos grupos se clasificaron cuatro subgrupos de edades:
• 20 – 39 años.
• 40 – 59 años.
• 60 – 69 años.
• 70 años y más.

Se analizaron las variables epidemiológicas determinadas en el grupo de estudio, como son obesidad determinado por el índice de masa corporal (I.M.C.) la dislipidemia y sedentarismo.

Durante el transcurso de la consulta médica se le orientó a cada paciente el propósito del estudio aplicándose una encuesta ( Anexo I ) realizada por el autor, para la obtención de los datos, así como la realización de los siguientes exámenes de laboratorio:

1. Creatinina Sérica ( Anexo II ) que fue utilizada para la determinación de la T.F.G. resumiéndose por la fórmula establecida internacionalmente; el cual se repitió a los 3 meses para establecer el criterio de cronicidad.

2. La microalbuminuria en orina simple ( Anexo III ), repitiéndose al transcurrir el mismo tiempo.

Con los resultados obtenidos en las encuestas y con la realización de los complementarios, se redefinió la T.F.G. de cada paciente donde junto con la microalbuminuria se compararon con los establecidos en los estadíos K-DQI/NKF de E.R.C. llegando a conclusiones sobre el comportamiento y diagnostico en A.P.S. Se determinó el estadío E.R.C. de los pacientes según el valor de la T.F.G. y su relación con factores de riesgo asociados (edad, I.M.C.), así como microalbuminuria positiva o negativa según el caso.

Ulterior se compararon con los establecidos en los estadíos K-DQI/NKF de E.R.C. Los pacientes fueron citados a consulta obteniendose el consentimiento informado previo. ( Anexo IV ).

Subsiguiente los datos recolectados fueron introducidos en una base de datos computados, y procesados mediante el paquete estadístico computacional SPSS, versión 11.0 para Windows resumidos en tablas y gráficos. Para la interpretación de los resultados de la ρ se tomaron los siguientes criterios:

• Si ρ < 0,001 la relación es muy altamente significativa.
• Si ρ < 0,01 la relación es altamente significativa.
• Si ρ <0,05 la relación es significativa.
• Si ρ >0,05 la relación es no significativa.

Operacionalización de las Variables:

1) Dislipidemias 
- Hipercolesterolemia: Colesterol > 240 mg/dl ó 6,17 mmol/L. 
- Hipertrigliceridemia: Triglicéridos > 200 mg/dl ó 2,3 mmol/L.

2) Tabaquismo 
- No Fumador: Aquellas personas que no han fumado nunca. 
- Fumador: Aquella persona que ha consumido algún tipo de tabaco durante por lo menos el último mes, también personas que no fuman en la actualidad, pero lo hicieron durante 6 meses o más en el pasado.

3) Factores de progresión de E.R.C.:
Aquellos establecidos por la National Kidney Fuandation en el año 2002 los cuales son: 
- Tabaquismo 
- Dislipidemia. (1)

4) Estadios de la Enfermedad Renal Crónica.
Clasificación de los estadios de la Enfermedad Renal Crónica según las guías K/DOQI 2002 de la National Kidney Foundation (1)

Control Semántico:

1. Enfermedad Renal Crónica: La Enfermedad Renal Crónica se define como una función renal disminuida (FG o aclaramiento de creatinina disminuidos) o como la presencia de daño renal durante al menos tres meses. (3)

2. Tasa de filtración glomerular (TFG): (Filtrado glomerular). En la clínica se mide por el aclaramiento de creatinina en una muestra de orina de 24 horas.
Estimación teórica del Filtrado Glomerular. Para adultos mayores de 20 años:
Ecuación de Cockcroft-Gault:

Ecuacion_Cockcroft_Gault

(Para convertir la creatinina de micromol/l a mg/dl se divide entre 88.4).
(Si es mujer, el resultado del T.F.G. se multiplica por 0.85).
La fórmula de Cockcroft-Gault debe corregirse para 1,73 m2 de superficie corporal:

formula_Mosteller


Enfermedad renal cronica. Comportamiento en la diabetes mellitus 3.

3. Daño renal: El daño renal mayor a tres meses, confirmado por biopsia o marcadores de daño renal, con o sin disminución de la tasa de filtración glomerular (4)

4. Diabetes Mellitus: Es un grupo de enfermedades metabólicas caracterizadas por hiperglucemia (aumento de los niveles de glucosa en sangre), resultado de defectos en la secreción de insulina, en su acción o ambos. Se trata de una compleja enfermedad en la que coexiste un trastorno global del metabolismo de los hidratos de carbono, grasas y proteínas. Es multifactorial por la existencia de múltiples factores implicados en su patogénesis.(18)

5. La hipertensión arterial (HTA): Es una elevación sostenida de la presión arterial sistólica (PAS) y/o diastólica (PAD) que, con toda probabilidad, representa la enfermedad crónica más frecuente de las muchas que afectan a la humanidad. Su importancia reside en el hecho de que cuanto mayor sean las cifras de presión, tanto sistólica como diastólica, más elevadas son la morbilidad y la mortalidad de los individuos. Esto es así en todas las poblaciones estudiadas, en todos los grupos de edad, y en ambos sexos. No existe una línea divisoria entre la presión arterial normal o elevada, y por eso, se han establecido niveles arbitrarios para definir a las personas con un mayor riesgo de padecer una complicación cardiovascular o beneficiarse claramente del tratamiento médico. El Séptimo Reporte del Joint National Committee sobre Prevención, Detección, Evaluación y Tratamiento de la Hipertensión Arterial (JNC VII), de 2003, proporcionó una nueva clasificación de la presión arterial para adultos de 18 años o más. En contraste con la clasificación anterior, se añadió una nueva categoría denominada Prehipertensión, que engloba a individuos con PAS 120-139 o PAD 80-89. (19)

6. Creatinina sérica: Metabolito resultante de la degradación de la creatina muscular en el hígado. Su vía de excreción es del 98 al 100% por el riñón. (5)

7. Índice de Masa Corporal o índice de Quetelet: Se obtiene dividiendo el peso en kilogramos por la talla en metros cuadrados. El rango de de peso aceptable esta entre 20 y 25, y obesidad es a partir de 30 y 39.9, obesidad severa es a partir de 40; entre 25 y 30 es definida como sobre peso. (20)

enfermedad_renal_cronica_tabla2

8. Sedentarismo: Cuando la cantidad de actividad física no alcanza el mínimo necesario para mantener un estado saludable. Se estima 30 minutos de actividad física diaria recomendada. (21)

Análisis y discusión de los resultados.

TABLA No. 1
Prevalencia de la Enfermedad Renal Cronica según estadíos.
Policlínico Juan Martí Pí. Ranchuelo 2005
n=87

enfermedad_renal_cronica_tabla3

Fuente: Encuesta realizada.

En la tabla No. 1 exponemos la estratificación de toda la prevalencia de la muestra estudiada según los estadíos de la Enfermedad Renal Cronica, donde encontramos que el mayor número de pacientes se encuentra con una disminución de la T.F.G. entre 60–89 ml/min/1,73m2 para un 28.74 % y una T.F.G. entre 59-30 ml/min/1.73m2 con 32 pacientes para un 36.78% del total de pacientes, coincidiendo con el estudio realizado por la National Kidney Fundation en el año 2002, donde expuso una mayor prevalencia en el estadío 2 y 3 independiente de la causa que la originó. (1) Además, podemos indicar que existe una relación parcial con el trabajo del Dr. Sergio Mezzano y el Dr. Claudio Aros de la Universidad Austral de Chile en el 2005, donde se detalló la prevalencia de la Enfermedad Renal Cronica en el país a través de la Encuesta Nacional de Salud 2003 del Ministerio de Salud, se observó que la mayor prevalencia de la Enfermedad Renal Cronica se encuentra en el estadío 3 y 4, respectivamente.(3) Así también la Sociedad Española de Nefrología (SEN) estima que el 10% de los españoles tienen una función renal por debajo del 60%.(13)Al mismo tiempo en un estudio anuncido por American Journal of Kidney Diseases" por investigadores de la Facultad de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins, el 11% de la población adulta estadounidense presenta algún grado de Enfermedad Renal Cronica donde la mayor parte de los afectados sería clasificada en el estadio 3 de la enfermedad, en la que los riñones filtran menos de la mitad de lo que filtra un adulto joven sano. En este estadio se encuentran unos 7,6 millones de estadounidenses (4% de todos los adultos). (22) En lo que se ajusta con nuestro estudio.

Se coincide, además, con la Dra. Alba Cristina Herrera Bello en su trabajo “Pesquisaje de Enfermedad Renal Cronica en diabéticos en un área de salud”, en año 2005, donde expuso que el mayor número de casos de Enfermedad Renal Cronica se encontraba en los estadíos 2 y 3 de la entidad, constituyendo un 38.8% y un 35.9 % respectivamente. (23)

De la misma forma coincidimos con el estudio NHANES III en el año 2003 donde la prevalencia Enfermedad Renal Cronica con T.F.G. <60 ml/min/1.73m2 es 4.3 %, la prevalencia total es el 11%. (1) (24)

En España, y en diferentes estudios epidemiológicos descriptivos, la incidencia varía entre el 7.5 % y 30.7 % dependiendo del método utilizado, aquí Otero encontró en una población mayor de 18 años que el más elevado prociento correspondía con una T.F.G <60 ml/min/1.73m2 siendo de un 17,8 %(25)

TABLA No. 2
Comportamiento de la edad según estadios de Enfermedad Renal Cronica en la Diabetes Mellitus
Policlínico Juan Martí Pí. Ranchuelo 2005.
n= 87

enfermedad_renal_cronica_tabla4

En la tabla No. 2 encontramos el comportamiento de los pacientes con Diabetes Mellitus y los estadíos de la Enfermedad Renal Cronica, así como, su estratificación por grupos de edades.


Enfermedad renal cronica. Comportamiento en la diabetes mellitus 4.

Se realizó la prueba del ji-cuadrado entre los estadíos y la edad de los pacientes con Diabetes Mellitus, exponiendo una correlación positiva y estadísticamente significativa (ρ = 0,01 < 0,05). Por lo que es sugerente que a medida que se incrementa la edad la posibilidad de progresión hacia los estadíos mas avanzados de la Enfermedad Renal Cronica es aún mayor. Coincidiendo con el proyecto Encuesta Nacional de Salud 2003 en Chile, donde se observó que la prevalencia de Enfermedad Renal Cronica en fases 3 y 4 (VFG de 30–50 y 15–29 ml respectivamente) es 5.7% y 0.2%. Estos porcentajes aumentaban significativamente en mayores de 45 años y particularmente en mayores de 65 años. (3) Además se concuerda también con el suplemento de la Revista Noticias, órgano oficial del sindicato médico del Uruguay donde en octubre del 2005 en el informe de salud renal se planteó que entre las poblaciones de alto riesgo de padecer la Enfermedad Renal Cronica están los diabéticos con edad avanzada (mayores de 65 años). (26)

TABLA No. 3
Comportamiento de la raza según estadios de Enfermedad Renal Cronica en la Diabetes Mellitus Policlínico Juan Martí Pí. Ranchuelo 2005.
n=87

enfermedad_renal_cronica_tabla5

En la tabla No. 3 se muestra la estratificación de la raza según los estadíos de la Enfermedad Renal Cronica, observándose que el mayor número de casos estudiados correspondió a la raza blanca con un 85.05% y un 14.95% para la raza negra.

Al determinarse la prueba del ji-cuadrado demostramos la correlación existente entre los estadíosy la raza (ρ = 0,475 < 0,05) estadísticamente significativa, concordando con el Dr. Miguel Rondon Nucete y col., quien, en su trabajo del año 2002 señala que se ha encontrado que los pacientes de raza negra tienen un riesgo aumentado hacia la progresión de la Enfermedad Renal Cronica independientemente de otros factores, (7)

Así también, coincidimos con la Dra. Cintia Nora Galli, Dr. Marcelo Raúl Ris, Dr. Juan Manuel Camus, y el Dr. Edmundo Cabrera Fischer en su artículo publicado en el 2004 en la Revista de Nefrología diálisis y transplantes, que plantean que el resultado de una entidad de la enfermedad nefrológica y la vasculopatia en el paciente con Enfermedad Renal Cronica no es más que la asociación con procesos tales como aterosclerosis, diabetes, edad, y raza negra. (27, 28,29)

TABLA No. 4
Comportamiento de algunos factores de progresión asociados a la Diabetes Mellitus según estadíos de la Enfermedad Renal Cronica
Policlínico Juan Martí Pí. Ranchuelo 2005.
n= 87

enfermedad_renal_cronica_tabla6

En la tabla No. 4 se encuentran las características generales de la diabetes mellitus y los factores de progresión como: el tabaquismo, sedentarismo y dislipidemias en los estadíos de la Enfermedad Renal Cronica

La correlación bivariada, utilizando la prueba del ji-cuadrado de los valores de los estadíos de la Enfermedad Renal Cronica y de las variables cualitativas en la diabetes mellitus, demostró una correlación positiva y estadísticamente altamente significativa con el sedentarismo (p =0,007 < 0,05), y una correlación negativa con el tabaquismo y estadísticamente no significativa (p =0,748 > 0,09), la dislipidemia mostró una relación negativa y sin significación estadística, [ρ = 0,051 > 0,05].

En nuestro estudio encontramos concordancia con el profesor Orama J. que expresa a Granma Internacional que la falta de ejercicios físicos (sedentarismo) está muy directamente relacionada con la Enfermedad Renal Cronica No concordando con él en cuanto a la dislipidemia y el tabaquismo. (11)

Coincidimos con autores como Dr. Diego León García el cual expuso en la “Guía para el manejo de la enfermedad renal crónica”, la asociación independiente entre el daño renal y los factores de riesgo CV como la dislipidemia. (30) De igual manera concordamos con la National kidney Fundation, en que la Enfermedad Renal Cronica se presenta independientemente de la causa que la originó, denotamos que, aquí se toma al tabaquismo y a la dislipidemia como factor de progresión de la Enfermedad Renal Cronica, no como factor de iniciación de la enfermedad. (1)

También expone la American Cancer Society en referencias bibliográficas expuestas sobre el sedentarismo donde coincidimos nosotros que las personas que no están activas tienen más probabilidad de contraer patologías crónicas del riñón que las personas que hacen ejercicios regularmente. (31)

No coincidimos con la Dra. Alba Cristina Herrera Bello en su trabajo “Pesquisaje de Enfermedad Renal Crónica en diabéticos en un área de salud,” en el año 2005 donde expuso, la no comprobación que el tabaquismo en diabéticos se correspondiera con las estadísticas de la población Cubana afecta de este daño a la salud, que a decir, de la serie reportada por diversos estudios realizados a comienzos de este siglo alcanza el 55%. (23) Igualmente el incremento de la excreción de albúmina –estrechamente relacionado con la progresión de la enfermedad renal- fue significativamente más elevado entre los fumadores. (32)

Tambien un estudio australiano firmado por investigadores de la Monash University. Investigaron el hábito tabáquico y la salud renal en más de 11.000 varones y mujeres mayores de 25 años. Los resultados muestran que los fumadores presentan elevados niveles de proteína en orina, indicador de disfunción renal. (33)

Según se expresó en el curso de formación continuada del 2006 sobre Enfermedad Renal Cronica auspiciado por la Sociedad Española de Nefrología decimos que, prácticamente, el 100% de los pacientes diabéticos tipo 2 presentan Hipertension Arterial (34), y por lo tanto, la complicación usual independiente de la nefropatía diabética es la nefropatía no diabética y que su presentación mas común es la relacionada con la Hipertension Arterial, donde el término nefroesclerosis o sus sinónimos, se utilizan para referirse a la enfermedad renal que puede aparecer como complicación de la Hipertension Arterial esencial. Esta interpretación concibe al riñón como parte del sistema vascular y a la enfermedad renal vascular como una expresión más de la aterosclerosis sistémica. Concluyendo que el daño en el árbol vascular intrarrenal y la aterosclerosis sistémica parecen ser paralelos y relacionados entre sí de tal forma que, por un lado, los factores que empeoran la aterosclerosis también tendrían un efecto deletéreo sobre la progresión de la enfermedad renal. (35)


Enfermedad renal cronica. Comportamiento en la diabetes mellitus 5.

Según se expresó en el curso de formación continuada del 2006 sobre Enfermedad Renal Cronica auspiciado por la Sociedad Española de Nefrología decimos que, prácticamente, el 100% de los pacientes diabéticos tipo 2 presentan HTA (34), y por lo tanto, la complicación usual independiente de la nefropatía diabética es la nefropatía no diabética y que su presentación mas común es la relacionada con la H.T.A., donde el término nefroesclerosis o sus sinónimos, se utilizan para referirse a la enfermedad renal que puede aparecer como complicación de la H.T.A. esencial. Esta interpretación concibe al riñón como parte del sistema vascular y a la enfermedad renal vascular como una expresión más de la aterosclerosis sistémica. Concluyendo que el daño en el árbol vascular intrarrenal y la aterosclerosis sistémica parecen ser paralelos y relacionados entre sí de tal forma que, por un lado, los factores que empeoran la aterosclerosis también tendrían un efecto deletéreo sobre la progresión de la enfermedad renal. (35)

Además, concordamos en lo que expreso el Dr. C. Guijarro dijo en su trabajo “Hiperlipemia y progresión de la enfermedad renal“, desafortunadamente, la presencia de otros factores concurrentes dificulta la demostración del papel de la dislipemia. Parece probable que la dislipemia per se juegue un papel concurrente y sinérgico con otros factores de riesgo reconocidos para el desarrollo de lesión renal, como la hipertensión o la diabetes, haciendo difícil discernir la contribución específica de la dislipemia en el deterioro de la función renal. (36)

TABLA No. 5
Comportamiento del Índice de Masa corporal en la Diabetes Mellitus según estadíos de la Enfermedad Renal Cronica
Policlínico Juan Martí Pí. Ranchuelo 2005
n= 87

enfermedad_renal_cronica_tabla7

En la tabla No. 5 se muestran las características generales de la relación de I.M.C. en la diabetes mellitus con los estadíos de la Enfermedad Renal Cronica Aplicándose la prueba ji-cuadrado donde se demostró que en este estudio existe una correlación negativa y estadísticamente no significativa del I.M.C. en la diabetes mellitus (ρ = 0.409 > 0.05) con los estadíos de la Enfermedad Renal Cronica

Concordando con el Dr. Fernando Diz-Lois Martínez en la Revista Guías Clínicas del 2003 en el artículo Nefropatía Diabética donde expresa que la obesidad complica la evolución de la E.R.C, solamente, a través de un peor control de la H.T.A., de la glucemia, elevación de los lípidos plasmáticos, además del aumento de la presión de filtración glomerular. (37)

Así mismo, se expresa en el curso de formación continuada de E.R.C del año 2006, en el artículo “Mecanismos de progresión de la enfermedad renal. Papel de la hipertensión arterial, proteinuria y obesidad,” que la inducción de hiperlipidemia mediante dietas ricas en grasas acelera el daño renal. (38, 39, 40,41)

Conclusiones

La mayor prevalncia de los pacientes estudiados estuvo ubicada en los estadios II y III de la enfermedad. Los factores de riesgos que más relevancia presentaron fueron la raza, la edad, la obesidad y el sedentarismo.

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Autores:

Dr. Daniel Ramón Gutiérrez Rodríguez 1,
Dra. Cleyne Rodríguez Pardillo 2,
Dr. Carlos Antonio Vazquez Subit,3
Dra. Liliana Perdomo Morente.4
Bioestadista Josefa Rodríguez Perez.


1 Dr. en Medicina. Especialista de 1er grado en Medicina General Integral. Profesor Asistente ISCMVC. Centro trabajo Policlínico Juan Marti Pi Área Jicotea.
2 Dra. en Medicina. Especialista de 1er grado en Medicina General Integral. Profesor Asistente ISCMVC. Centro de trabajo: Polic. Juan Marti Pi Área de Jicotea.
3 Dr. en Medicina. Especialista de 1er grado Medicina Interna. Profesor Asistente ISCMVC. Centro de trabajo Hospital Universitario “Celestino Hernández Robau”.
4 Dra. en Medicina. Esp. 2do grado Fisiología. Profesor Asistente. Instituto Ciencias Medicas Villa Clara. Centro de trabajo: Instituto Superior Ciencias Medicas Villa Clara. Cuba.
5 Bioestadista en Medicina. Profesor Asistente ISCMVC. Centro de trabajo: Instituto Superior Ciencias medicas Villa Clara.