Antecedentes y objetivos: Las complicaciones gastrointestinales en cirugía cardíaca son escasas, entre 0.4-2.9 %; sin embargo, su diagnóstico es de vital importancia porque se asocia con elevados índices de mortalidad. Realizamos esta investigación para determinar la frecuencia de estas complicaciones en los fallecidos después de cirugía cardíaca.
Método: Se realizó un estudio retrospectivo de 5 años (1999-2003) en el Servicio de Cirugía Cardiovascular. Se analizaron los informes de necropsias y las historias clínicas para estudiar las complicaciones gastrointestinales de acuerdo a su frecuencia y su posible relación con la causa de muerte.
RESUMEN
Antecedentes y objetivos: Las complicaciones gastrointestinales en cirugía cardíaca son escasas, entre 0.4-2.9 %; sin embargo, su diagnóstico es de vital importancia porque se asocia con elevados índices de mortalidad. Realizamos esta investigación para determinar la frecuencia de estas complicaciones en los fallecidos después de cirugía cardíaca.
Método: Se realizó un estudio retrospectivo de 5 años (1999-2003) en el Servicio de Cirugía Cardiovascular. Se analizaron los informes de necropsias y las historias clínicas para estudiar las complicaciones gastrointestinales de acuerdo a su frecuencia y su posible relación con la causa de muerte.
Resultados: Hubo un total de 57 defunciones, 38,6% fueron sustituciones valvulares; 54,4%, revascularización miocárdica quirúrgica y 7,0% prótesis vasculares. Predominó el fallo multiorgánico (38,6%), seguido del infarto (26,3%) y el shock (17,5%). Encontramos 26 complicaciones, de ellas 15 (57,7%) fueron encontradas en fallecidos por fallo multiorgánico, 6 (23,1%) en casos con infarto, 4 (15,4%) en el shock y 1 (3,8%) en un tromboembolismo pulmonar. La gastroenteropatía aguda hemorrágica fue la más frecuente 61,6%; la pancreatitis y colecistitis agudas compartieron 11,5%; al igual que la trombosis mesentérica y la úlcera péptica con 7,7% cada una.
Conclusiones: La gastroenteropatía aguda hemorrágica fue la complicación más frecuente. La mayoría de las complicaciones aparecieron en fallecidos por fallo multiorgánico e infarto. La identificación de factores de riesgo, la utilización de profilaxis adecuada y la evaluación constante de estos pacientes pueden ayudarnos al diagnóstico precoz y al establecimiento de la terapéutica más acertada.
INTRODUCCIÓN
Las complicaciones del tracto gastrointestinal en el postoperatorio de una cirugía cardiovascular se consideran escasas, apareciendo entre 0.4-2.9 % 1, 2; sin embargo, independientemente a ser infrecuentes, su diagnóstico es de vital importancia porque se asocia con elevados índices de mortalidad que varían entre 13.9-63 % según las diferentes series 1-4.
Estas complicaciones son manejables desde el punto de vista clínico, si se establece un diagnóstico precoz y un tratamiento efectivo; pero en ocasiones pasan desapercibidas o su diagnóstico es tardío 1. Cuando hacemos un estudio de mortalidad en fallecidos que fueron sometidos a este tipo de cirugía, la incidencia de complicaciones gastrointestinales (GI) suele aumentar, en algunas series hasta el 30% y más 5.
MÉTODO
Se realizó un estudio retrospectivo de los fallecidos en el Servicio de Cirugía Cardiovascular, del Cardiocentro Ernesto Che Guevara de Santa Clara, Cuba, en un período de 5 años (1999-2003). Se analizaron los informes de necropsias y las historias clínicas de los fallecidos para estudiar las complicaciones GI de acuerdo a su frecuencia y su posible relación con la causa de muerte.
Se consideraron las complicaciones utilizando como referencia las descritas por Andersson et al 1: gastroenteropatía aguda hemorrágica; que incluye lesiones gastrointestinales provocadas por isquemia de la mucosa como gastritis aguda erosiva hemorrágica, con o sin necrosis superficial, úlceras agudas, así como lesiones intestinales focales erosivas y/o necróticas, además estudiamos las úlceras pépticas perforadas o no, colecistitis aguda, pancreatitis aguda y trombosis mesentérica 6, 7.
Los pacientes habían sido operados de sustituciones valvulares, revascularización miocárdica o colocación de prótesis vascular aórtica. La primera definía a los casos que fueron sometidos a reemplazo valvular aórtico, mitral o ambas. La revascularización miocárdica incluyó las intervenciones coronarias con injertos arteriales, venosos o ambos y la prótesis vascular aórtica se refiere a la cirugía con implantación de prótesis a nivel de la aorta ascendente o la aorta abdominal con o sin afectación del eje ílio-femoral.
La recolección del dato primario fue manual utilizando un modelo confeccionado al efecto. El procesamiento de la información fue computacional utilizando una microcomputadora ACER Aspire 3610 y el gestor de base de datos SPSS para windows, versión 12.
Se realizaron pruebas estadísticas acordes al diseño de la investigación, fundamentalmente comparación de proporciones, dado el carácter descriptivo de las variables.
Los resultados se presentan a través de tablas y gráficos. Como medida de resumen de la información se usó la proporción.
RESULTADOS
La distribución del número de fallecidos y el porcentaje de mortalidad quirúrgica por años, así como el tipo de intervención quirúrgica realizada se muestran en la figura 1. Hubo un total de 57 defunciones, 22 casos (38,6%) habían sido sometidos a sustitución valvular, de ellas 9 prótesis mitro-aórticas, 6 mitrales y 7 aórticas. Los fallecidos convalecientes de revascularización miocárdica quirúrgica, 31 casos, representaron la mayor proporción de todas las defunciones estudiadas (54,4%) y a 4 fallecidos (7,0%) se les habían colocado prótesis vasculares, 3 aorto-ilíacas y 1 de la raíz aórtica.

En la figura 2 y 3 aparece la distribución de las causas directas de muerte. Predominó el fallo multiorgánico (FMO) 38,6%, seguido del infarto agudo de miocardio (IAM) 26,3% y el shock (17,5%). Las arritmias 8,8%, el tromboembolismo pulmonar (TEP) 5,3% y la disfunción valvular 3,5%, le siguieron en orden de frecuencia. En la parte derecha de la figura distribuimos las 26 complicaciones encontradas. La gastroenteropatía aguda hemorrágica fue la más frecuentemente encontrada, 16 casos que se correspondieron con un 61,6%; la pancreatitis y la colecistitis agudas compartieron un 11,5%; al igual que la trombosis mesentérica y la úlcera péptica que representaron, por igual, el 7,7%.


En la figura 4 se muestra el número total de fallecidos y los que presentaban complicaciones gastrointestinales en relación con la causa directa de muerte. La mayoría de los casos fallecieron con fallo multiorgánico, de ellos 15 sufrieron complicaciones gastrointestinales y de los que padecieron infarto agudo de miocardio, 6 presentaban también complicaciones. De 10 fallecidos en estado de shock, 4 presentaron complicaciones y de los 3 con tromboembolismo pulmonar, 1 presentó alguna complicación gastrointestinal. Los fallecidos con arritmias cardíacas o disfunción valvular no presentaron este tipo de complicaciones.

La gastroenteropatía aguda hemorrágica fue la más frecuentemente encontrada en 16 casos, el 56,2% había fallecido en fallo multiorgánico y el 31,2% debido a un infarto agudo de miocardio. Estas causas de muerte fueron las únicas que se asociaron con la aparición de pancreatitis; 66,7% y 33,3% respectivamente. De los fallecidos con colecistitis, 2 (66,7%) sufrieron fallo multiorgánico y 1 (33,3%) shock. El 100.0% de los que presentaron trombosis mesentérica fallecieron debido a un síndrome de shock y todos los que presentaron úlcera péptica habían fallecido en fallo multiorgánico.
Como anteriormente se expuso, encontramos 26 complicaciones en total; de ellas 15 (57,7%) fueron encontradas en fallecidos por fallo multiorgánico, 6 (23,1%) en casos con infarto agudo de miocardio, 4 (15,4%) en el shock y 1 fallecido por tromboembolismo pulmonar (3,8%).
DISCUSIÓN
Entre las posibles causas de aparición de estas complicaciones después de una cirugía cardiovascular se invocan: la presencia de enfermedad previa como la úlcera péptica, la hipoperfusión tisular e hipotensión arterial durante el acto quirúrgico, el uso de drogas vasopresoras y el stress 5, 7-11.
El fallo multiorgánico es citado como el factor que más comúnmente eleva la mortalidad, hasta en un 70%, en cuyos casos la presencia de complicaciones gastrointestinales como la gastroenteropatía aguda hemorrágica es mayor 6, 7, 12, 13, de hecho nosotros encontramos que de 22 fallecidos por fallo multiorgánico 15 sufrieron complicaciones y 9 fueron gastroenteropatía aguda hemorrágica. Muchos autores están de acuerdo en plantear que las hemorragias gastrointestinales son poco frecuentes en el postoperatorio de cirugía cardíaca, pero su aparición implica un elevado riesgo de muerte 5, 7, 12, 14.
Mead y Fol 15 reportaron 40 casos de hemorragia gastrointestinal en 184 pacientes sometidos a cirugía cardíaca y plantearon que la prevención y tratamiento precoz pueden contribuir a disminuir su incidencia 15.
La necrosis focal y la hemorragia de la mucosa del tracto gastrointestinal se inician con un evento isquémico, causado fundamentalmente por hipovolemia, hipotensión arterial e hipoperfusión tisular, así como la hipotermia a que es sometido el paciente, unido al stress que presupone este tipo de cirugía, sobre todo con el uso de circulación extracorpórea 7, 8, 16, 17.
Los cambios isquémicos gastrointestinales pueden asociarse a la aparición de colecistitis aguda 18, pero esta puede presentarse también de forma aislada, aún cuando no existan evidencias previas de litiasis. Una vez hecho el diagnóstico se impone la colecistectomía inmediata 18, 19. En nuestro estudio esta complicación se pudo apreciar en 3 casos y la pancreatitis aguda se presentó también en 3 fallecidos.
En los últimos años se ha observado un creciente interés a realizar cirugía de revascularización miocárdica sin circulación extracorpórea (CEC) en busca de disminuir la frecuencia de complicaciones asociadas o favorecidas por
La identificación de complicaciones gastrointestinales después de una cirugía cardíaca puede ser particularmente difícil debido a que estos pacientes permanecen sedados y con ventilación mecánica durante horas o días; además la gran mayoría presenta diferentes grados de íleo paralítico 20, 21. Todos estos factores favorecen que se enmascaren los síntomas y se perturbe el diagnóstico precoz de las complicaciones por lo que pueden pasar desapercibidas y ser diagnosticadas postmortem 1, 22.
Al igual que en otras series 1, 3, 23 la gastroenteropatía aguda hemorrágica fue la complicación más frecuente y aparecieron a pesar del uso de fármacos protectores de la mucosa gástrica.
La trombosis mesentérica es habitualmente fatal 1, 24, nosotros la encontramos en 2 casos donde se consideró el shock como la causa directa de muerte. Estos estados de hipoperfusión favorecen el flujo sanguíneo lento y la formación de trombos 10, 19.
La pancreatitis es también infrecuente 11. La hiperamilasemia puede ser una causa frecuente aunque el mecanismo exacto se desconoce. Es por eso que algunos autores 25 plantean que la hiperamilasemia puede ser considerada como un indicador de pancreatitis subclínica. La causa principal puede ser la disminución de su excreción renal más que el daño celular propiamente dicho 1, 11, 26.
La disminución del flujo sanguíneo esplácnico es la causa fundamental de la mayoría de las complicaciones gastrointestinales 10, 19. Los factores contribuyentes incluyen la vasoconstricción y el bajo gasto cardíaco que puede agravar la hipoperfusión esplácnica por la necesidad de drogas vasopresoras y el uso de
La clase funcional III-IV de
La importancia del tiempo de paro anóxico y del clampeo aórtico continúa siendo controversial 1, 23, 28 y en realidad no fueron variables que llamaron la atención en nuestro estudio. No obstante es de interés señalar que nosotros solo valoramos a los fallecidos por lo que no podemos descartar la presencia de estas complicaciones en pacientes con tiempos de circulación extracorpórea prolongados. Andersson et al 1, Perugini et al 23 y Zacharias et al 28 encontraron relación entre el tiempo de bypass y la aparición de complicaciones gastrointestinales; sin embargo, Christenson et al 30, 31 no encontraron esta asociación.
La utilización de apoyo inotrópico y fibrilación auricular postoperatorios; así como el hábito de fumar constituyen también factores de riesgo 1, 32.
Concluimos entonces que las complicaciones gastrointestinales pueden ser particularmente difíciles de diagnosticar en pacientes graves. En nuestro estudio la gastroenteropatía aguda hemorrágica fue la más frecuente. La mayoría de estas complicaciones aparecieron en fallecidos por fallo multiorgánico e infarto agudo de miocardio. La identificación de factores de riesgo asociados a la aparición de estas complicaciones después de una cirugía cardíaca, la utilización de profilaxis adecuada y la evaluación constante y precisa de estos pacientes pueden ayudarnos al diagnóstico precoz y al establecimiento de la terapéutica más acertada.
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