Criterios clinicos relacionados con la disminucion del flujo salival.
Autor: Dra. Lilian Toledo Reyes | Publicado:  22/09/2007 | Odontologia y Estomatologia | |
Criterios clinicos relacionados con la disminucion del flujo salival.


Dra. Lilian Toledo Reyes, Dra. Teresa Merás Jauregui

Resumen


Se realizó un estudio descriptivo transversal para identificar enfermedades bucales, así como signos y síntomas más frecuentes en personas con escaso flujo salival. El universo de trabajo estuvo constituido por 34 pacientes, mayores de 15 años, atendidos en la “Facultad de Estomatología” del Instituto Superior de Ciencias Médicas “Serafín Ruiz de Zárate Ruiz” de Villa Clara, examinados en el período de septiembre a marzo del 2007. La recogida de la información se realizó mediante el método de encuesta, examen clínico, observación, mediciones y entrevistas individuales. La estimación de la tasa de flujo salival se obtuvo a través de la recolección de saliva estimulada. Se determinaron frecuencias absolutas (número de casos) y relativas (porcentajes). Para el análisis e interpretación de los resultados se utilizó el análisis porcentual, media aritmética, desviación estándar, y se aplicaron pruebas estadísticas inferenciales, determinándose que el mayor número de pacientes con escaso flujo salival son gerontes. Se obtuvo como resultado notorio la presencia de caries dental como enfermedad más frecuente entre las personas con flujo salival escaso y la sequedad de la mucosa bucal como signo clínico de mayor predominio en estos.

Introducción

La xerostomía es la manifestación clínica más común de las disfunciones salivares y consiste en una disminución de la secreción salival, denominada también boca seca, asialorrea o hipo salivación, la definen como una condición clínica subjetiva donde hay menos cantidad de saliva de lo normal, sin tener una definición entre límites normales y anormales; provocando efectos indeseables en varios aspectos de la función oral como la disminución del sentido del gusto, dificultad en la masticación, alterando los patrones de alimentación y reduciendo el placer del comer.

La hipofunción de las glándulas salivares es el término usado para describir cualquier disminución demostrable objetivamente en la tasa de flujo general o individual de las glándulas salivales. Este término es preferido a xerostomía o síndrome de boca seca, porque este último ha sido usado para describir síntomas de sequedad bucal con o sin variación de radio de flujo salival confirmatorio.1, 2

La mayor parte de los esfuerzos para diagnosticar la hipofunción de las glándulas salivales debe incluir medición de flujo salival.

Después de la descripción de la condición referida como boca seca y xerostomía por Bartley (1868) y Hutchinson (1889) varios métodos para la evaluación de la disfunción de las glándulas salivales fueron introducidos en el siglo XIX y primera mitad del XX.

Existen pruebas específicas para examinar el flujo salival como son la sialografía, sialometría, la sialoquímica y la biopsia de glándulas salivares. El ultrasonido, la resonancia magnética y la tomografía computarizada son pruebas que también pueden ser utilizadas para el diagnóstico de patologías en las glándulas salivares. 3

Aunque estos métodos están disponibles para evaluar la disfunción de las glándulas salivales, requieren de personal especialmente entrenado o de equipos que generalmente no están disponibles en el consultorio dental, si consideramos el alto número de alteraciones que se presentan en los tejidos bucales asociados a esta condición, incluido el incremento de la caries dental y enfermedad periodontal, mucositis y queilitis angular, sensación oral de molestia y alteraciones del gusto, sería de gran utilidad para el estomatólogo general, perfeccionar la percepción diagnóstica relacionada con la identificación de los pacientes con o en riesgo de desarrollar la alteración , con el fin de incrementar procederes encaminados a disminuir las posibles consecuencias a través del incremento de las medidas de higiene bucal, control de la dieta, entre otras y remitir en un momento temprano al paciente que necesite de otros exámenes más complejos.

Por lo anterior nos vemos motivados a la realización de este trabajo orientado a la determinación de enfermedades bucales y principales signos y síntomas relacionados con la disminución del flujo salival con la finalidad de aportar información sobre el tema.

Método

Se realizó un estudio descriptivo transversal para determinar aspectos clínicos relacionados con la disminución del flujo salival en personas mayores de 15 años, que asistieron a la consulta estomatológica del Instituto Superior de Ciencias Médicas “Zerafín Ruiz de Zárate Ruiz” de Santa Clara en el período comprendido de septiembre a marzo del 2007.El universo de nuestro trabajo estuvo compuesto por 34 pacientes.

La recogida de la información se realizó mediante el método de encuesta, a través del examen clínico, observación, mediciones y entrevistas individuales.

En todos los casos las personas fueron examinadas en un sillón estomatológico, el examinador de frente al paciente utilizando espejo bucal plano y explorador, se emplearon además para la determinación de flujo salival (probetas, pipetas, beaker y cronómetro).

En el examen clínico se valoraron condiciones de la mucosa del labio, lengua y carrillos, laguna de saliva (saliva acumulada en el suelo de la boca), examen de las glándulas salivales, condiciones del periodonto, y presencia de dientes cariados, obturados y perdidos.

La estimación de flujo salival se realizó por estimulación mecánica, para lo cual se entrenaron a los pacientes previamente, luego se mandaba a tragar, se introducía un pedazo de polietileno en la boca y se mantenían masticando durante 5 minutos. Después de medido el tiempo con el cronómetro pasaban a escupir en los beaker, preparados con ayuda de las pipetas con 1 mililitro de agua lo que facilita la separación de la saliva del recipiente y se pasaba a vaciar en las probetas y a estimar la medición de la columna restando el mililitro añadido. En esta determinación se toma como criterio de secreción normal: más de 1.0 ml/min abundante, entre 0.7 ml/min y 1.0 ml/min normal, y menos de 0.7 ml/min escaso.

El tratamiento de los datos se realizó mediante el empleo de un software de procesamiento estadístico (SPSS), versión 8.0 para Windows, luego de confeccionar la base de datos en el mismo se obtuvieron los resultados y se resumieron en tablas estadísticas. Se determinaron frecuencias absolutas (número de casos) y relativas (porcentajes) en las distribuciones de frecuencia conformadas.

Para determinar si existían relaciones significativas entre las variables, se aplicó el test de Chi Cuadrado, mostrándose como resultado del mismo el valor del estadígrafo 2 y su significación asociada a p. Para su interpretación se tomaron los siguientes criterios:

Si p < 0,05 la relación es significativa.
Si p < 0,01 la relación es altamente significativa.
Si p < 0,001 la relación es muy altamente significativa.
Si p > 0,05 no existe relación significativa.
Todos los análisis realizados permitieron finalmente, llegar a conclusiones del trabajo y ofrecer recomendaciones.

Resultados

La tabla 1 muestra la relación entre el flujo salival de los pacientes estudiados y la edad de los mismos. Donde podemos observar que en el grupo de edad entre 15-19 años ninguno de los pacientes presentaba flujo salival escaso. En el grupo etario de 60 años y más, el mayor porciento de personas mostró flujo salival escaso para un 11.8%.

La tasa de flujo salival mediante el test propuesto reveló una media aritmética ( ) de 0.57 ml con una desviación estándar ( S ) de 0.16 alrededor de la media.

Tabla 1. Pacientes según edad y flujo salival. Instituto Superior de Ciencias Médicas “Zerafín Ruiz de Zárate Ruiz” Santa Clara. 2007.

tabla

Fuente: Encuesta

Según se muestra en la Tabla 2, se encuentra relación significativa (p = 0.02764) entre las enfermedades bucales y el flujo salival, lo que manifiesta la dependencia de estas variables en nuestro estudio (2 = 3.43997; gl = 3).

Se observa que la mayor cantidad de pacientes con escaso flujo salival presentan enfermedades bucales siendo la caries dental la enfermedad más frecuente con un 11.8%.

Tabla 2. Pacientes según enfermedades bucales y flujo salival. Instituto Superior de Ciencias Médicas “Zerafín Ruiz de Zárate Ruiz” Santa Clara. 2007.

tabla2

Fuente:Encuesta

En la tabla 3 se presenta que el mayor número de pacientes con escaso flujo salival exhiben síntomas y signos de la cavidad bucal siendo la sequedad de la mucosa oral la de más predominio con un 11.8%; mientras que los pacientes con flujo salival normal y abundante existe un predominio de los que no presentan signos o síntomas (17.6% y 29.4% respectivamente).

Tabla 3. Pacientes según síntomas y signos bucales y flujo salival. Instituto Superior de Ciencias Médicas “Zerafín Ruiz de Zárate Ruiz” Santa Clara. 2007.

tabla3


Fuente:Encuesta

Discusión

Al relacionar el flujo salival con la edad de los pacientes examinados se muestra como el flujo salival escaso fue un hallazgo común para el grupo de gerontes, esto coincide con los reportes de Avcu N y colaboradores quienes observaron para un grupo de ancianos hospitalizados un alto porciento de xerostomía (58,6 porciento de personas afectadas). 4 En el caso de las personas menores de 15 años, no se reporta esta manifestación en nuestra investigación. El envejecimiento individual; es considerado como un proceso normal y aunque disminuye capacidad no es sinónimo de enfermedad, sin embargo estas alteraciones pueden menoscabar la salud del individuo si no se le brindan la atención merecida y se fomentan modos de vida más saludables, que contribuyan a elevar la salud bucal. La secreción escasa de saliva en los ancianos se asocia a cambios en los acinos de las glándulas salivales, así como a condiciones de nutrición existentes y empleo de medicamentos que contribuyen a esta alteración y que son tan frecuentes en el uso de la población más adulta. Para la atención a estos pacientes, el odontólogo debe tener un profundo conocimiento de los aspectos biológicos, por la sensible disminución de los mecanismos de adaptación y regeneración hística. Los individuos de edad avanzada requieren un enfoque diferente, tratamientos modificados y conocimientos de cómo los cambios hísticos dependientes de la vejez afectan los servicios de sanidad bucal .5,6

Cuando existe disminución del flujo salival, la función de despeje o aclaramiento que en condiciones normales lleva a cabo la saliva, también disminuye favoreciéndose el acúmulo de placa dental y depósitos alimenticios y en consecuencia se puede observar un aumento en el índice de caries.7 Estas caries se manifiestan en sitios no usuales como las superficies radiculares y las caras vestibulares, linguales y superficies incisales de los dientes. Sin la protección salival, los dientes se vuelven extremadamente sensibles al frío y al calor, particularmente si hay áreas de dentina expuesta. En nuestro trabajo corroboramos la presencia de la caries dental como enfermedad bucal de mayor prevalencia entre las personas que presentaban flujo salival escaso. La identificación temprana del paciente con xerostomía seguida por la intervención rápida es lo más aconsejable para prevenir las consecuencias de esta alteración, con énfasis en visitas frecuentes al odontólogo cada 3 ó 4 meses. Las medidas preventivas deberán incluir: vigilancia de la higiene bucal, prevención de infecciones, humectación de la cavidad bucal, mantenimiento de la integridad de la mucosa bucal y un óptimo estado nutricional del paciente.8

Uno de los primeros cambios que ocurren en la boca con xerostomía, es que la saliva se observa espumosa y aumenta la viscosidad de la misma, y sus efectos sobre los tejidos blandos y duros de la cavidad bucal pueden ser observados. La alteración de la película salival hace a los tejidos blandos más susceptibles a la desecación, desepitelización e injurias del medio ambiente, facilita la colonización por parte de la microbiota oportunista, y esto a su vez favorece la inflamación de las mucosas (mucositis), la presencia de ulceraciones dolorosas, infecciones locales (candidiasis), sensibilidad, queilitis angular, ardor en la mucosa bucal y lengua con la consecuente dificultad para el paciente de comer, hablar, utilizar sus prótesis y dormir, lo que afecta la calidad de vida. En los pacientes con xerostomía, la masticación, la deglución y el habla se dificultan debido a la disminución de lubricantes salivales, los alimentos no se degustan si no se encuentran disueltos, ya que la saliva actúa como medio para la activación de receptores de las papilas gustativas, conjuntamente, hay aumento en la sensibilidad de los sabores fuertes como la sal, ácidos, pastas dentales, etc. Clínicamente la lengua se observa eritematosa, fisurada y con atrofia de sus papilas.1 En nuestro estudio el principal signo está relacionado con la sequedad de la mucosa oral detectable al utilizar un depresor lingual que se adhería a la mucosa con la referida sequedad de la mucosa del carrillo, le seguía como síntoma, la hipogusia manifiesta a través del interrogatorio realizado. Otras investigaciones aportan resultados similares a los nuestros, proponiendo un examen riguroso del profesional para detectar tempranamente estas alteraciones9. Este examen además de evaluar todos los aspectos de la historia clínica, considerará otros factores de riesgo como condiciones sistémicas, uso de medicamentos, obteniendo aspectos críticos para realizar el diagnóstico, con el fin de formular una estrategia adecuada de diagnóstico y tratamiento.

Referencias bibliográficas

1. Jiménez Duarte J. Aspectos clínicos y tratamiento de la xerostomía. Acta de Otorrinolaringología & Cirugía de Cabeza y Cuello marzo 2005; 33 (1): 14-20.

2. von Bültzingslöwen I; Sollecito TP; Fox PC; et al. Salivary dysfunction associated with systemic diseases:systematic review and clinical management recommendations. Oral Surg Oral Med Oral Pathol Oral Radiol Endod 2007;103(1):S57.e1-S57.e15.

3. Navazesh M. How can oral health care providers determine if patients have dry mouth? J Am Dent Assco2003; 134(5): 613-18.

4. Avcu N; Ozbek M; Kurtoglu D; et al. Oral findings and health status among hospitalized patients with physical disabilities, aged 60 or above Archives of Gerontology and Geriatrics 2005; 41: 69–79.

5. Fernández Guerra N. Ética de la atención geriátrica y envejecimiento poblacional cubano.Acta Médica 2002;10(1-2).

6. Munevar Torres A; Rojas García J; Marin Zuluaga D. Perfil epidemiológico bucal de los pacientes de 55 años y más que asisten a las clínicas del geronte a la facultad de odontología de la U.N durante el primer semestre del año 2000 y cual es la percepción que tienen estos pacientes sobre su propio estado de salud bucal. Rev. Fed. odontol. Colombia 2002;(201):4-22.

7. Leung KC; McMillan AS; Leung WK; et al. Oral health condition and saliva flow in southern Chinese with Sjogren’s syndrome. Int Dent J 2004;54:159-65.

8. Flinka A; Tegelberga F. Lagerlo. Influence of the time of measurement ofunstimulated human whole saliva on the diagnosis of hyposalivation. Archives of Oral Biology 2005; 50:553—559.

9. M. Navazesh M; Christensen C; Brightman V. Clinical Criteria for the Diagnosis of Salivary Gland Hypofunction. J Dent Res 1992;71(7):1363-1369.

Autores:

Dra. Lilian Toledo Reyes *
Dra. Teresa Merás Jauregui**


* Especialista de primer grado en Estomatología General Integral. Asistente. Facultad de Estomatología. Instituto superior de de Ciencias Médicas“Dr. Serafín Ruiz de Zárate Ruiz”. Villa Clara. Cuba.
** Especialista de primer grado en Estomatología General Integral.Instructor. Facultad de Estomatología. Instituto superior de de Ciencias Médicas“Dr. Serafín Ruiz de Zárate Ruiz”. Villa Clara. Cuba.


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