La manipulación de citostáticos es una actividad con un riesgo potencial asociado a estos medicamentos. Todas las operaciones de preparación de citostáticos deben realizarse en una cabina de seguridad biológica (CSB) cuyo diseño y funcionamiento garantice suficientemente tanto la protección del producto manipulado como la del trabajador, sumándose a esta necesidad la protección del medio ambiente laboral y comunitario.
La manipulación de citostáticos es una actividad con un riesgo potencial asociado a estos medicamentos. Todas las operaciones de preparación de citostáticos deben realizarse en una cabina de seguridad biológica (CSB) cuyo diseño y funcionamiento garantice suficientemente tanto la protección del producto manipulado como la del trabajador, sumándose a esta necesidad la protección del medio ambiente laboral y comunitario.
En todos los casos debe procederse a una formación de los trabajadores para que además de conocer el riesgo, lo minimicen con métodos de trabajo adecuados.
La exposición del profesional a este tipo de fármacos no solo depende del numero de preparaciones por dia que se realicen sino, y, sobre todo, de la técnica personal de trabajo y de las precauciones que se tomen durante su manipulación.
Para poder hacer frente a la enfermedad del paciente oncológico de la mejor manera y atender todas sus necesidades, es necesario que todo el que intervenga en su tratamiento, esté en condiciones de desempeñar sus tareas a la luz de los conocimientos científicos mas recientes.
En los últimos años se han conseguido avances importantes, no solo en el campo de la investigación y la aplicación clínica , sino también , en el terreno de la practica clínica y farmacéutica , donde nos encontramos en una necesidad creciente de obtener conocimientos específicos para hacer frente a este requerimiento. De este modo el entrenamiento y la especialización son una prioridad. Cuando se centraliza el proceso de preparación de citostáticos, garantizar las condiciones de seguridad cobra cada vez mas importancia. La existencia de una unidad centralizada de preparación de citostaticos (UCPC) supone un gran beneficio tanto para el manipulador de este tipo de fármacos , al asegurar una mayor protección frente a sus efectos potencialmente tóxicos, como para aumentar la calidad asistencial de los pacientes. Las ventajas de una UCPC pueden resumirse de la siguiente manera:
· Proporcionan la máxima seguridad al personal sanitario frente a la exposición de citostaticos.
· Aumenta la calidad asistencial de los pacientes, estandarizando las normas de preparación y disminuyendo la carga asistencial del personal de las unidades de enfermería.
· Permiten optimizar los recursos: minimización de la contaminación y de los recursos materiales empleados.
· Aportan beneficios adicionales como asegurar la estabilidad y la esterilidad de los citostaticos preparados.
Para ello la UCPC deberá disponer de una cabina de seguridad biológica de flujo laminar vertical clase II tipo B o clase III.
CABINAS DE SEGURIDAD BIOLOGICA (CSB)
Conviene aclarar el concepto que incluye su denominación, seguridad biológica, referida a la protección que proporciona al trabajador y que está basada en la dinámica de los fluidos. Es habitual que estas cabinas sean denominadas “cabinas de flujo laminar“ que si bien alguno de sus tipos está dotada de este tipo de flujo, no debe asociarse al termino “flujo laminar” el de “seguridad biológica”, puesto que existen otros tipos de cámaras dotadas del mismo, que únicamente aseguran un flujo de aire limpio y sin turbulencias sobre el trabajo que se realice, pero que en ningún modo proporcionan protección al trabajador.
CSB Clase II B

Es un hecho aceptado que una buena parte de las lesiones adquiridas en los laboratorios son debidas, además de a los accidentes que pueden tener lugar (roturas, salpicaduras, cortes y pinchazos etc. )a la inhalación de aerosoles con potencialidad patógena que se podrían generar. Es evidente que la eliminación de la formación de aerosoles seria lo deseable, pero “no siempre es posible”. Ello conduce a otro tipo de actuaciones cuya misión es separar físicamente el material peligroso del trabajador. En este tipo de actuación se encuadra la utilización de las cabinas de seguridad biológica, que están proyectadas para ofrecer protección a la medicación, al usuario y al ambiente, de los riesgos asociados al manejo de materiales biológicos peligrosos.
Existen normas como la U. S. National Sanitation Foundation std. 49 (1976); Autralian Standard 2252 part 1 and 2 (1979 – 80); German Rearch Association (1979) RFA, que hacen referencia al uso, construcción y funcionamiento de estas cabinas, clasificándolas en tres tipos denominados Clase I, Clase II y Clase III.
CLASE I
Su fundamento es similar al de una campana de humos, es una cabina que trabaja a presión negativa y está abierta frontalmente. El aire procedente del local se introduce por la abertura frontal y es extraído al 100% de la misma.

Las diversas normas técnicas existentes proporcionan recomendaciones precisas sobre las dimensiones de la abertura frontal y la velocidad de entrada de aire que permiten asegurar un adecuado grado de protección para el trabajador Así, recomiendan velocidades de entrada de aire, para aberturas frontales no superiores a 20 cm. , de 0,4 m/seg (velocidades superiores a 1 m/seg. dan lugar a turbulencias y posibles retornos con lo que disminuiría el grado de protección proporcionado por la cabina ).
El aire extraído de la cabina es descontaminado antes de su vertido a la atmósfera a través de los filtros HEPA (High Eefficiency Particulate Air), filtros absolutos comprobados por test D. O. P., según normas MIL-F51068C y BS 3928 que dictaminan una eficacia mínima del 99,99% para partículas de 0,3 micras de diámetro.
El uso de estas cabinas no previene la exposición por contacto a materiales peligrosos. Así como tampoco garantizan la protección, en caso de que se requiera, del producto manipulado.






NORMAS GENERALES DE TRABAJO PARA LA MANIPULACION DE MEDICAMENTOS CITOSTATICOS.
• Lavado de manos antes de poner y después de quitarse los guantes.
• No tapar aguja con el capuchón, se desechará directamente para evitar riesgos de pinchazos.
• Utilización de jeringas y equipos i.v. con conexión Luer-Lock.
• Para cada citostático distinto utilización de jeringas y agujas nuevas.
• Para la manipulación de viales igualar presiones mediante filtro hidrófobico o
utilizando la técnica de la presión negativa.
• Antes de abrir una ampolla garantizar que no quede líquido en su extremo superior.
• Utilización de jeringas de tamaño adecuado para no ocupar mas de las ¾ partes de su capacidad.
• Si el citostático se administra en jeringa (bolus o i.v. directa), quitar la aguja y colocar un tapón hermético para su dispensación.
• Si el citostático va en suero o en bolsa limpiar el punto de adición con alcohol de 70º y proteger con cierres herméticos.
• Todos los agentes citostáticos manipulados en unidades de hospitalización deben ir correctamente etiquetados e identificados.
• Los citostaticos fotosensibles se protegerán con una bolsa fotoprotectora.
EXPOSICIONES ACCIDENTALES.
Ante la posibilidad de un derrame accidental durante la preparación, administración o transporte de los medicamentos citostáticos, se debe disponer de un equipo mínimo necesario para cubrir estas contingencias.
Para ello resulta útil disponer de kits de limpieza que contengan:
1- Guantes de protección impermeables (dos pares). Al no ser necesaria la tactilidad requerida en las manipulaciones convencionales, debe sacrificarse ésta frente a las propiedades de consistencia e impermeabilidad.
2- Bata de protección impermeable.
3- Gafas protectoras con protección lateral.
4- Máscara de protección respiratoria provista de filtro de alta eficiencia para partículas sólidas y líquidas.
5- Calzas.
6- Paños absorbentes en cantidad suficiente (celulosa o similares).
7- Recogedores pequeños de plástico y pinzas para recoger fragmentos de vidrio.
8- Bolsas de cierre fácil con rotulación de “citostáticos“.
9- Señalización de peligro.

Derrames en el interior de la CSB
Si se trata de pequeños derrames hay que mantener el flujo de aire vertical, cubrir con gasas húmedas el polvo o cristales esparcidos. Si el derrame es de un citostático líquido absorber con un papel o gasas secas. Con la ayuda de las gasas hay que introducir los residuos en bolsas de plástico, cerrarlas y echarlas al contenedor.
Finalmente debe lavarse la superficie afectada con alcohol de 70º.
Para el caso de grandes derrames hay que seguir los mismos pasos que en el caso anterior pero se debe limpiar también las superficies interiores de la cabina. Se puede proceder a la neutralización química con el correspondiente neutralizante químico si lo hay, siempre y cuando no deteriore la superficie afectada. No usar la CSB si el derrame afecta al filtro HEPA.
Derrames fuera de la CSB
Si se derrama citostático en solución o en polvo será necesario aislar la zona donde se hubiera producido el accidente, señalizarla y proceder a su limpieza inmediata. Durante la limpieza el personal llevará bata de protección, calzas, guantes, gafas y mascarilla.
Si el producto es susceptible de neutralización deberá neutralizarse antes de proceder a su retirada. Esta desactivación química se llevará a cabo añadiendo al vertido una cantidad de neutralizante ligeramente superior al volumen de citostático derramado (la eficacia de los neutralizantes químicos en los derrames no esta totalmente demostrada en todos los casos, no obstante, su utilización está recomendada por el National Institute of Health).

La superficie contaminada debe cubrirse cuidadosamente con una capa de celulosa impermeable por una cara u otro material absorbente para poder recoger la sustancia sin producir salpicaduras. Para ello deben emplearse paños de celulosa secos si el material derramado es líquido y embebidos en agua o neutralizante si es sólido. Se limpiara el área contaminada y posteriormente se realizarán tres aplicaciones consecutivas de alcohol de 70º sobre la zona contaminada. De ningún modo deberá rociarse agua directamente ni se utilizarán escobas ni aspiradores por el r iesgo de levantar polvo o generar aerosoles.
A la hora de quitarse el equipo de protección personal debe prestarse un cuidado especial para evitar el contacto del material derramado o posibles restos de él con la piel o los ojos.
Todo material procedente de la limpieza del vertido se eliminará introduciéndolo en contenedores rígidos, de un solo uso, estancos, dotados de cierre hermético y adecuadamente señalizados. Estos contenedores serán introducidos, a su vez, en otros más grandes (30 - 60 l) de sus mismas características para su eliminación. El material de limpieza de vertidos accidentales deberá ser especifico y exclusivo para este fin.

Contacto con piel o mucosas
En caso de contaminación de la piel con citostáticos, la norma general es lavar con agua fria de forma intensa la zona durante diez o quince minutos. Si el contacto se produce en los ojos, lavar inmediatamente con agua abundante durante quince minutos y consultar con el oftalmólogo.