En 1.906 Chaveau introduzco el término "fibroma juvenil nasofaríngeo" y en 1.940 Friedberg cambió el nombre a "angiofibroma". Las investigaciones subyacentes basadas en la experiencia clínica e imágenes radiológicas demostraron la presencia de dos características constantes: 1) masa en la cavidad nasal posterior y fosa pterigopalatina y 2) erosión ósea detrás del agujero esfenopalatino con extensión hacia la parte medial y alta de la apófisis pterigoide. El angiofibroma juvenil nasofaríngeo es una rara enfermedad que se diagnostica típicamente en la adolescencia en pacientes masculinos entre los 14 y 25 años de edad.