El hipotálamo se sitúa posterior al quiasma óptico, entre los lóbulos temporales y delante de los cuerpos mamilares. Está formado por una serie de núcleos: Grupo anterior ó rostral: con los núcleos supraóptico y paraventricular, preóptico medial y el hipotalámico anterior. Grupo medial ó tuberal: con los núcleos ventromedial, dorsomedial, arcuato, y área tuberal ventra (áreas hipofisotropas). Grupo posterior ó mamilar: con el complejo mamilar y los núcleos hipotalámico posterior y tuberomamilares.
La vida sexual femenina se caracteriza por tres etapas: infancia, madurez, y senectud. Los límites entre ellas están marcados por la pubertad y el climaterio, que son por tanto periodos de transición, y cursan con importantes cambios endocrinológicos y físicos.
Gametogénesis es el proceso mediante el cual los gametos de ambos sexos se diferencian y maduran hasta ser aptos para la fecundación. En los gametos masculinos el proceso se denomina espermatogénesis y en los femeninos ovulogénesis.
El desarrollo del feto se realiza durante el periodo que abarca desde cigoto hasta el nacimiento (266) días que comprenden cuatro periodos: Periodo de citogenia primaria (primera semana del desarrollo), periodo de histogenia primaria (2ª y 3ª semanas del desarrollo), periodo de morfogenia (de la 4ª a la 8ª semana), organogenia (de la 4ª semana al 3º mes) y periodo de histogenia y citogenia secundaria (desde el 3º mes hasta el nacimiento). Se revisan también en este trabajo los conceptos más importantes de la unidad feto-placentaria y el líquido amniótico.
Se revisan en este trabajo las modificaciones que conlleva el embarazo, entre las que destacan las secundarias a la creación de una fístula arteriovenosa (a nivel útero-placentario) de mediano tamaño, unos 600 ml/min, que produce alteraciones cardiovasculares, al aumento de la temperatura interna, al peso añadido del feto y a la situación de hiperprogesteronemia, que se traduce en cambios en el sistema vascular, urinario, gastrointestinal y respiratorio.
En la actualidad, el diagnóstico del parto es sencillo y se basa en pruebas de laboratorio y métodos complementarios, pero antes era un tema delicado que ponía a prueba los conocimientos del obstetra. Se revisan a continuación los métodos de diagnóstico de embarazo, edad de gestación y diagnóstico diferencial.
La estática fetal es la postura y colocación del feto en el interior del útero, la cual varía a lo largo del embarazo debido al crecimiento del feto y a las modificaciones uterinas. La principal variación se da en el momento del parto, determinada por: disminución del espacio intrauterino y adaptación del feto a la pelvis. Revisión de la exploración obstétrica y los diferentes métodos diagnósticos empleados durante la gestación.
Se valoran en esta revisión las actuaciones y enfoques de interés en la consulta médica prenatal (clínicos, de laboratorio y ecográficos), así como las medidas aconsejables de nutrición y estilo de vida durante el periodo de gestación, y las molestias típicas durante el embarazo.
Se estudia en esta ocasión los signos y síntomas que anteceden al parto, su inicio y las tres fases en que se divide este: dilatación, expulsión y alumbramiento, sus características y sintomatología.
Se llama mecanismo del parto al conjunto de movimientos que, bajo la acción de fuerzas dinámicas del parto, debe efectuar el feto para salir al exterior. El feto es un ovoide, en virtud de sus dimensiones, la única forma que tiene de atravesar el conducto pelviano es presentándose por uno de los extremos de ese ovoide: presentación de vértice o cara (la presentación de frente se considera inviable) o presentación de nalgas en las distintas variedades.
Hay que ayudar a la parturienta para que su parto transcurra de la mejor manera posible. Incluso en un parto normal es necesaria la supervisión del médico. Un parto puede ser natural (eutócico: parto con evolución clínica normal). Pero a veces es necesario recurrir a métodos o fármacos para aliviar el dolor o acelerar el parto: es el parto dirigido. Se revisan aquí los principios básicos de parto dirigido, asepsia, antisepsia, analgesia y anestesia en el parto.
El puerperio es el periodo entre la expulsión del feto y placenta y el retorno del organismo a las condiciones normales anteriores al embarazo. La terminación es imprecisa, aunque estaría marcada por el retorno de la menstruación (que está en relación con la lactancia). Se puede dividir en: puerperio inmediato (24 horas desde las 2 horas primeras), puerperio clínico (de 5 a 7 días) y puerperio tardío: de 5 a 7 semanas.
Se incluyen en este grupo a las pacientes embarazos presentan complicaciones trascendentes originadas por el proceso gravídico o que coinciden con éste. Precisan una atención prenatal cuidadosa e individualizada. En este capítulo se revisa también el concepto de insuficiencia placentaria y el crecimiento intrauterino retardado, así como sus características y consecuencias.
Un feto es maduro cuando todos sus sistemas orgánicos adquieren un grado de desarrollo que le permiten adaptarse a la vida extrauterina sin ningún riesgo. El órgano fundamental es el pulmón. Se revisan en este apartado los conceptos de madurez fetal, así como el diagnóstico prenatal (cromosomopatías, malformaciones congénitas, enfermedades hereditarias,...).
Sufrimiento fetal (SF) se define como una alteración de la homeostasis fetal, casi siempre producida por una alteración del intercambio feto-materno. Sufrimiento fetal (SF) es sinónimo de anoxia, hipoxia y acidosis, y se ha relacionado con el cuadro de recién nacido (RN) deprimido. Un sufrimiento fetal puede aparecer en múltiples cuadros patológicos y determina la alteración de los mecanismos habituales del intercambio feto-materno a través de la placenta. Se incluye una revisión sobre los métodos de diagnóstico y su tratamiento.
Se entiende por parto pretérmino a aquel que se produce antes de las 37 semanas completas de gestación. La incidencia es de un 8% con una clara tendencia hacia su aumento. Embarazo prolongado es aquel que tiene una duración al menos de 42 semanas contadas a partir del primer día de la última regla. La frecuencia real es de un 6-8% si se tuviese en cuenta la fecha de la ovulación, añadiendo 2 semanas a los 266 postovulación. La inducción del parto es la iInstauración artificial de contracciones uterinas con el fin de terminar la gestación cuando el feto es viable.
La presentación de nalgas o podálica es aquella en la que el polo pelviano del feto se encuentra en relación directa con el estrecho superior de la pelvis materna. La frecuencia varía entre 3-4% y tiene relación estrecha con la edad de gestación (mayor frecuencia a menor edad). La situación transversa es una situación en la que el eje mayor del feto se cruza en ángulo recto con el de la madre. La situación oblicua es aquella en la que se encuentra formando un ángulo agudo. Esta situación puede ocurrir durante el embarazo, pero no durante el parto, ya que por efecto de las contracciones, pasaría a transversa o longitudinal.
Embarazo múltiple es aquel en el que se produce desarrollo simultáneo de 2 ó más fetos. Su importancia radica en que se asocia a una mayor probabilidad de complicaciones en embarazo y parto, que inciden negativamente sobre el pronóstico perinatal y materno.
Se entiende por aborto a aquella interrupción de la gestación antes de la 20ª semana (o dentro de 139 días contados desde el primer día de la última menstruación). En algunos casos es difícil precisar la edad de gestación, y entonces se recurre al peso. Así, se considera también aborto la expulsión de un feto de menos de 500 gramos.
Esta entidad patológica está constituida por un espectro de procesos patológicos, derivados de las células trofoblásticas de la placenta humana, y varía desde una enfermedad benigna como la mola vesicular hasta auténticos tumores invasores. La agrupación se basa en las características histológicas que las proporciona su origen trofoblástico y en las características y en las características biológicas de sus tejidos, ya que segregan beta-hCG, que es un marcador tumoral que permite una identificación temprana e incluso su tratamiento.
La placenta previa es la inserción de la placenta en la parte baja del útero (lejos de su lugar habitual en el fondo uterino). Puede o no cubrir el orificio interno cervical. La consecuencia más importante es que produce un síndrome hemorrágico en el tercer trimestre o en el parto como consecuencia del despegamiento de la placenta. El desprendimiento prematuro de placenta es un accidente agudo de la gestación en el que la placenta se desprende total o parcialmente de su lugar de implantación antes del alumbramiento provocando un síndrome hemorrágico.
1. Alteraciones de la placenta: Angioma corial, Infartos, Quistes, Inflamación, Edema, Calcificación distrófica, Placenta marginata, Placenta Circumvallata, Placenta fungiforme, Alteraciones en el tamaño, Alteraciones en la forma, Placenta Accreta. 2. Alteraciones de las membranas fetales: Embarazo extramembranáceo, Amnios nodoso, Bridas Amnióticas. Hidramnios o polihidramnios, Oligoamnios u oligohidramnios 3. Rotura prematura de membranas 4. Patología del cordón umbilical: Anomalías de longitud, Nudos en el cordón, Procidencia del cordón umbilical, Torsión del cordón umbilical, Anomalías vasculares, Rotura del cordón umbilical, Inserción velamentosa del cordón, Tumores, Otras patologías del cordón umbilical.
Se incluyen en este tema infecciones de muy distinta etiología (viral, bacteriana o parasitaria) que afectando a la madre a lo largo de la gestación, pueden complicar seriamente el desarrollo embrionario fetal, provocar abortos, partos prematuros, retraso del crecimiento, muertes fetales y distintos grados de complicaciones.
La diabetes mellitus (DM) es un cuadro que cursa con hiperglucemia crónica condicionada por factores genéticos o ambientales. La diabetes mellitus afecta al metabolismo hidrocarbonado, lipídico y proteico, y predispone a la aparición de complicaciones vasculares y neurológicas. Su etiología se relaciona con un déficit en la secreción o en la actividad de la insulina. La diabetes mellitus es la enfermedad metabólica que mayor importancia tiene durante el embarazo, sin embargo desde que en 1922 se introdujo la insulina en el tratamiento de la diabetes mellitus ha mejorado progresivamente el pronóstico del embarazo de estas pacientes, disminuyendo los índices de morbi-mortalidad perinatal y materna.