Se describe el caso de una mujer de 43 años con tiempo de enfermedad de un año caracterizado por proptosis progresiva de ojo derecho, dolor ocular y disminución de la agudeza visual. No presentaba signos de tuberculosis sistémica. El resultado de la anatomía patológica de las muestras de la exenteración de la órbita derecha confirma el diagnóstico de tuberculosis.
El síndrome de Sturge Weber o angiomatosis encefalotrigeminal se presenta como un desorden congénito que incluye signos y síntomas de origen vascular, oftalmológicos y neurológicos (11,25,29). No se han descrito factores de riesgo específicos. Se incluyen lesiones angiomatofibrosas en la zona de inervación del nervio trigémino, de tipo ipsilateral o bilateral (3:1), asociado a lesiones como glaucoma, pérdida parcial y/o total de la visión del ojo afectado, convulsiones, depresión, episodios de parestesia temporal por bloqueo vasculocerebral, y retraso en el desarrollo cognitivo, causado por calcificaciones meníngeas. A nivel oral, se observa una alta incidencia de malposiciones dentarias, bases óseas anchas maxilares, con alto de reabsorción por trauma; que sumadas a las malposiciones producen un grado de asimetría facial y problemas en la articulación temporomandibular (ATM). Se observa hiperplasia gingival (asociado a la enfermedad o aumento/producto de fármacos anticonvulsivantes); alteraciones de la cicatrización, lo cual contraindica algunos procedimientos quirúrgicos debido a probables lesiones gingivales acompañadas de pérdida de hueso alveolar.
La hemorragia supracoroidea sigue siendo una de las complicaciones más graves de la cirugía oftalmológica, es el resultado del acumulo de sangre en el espacio situado entre la esclera y la coroide. Se puede presentar durante el acto quirúrgico o menos frecuentemente posterior a un proceder quirúrgico oftalmológico (tardía). El presente trabajo tiene como objetivo la presentación de un caso de hemorragia expulsiva tardía, incompleta en una paciente ojo único, operado de trasplante de cornea penetrante del ojo izquierdo (OI), de 2 meses de evolución, que acudió a nuestros servicios de urgencia por dolor ocular, cefalea intensa y sangramiento espontáneo de varios días de evolución, a su llegada se constatan cifras de tensión arterial de 230/120 y al examen oftalmológico del ojo izquierdo, signos compatibles con una hemorragia expulsiva tardía, confirmada por ultrasonido ocular. Reintervinimos a las 72 horas para resuturar el botón corneal y mantener la integridad anatómica del globo ocular.
Exponemos algunas consideraciones sobre la importancia de la salud visual del niño para lograr su desarrollo integral y armónico. Hacemos referencia a algunos de los problemas visuales más frecuentes de la infancia y cómo se comportan a nivel mundial y en nuestra Provincia. Además presentamos elementos de interés para el MGBI que pueden ayudarle en su desempeño diario en la detección precoz de enfermedades oculares y de esa forma contribuir a la disminución de la minusvalía visual.
Dentro de las neoplasias epiteliales benignas de la conjuntiva encontramos el papiloma, lesión que crece reproduciendo, micro o macroscópicamente, estructuras en forma de dedo de guante o verrucosas que protruyen desde las superficies epiteliales. Casi todas las lesiones epiteliales se pueden diagnosticar desde su inicio puesto que son visibles. A pesar de que los papilomas son considerados como uno de los tumores benignos más frecuentes de los anexos oculares, en nuestra casuística así como en estudios realizados en otras instituciones de nuestro país, no se ha comportado de igual forma. Presentamos el caso de una paciente con diagnóstico de Papiloma de Conjuntiva confirmado por el departamento de Anatomía Patológica luego de su tratamiento quirúrgico.
Los traumatismos del globo ocular y sus anexos ocupan un lugar importante en las afecciones del aparato visual. En la edad pediátrica tienen una mayor significación por las fatales secuelas que originan sobre todo cuando ocurren en el transcurso de los primeros 8 años de la vida donde tiene lugar el desarrollo y perfeccionamiento de la agudeza visual. Así pues, como consecuencia de los mismos, se presentan deformidades estéticas y/o funcionales que repercutirán de por vida en el desarrollo biopsicosocial del ser humano. Dentro de ellos, son frecuentes los cuerpos extraños en las diferentes estructuras anatómicas del aparato visual y dado su importancia decidimos la presentación de esta paciente por tratarse de algo no habitual.
Paciente de 48 años de edad, masculino, usuario de lentes de contacto en el ojo derecho (OD) desde los 18 años, consulta a nuestra institución por presentar sensación de cuerpo extraño, lagrimeo y fotofobia, en el ojo derecho de 15 días de evolución, estando en tratamiento tópico con moxifloxacina y polimixina B cada 4 horas, por consulta previa con otro especialista.
Las inflamaciones esclerales se dividen en dos categorías clínicamente importantes: episcleritis y escleritis. La episcleritis es un trastorno autolimitado, benigno y recurrente. La escleritis por su parte se comporta como una enfermedad dolorosa, crónica y destructiva que compromete la agudeza visual y se asocia en el 50% de los casos a enfermedades sistémicas. Existen otras formas de presentación de las escleritis entre las que se distinguen las sépticas y las inducidas quirúrgicamente, esta última variedad aunque se desconoce del todo la etiología, guarda una estrecha relación con una vasculitis sistémica, es más frecuente en el sexo femenino y se manifiesta semanas o meses después de un proceder quirúrgico oftalmológico como cirugía de cataratas, trabeculectomía, exéresis de pterigium, desprendimiento de retina ó cirugía de estrabismo. En el presente trabajo realizamos la presentación de un caso operado de Pterigium interno del ojo derecho, apareciendo a los 15 días del postoperatorio: inflamación y cambio de coloración en el sitio del autotrasplante conjuntival, al examinarlo se constata defecto epitelial conjuntival y zona excavada a nivel escleral con discreto cambio de coloración en la zona expuesta, lo que motiva la reintervención con un nuevo autoinjerto conjuntival; esta última procedente de la zona bulbar inferior.
El síndrome endotelial iridocorneal es una enfermedad rara, que se caracteriza por anormalidades corneales, iridianas y de cámara anterior. Generalmente son unilaterales aunque no es infrecuente observar anomalías subclínicas en el endotelio del ojo contralateral. En su forma más pura los tres síndromes pueden distinguirse fácilmente entre sí; sin embargo a menudo se produce un considerado solapamiento y puede resultar difícil diferenciarlos, en general la distinción depende primordialmente de las modificaciones del iris, así en la atrofia progresiva de iris existe una marcada atrofia iridiana con formación de agujeros por estiramiento o por deshecho, la pupila está desplazada hacia el área de sinequia anterior periférica y el iris muestra ectropión uveal, atrofia del estroma y formación de orificios en todo el espesor del iris en la parte opuesta a la SAP.
Actualmente la Diabetes Mellitus es una de las enfermedades crónicas con más morbilidad y prevalencia en nuestra sociedad. Para la prevención de sus secuelas los servicios sanitarios de España confeccionan planes y programas dirigidos a disminuir esta morbilidad tan incapacitante, dotando así, a las áreas sanitarias de atención primaria de herramientas para actuar mediante el empleo de la Retinografía Digital. El colectivo de Enfermería es la pieza clave del programa de detección precoz de la retinopatía diabética, siendo responsable de su ejecución.
Segunda parte de la interesante serie de diapositivas. En ella se muestran imágenes de Queratoconjuntivitis epidémica, Queratoconjuntivitis causadas por enterovirus, Queratoconjuntivitis epidémica hemorrágica, Infecciones por Chlamydias, Queratoconjuntivitis de inclusión del adulto.