Contenido de yodo en leche humana y en leche de vaca: ¿una rica fuente mineral?
Autor: Dr. Luis Caballero | Publicado:  4/08/2008 | Pediatria y Neonatologia , Endocrinologia y Nutricion | |
Contenido de yodo en leche humana y en leche de vaca. Rica fuente mineral.6

Solo el 17,7% de las 169 muestras analizadas contenían entre 80 y 250 ugI/L, el cual es considerado por Kursa la óptima saturación de yodo para vacas lecheras. Los más bajos promedios se obtuvieron durante el mes de Septiembre: 290,1 y 307,2 ug/L y el más alto en Abril: 528,6 ug/L y Octubre: 539,9 ug/L. Las diferencias estacionales en el contenido de yodo en leche de vaca, se explican por la alta proporción de alimento conservado durante el invierno y que contiene mayor cantidad de yodo (Dahl 2003). La máxima concentración 1006,6 ug/L obtenida en Mayo de 2005, es un valor máximo tolerable acorde con la OMS (Bravermann 1994).

 

En Finlandia, donde tampoco existe una legislación para la yodación universal de la sal, se permite la fortificación voluntaria de la sal con 25 ppm de yodo. Sin embargo se tiene una innovadora forma de incorporar el yodo a la cadena alimentaria, mediante el agregado de yodo al alimento de los animales y en los fertilizantes. (WHO 2007) La sal yodada se viene empleando en la elaboración del pan en Holanda, desde 1942. La excreción urinaria de yodo estuvo frecuentemente asociada con la ingesta de yodo presente en el pan, lo que confirma en este país la importancia de la sal yodada presente en el pan para el status del yodo. (Brussaard 1997)

 

En 1968 se instauró la legislación para el uso obligatorio de sal yodada en la elaboración del pan. Pero en 1982 una corte dictaminó inconstitucional la obligación de la sal yodada en el pan. A partir de entonces, varios estudios realizados entre 1987 y 1992, han hallado alta prevalencia de bocio: 35% en mujeres y 18% en hombres. Esto motivó en 1999, para aumentar a 75-85 ppm el contenido de yodo en sal. (Food Standards 2007)

 

En muchos países europeos donde el alimento para los animales es yodado, los productos animales como por ejemplo huevos y carne proveen una considerable cantidad de yodo dietario. (Lee 1994) Estas fuentes de yodo son difíciles de monitorear y regular, dadas las diferencias estacionales en el uso del alimento para el animal y los cambios tecnológicos ocurridos, por ejemplo en el empleo de yodóforos y de equipos sanitarios. (Pennington 1990, Pearce 2004)

 

En Canadá, el contenido de yodo en leche de vaca ha sido medido desde hace varias décadas. Un reporte de 1929, señala un contenido de 40 y 55 partes por billón de yodo en leche de vacas alimentadas con sal yodada y pescado respectivamente. En leche de vacas no alimentadas con sal yodada o pescado, el contenido fue de 10 ppb de yodo. (Shutt 1929) En Canadá, la leche ha sido una significante fuente de yodo. En 1987, el contenido de yodo varió desde 122 ug/L en Newfoundland hasta 517 en Manitoba. (ICCIDD 2001) Esto es debido al empleo de yodóforos en la industria de la leche y también al uso de alimentos para animales con el agregado de yodo, semejante a lo que ocurre en Estados Unidos y Europa.

 

Un estudio de la dieta de los canadienses en 1987, señaló que la misma provee 1046 microgramos de yodo al día, provenientes en su mayoría de diversos platos, sopas y condimentos, 11,5 gramos de sal yodada diaria, leche y sus productos. Esta cifra representa seis veces más las recomendaciones de 160 ug/persona/día para adultos de Canadá. (Fischer 1987)

 

En un estudio presentado por El-Sayed, se determinó la prevalencia de bocio y la excreción urinaria de yodo en escolares de Kafr ElSheikh en Egipto, hallándose una mediana de 168 ug/L en niños sin bocio; 67 ug/L y 39 ug/l en niños con bocio grado 1 y 2 respectivamente, lo que significa deficiencia leve y moderada. Asimismo se analizó el contenido de yodo en agua y en alimentos adquiridos en el mercado local: Pescado, carne, huevos, leche fresca, quesos, vegetales, frutas, pan, granos, sal. Entre los productos de origen animal, el pescado presentó el mayor contenido con 32 ug/100 g, seguido de huevos, queso, yogur y leche con 26,43 ug/100g; 20,86 ug/100g; 18,61 ug/100g y 18,30 ug/100g respectivamente. El alimento de procedencia vegetal con el mayor contenido resultó ser el pan con 10,20 ug/100g. El contenido de yodo en el agua osciló entre 0,18 y 0,34 ug/dl. (El-Sayed 1997)

 

Estimaciones de la ingesta de yodo en Nueva Zelanda, apunta a un decrecimiento en las decadas de los 80s y los 90s. A esto se añade una disminución en el uso de yodóforos en la industria lechera. El promedio del contenido de yodo en leche de vaca y productos lácteos estuvo en un rango de de 60-200 ug/Kg. La excepción fue la mantequilla con menos de 40 ug/Kg. Los productos de leche fresca tuvieron contenidos significativamente más altos de yodo en invierno, mes de Junio, que en el verano, mes de Octubre. (Cressey 2003)

 

Un estudio adelantado por Iyengar, organizado por la Agencia Internacional de Energía Atómica, evaluó la ingesta diaria de siete elementos químicos: calcio, cesio, potasio, estroncio, torio, uranio y yodo, en nueve países: Bangladesh, China, India, Indonesia, Japón, Pakistán, Filipinas, Corea del Sur y Vietnam. La ingesta diaria en la población asiática adulta, reveló una mediana de 90 ug de yodo. La baja ingesta de calcio, cesio y yodo por la población en Asia, puede ser debida al significante bajo consumo de leche y sus productos, los cuales son ricos en estos elementos. (Iyengar 2004)

 

El aporte promedio de yodo para la población china es de 166 ug/persona/día, considerado dentro del rango recomendado, aunque en las regiones del sur es considerablemente más bajo. (Hou 1997)

 

Tabla 2. Contenido de yodo en lácteos de origen animal

 

País - Mediana o Promedio (µg/L ó ug/Kg) - Referencia - Comentarios

 

Perú - 24 - 34 - 170 - Cárdenas, 2003 - Contenido 6 veces menor en 2 localidades de la sierra comparadas con 1 de la costa

Estados Unidos - 230 - Pennington, 1990 - Periodo evaluado: 1982-1990. Contenido más alto en invierno: 270 ug/Kg que en verano: 190 ug/Kg

Estados Unidos - 116 ± 22,1 - (250 ml) - Pearce, 2004 - Rango: 352-672 ug/L. - Todas las muestras tomadas en mercado local de Boston >352 ug/L.. Recomiendan mayor interés por el yodo para una adecuada nutrición en mujeres embarazadas y en lactación

Francia - <25 - Lamand, 1992 - Valores más bajos en el este del país. Mayor contenido en invierno que en verano. Posible relación del bocio en Francia con variaciones estacionales y geográficas

Alemania - 178 ± 131 - Bader, 2005 - Rango: 48-661 ug/ L

Gran Bretaña - Phillips, 1988 - Rango: 130-200 ug/L. Contenido mayor al doble en 7 ciudades inglesas, a los encontrados 20 años atrás. Similitud en variaciones mensuales del contenido de yodo en leche y estacionalidad de tirotoxicosis

Gran Bretaña - 154 - Nelson, 1988 - Mayor contenido en invierno. Correlación significativa entre concentración de yodo en leche de vaca y yoduria en 7 ciudades

Reino Unido - 311 - Comittee on Toxicity, 2000 - Contenido mayor en invierno: 430 ug/Kg y menor en verano: 200 ug/Kg, en leche pasteurizada en 6 ciudades. Recomienda estudiar biodisponibilidad de yodo proveniente de yodóforos en leche vacuna

Noruega - 232 - 88 - Dahl, 2003 - Mayor contenido en invierno Rango: 103-272 ug/L y menor en verano Rango: 63- 122 ug/L. La toma diaria de 400 ml de leche, cubre en adultos requerimientos de yodo: 25% en verano y 60% en invierno

República Checa (Bohemia) - 225 ± 109 - Hejtmánkova, 2005 - Rango: en verano 35-484 ug/kg, en invierno 147-605 ug/Kg. Contenido menor de yodo en leche de vacas alimentadas con colza (variedad de col, bociógena). Requerimientos diarios de yodo se cubren con la ingesta de 700 ml de leche o equivalentes lácteos

República Checa - 413,5 - Travnicek, 2006 - 81,7% de las muestras con valores > 250 ug/L. Tendencia al incremento de yodo en leche cruda de vaca

Canadá - 10 - 40 - 55 - Shutt, 1929 - Mayor contenido en vacas alimentadas con pescado y sal yodada

Canadá - 122 - 517 - ICCIDD, 2001 - Mayor contenido en Manitoba: 517 ug/L. En Canadá, la leche es una significante fuente de yodo, debido al uso en el ganado de yodóforos y alimentos fortificados con yodo

Egipto - 183 - El-Sayed, 1997 - Contenido ligeramente superior del queso y yogourt en comparación a leche fresca

Nueva Zelanda - Cressey, 2003 - Rango: 60-200 ug/Kg. Disminución en el empleo de yodóforos en la industria lechera. Mayor contenido de yodo en leche fresca durante el invierno

 

FUENTE: Datos compilados por Luis Caballero 2008

 

Venezuela: algunos aspectos regionales de su ganadería, pastos, suelos y contenido mineral

 

Aproximadamente el 60% de la población bovina en Venezuela se encuentra en sabanas con suelos ácidos de pH: 4,5-5,5, bien drenadas y vegetación predominante de Trachypogon sp. y en sabanas sometidas a largos periodos de inundación, con gramíneas como Paspalum spp., Hymenachne amplexicaulis, Leersia hexandra y leguminosas como Centrosema sp., Desmodium sp., Phaseolus sp. El bajo pH limita la disponibilidad de la mayoría de los elementos minerales para la vegetación herbácea, particularmenrte para el fósforo, zinc y cobre. Se reportó en 101 fincas, 90% de muestras de pasto con valores bajos de fósforo. Elevados contenidos de hierro y manganeso se han detectado en pastizales, con niveles tóxicos de hierro en sabanas inundables. Deficiencia de zinc y cobre en los forrajes, pueden deberse en parte a la mayor solubilidad del hierro, a causa del bajo pH del suelo, por tender el hierro a disminuir la capacidad de captura del zinc y cobre por el sistema radicular de las plantas. Sin embargo las concentraciones séricas de zinc y cobre para bovinos en sabanas bien drenadas o inundables presentaron discrepancia con los valores obtenidos en pastizales. Concluyen Chicco y Godoy, que se requiere mayor conocimiento del estado nutricional mineral de bovinos en pastoreo para poder corregir las necesidades reales de los animales. (Chicco 2005)

 



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Revista de Medicina y Ciencias de la Salud, de periodicidad quincenal, dirigida a los profesionales de la Salud de habla hispana. ISSN 1886-8924