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El Adipocito. Adipogenesis. Tejido adiposo. Organo de secrecion interna
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Autor: MSc. Dra. Silvia Isabel Reyes González
Publicado: 11/02/2009
 

El adipocito es la célula del tejido adiposo de forma redondeada o poliédrica con citoplasma y núcleo comprimido contra la membrana celular por acción de la gran gota de grasa que almacena en su interior. Esta célula constituye una fuente natural de reserva nutritiva para el organismo en condiciones normales. El adipocito ha sido reconsiderado, y es estudiado como algo más que una célula almacén, se le ha dado status de célula capaz de sintetizar y liberar un gran número de moléculas de naturaleza lipídica y proteica. Los adipocitos sintetizan y liberan una gran variedad de péptidos y sustancias no peptídicas, almacenan y movilizan triglicéridos retinoides y colesterol estas sustancias intervienen en el metabolismo de carbohidratos y lípidos así como en la patogenia de la hipertensión arterial y la diabetes mellitus ambas factores de riesgo aterogénico.


El Adipocito. Adipogenesis. Tejido adiposo. Organo de secrecion interna.1

El Adipocito. Adipogénesis. Tejido adiposo. Órgano de secreción interna.

 

MSc. Dra. Silvia Isabel Reyes González

 

Especialista de Primer y Segundo grado en Medicina Interna. Máster en Investigación en Aterosclerosis. Profesora Auxiliar del ISCM – H.

 

Hospital Universitario Dr. Salvador Allende. Centro de Investigación y Referencia de Aterosclerosis de La Habana.

 

Adipocito.

 

El adipocito es la célula del tejido adiposo de forma redondeada o poliédrica con citoplasma y núcleo comprimido contra la membrana celular por acción de la gran gota de grasa que almacena en su interior. Esta célula constituye una fuente natural de reserva nutritiva para el organismo en condiciones normales. El adipocito ha sido reconsiderado, y es estudiado como algo más que una célula almacén, se le ha dado status de célula capaz de sintetizar y liberar un gran número de moléculas de naturaleza lipídica y proteica. Los adipocitos sintetizan y liberan una gran variedad de péptidos y sustancias no peptídicas, almacenan y movilizan triglicéridos retinoides y colesterol estas sustancias intervienen en el metabolismo de carbohidratos y lípidos así como en la patogenia de la hipertensión arterial y la diabetes mellitus ambas factores de riesgo aterogénico.

 

Consideraciones histológicas.

 

Un adipocito maduro y cargado posee, la apariencia característica de un “sello con halo “El núcleo achatado corresponde al sello y su reborde de citoplasma, teñido de color pálido, representa el halo.” (Tinción con H & E)

 

Célula del mesénquima pericapilar

 

Diámetro......70 a 120 micras

 

Obesidad.....350 a 600 micras (cinco veces su tamaño)

 

  • Borde citoplasmático: 1 a 2 micras
  • Ribosomas libres
  • Retículo endoplásmico rugoso.
  • Retículo endoplásmico liso.
  • Región de Golgi
  • Numerosas mitocondrias
  • Además del lípido, en ocasiones se encuentra almacenado un poco de glucógeno
  • Existe una membrana basal entre el adipocito y el estroma circundante

 

Teoría del preadipocito

 

Los adipocitos cargados de lípidos pueden vaciarse y alargarse formando células que se asemejan a sus precursores, no sólo en apariencia sino también en su potencial de multiplicación. Este cambio refleja regresión del adipocito totalmente diferenciado a una etapa anterior o menos madura, pero completa.

 

Capacidad de proliferar y expresar plenamente el fenotipo del adipocito.

 

De acuerdo a lo anterior las células que han cumplido un ciclo completo de diferenciación y acumulación de grasas pueden perder su lípido y, no obstante, multiplicarse y experimentar después una nueva expresión como adipocitos

 

Adipogénesis.

 

Se ha estudiado sobre el desarrollo de células mesodérmicas hasta convertirse en adipocitos maduros. El conocimiento acerca de la diferenciación del adipocito cobra mayor interés, ya sea a partir de células de cultivo de preadipocitos primarios como de la inducción de su transformación en adipocitos maduros.

 

El proceso de diferenciación de los adipocitos es muy complejo; intervienen numerosos genes. Algunos se expresan como característicos de los adipocitos y otros son reprimidos por inhibir la adipogénesis, lo que conduce finalmente al fenotipo característico del adipocito. Así, se le da gran valor a la expresión de la Lipasa de Lipoproteína (LPL), considerada como un signo temprano de diferenciación adipocitaria y refleja la etapa en que se detiene el crecimiento.

 

Para la diferenciación de adipocitos se necesitan factores de trascripción. Se han descrito dos familias proteicas de este tipo, las C/EBPs (CCAAT/enhancer binding proteínas), constituida por varias isocoras, y el PPARg (peroxisome proliferator- activated receptor g). Este es un importante medidor del proceso adipogénico.

 

Intervienen otros factores no menos importantes en su fase final como los receptores adrenérgicos, proteínas fijadoras de ácidos grasos y perilipina.

 

Luego podemos afirmar que el proceso de diferenciación de los adipocitos o adipogénesis, está regulado por factores de crecimiento, hormonas y citoquinas, observando que participa tanto el sistema endocrino como las secreciones paracrinas a través de segundos mensajeros. Entre estos factores citamos factor de crecimiento, semejante a la insulina, interleucina l, factor necrótico tumoral alfa, factor de crecimiento epidérmico, acido retinoico, AMP cíclico factor estimulante de la acilación, glucocorticoides, factor de crecimiento fibroblástico, factor derivado de adipocitos maduros y tengamos presente que las funciones de unos son inductoras y las de otros inhibidoras.

 

Sabemos que existe un mayor número de agentes inductores que de inhibidores y que el más potente inductor es el PPARg2 así como que el mayor inhibidor resulta ser el TNF alfa

 

El estudio de la adipogénesis permitirá obtener medicamentos y métodos más factibles en el tratamiento de la obesidad.

 

TEJIDO ADIPOSO. ÓRGANO DE SECRECIÓN INTERNA.

 

Las células del tejido adiposo son altamente especializadas. Están unidas fuertemente entre ellas, derivan del fibroblasto, tienen en su citoplasma, pequeñas gotas de grasa que se fusionan, que carece de sustancia fundamental y está dividido por trabéculas en lóbulos. La grasa en su interior está en estado semilíquida, compuesta fundamentalmente por triglicéridos. El tejido adiposo es un tejido conectivo especializado, representa entre el 15 -29% el peso corporal en hombres y entre el 20- 25% en mujeres.

 

Tenemos dos tipos de tejido adiposo, el blanco y el pardo o marrón, que difieren entre sí en cuanto a color, morfología, distribución, genes y función.

 

El tejido adiposo blanco presenta adipocitos uniloculares con células redondas de gran tamaño, poliédricas, de núcleo irregular y periférico, es de distribución amplia mayormente en el adulto se acumula con preferencia en la región central o abdominal y constituye el mayor reservorio de energía en forma de triglicéridos procedentes de los quilo micrones y las VLDL.

 

Este tejido adiposo blanco libera productos de secreción que intervienen en la regulación de la ingesta, gasto energético, respuesta inmune y función vascular. Cuando aumenta de tamaño se vuelve resistente a la insulina y adquiere mayor capacidad lipolítica. Secreta sustancias con acción endo – para – y exocrina entre las que señalamos Leptina, TNF alfa, IL-1, IL-6, estas contribuyen a concederle a la obesidad su carácter de enfermedad inflamatoria crónica de bajo grado, el tejido adiposo, también secreta resistina, estrógenos, inhibidores del activador del plasminógeno 1.

 

El tejido adiposo pardo es multilocular, de aspecto poligonal, con gran cantidad de citoplasma, con células pequeñas de núcleo redondeado y excéntrico de abundantes mitocondrias. Posee gran número de capilares sanguíneos. Es de distribución pobre en el adulto y se observa en los recién nacidos en las regiones interescapular y cervical. Su función, mayormente, es de regulación térmica.

 

adipocito_tejido_adiposo/vision_microscopio_adipogenesis

 


El Adipocito. Adipogenesis. Tejido adiposo. Organo de secrecion interna.2

El tejido adiposo posee funciones que se han empezado a comprender en los últimos años. Clásicamente se consideró como un reservorio de energía. Aunque consume relativamente poco oxigeno en relación con otros órganos, participa en forma efectiva en la regulación de la selección energética de la fisiología corporal. (19-20)

 


Sustancias secretadas por el tejido adiposo.

 

Leptina. Es una proteína de 166 aminoácidos secretada también por el tejido mamario y la placenta (en mayoría), entre otros tejidos, y es eliminada por el riñón.

 

La leptina se asocia al control del apetito, del peso corporal e indica cuándo el organismo tiene una baja disponibilidad de energía. Interviene en el crecimiento y la reproducción, así como en el desarrollo óseo de la mujer, y en la respuesta inmune, incrementando la producción de citoquinas. Su concentración refleja la cantidad de masa adiposa del organismo. Se ha demostrado una correlación positiva entre índice de masa corporal (IMC) y leptina. Su secreción se cree que depende del metabolismo de la glucosa.

 

La mayoría de los obesos no tienen un defecto en la producción de leptina pero se plantea un posible defecto en el sistema de transporte a nivel de la barrera hematoencefálica, así como defectos en el transportador de la leptina.

 

Adinopectina. Proteína formada por 244 aminoácidos y secretada por el tejido adiposo blanco, pertenece a la familia de las adipocitocinas. Al contrario de la leptina, la Adinopectina puede causar pérdida de peso incrementando la tasa metabólica y no afecta el apetito pues actúa a nivel del cerebro para estimular los mecanismos que llevan a la pérdida de peso corporal. Se observa que la concentración de Adinopectina también depende de la distribución de la masa grasa.

 

Actúa a nivel del ateroma, suprimiendo la migración monocito/macrófago y su transformación a célula espumosa inhibiendo así el proceso inflamatorio y la posible aterogénesis Asimismo, mejora la oxidación de los ácidos grasos, disminuye los niveles de ácidos grasos libres, reduce el Depósito de grasa del hígado y músculo, mejorando así la utilización de la glucosa a nivel periférico, puede disminuir en los hipertensos y diabéticos.

 

Citoquinas.

 

Factor necrótico tumoral alfa. La secreción de factor necrótico tumoral alfa está dada en el tejido adiposo blanco, se relaciona con el tamaño del adipocito, resulta un estímulo a la lipólisis e interviene en los procesos inmunológicos. El factor necrótico tumoral alfa es una citocina producida principalmente por los macrófagos, aunque también la elaboran los adipocitos.

El factor necrótico tumoral alfa (TNF alfa) de tejido adiposo es hiperexpresado en adipocitos hipertróficos. Se correlaciona con el tamaño de la célula grasa.

 

En seres humanos el factor necrótico tumoral alfa (TNF alfa) mRNA en tejido graso muestra una correlación positiva con el índice de masa corporal (IMC).

 

Proteína estimulante de la acilación. Secretada por el tejido graso blanco, interviene en la captación de ácidos grasos por el adipocito y su conversión en triglicéridos, por lo que resulta un elemento fundamental en el proceso energético. Se le ha asociado con la capacidad de estimular la síntesis de triglicéridos dentro del adipocito Participa con la lipólisis y en el aclaramiento de triglicéridos circulantes.

 

Resistina. Secreción proteica recientemente descrita, responsable directa de la resistencia a la insulina. Es secretada por el adipocito maduro. Interactúa con la interleucina 6 (IL6) y el factor necrótico tumoral alfa (TNF alfa).

 

Interleucina 6. Citocina involucrada directamente con la instalación de la resistencia a la insulina. Perturba la transmisión de la señal insulínica a células clivaje.

 

Perilipina. Proteína especifica del adipocito relacionada con la lipólisis. Su secreción está inversamente relacionada con la concentración de glicerol y ácidos grasos no esterificados en la circulación.

 

Angiotensinógeno. Regula con la angiotensina ll la lipogénesis y contribuye con la patogenia de las alteraciones cardiovasculares en el obeso.

 


Importancia del conocimiento sobre el adipocito.

 

Entiéndase depósito de grasa como tejido adiposo que, como todo tejido, está constituido por células. Esta célula es el adipocito, con una capacidad de generar y recibir información de su medio ambiente de una forma extraordinariamente eficiente. Y es la célula que interviene en el proceso inflamatorio crónico de bajo grado que denominamos obesidad.

 

Se trata de un exceso en el depósito de grasa corporal en relación con la masa magra acompañado habitualmente de aumento en el peso del paciente y que hoy es una epidemia mundial cuyos resultados son alteraciones metabólicas que acarrean consecuencias severas en la salud como es la gran crisis aterosclerótica manifestada por Infarto Agudo del Miocardio y Accidentes Cerebrovasculares, que en ocasiones son la primera manifestación de Aterosclerosis.

 

Por su frecuencia y por sus consecuencias, la disminución de la capacidad de la insulina para producir la respuesta fisiológica sobre el mantenimiento de la homeostasis de la glucosa constituye el paradigma del papel central que puede ejercer el adipocito en la generación de enfermedades a través de sus adipocitokinas, proteínas activas metabólicamente que intervienen en procesos de regulación de la ingesta y gasto energético, metabolismo de la glucosa, en la respuesta inmune y en la función vascular.

 

Conocer el tejido graso como órgano endocrino, nos hace encontrar eslabones perdidos entre este y la producción de resistencia a la insulina diabetes mellitus tipo 2 y enfermedad aterosclerótica.

 

 

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