Caso clinico. Cuerpo Extraño Intraorbitario
Autor: Dra. Carmen Elena Cabarga Haro | Publicado:  15/04/2009 | Oftalmologia , Imagenes de Oftalmologia , Casos Clinicos de Oftalmologia | |
Caso clinico. Cuerpo Extraño Intraorbitario.2


Se discute la paciente en conjunto con las especialidades de Neurocirugía y Maxilofacial decidiéndose mantener conducta expectante y no realizar la extracción del cuerpo extraño en estos momentos.

 

Al octavo día de su ingreso ya se visualizaba bien el R.R.N.F. y se pudo realizar fondo de ojos bajo midriasis encontrando algunos pliegues en zona macular, no se observó desgarro ni desprendimiento de retina, tampoco zonas de hemorragias en esta estructura anatómica.

 

Se toma agudeza visual y se constata: O.D. 1.0 O.I. 0.6

 

Posterior al egreso se mantiene su seguimiento en consulta especializada con una evolución favorable y una agudeza visual de 1,0.

 

El cuerpo extraño se mantiene encapsulado sin haber provocado hasta el momento afectaciones en el globo ocular ni en el resto del contenido orbitario

 


Discusión

 

Se presenta un caso de cuerpo extraño intraorbitario diagnosticado en el servicio de oftalmología de nuestro H.P.U. ¨Paquito González Cueto¨ de Cienfuegos y con la participación directa de nuestros colegas del servicio de imagenología, máximo facial y neurocirugía.

 

Por lo general, estos cuerpos extraños aunque no penetren el globo ocular, sí pueden producir de forma indirecta, lesiones en algunas de sus estructuras como son en el segmento anterior, cristalino, cuerpo vítreo, retina, coroides, nervio óptico e inclusive en la musculatura extrínseca ocasionando síntomas y signos como son: disminución de la agudeza visual, dolor, diplopia, masa palpable en órbita, limitación de la movilidad ocular, proptosis, eritema, edema o equimosis palpebral, laceración palpebral o conjuntival con hemorragia o sin ella. 1,2,3,

 

Un cuerpo extraño intraorbitario puede ser asintomático y no producir signo alguno y ser bien tolerado cuando son cuerpos extraños inertes (piedra, vidrio, plástico, hierro, acero, aluminio y algunos otros metales). Sin embargo puede darse el caso de ser pobremente tolerado y es el que a menudo induce inflamación (orgánico como madera o materia vegetal y en ocasiones partículas de cobre) o moderadamente bien tolerado y es el que típicamente produce reacción inflamatoria leve (aleaciones de cobre con menos del 85% de cobre como el latón, bronce). 5,6

 

El desarrollo de modernos métodos de diagnóstico como la electrofisiología, métodos radiográficos de localización de cuerpos extraños intraoculares (ultrasonido modo A y B, tomografía axial computarizada y resonancia magnética nuclear) han abierto aún más la posibilidad de la exploración de las estructuras oculares con nuevos enfoques de los cuales se deriva una conducta médico–quirúrgica adecuada. Todo esto unido al desarrollo de la microcirugía ocular del segmento anterior y posterior, con instrumental especializado y el uso de equipos de alta tecnología (microscopios quirúrgicos, equipos para vitrectomía, endoláser, facoemulsificación, implante de lentes intraoculares y otras) han favorecido el alcance de mejores resultados en la atención de los pacientes con traumatismos oculares. 7,8,9,10,11,12

 

Es preciso enfatizar en la valoración adecuada y profunda lo más pronto posible en aquellos pacientes que hayan sufrido algún trauma ocular. Los resultados de esta exploración permiten llevar a efecto el conjunto de decisiones diagnósticas y terapéuticas posteriores, lo que pone de manifiesto la importancia de la realización de un minucioso estudio. Las lesiones traumáticas tienen particularidades individuales y, por tanto, el oftalmólogo debe adoptar una técnica lógica, metódica, sistemática y estar siempre preparado para lo inesperado.10,13,14

 

Por todo lo anteriormente expuesto la labor de seguimiento ocupa un lugar importante en este tipo de afección. La decisión de operar o no depende de las consideraciones que hemos mencionado con anterioridad pero recordemos siempre que cuando se decida la no extracción del cuerpo extraño considerando el riesgo costo beneficio, esto significa una amenaza para la integridad del aparato de la visión del paciente y es por ello la exigencia de un seguimiento estricto y frecuente. 1,2,10,15,16

 

 

Referencias bibliográficas

 

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