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Interaccion familiar como factor protector de consumo de drogas en adolescentes
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Autor: Lic. Yeisy C. Guarate C.
Publicado: 29/12/2009
 

El problema de las drogas está afectando al mundo entero. En América Latina la situación parece agravarse aún más, observándose con mayor frecuencia el consumo de diversas sustancias en el grupo adolescente. El consumo de drogas no solo afecta a la persona que lo sufre, sino a la familia y a la sociedad en general; es un problema que afecta a todos. En este sentido, la importancia de la presente investigación se fundamenta en que trata de abordar una situación cada vez más compleja como lo es el consumo de drogas, tomando como pilar fundamental el papel de la familia en la interacción de sus miembros.


Interaccion familiar como factor protector de consumo de drogas en adolescentes .1

Interacción familiar como factor protector de consumo de drogas en adolescentes.

 

Autores:

Yeisy C. Guarate C. Licenciada en Enfermería. Magíster en Enfermería en Salud Reproductiva. Profesora Asociada del Departamento Básico de Enfermería de la Escuela de Enfermería de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Carabobo.

 

Ani Evies. Licenciada en Enfermería. Magíster en Enfermería en Salud Reproductiva. Profesora Titular del Departamento Básico de Enfermería de la Escuela de Enfermería de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Carabobo.

 

Resumen:

 

El problema de las drogas está afectando al mundo entero. En América Latina la situación parece agravarse aún más, observándose con mayor frecuencia el consumo de diversas sustancias en el grupo adolescente. El consumo de drogas no solo afecta a la persona que lo sufre, sino a la familia y a la sociedad en general; es un problema que afecta a todos. En este sentido, la importancia de la presente investigación se fundamenta en que trata de abordar una situación cada vez más compleja como lo es el consumo de drogas, tomando como pilar fundamental el papel de la familia en la interacción de sus miembros.

 

Por ello, el objetivo general de esta investigación fue determinar si existen factores protectores de consumo de drogas en los adolescentes. El estudio pertenece a la línea de investigación “Promoción de la Salud y Prevención de Consumo de Drogas en la Población Materno Infantil y Adolescente”. Corresponde a un diseño descriptivo, cuantitativo, transversal; la población estuvo conformada por 495 adolescentes. Así mismo, la muestra fue elegida al azar y estuvo integrada por 148 adolescentes, (30%) que aceptaron formar parte de la misma. Se utilizó un cuestionario basado en la escala de Likert. Los resultados del análisis confirmaron la presencia de factores protectores de consumo de drogas en los adolescentes.

 

Palabras claves: Factores protectores, Consumo de drogas, Adolescentes.

 

Abstract:

 

The drugs problem affects all the Word. In Latin American it’s even more serious and its more frequent in teenagers. The problems of drugs addiction affect the family and the society in general and not only the individual. In that order, it´s understood how important this research is, whose objective is to determine avoidance factor for drug consumption. This research belong to a line “Promotion of health and Preventions of consumption of drugs in infants and adolescent population. It corresponds to a descriptive, quantitative, cross study. The population was conformed by 495 teenagers. Likewise, the sample was 148 teenagers who accepted to submit the research. The questionnaire was design based on the Lickert scale. The results of the analysis confirmed the presence of avoidance factors for drugs consumptions.

 

Key words: Factors protectors, Consumption of drugs, adolescents.

 

Introducción:

 

La familia es la unidad básica de la sociedad, compuesta por dos o más individuos que se reúnen para compartir creencias y valores comunes. Lo ideal es que la familia interactúe para el logro de sus objetivos, como el mantenimiento del hogar y la satisfacción de las necesidades fisiológicas y autorrealización. Es necesario que la familia apoye el crecimiento de sus miembros, en especial, de los adolescentes, ayudándoles a analizar las nuevas situaciones que surgen de los cambios en la fase juvenil.

 

En la sociedad se han venido sucediendo una serie de cambios, y paralelos a ellos se han producido cambios en el consumo de las drogas, extendiéndose el problema en la sociedad.

 

La producción masiva de las drogas, el aumento de las comunicaciones y su distribución podrían ser factores que estarían contribuyendo para que las drogas lleguen a toda la población, a todos los estratos sociales, siendo accesibles una gran variedad de sustancias que crean dependencia o pueden crearla. En los países de América Latina y específicamente en Venezuela esta situación se agrava cada día más.

 

Con los cambios sociales, se hace necesaria la familia como ente transmisor de valores, pudiendo ayudar a sus miembros a desarrollar factores que podrían contribuir a prevenir el consumo de drogas, especialmente, en sus hijos adolescentes. (1) La posibilidad de establecer una autoestima positiva, basada en logros, tomar decisiones y prever consecuencias, incrementar el locus de control interno; son factores protectores que pueden ser fomentados y que se vinculan directamente con la familia.

 

En las familias bien constituidas, con base al afecto, los adolescentes son exitosos, responsables, con metas bien definidas, deportistas; (2), ya que a mayores valores emocionales, morales y materiales percibidos por su grupo familiar, el adolescente exitoso los interpreta y los toma para sí. Debido a esto, se presume que aquellos grupos familiares monoparentales, donde existe poca comunicación y afecto entre los miembros, podrían llevar a los adolescentes a convertirse en transgresores, con tendencias a la deserción escolar, fugas del hogar, incorporación temprana al ámbito laboral, factores que podría llevarlos al consumo de drogas.

 

Por otra parte, la familia puede definirse de muchas maneras; tradicionalmente el núcleo familiar se ha definido como un matrimonio y sus hijos, bien sea por nacimiento o por adopción. También se define como la unidad básica de la sociedad, compuesta por dos o más individuos que se reúnen para compartir creencias y valores comunes; de una u otra forma, se entiende que la familia es un sistema social único y primario, compuesto por un grupo de personas en permanente interacción con el medio ambiente, donde cada elemento cumple una función.

 

Lo ideal es que la familia interactúe de forma que permita el logro de los objetivos, como el mantenimiento del hogar, la socialización, el compañerismo, el modelaje de valores, la crianza de los hijos y la prestación de cuidados a los miembros. Una familia trata de satisfacer las necesidades de sus miembros, entre ellas, las necesidades fisiológicas, de seguridad, de pertenencia y amor, de estima y la necesidad de autorrealización. En fin, la familia es la primera instancia donde se le proporciona al individuo el contexto para crecer, desarrollarse y comunicarse; en donde existen modelos que le sirven de identificación.

 

Ahora bien, la familia es la base sobre la cual se crean las condiciones para ayudar a sus hijos en la prevención. Prevenir significa evitar un daño antes de que aparezca. La prevención se centra en evitar los factores de riesgo dentro del grupo familiar y desarrollar los factores de protección.

 

La prevención en la familia se basa en crear las condiciones que ayuden a los hijos, en especial los adolescentes; a desarrollar factores de protección. Se puede decir entonces, que la familia es la principal influencia sobre el adolescente; lo que significa que es el principal transmisor de conocimientos, valores, actitudes, roles y hábitos a sus adolescentes; siendo ésta, la etapa del desarrollo humano más difícil y complicada por la cantidad de cambios tanto físicos como emocionales que se suscitan en ella. Al estudiar y definir los patrones de interacción en la familia, se han creado varios enfoques de interpretación. A tal efecto, (3), se describieron cuatro marcos conceptuales que interesan en el estudio de la familia, y dentro de éste, se destaca el enfoque de interacción simbólica, el cual considera a la familia como una unidad de personalidades interactuantes, donde cada persona tiene una posición definida; en la cual percibe las normas o expectativas de papeles que las demás tienen. Las acciones, conductas y objetos poseen un significado simbólico adquiriendo luego, un significado compartido como resultado de la interacción entre los individuos; de allí que la socialización es la clave de la familia, ya que a través de ella se transmiten valores, metas, sentimientos y significado a sus miembros.

 

Así mismo, otros teóricos como Satir V; (3), consideran que “la interacción familiar depende de la capacidad de sus miembros para compartir y comprender sus sentimientos, necesidades y patrones de conducta” (p.22). Satir expresa que la mejor forma como los miembros del grupo familiar aprenden a conocerse entre sí es a través de la comunicación, la cual estimula la confianza en sí mismo y en el valor de cada individuo.

 

Finalmente, y de acuerdo a investigaciones realizadas con numerosas familias, Otto H, (3) refiere que la solidez o fuerza de una familia se define como aquellos factores que contribuyen a la unidad y solidaridad de la familia y que fomentan el desarrollo de los potenciales inherentes a la misma. Dentro de los factores identificados por Otto para la solidez familiar se pueden citar los siguientes:


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1)     Necesidades físicas, emotivas y espirituales;

2)     Comunicación;

3)     Apoyo, seguridad y estímulo;

4)     Relaciones y experiencias que promueven dentro y fuera de la familia.

 

Por todo lo anteriormente expuesto, se comprende que el objetivo general de esta investigación sea, determinar la interacción familiar como factor protector de consumo de drogas en adolescentes en sus factores protectores personales y sociales. Esto con la finalidad de generar conocimientos que permitan analizar la relación en el grupo familiar.

 

Materiales y métodos:

 

La población objeto de estudio estuvo conformada por 495 adolescentes estudiantes de 4to. Y 5to. Año de una Unidad Educativa ubicada en el barrio El Consejo de la zona sur de Valencia, Estado Carabobo.

 

La muestra fue elegida al azar y estuvo integrada por 148 estudiantes, 30% de la población total.

 

Para la recolección de los datos, se procedió a enviar correspondencias al Director del la Unidad Educativa, con la finalidad de solicitar autorización para que los adolescentes llenaran el cuestionario de recolección de datos diseñado para tal fin.

 

Se seleccionó una muestra aleatoria simple representativa de la población. Se citaron a los adolescentes seleccionados para una misma fecha, hora y lugar para llenar la encuesta.

 

En la fecha y hora previstas se aplicó el instrumento de recolección de datos dando previamente las instrucciones correspondientes; para proceder luego a la tabulación de los datos para su posterior presentación, análisis e interpretación.

 

Para obtener la información requerida y lograr los objetivos planteados se utilizó un cuestionario estructurado en dos partes: La primera parte se refiere a los datos sociodemográficos de los adolescentes encuestados, y la segunda parte estuvo conformada por 24 ítems para recolectar información sobre los factores protectores. El instrumento está diseñado en escala tipo Likert con una gradación cualitativa de cinco opciones de respuestas: Siempre, casi siempre, algunas veces, casi nunca y nunca.

 

La validez del instrumento fue realizada por expertos en el área, quienes hicieron las correcciones al respecto. Para medir la confiabilidad, se realizó una prueba piloto, aplicándose el instrumento a 10 adolescentes con las mismas características de la muestra seleccionada, aplicándose el coeficiente de confiabilidad Alfa Cronbach cuyos resultados fueron de 0,78.

 

Los resultados de las variables demográficas se muestran en cuadros de distribución de frecuencia. La información tabulada se complementó con gráficos estadísticos según la naturaleza de los datos.

 

Resultados:

 

CUADRO Nº 1. Distribución de los adolescentes según edad. Unidad Educativa. Zona Sur de Valencia. Estado Carabobo. Junio 2008.

 

interaccion_familiar_drogas/adolescentes_edad_consumo

 

Se puede observar que el 65.5% del grupo de adolescentes investigados poseen una edad comprendida de 16 a 17 años, seguidos en orden de importancia por el grupo de 18 a 19 años con un 25.7% y, por último, el resto de los adolescentes que fueron el 8.8% con 15 o menos años.

 

Cuadro Nº 2. Distribución de los adolescentes según sexo. Unidad Educativa. Zona Sur de Valencia. Estado Carabobo. Junio 2008.

 

interaccion_familiar_drogas/adolescentes_sexo_consumo

 

Se puede apreciar que el 60.8% del grupo de adolescentes investigados pertenecen al sexo femenino, siendo el 39.2% del sexo masculino.

 

CUADRO Nº 3. Distribución de los adolescentes según año de bachillerato que cursan.Unidad Educativa. Zona Sur De Valencia. Estado Carabobo. Junio 2008.

 

interaccion_familiar_drogas/adolescentes_curso_consumo

 

El 42.6% del grupo de adolescentes investigados cursan el 4to. año de bachillerato y el restante 57.4% el quinto año.

 

CUADRO Nº 4. Distribución de los adolescentes según religión o credo que profesan. Unidad Educativa. Zona Sur de Valencia. Estado Carabobo. Junio 2008.

 

interaccion_familiar_drogas/adolescentes_religion_consumo

 

Se observa que el 70.9% del grupo de adolescentes investigados profesan la religión católica, mientras que el 7.4% son del credo cristiano, siendo igual el porcentaje para los testigos de Jehová y los evangélicos con 2.7%. Un sólo adolescente es de creencia pentecostal y el resto 15.5% no mencionaron religión alguna.

 

Los resultados anteriores nos muestran que la edad cronológica donde se aprecia mayor frecuencia de adolescentes es entre los 16 y 17 años (65.5%), la mayoría de estos son del sexo femenino (60.8%), cursan 5º Año de bachillerato (57.4%) y pertenecen a la religión católica (70.9%). La mayoría de los adolescentes encuestados se encuentran finalizando la adolescencia temprana e iniciando la adolescencia tardía. Esta característica de la población en estudio evidencia que la edad es un factor importante de tomar en cuenta para la relación que el adolescente tiene con su familia, ya que ésta tiende a ser menos crítica que en la adolescencia temprana e intermedia. En tal sentido surgen relaciones interpersonales estables con su grupo familiar y de amigos, lo cual le podría favorecer para el desarrollo de aspectos importantes como la autoestima y la responsabilidad. (6) En la etapa de adolescencia tardía “surgen relaciones interpersonales estables...La relación con la familia a veces vuelve a ser importante, con una visión menos crítica y una actitud menos beligerante hacia los padres que aquella propia de etapas anteriores”.


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interaccion_familiar_drogas/adolescentes_factores_protectores

 

El cuadro N° 5 se refiere a la distribución de los adolescentes encuestados según niveles de ocurrencia de los factores protectores personales. Se puede evidenciar que la mayor frecuencia de los adolescentes entrevistados ubicó sus respuestas en un nivel de alta ocurrencia con un 80.2%, en un 61.4% y un 80% para el nivel de ocurrencia intermedia.

 

Estos resultados reflejan los adolescentes poseen factores protectores para el consumo de drogas; esto podría deberse a que el grupo familiar le ayuda a sentar las bases para el desarrollo de la personalidad permitiéndoles desarrollar la capacidad para comunicarse, para quererse a sí mismo, valorarse y tener seguridad, aspectos que forman parte de la autoestima del adolescente la cual favorece la presencia de factores protectores personales para el consumo de drogas. En tal sentido, la autoestima se refiere a la forma de definirse cada persona, es decir, su manera de verse; la forma de quererse, de expresarse y de relacionarse con el mundo; el valorarse positivamente, tener buen concepto de sí mimo, pensar que es el mejor en todo, capaz de enfrentarse a las dificultades con entereza; tener seguridad en si mismo para aprender, trabajar y crear. (5)

 

Así mismo, el adolescente es capaz de enfrentarse a situaciones de riesgo pudiendo salir airoso de las mismas, aspectos que forman parte de la resiliencia. Los individuos resilientes son aquellos que a pesar de estar insertos en una situación de adversidad tienen la capacidad de utilizar aquellos factores protectores para sobreponerse, crecer y desarrollarse adecuadamente, llegando a madurar como seres adultos competentes, pese a los pronósticos desfavorables.(6)

 

Por otra parte, (7) la constitución del hogar y del grupo familiar es fundamental para que en los adolescentes se creen hábitos de consumo o de prevención; siendo que la adquisición de conocimientos en materia de prevención se realiza en la escuela y en los hogares.

 

Otro aspecto importante es la responsabilidad como factor protector, la cual se refiere a la capacidad para decidir apropiadamente y para asumir obligaciones y ejecutarlas con eficacia. Si un adolescente tiene sentido de la responsabilidad tendrá más éxito en la realización de sus tareas, se sentirá bien y aumentará la seguridad en sí mismo.

 

interaccion_familiar_drogas/factores_protectores_sociales

 

En el gráfico N° 6 se encuentra la distribución de los adolescentes investigados según niveles de ocurrencia de los factores protectores sociales. Se puede observar que la mayoría se percibió en un nivel de baja ocurrencia con un 47.9%, 47% Y 43.8%. 

 

Estos resultados reflejan que no hay la presencia de factores protectores sociales de consumo de drogas en los adolescentes; esto podría deberse a que dichos factores se refieren a las condiciones que brinda la sociedad para hacer frente a la problemática de las drogas. Dentro de estos factores se pueden citar: Poca disponibilidad de drogas, normas sociales rígidas y el establecimiento de vínculos sociales estables; los cuales dependen fundamentalmente de la comunidad y de la estructura político-económica de la sociedad, la cual puede favorecer o no la aparición del fenómeno de las drogas, su tráfico y consumo. Los factores protectores a nivel de la comunidad deben ser orientados a la implementación de políticas sociales que privilegien la salud del individuo y el desarrollo de sistemas de servicios de salud para disminuir los problemas emergentes. (8)

 

Por otro lado, (9) el consumo de las drogas en los adolescentes puede ser influenciado por la presencia de factores externos, como la presencia de amigos usuarios de las drogas, siendo éste uno de los factores de riesgo social que es necesario transformar en protector de consumo de drogas.

 

Cuando resulta muy difícil obtener ciertas drogas, el número de consumidores tiende a ser escaso, sin embargo, son muchas las personas que a pesar de disponer fácilmente de drogas, no las consumen o lo hacen moderadamente. La dificultad para la obtención de la droga viene dado por tres aspectos fundamentales en la comunidad; la preparación, refiriéndose a la oportunidad que se puede presentar en la comunidad de que existan grupos dedicados a preparar drogas de uso ilícito, por ejemplo, en forma de “pitos y cebollitas”; la distribución, se refiere a grupos encargados de asignar, disponer o repartir las diferentes drogas para el consumo en la comunidad y, la venta, referido a la presencia de grupos organizados para el expendio de drogas lícitas como alcohol, cigarrillo o ilícitas como marihuana, cocaína, etc. Mientras mayor sea la presencia de grupos dedicados a preparar, distribuir y vender drogas, mayor será el riesgo de consumo.

 

Por otro lado, la estructura político-económica de esta sociedad puede favorecer o no la aparición del fenómeno de las drogas (su tráfico y consumo). El relajamiento del control social en zona de influencia perniciosa, aunado a la disponibilidad de drogas, son factores predisponentes que pueden incidir en el consumo. Es por ello que la presencia de normas y políticas para abordar y castigar el uso de drogas podría ser fundamental en la sociedad.

 

A tal efecto, se estudia el modelo de prevención ético jurídico en el cual se considera a la droga como un agente activo, y, tanto los traficantes como los consumidores son considerados delincuentes. La responsabilidad en este modelo es totalmente individual. Por lo tanto, no rebasa el orden público. Las tareas preventivas para este modelo, deben estar a cargo del Ministerio del Interior, el Poder Judicial y los Organismos de Seguridad del Estado. Sus actividades preventivas se elaboran alrededor de la censura pública contra el uso indebido de drogas y la represión. La prevención de este modelo señala que el individuo consumidor de drogas se expone a las consecuencias, especialmente de tipo legal, siendo penado, considerándose como un delito grave. Las normas y políticas públicas deben apoyar el no uso de la droga entre la juventud.

 

Sin embargo, aún cuando las tareas preventivas estarían a cargo del Ministerio del Interior, el Poder Judicial y los Organismos de Seguridad del Estado, el rol de la comunidad frente al problema de las drogas debe ser orientado hacia la búsqueda de alternativas que trabajen sobre las causas que originan el fenómeno. A tal efecto, (4) la participación de la comunidad puede ser clave en la promoción de iniciativas de salud y bienestar para niños y adolescentes.

 

En conclusión, de lo que se trata es de armonizar las fuerzas y recursos de la comunidad con los esfuerzos y apoyos institucionales en un proceso que permita mejorar el bienestar de la población. Esto requiere que exista una coordinación entre las organizaciones comunales entre sí y entre éstas y los órganos institucionales encargados de la prevención. Por otro lado, la relación entre los miembros de la familia, entre padres e hijos, juega un papel fundamental en la prevención del consumo de drogas, buscando alternativas novedosas para superar los problemas que se puedan presentar. A tal efecto, (10) se hace énfasis en la interacción del grupo familiar; donde un miembro influye sobre los otros y genera cambios, produciéndose a su vez nuevos cambios en el miembro original. En consecuencia, los problemas familiares no radican en los miembros aislados, sino en el tipo de interacciones propias de la familia. En tal sentido, la teoría de interacción familiar, se centra en la forma en que los miembros se relacionan unos con otros. (10)


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Así mismo, (3) se considera que la salud interaccional de la familia depende de la capacidad de sus miembros para integrarse mutuamente, donde predomina el respeto, la buena comunicación, la ayuda mutua; donde todos participan en la solución de los problemas, es decir, hay cohesión y adaptabilidad entre ellos. Por otra parte, (7) se ha demostrado que la constitución del hogar y del grupo familiar en sí es fundamental para que en los adolescentes se creen hábitos de prevención o por el contrario, de consumo.

 

De allí que determinar la presencia de factores protectores en el consumo de drogas y la poca presencia de factores protectores sociales en los adolescentes puede, en algún momento, que orientar la práctica futura en materia de prevención.

 

Referencias bibliográficas:

 

1.     ORTIZ G. María. (1999). La Salud Familiar. Organización Interamericana del Trabajo (O.I.T). Cuba.

2.     GIL Lilia. (2000). Valores que poseen los adolescentes exitosos y valores que ellos perciben del grupo familiar. Trabajo presentado ante el A.E.P.U.C. Valencia, Venezuela.

3.     GRIFFITH Janet W. (1986). Proceso de Atención de Enfermería. Aplicación de teorías, guías y modelos. Editorial el Manual Moderno S.A. de C.V. México.

4.     SILVER Tomás (1995). Manual de Medicina de la Adolescencia. Editorial Publicaciones de la O.P.S. Serie Paltex Nº 20. Washington D.C.

5.     BARROSO Manuel. (1997). La experiencia de ser familia. 2ª. Edición. Caracas. Editorial Pomaire, Venezuela S.A.

6.     BRACHO Cira (2001). Resiliencia en la adolescencia ¿Cómo promoverla? Memorias del VI Curso de Salud y Cuidado del Adolescente. Editorial El Viaje del Pez. Valencia, Venezuela.

7.     ALBORNOZ Elsa y D. VILLEGAS (1990). Determinar los patrones de consumo de sustancias que producen dependencia en los estudiantes de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Carabobo. Trabajo presentado para optar al título de Licenciado en Enfermería. Valencia, Venezuela.

8.     SERRANO C. Y COLS. (1995). La salud integral de los adolescentes y los jóvenes: Su promoción y su cuidado. OPS. Publicación Científica N. 552: 3-14

9.     NAZAR B. (1994). Determinar los factores asociados al consumo de drogas en adolescentes de áreas urbanas en México. Trabajo de Grado.

10.   WHALEY Y WONG. (1995). Enfermería Pediátrica. 4ª. Edición. Editorial Mosby. Madrid.