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Caracterizacion de los factores de riesgo para las Infecciones de Transmision Sexual en Adolescentes y Jovenes
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Autor: Dra. Danay González Moseguí
Publicado: 12/02/2010
 

Las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) constituyen un grave problema de salud a nivel mundial, se realizó un estudio observacional descriptivo con el objetivo de caracterizar los tipos de Infecciones de Transmisión Sexual más frecuentes en la población del Bloque 10 de Casalta 3 del Área de Salud Integral Comunitaria Nazareno de la parroquia Sucre, Municipio Libertador, Distrito Metropolitano de Caracas, República Bolivariana de Venezuela en el periodo comprendido de enero a diciembre del año 2008, así como los factores epidemiológicos que influyen en su aparición, el grupo objeto estudio estuvo constituido por 86 pacientes, a los cuales se les aplicó una encuesta previa preparación.


Factores de riesgo para las Infecciones de Transmision Sexual Adolescentes y Jovenes .1

Caracterización de los factores de riesgo para las Infecciones de Transmisión Sexual en Adolescentes y Jóvenes del Bloque 10 de Casalta 3. Año 2008

 

Dra. Danay González Moseguí. Especialista de Primer Grado en Medicina General Integral. Profesor Instructor. Máster en Enfermedades Infecciosas en la Atención Primaria de Salud

 

Dr. Alexis Elier Álvarez Hernández. Especialista de Primer Grado en Medicina General Integral. Profesor Instructor. Máster en Enfermedades Infecciosas en la Atención Primaria de Salud

 

Resumen

 

Las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) constituyen un grave problema de salud a nivel mundial, se realizó un estudio observacional descriptivo con el objetivo de caracterizar los tipos de Infecciones de Transmisión Sexual más frecuentes en la población del Bloque 10 de Casalta 3 del Área de Salud Integral Comunitaria Nazareno de la parroquia Sucre, Municipio Libertador, Distrito Metropolitano de Caracas, República Bolivariana de Venezuela en el periodo comprendido de enero a diciembre del año 2008, así como los factores epidemiológicos que influyen en su aparición, el grupo objeto estudio estuvo constituido por 86 pacientes, a los cuales se les aplicó una encuesta previa preparación.

 

Se obtuvieron, como resultados, que el tipo de Infección más frecuente es la trichomoniasis y dentro de los más afectados se encuentran las pacientes del sexo femenino, que poseen una edad inferior a los 20 años y con estado conyugal soltero, condiciones socioeconómicas desfavorables y nivel escolar bajo, así como conocimientos deficientes sobre la Infecciones de Transmisión Sexual. Resultaron ser factores proporcionales con las Infecciones Transmisión Sexual y por tanto conductas de riesgo, el inicio temprano de las relaciones sexuales, el cambio frecuente de pareja y el no uso del condón. El contacto sexual con el consumo de alcohol y/o de sustancias prohibidas constituyó un acto favorecedor a la transmisión de enfermedades por esta vía.

 

Summary

 

The Infections of Transmission Sexual (ITS) constitute a serious problem of health at world-wide level, was made a descriptive observational study with the objective to characterize the types of more frequent Infections of Sexual Transmission in the population of Block 10 of Casalta 3 of the Area of Integral Health Communitarian Nazareno of the Sucre parish, Liberating Municipality, Metropolitan District of Caracas, Bolivarian Republic of Venezuela in the period included/understood of January to December of year 2008, as well as the factors epidemiologists who influence in their appearance, the group object study was constituted by 86 patients, to who preparation was applied to them to a previous survey, they were obtained like results; the type of more frequent Infection is the trichomoniasis and within the most affected the unfavorable patients of feminine sex, who have an inferior age to the 20 years and with unmarried conjugal state, low socioeconomics conditions are and scholastic level, as well as deficient knowledge on it Infections of Sexual Transmission. They turned out to be proportional factors with the Infections Sexual Transmission and therefore risk conducts, the early beginning of the sexual relations, the frequent change of pair and the nonuse of condon. The sexual contact with the consumption of alcohol and/or prohibited substances constituted a flattering act to the transmission of diseases by this route.

 

Introducción

 

Desde la edad media se registran sucesos y anotaciones de Escritores, Artistas, Filósofos, Médicos, Sacerdotes que recogen desde entonces la existencia de algunas enfermedades que afectan el aparato reproductor del hombre y/o la mujer. La Sífilis es tan vieja como la civilización, estas enfermedades siempre fueron asociadas con las relaciones sexuales. En los últimos 400 AC, el médico griego Hipócrates decía que la Gonorrea resultaba de la indulgencia excesiva de los placeres de Venus, debido a que Venus era la diosa del amor, estas enfermedades fueron llamadas venéreas. Se puede afirmar además que desde antes de que Cristóbal Colón descubrió las Américas existían Infecciones de Transmisión Sexual, porque precisamente una de las Infecciones de transmisión sexual (ITS) que más daño ha causado a la humanidad es la Sífilis, (en la actualidad es el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida [SIDA], el cual tuvo su primeros síntomas en América y que fue llevada a Europa por los conquistadores, ”la sífilis causó grandes epidemias, y durante los siglos XV y XVI, alrededor del 15% de la población europea la padecía, mientras había ocasionado en ella miles de muertes. A partir del siglo XX, cuando se suceden una serie de descubrimientos importantes en este sentido, dentro de los que se encuentra el tratamiento de la enfermedad, se pensaba que esta dejaría de constituir un problema de salud; sin embargo, aun continúa siendo un azote para la humanidad”.

 

Las Infecciones de Transmisión Sexual son conocidas desde la antigüedad y fueron asociadas a los amores prohibidos y hasta la década de los ochenta solo se tenía conocimiento regular de cinco enfermedades venéreas, la sífilis, la gonorrea, el chancro blando, el linfogranuloma venéreo y el granuloma inguinal. La lista de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) creció rápidamente durante los años ochenta. Entre otras enfermedades se añadieron a la lista la Chlamydia Trachomatis, la Trichomoniasis, la Moniliasis, el Herpes Genital, el Virus del Papiloma Humano, el Citomegalovirus, la Hepatitis B, las Vaginosis Bacterianas que incluyen (las infecciones por Micoplasma, el Mobilunco, la Gardnerella y gérmenes aeróbicos), las infecciones entéricas y las enfermedades ectoparasitarias.

 

Sus características básicas permitían definirlas como enfermedades causadas por agentes adaptados a las estructuras genitales humanas que por lo menos en las fases iniciales determinaban síntomas o signos en la esfera genital y estaban relacionadas con la promiscuidad sexual y la prostitución, siendo predominante en el sexo masculino principalmente en el grupo de los 20 a 30 años y en la clase con condiciones socioeconómicas desfavorables.

 

Durante los primeros años de la misma década se identificó el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), y el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) el cual se convirtió en una de las más importantes infecciones de transmisión sexual.

 

Las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) representan, a escala mundial, un serio problema, tanto en términos de salud como económicos y sociales. Su control es decisivo para mejorar la salud reproductiva y de toda la población y representa uno de los grandes desafíos de la salud pública contemporánea.

 

Durante los últimos 10 años se ha observado a nivel mundial un aumento en las tasas de incidencia de las Infecciones de Transmisión sexual. Estimaciones de la Organización Mundial de Salud (OMS) plantean que anualmente se reportan cerca de 250 millones de casos nuevos de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).

 

El incremento de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) es motivo de preocupación para el personal de la salud, especialmente para el epidemiólogo y los médicos de la atención primaria que luchan constantemente contra los factores de riesgo que actúan en la cadena epidemiológica, y con las dificultades que plantea actualmente su prevención.

 

El impacto creciente que tienen las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) en la salud de las mujeres y los niños, y la conexión que existe entre este grupo de enfermedades y la prevención de la infección por el VIH, son dos elementos de enorme importancia para que sean consideradas un problema prioritario de nuestros tiempos.



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En el año 2003 se produjo un aumento detectándose 5 millones de nuevas Infecciones de Transmisión Sexual en el mundo, por dicha razón fallecieron 3 millones de personas de los cuales 2,5 millones eran adultos jóvenes; se estima que cada día 6 mil jóvenes se infectan con el VIH lo que se traduce en uno cada 14 segundos, la mayoría entre los 15 y los 24 años. Organismos como la OMS reflejan que se producen alrededor de 340 millones de casos nuevos de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) cada año, incluyendo la Sífilis, Gonorrea, Chlamydia y Trichomoniasis, entre la población de 15 a 49 años. Aunque la mayor parte de ellas cuentan con tratamiento, la falta de acceso a los servicios sanitarios adecuados dificulta su diagnóstico y seguimiento. Entre 60 y 80 millones de personas padecen infertilidad a raíz de la ausencia de tratamiento ante una Infección de Transmisión Sexual (ITS). En el caso de la Sífilis la prevalencia e incidencia varía según las zonas. En Europa occidental es de 10 por 100.000 personas, mientras que en Europa oriental afecta a 100 de cada 100.000 personas. En África, Sudamérica y Asia aumenta a 1.000 por cada 100.000 habitantes. En España se calcula que entre un 3 a 6% de mujeres son portadoras de ADN del Virus del papiloma humano (VPH), o sea, entre 700.000 y 1.400.000, lo que significa que unas 450.000 tendrían condilomas acuminados.

 

Las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) son un conjunto de infecciones que se transmiten fundamentalmente a través de las relaciones sexuales. Algunas de ellas también pueden transmitirse a través del contacto con la sangre o de la madre infectada a su hijo.

 

Por otra parte, en las mujeres el riesgo de contraer Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) es mayor que en los hombres y la posibilidad de detección es mucho menor; mientras que solo el 10% de los hombres no presentan síntomas cuando presentan una Infección de Transmisión Sexual (ITS) este porcentaje alcanza el 70% en el caso de las mujeres. La falta de un diagnostico y tratamiento en mujeres embarazadas aumenta el riesgo de transmisión al feto lo que a su vez aumenta el riesgo de un parto prematuro, un nacimiento bajo peso o la ceguera en el neonato.

 

En la actualidad se reconocen ya más de 22 infecciones que son consideradas como de transmisión sexual, que en mayor o menor grado pueden afectar al hombre, con una gran diversidad de agentes patógenos (virus, ectoparásitos, hongos, bacterias, protozoos), independientemente de su mecanismo patogénico cada vez se van a encontrar en mayor proporción desarrollando infecciones de forma conjunta y con la particularidad de evidenciarse con más frecuencia en pacientes que constituyan grupos de riesgo: homosexuales, trabajadores sexuales, pacientes promiscuos, número elevado de parejas sexuales, comienzo temprano de las relaciones sexuales entre otras. Muchas de estas actitudes sexuales confluyen en la difícil edad que constituye la adolescencia acompañado de la falta de orientación y el papel poco consecuente de los medios de comunicación que hacen del sexo una maniobra publicitaria muy arraigada en nuestros días.

 

Ante la posibilidad de una relación sexual placentera muchos no nos detenemos a pensar en las consecuencias. Los adolescentes tienen fuertes curiosidades e impulsos sexuales naturales de su edad , además de la fuerte presión de un grupo que los obliga a probarse a si mismo como seres sexuales, además no olvidemos que el lugar donde ellos están parados no es sólido, pues muchas veces comienzan su vida sexual sin tener los conocimientos suficientes sobre sexualidad. La información que poseen la mayoría de las veces es errónea, deformada y su marco de valores y normas pueden serles no muy claros.

 

La adolescencia es una etapa entre la infancia y la adultez donde se producen cambios en el aspecto físico, mental, moral y social. Estas transformaciones pueden ocurrir de un modo desigual en los distintos aspectos señalados por lo que pueden tener conductas infantiles algunas veces y asumir conductas de adultos en otros momentos. Se considera adolescente a toda persona entre los 10 y 24 años, este periodo generalmente es considerado así por los cambios que ocurren en el aspecto físico pues crecen, se desarrollan, maduran sexualmente y la calidad de sus pensamientos varía. Pueden pensar y hacer proyectos para el futuro y realizar planes y tareas, moralmente se afianzan los valores que traen de etapas anteriores y en ocasiones se vuelven más críticos. En el aspecto social la actividad es intensa y está orientada a asimilar determinados modelos y valores y establecer relaciones satisfactorias, muchachas y muchachos de su edad. Para demostrar su valentía el adolescente es capaz de realizar actos arriesgados, desesperados y en ocasiones actos que resultan negativos socialmente. Les agrada luchar y medir sus fuerzas y para ello se someten a ejercicios de adiestramiento para desarrollar la fuerza que en ocasiones pone en peligro su salud y la propia vida. Los derechos de la niñez y de la adolescencia han constituido en Cuba un objetivo priorizado del Estado y de toda la sociedad. Las condiciones para asegurar la educación y la salud desde que comienza a gestarse la vida hasta que se logra la plena madurez, así como el disfrute de una vida digna están garantizado y contemplado en nuestro país en cada uno de los programas y acciones que permiten obtener indicadores cuyos resultados han sido reconocidos en todo el mundo.

 

La escasa información que se brinda a los adolescentes y jóvenes en los aspectos relacionados con la sexualidad y en particular sobre las ITS/VIH/SIDA se contrapone al alza existente de ellas en esta población que visto con perspectiva preventiva son las que abren las puertas a la infección por VIH/SIDA en sus mayores porcentajes.

 

Estimulados por la importancia de la temática se han desarrollado estudios en algunos países con el objetivo de establecer las causas fundamentales de este fenómeno y enfrentarlas, luego de una búsqueda exhaustiva se ha podido establecer que de manera global existen factores que favorecen el incremento de las Infecciones de Transmisión Sexual, entre ellas:

 

v  Un elevado número de adolescentes considera las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) como algo vergonzoso e inmoral, esto reviste gran importancia al influir futuramente de manera negativa en la búsqueda de ayuda especializada.

 

v  Para el sexo femenino padecer una Infección de Transmisión Sexual es muchas veces causa de humillación y vergüenza mientras que para el sexo masculino es sinónimo de virilidad y potencia sexual, esto indica que los adolescentes del sexo masculino son un grupo de riesgo para las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).

 

v  Se ha podido conocer que los principales obstáculos que dificultan la lucha contra dichas enfermedades en estas edades son la ignorancia de los adolescentes en cuanto a los síntomas, la índole asintomática en particular las mujeres y la renuncia a pedir asesoramiento por tener reacciones de ira y hostilidad.

 

v  El examen de las principales causas de la morbimortalidad en este período revela que la mayoría pueden ser evitadas con medidas preventivas y una adecuada educación para la salud.

 

v  Los antecedentes de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) encontrados en estos estudios revelan el riesgo a que están sometidos los adolescentes, exponiéndolos además a la infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH / SIDA)

 

v  Es insuficiente el papel orientador y de atención que deben dar los padres, y la familia en general a los adolescentes, sobre todo en la prevención contra las ETS / VIH / SIDA.

 

Las Infecciones de Transmisión Sexual son una de las causas principales de enfermedad aguda, infertilidad y discapacidad a largo plazo en el mundo y puede causar la muerte. Tienen consecuencias médicas y psicológicas graves para millones de hombres, mujeres y niños en el mundo. Sin embargo, muchas personas pueden estar infectadas y no tener síntomas, y pueden transmitir la infección sin saberlo. En la actualidad se considera que las infecciones víricas como las producidas por el VIH, Herpes Virus tipo II (causante del Herpes Genital) y Papiloma Virus (causante de los Condilomas Acuminados) están reemplazando a las ITS bacterianas clásicas.



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También se consideran Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) otras enfermedades de aparición en adultos, no así en niños, cuyo contagio procede de un contacto físico como por ejemplo la Sarna, la Pediculosis Pubis y los Molluscum Contagioso de localización en área genital.

 

El rostro de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) está cambiando en Europa del este y Asia Central, hoy en día más del 80% de los casos de la Región se concentran en las personas menores 30 años.

 

En Estados Unidos de Norte América los centros para el control de las Enfermedades de Transmisión Sexual estiman que hay aproximadamente 850 mil a 950 mil personas viviendo con VIH y otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), en este país la cuarta parte de ellos no se percatan de que tienen la infección, todos los años hay 40 mil nuevas infecciones y más de la mitad son en menores de 25 años.

 

América Latina ha escapado hasta la fecha a una epidemia generalizada del VIH aunque las condiciones en algunos países parecen facilitar la propagación del virus.

 

En el Caribe específicamente Haití es el país más gravemente afectado con una tasa de incidencia en adultos de 5,6%. Según las estadísticas consultadas en el último quinquenio en Venezuela se aprecia que Caracas es el de más elevado índice de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) destacándose Sífilis, Blenorragia, Condilomas Acuminados observándose una mayor incidencia en el sexo masculino y en las edades comprendidas entre 10 y 24 años.

 

Venezuela es un país en el que, desde 1998 y con el triunfo de la Revolución Bolivariana, se han realizado grandes esfuerzos en materia de salud comunitaria, los cuales se han consolidado a partir del año 2003 con el inicio de la Misión Barrio Adentro; sin embargo como secuela de la etapa anterior quedaron las limitaciones en la labor asistencial. Se han dado grandes pasos en las labores de promoción y prevención, pero aun queda mucho por hacer para dar un enfoque de riesgo a un problema serio como lo es las Enfermedades de Transmisión Sexual y así garantizar una vida más sana.

 

El estudio se justifica por la novedad científica de la información que brindará sobre la percepción más amplia del comportamiento de las Infecciones de Transmisión Sexual, la validación de instrumentos de utilidad en futuras investigaciones sobre el tema y además tendrá impacto sanitario por su contribución potencial al decrecimiento de la morbimortalidad por causas relacionadas con estos factores si se implementan las intervenciones pertinentes.

 

La principal inquietud cognoscitiva surge debido a que estos factores muchas veces son ignorados por los profesionales y la población y no se cuenta con una definición exacta del problema en el área de salud a tratar lo que me ha motivado a realizar este estudio para caracterizar los factores de riesgo más frecuentes para las Infecciones de Transmisión Sexual en los adolescentes y jóvenes del Módulo del Bloque 10 de Casalta 3 en el periodo comprendido de enero a diciembre del año 2009.

 

Problema científico:

 

Se desconoce el comportamiento de los factores de riesgo más frecuentes para las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) en adolescentes y jóvenes de la comunidad del Bloque 10 de Casalta en el periodo de enero a diciembre del año 2008.

 

Marco teórico

 

Las Infecciones de Transmisión Sexual son aquellas que se transmiten a través de determinadas conductas o prácticas sexuales, se les conoce además por sus siglas ITS. Son enfermedades, es decir alteraciones de la salud que algunas pueden pasar inadvertidas o producir pocos síntomas u otras dar síntomas muy graves, son infecciosas y suelen ser causadas por un germen microscópico de los cuales existen varios tipos como hongos, bacterias, virus, protozoos; o por otros que se pueden ver a simple vista como es el caso de las ladillas. Existía la creencia de que todas estas enfermedades solamente estaban localizadas en la región genital debido a su origen a través del contacto sexual desconociéndose las que aparecen en otras partes del organismo, las podemos ver en cualquier parte del cuerpo humano dependiendo del tipo de enfermadas y de la generalización de los síntomas.

 

Las Infecciones de transmisión sexual se transmiten de persona a persona o mediante el contacto directo con una zona afectada, otro tipo de transmisión puede ser el de la madre al feto mediante el contacto de la sangre materna con la fetal, y este después del nacimiento comienza a presentar síntomas de la enfermedad, algunas de estas enfermedades también se pueden transmitir por el contacto sangre-sangre mediante objetos infectados.

 

La promoción de la salud sexual y reproductiva, es una cuestión fundamental para la mejora de la salud integral de las personas. Las limitaciones para su promoción, sin embargo, son numerosas y de diferente tipo dependiendo de los rasgos socioeconómicos y culturales de cada país. Entre las principales limitaciones destacan la invisibilidad de los problemas relacionados con la salud sexual y reproductiva de las mujeres y sus causas; la escasez de recursos; la poca cobertura sanitaria; la dificultad de acceso a los servicios por parte de la población; limitada información y participación de la población y el escaso poder de las personas en la toma de decisiones en los diferentes ámbitos de participación social, política y económica y en el ejercicio de los derechos sobre su salud. Solo si atendemos a estas limitaciones de forma conjunta podemos potenciar una mejora integral de la salud sexual y reproductiva de la población.

 

Al describir los Infecciones tipos de Transmisión Sexual nos podemos referir a:

 

Herpes genital

 

Generalmente es causado por el virus del Herpes simple tipo II, aunque cada vez aumenta la frecuencia del Virus de Herpes Simple tipo I (VHS) que puede explicar hasta el 20% de las infecciones. La primoinfección puede ser asintomática o presentarse de forma subclínica por lo que está infra diagnosticado, hasta que debuta como vulvovaginitis o balanopostitis con afectación en el lugar de contacto. Cursa con vesículas confluentes y dolorosas que se ulceran en pocos días en genitales externos, cérvix, uretra y recto. Puede provocar disuria, leucorrea y linfadenopatías regionales bilaterales. Puede complicarse con fiebre, cefalea, dolor abdominal, malestar general, mialgia, neuropatía y meningitis.

Aunque los síntomas y las lesiones cutáneas desaparecen el virus permanece latente en los ganglios regionales sensitivos, desde donde se reactiva periódicamente. Los síntomas de las recidivas o recurrencias son similares a los de la primoinfección aunque menos graves y sin alteración general. La mayoría de las personas seropositivas eliminan periódicamente partículas virales a través de los genitales, pudiendo transmitir la infección en ausencia de lesiones cutáneas. El diagnóstico se realiza por visualización de las vesículas y úlceras genitales acompañadas de adenopatía ipsilateral hipersensible y por cultivo de virus del Herpes simple tipo I y tipo II. (HVS tipo I y II).


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Sífilis

 

Se adquiere en la mayoría de los casos por contacto sexual directo con una persona en el estadio primario de la enfermedad, aunque el período secundario es el más contagioso por cursar con una gran cantidad de lesiones cutáneas contagiosas. La contagiosidad decrece a partir de los 2 primeros años de tener la infección y alcanza hasta el período de latencia, pero casi no es contagiosa en el período de sífilis tardía. Es causada por la espiroqueta Treponema pallidum, que precisa traspasar la piel hasta la capa basal y la dermis donde se multiplica y alcanza los vasos sanguíneos, pudiendo diseminarse por vía sanguínea y por vía linfática.

 

La Sífilis en clasifica en Adquirida y Congénita.

 

La sífilis adquirida se subdivide en:

 

Precoz cuando la infección es de menos de un año de evolución.

 

Tardía cuando es superior a un año a un año de evolución.

 

Sífilis precoz: se subdivide en 3 formas: primaria, secundaria y latente.

 

Sífilis Primaria: se define por la presencia de una lesión ulcerosa solitaria e indolora de bordes duros, bien delimitada, que aparece tras un período de incubación de 3 semanas, que crece hasta 1 cm. de diámetro y que comienza espontáneamente su cicatrización a las 2 semanas hasta desaparecer espontáneamente al cabo de 6 semanas. La localización del chancro es en región genital y perianal y depende de las diferentes prácticas sexuales. Después de la aparición del chancro, se producen adenopatías regionales, generalmente inguinales bilaterales e indoloras, cu-110 ya evolución es similar a la del chancro, desapareciendo una semana después.

 

Aproximadamente la mitad de los casos no tratados evolucionan a sífilis secundaria y la otra mitad hacia sífilis latente.

 

Sífilis secundaria: El 50% de los pacientes presentan lesiones en los ojos, huesos, articulaciones, meninges, riñones, el hígado o el bazo. En esta etapa aparecen síntomas como fiebre, cefalea, anorexia, nauseas, dolores óseos, cansancio y anemia. Puede aparecer meningitis aguda, rigidez de cuello, parálisis craneal, sordera y edema de papila. La piel es el órgano más afectado en este período, se manifiesta como una erupción cutáneo mucosa muy florida que puede imitar cualquier dermatosis pero con unos rasgos característicos.

 

Son lesiones no dolorosas que afectan a piel, mucosas, plantas de pies y manos. Suelen remitir espontáneamente entre 2 a 12 semanas.

 

Roséola: erupción cutánea formada por máculas, rosadas, de 5 a 10 mm, diseminadas por todo el cuerpo que desaparecen con la vitropresión

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Sifílides papulosas y papuloescamosas: pápula eritematosa con collarete descamativo denominado Biett. Si se desarrollan en regiones intertriginosas se conocen como condilomas planos o condiloma lata, que son altamente contagiosas pues contienen elevada presencia de espiroquetas.

 

Lesiones alopécicas: aparecen en las zonas temporales y las cejas como alopecias en placas.

 

En esta fase también es frecuente la afectación sistémica y visceral. Puede afectar al hígado produciendo ictericia y esplenomegalia. Cuando afecta al riñón se manifiesta con proteinuria pudiendo provocar glomerulonefritis. Si hay afectación ósea da lugar a periostitis. Cefaleas por inflamación meníngea. Cursa con fiebre, mal estado general y linfadenopatías generalizadas.

 

Sífilis Latente: se caracteriza por la ausencia de manifestaciones clínicas evidentes pero existe positividad serológica y anticuerpos frente al treponema. Si no se trata en esta fase 1/3 de los pacientes progresan a sífilis tardía sintomática, también llamada sífilis terciaria.

 

Sífilis tardía: se produce cuando la infección por treponema tiene una duración mayor de 1 año. Puede ser latente durante muchos años o hacerse sintomática con lesiones mucocutáneas, óseas, viscerales y neurales.

 

Lesiones gomosas: nódulos dérmicos agrupadas en número variable, indoloras, destructivas y granulomatosas que asientan en el tejido subcutáneo y se ulceran con un exudado caseoso dejando al curar cicatrices esclerosadas y retráctiles.

 

Sífilis cardiovascular: se caracteriza por la afectación de la aorta con dilatación progresiva de la misma.

- Neurosífilis: afectación del sistema nervioso central y alteraciones de la sensibilidad propioceptiva con crisis dolorosas tabéticas viscerales.

 

El diagnóstico presuntivo se realiza por medio de pruebas serológicas: no treponémicas VDRL (Venereal Disease Research Laboratory, por sus siglas en inglés) o RPR (reaginas rápidas en plasma), treponémicas con anticuerpos fluorescentes (FTAB-ABS) y la microaglutinación con anticuerpos para T. pallidum (MHA-TP). El tratamiento negativiza estas pruebas pero en algunos pacientes, pueden permanecer positivas a títulos bajos por muchos años: la positividad no está relacionada con la actividad de la enfermedad. Cuando el tratamiento se realiza en sífilis primaria reciente sintomática, entre 15 y 25% se negativizan en dos o tres años. Las pruebas treponémicas no deben ser utilizadas para evaluar el éxito o el fracaso del tratamiento. El tratamiento es a base de penicilina para cualquier estado de la enfermedad.

 

Enfermedades que cursan con uretritis y cervicitis

 

Según su etiología se clasifican en gonocócicas y no gonocócicas, siendo estas las más frecuentes de nuevo en los países desarrollados. Cursa con disuria y secreción uretral. Existe un 40% de gonococias asociadas a clamidias, y además de estas últimas, hay que considerar otros gérmenes como el ureaplasma y el micoplasma.

 

Gonorrea:

 

Es una infección producida por una bacteria llamada Neisseria Gonorrheae, diplococo Gram negativo que tiene tropismo por la mucosa uretral del endocérvix y el recto, por lo que su transmisión se realiza durante actos sexuales.

 

En los hombres, los primeros síntomas se presentan entre dos días y dos semanas después del contagio y causa inflamación en el conducto urinario (uretritis). Hasta el 50% de las mujeres son con frecuencia portadoras asintomáticas del microorganismo durante semanas o meses, y muchas veces se las identifica durante la investigación de contactos sexuales de otros enfermos. Lo más característico en las mujeres es la leucorrea y la secreción mucopurulenta por endocérvix, y en el caso de los varones, supuración amarillenta por uretra con picor y escozor en meato urinario, fiebre y dolor abdominal.


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La infección puede además ser anorrectal, frecuentemente asintomática que a veces se presenta como prurito anal, tenesmo rectal y secreción de exudado purulento y también oro faríngeo en dependencia de los actos sexuales practicados. Hasta en un 30% de los pacientes, la infección se disemina desde un foco primario mal tratado o asintomático produciendo septicemia gonocócica que cursa con fiebre, mal estado general, artralgias migratorias y lesiones cutáneas, como petequias, pápulas, pústulas hemorrágicas, foliculitis y abscesos. En el 2% de los casos, hay afectación visceral, siendo los órganos más afectados: corazón, huesos, hígado y meninges.

 

Una infección gonocócica puede causar en la mujer enfermedad pélvica inflamatoria, y hasta infertilidad y la muerte. En los hombres también puede causar infertilidad si no es tratada a tiempo. Una mujer embarazada cuando la infección ocurre antes de las 12 semanas de gestación se pueden presentar casos de aborto; después de la semana 16 es más común la presencia de corioamnionitis con amenaza de aborto, amenaza de parto pretérmino y ruptura de membranas. Las formas más graves de infección materna son la perihepatitis y la enfermedad pélvica inflamatoria con salpingitis, posterior al parto más de la mitad de los hijos presentan oftalmia neonatorum provocando ceguera, que es la forma clínica más común de infección gonocócica de transmisión perinatal. El neonato presenta dentro de la primera semana de vida (alrededor del tercer día) acentuada inyección conjuntival, secreción purulenta abundante y edema palpebral.

 

Clamidias:

Infección producida por la bacteria Chlamydia Trachomatis, causa la mayoría de los casos de cervicitis en las mujeres, y de uretritis, proctitis y faringitis en ambos sexos. Esta infección es la Infección de Transmisión Sexual (ITS) más común en Estados Unidos, infecta sobre todo a adolescentes y adultos jóvenes. Su frecuencia en Europa es del 4% en mujeres, lo que significa el triple que la gonococia.

 

Se manifiesta asintomático en el 80% de los casos. El período de incubación oscila entre 7 y 12 días. El riesgo que reviste en ausencia de tratamiento es la epididimoorquitis en el varón y la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) en las mujeres (hasta un 40%), produciendo dolor pélvico crónico y lesión tubárica, puede producir cicatrices en las Trompas de Falopio en las mujeres y prostatitis o epididimitis en los hombres, un 20% de las mujeres que desarrollaron enfermedad inflamatoria pélvica quedan estériles y un 8% tiene gestaciones ectópicas. En las mujeres embarazadas, puede transmitirse al neonato dando lugar a conjuntivitis y neumonía. La OMS estima que la incidencia en el mundo por Chlamydia es de 50 millones de casos al año.

 

En los hombres, los síntomas de uretritis suelen aparecer entre los 7 y 28 días después del contagio de modo habitual con disuria leve, molestias al orinar y flujo uretral escaso. La mayoría de las mujeres permanecen asintomáticas, aunque puede existir flujo vaginal, dolor pélvico y dolor al orinar. En los hombres se produce epididimitis (sobre todo en los menores de 35 años), artritis reactiva y Síndrome de Reiter.

 

En las mujeres, las complicaciones comprender Artritis reactiva y síndrome de Fits-Hugh-Curtis, en el que la infección del peritoneo perihepática por Clamidias puede simular una colecistitis. Provoca con frecuencia embarazo ectópico e infertilidad. La madre puede transmitir la infección a su hijo durante el nacimiento y causarle neumonía o infección ocular.

 

Trichomoniasis:


La Trichomona es un protozoo que se inocula directamente en vagina por transmisión sexual. Es asintomática en el 50% de los casos. Este parásito es más común en las mujeres, se encuentra en alrededor del 20% de ellas durante los años fértiles, cursa con leucorrea maloliente de color amarillo verdoso y espumoso y a medida que aumenta la respuesta inflamatoria, aumenta el dolor vaginal, el prurito, la dispareunia, la hemorragia postcoital e incluso aparecen molestias pélvicas hipogástricas que traducen la evolución desde una vulvovaginitis, cervicitis, uretritis, cistitis hasta una endometritis y salpingitis
. En los varones es más fácil de detectar y origina prostatitis, cistitis y uretritis. En las mujeres se puede establecer muchas veces un diagnostico inmediato a través de un Papanicolaou. En los hombres, si el examen se realiza a primera hora de la mañana antes de la micción se pueden encontrar algunos filamentos mucosos finos en la orina recogida en dos recipientes.

 

En las mujeres, la infección cursa típicamente con abundante flujo vaginal, espumoso y de color amarillo verdoso, junto con irritación y molestias en la vulva, el periné y los muslos, dispareunia y disuria. Algunas mujeres presentan sólo flujo escaso, y muchas actúan como portadoras asintomáticas durante largos períodos, aunque los síntomas pueden aparecer en cualquier momento. En los casos intensos, la vulva y el periné aparecen inflamados, con edema de los labios. Las paredes vaginales y la superficie del cérvix son con frecuencia normales, pero pueden exhibir un punteado color rojo fresa, y es posible la presencia de una pequeña cantidad de flujo en los fórnices vaginales.

 

Los hombres no suelen desarrollar síntomas. Sin embargo, pueden presentar flujo uretral transitorio, espumoso o purulento, sobre todo en la primera hora de la mañana. Se presentan molestias en el periné o más profundas en la pelvis.

 

Chancro blando:

Muy poco se tiene en cuenta en la actualidad acerca de la enfermedad, es una infección aguda contagiosa por la piel o las mucosas de los genitales, causada por Haemophilus Ducreyi y caracterizada por ulceras dolorosas y supuración de los ganglios linfáticos inguinales. El Chancro Blando reapareció como una Infección de Transmisión Sexual (ITS) en Norteamérica durante los años 80, y guarda una fuerte relación con un mayor riesgo de transmisión del VIH. En Estados Unidos se consiguió controlarlo mejor a mediados de los 90. Después de un período de incubación de 3 a 7 días aparecen pequeñas pápulas dolorosas, superficiales con borde de color rojizo. Los ganglios linfáticos inguinales aparecen dolorosos agrandados y fundidos por periadenitis y forman un absceso en la ingle. La piel sobre el absceso puede estar enrojecida y fina, y a veces se rompe para formar una fístula de drenaje.


Virus del papiloma humano (HPV)


En el mundo se estima que hay 270 millones de mujeres portadoras de ADN del Virus del Papiloma Humano (HPV), y de ellas, 27 millones tienen condilomas acuminados. La incidencia máxima de aparición de las lesiones es entre 20 y 24 años, siendo la adolescencia la población de más alto riesgo. A partir de los 35 años, se produce una aclaración del virus, quedando únicamente de un 5-10% de portadoras. Vuelve a aumentar la proporción a partir de los 50 años por la inmunodeficiencia que acompaña al aumento de años. Es un virus DNA del que hay más de 90 subtipos identificados. Los subtipos 6 y 11 casi siempre producen condilomas acuminados y son virus de bajo riesgo que prácticamente nunca van a producir cáncer. Sin embargo, los subtipos 16 y 18 son los que tienen más riesgo de cáncer. El tipo 16 se encuentra positivo en el 50% de los casos de cérvix, pero no todas las mujeres positivas para este subtipo desarrollan cáncer. Los subtipos 31, 33, 35 se consideran de riesgo intermedio.

 

El período de incubación medio es de 3 meses con un rango de 3 semanas a 9 meses, lo que unido a que cursa como infección asintomática, lo convierte en un problema epidemiológico de primera magnitud, ya que el Virus del Papiloma Humano (VPH) tiene avidez por los epitelios escamosos, infectando mucosas genitales y todo el tracto genital inferior, cuello uterino, vagina, vulva, labios mayores y menores, clítoris, meato urinario, periné, perianal, ano, uretra, canal anal, glande, prepucio, cuerpo del pene, escroto, ingles. Infecta todas aquellas áreas que sufren microtraumatismos durante las relaciones sexuales, lo que hace muy difícil impedir su propagación.


Factores de riesgo para las Infecciones de Transmision Sexual Adolescentes y Jovenes .6

La infección es muy prevalente, pero en la mayoría de las ocasiones permanece latente, sin causar lesión histológica. En la mayoría de los casos, se manifiesta como una infección subclínica asintomática en cérvix y vagina, o en caso de afectación vulvar y de introito, con síntomas inespecíficos, como dispareunia y dolor vulvar. Estas lesiones sólo son detectables mediante colposcopia y penescopía, mostrándose como lesiones acetoblancas múltiples, generalmente en mucosas, glande, introito, vagina y cérvix. Este tipo de lesiones está más asociado a subtipos de alto riesgo. La manifestación clínica más conocida son los condilomas acuminados, verrugas en forma de coliflor, con proyecciones digitiformes, muy vascularizadas y con distinto grado de queratinización .Generalmente asociadas a subtipos de bajo riesgo.

 

Virus de inmunodeficiencia humana (VIH)/ síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida)


Infección causada por uno de dos retrovirus relacionados que originan una amplia gama de manifestaciones clínicas, desde estado de portador asintomático hasta procesos debilitantes y fatales relacionados con defectos de la inmunidad mediada por células. Este virus se transmite por contacto con líquidos corporales que contengan células infectadas o plasma.

 

El retrovirus humano que ha tenido mayor impacto social y médico es el VIH-1, identificado en 1984 como causa de una epidemia extensa de inmunosupresión grave, conocida como Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA). El SIDA es un trastorno de la inmunidad medida por células, caracterizado por infecciones oportunistas, neoplasias malignas, disfunción neurológica y una variedad de otros síndromes. Es la manifestación más grave de la gama de trastornos relacionados con el VIH. El virus del VIH se encuentra en las cantidades necesarias para poder transmitirse a otras personas en cuatro de los líquidos y secreciones del cuerpo: la sangre, el semen, las secreciones vaginales y la leche materna.

 

Se puede transmitir por tres vías:

 

a. Por la sangre:

 

Si la sangre de una persona infectada entra en contacto directo con el flujo sanguíneo de otra persona. Esta forma de transmisión puede ser frecuente en:

 

·       Personas que usan drogas inyectadas (compartir agujas con personas infectadas).

·       Algunas actividades en las que se usan instrumentos cortantes o punzantes (dentistas, manicuristas, tatuajes, perforaciones para colocar aretes, otras)

·       Transfusión de sangre que no esté debidamente examinada.

a.   Transmisión de la madre al hijo:

Una mujer infectada por el VIH puede trasmitir el virus a su bebé. Puede ocurrir en tres momentos:

·       Durante el embarazo, a través de los aportes de nutrientes y fluidos de la mujer al feto.

·       Durante el parto, cuando el recién nacido entra en contacto con la sangre materna.

·       Durante los primeros meses de vida del bebé, mediante la leche materna.

 

b. Por las relaciones sexuales.

 

Es la vía de transmisión más frecuente.

 

Entre 1 y 4 semanas después de contraer la infección, algunos pacientes desarrollan un síndrome retrovírico agudo o infección primaria por VIH, con fiebre, malestar general, erupción y dolor en las articulaciones que pueden durar de 3 a 14 días seguidos. Debido a estos síntomas y a que en las pruebas no se detectan anticuerpos contra el VIH, el síndrome retrovírico agudo se diagnostica erróneamente con frecuencia como una simple gripe.

 

Estas manifestaciones agudas desaparecen más adelante y los pacientes se convierten en portadores asintomáticos del VIH con anticuerpos positivos. Algunos desarrollan síntomas y signos leves que no cumplen la definición de SIDA. La disminución de leucocitos es común y puede existir anemia. Se produce fatiga persistente inexplicable, sudoración nocturna abundante, escalofríos con estremecimiento, aumento del volumen de ganglios linfáticos por más de tres meses, diarrea crónica, dolor de cabeza persistente, tos seca y falta de aire.

 

Los síntomas neurológicos son habituales y pueden constituir la primera manifestación del SIDA. Estos síntomas comprenden: complicaciones vasculares, meningitis aséptica aguda, defectos focal-motores, sensoriales o de marcha, encefalopatía con convulsiones y disfunción cognitiva que progresa a la demencia. Puede provocar cefalea, fiebre, fotofobia, atrofia encefálica y estado de coma que dura semanas o meses antes de la muerte.

 

Existen una serie de enfermedades llamadas oportunistas que afectan a las personas con VIH, algunas de estas enfermedades apenas se hacen notar en personas con el sistema inmunológico sano, pero en las personas con VIH pueden ser mortales.

 

Entre estas enfermedades se encuentran las siguientes:

 

Toxoplasmosis, gastroenteritis infecciosa, Tuberculosis, Neumonía o Pulmonía, Herpes Zoster (culebrilla), Candidiasis, Sinusitis, Amigdalitis, Otitis, Piorrea, Gonorrea, Sífilis, Hepatitis, Citomegalovirus, entre otras.

 

OBJETIVOS


General

 

Caracterizar los factores de riesgo más frecuentes para las Infecciones de Transmisión Sexual en los adolescentes y jóvenes del Módulo del Bloque 10 de Casalta 3 perteneciente al Área de Salud Integral Comunitaria Nazareno, en la Parroquia Sucre, Municipio Libertador, Distrito Metropolitano de Caracas año 2008.

 

Específicos


1. Distribuir a los adolescentes y jóvenes según las variables sociodemográficas.

2. Identificar los factores de riesgo presentes en los pacientes.

3. Precisar los tipos de Infecciones de Transmisión Sexual que con mayor frecuencia se observan en la población estudiada.

 

Diseño metodológico

 

Características generales de la investigación

 

Se realizó un estudio observacional descriptivo de corte transversal con el propósito de caracterizar los factores de riesgo de las Infecciones de Transmisión Sexual en los adolescentes y jóvenes entre 12 y 25 años que fueron diagnosticados con algún tipo de Infección de Transmisión Sexual en el período estimado y que fueron atendidos por el personal de la Misión Médica cubana del módulo del Bloque 10 de Casalta 3, perteneciente al Área de Salud Integral Comunitaria Nazareno, en la Parroquia Sucre, Municipio Libertador, Distrito Metropolitano de Caracas.


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Universo de trabajo

 

Para estimar la población en estudio se tuvieron en cuenta la totalidad de adolescentes y jóvenes entre 12 y 25 años que acudieron al Módulo del Bloque 10 de Casalta 3 con diagnóstico de Infección de Transmisión Sexual y que fueron atendidos por los médicos de la colaboración médica de este consultorio, datos tomados del proceso de dispensarización realizado.

 

Para la investigación se seleccionó una muestra constituida por 86 adolescentes y jóvenes a los cuales les ha sido diagnosticada algún tipo de Infección de Transmisión Sexual.

 

Para la selección de la muestra se utilizó el método aleatorio simple. Siempre se tuvo en cuenta el consentimiento previo de los pacientes.

 

Criterios de inclusión

 

Obtención del consentimiento informado (anexo 1) para participar en dicha investigación brindándoles toda la información necesaria referente a los propósitos de la misma.

Criterios diagnósticos de la enfermedad: Clínico y de laboratorio.

 

Criterios de Salida

 

Los adolescentes y jóvenes que abandonaron el estudio en algún momento antes de que se concluya el mismo por haberse mudado del área, entre otras causas.

 

Criterios de exclusión

 

Jóvenes y adolescentes con deterioro mental o intelectual o con una conducta social inadecuada que pudieran falsificar los datos solicitados.

 

Definición y operacionalización de las variables

 

Infecciones de Transmisión Sexual (ITS): Infecciones del aparato genital y que se transmiten a través del contacto sexual ya sea natural, contranatural u oral. Se clasificó como una variable cualitativa nominal politómica y las mismas fueron consideradas para su diagnóstico de la siguiente forma:

 

v  Herpes genital: Presencia de lesiones tipo vesículas, pústulas o ulceras eritematosas, dolorosas características de esta patología en región genital, anal o perianal.

 

v  Sífilis: Contacto sexual sospechoso o no, presencia de lesión ulcerativa y/o adenopatía satélite, confirmación con serología reactiva.

 

v  Gonorrea: Antecedente epidemiológico, Leucorrea (mujer) o secreción uretral (hombre) amarillo/verdosa con mal olor y confirmación con presencia de diplococos gramnegativos intra y extracelulares en el exudado o cultivo de secreciones.

v 
Trichomoniasis: Leucorrea (mujer) o secreción uretral (hombre) amarillo verdosa con prurito mal olor y presencia de tricomonas vaginalis en el exudado o cultivo de secreciones.

 

v  Virus del Papiloma Humano: Presencia de verrugas en los genitales externos.

 

v  VIH/SIDA: Antecedentes epidemiológicos y VIH positivo. En caso de asociación de enfermedades se tomó siempre la que primero fue diagnosticada.

 

Variables Sociodemográficas:

 

v  Edad: variable cuantitativa continua. Se operacionalizó como el tiempo que media entre el nacimiento y la fecha en que se aplicó el instrumento, expresada en años (Dimensión cronológica).

 

Las categorías utilizadas fueron:

 

De 12 a 15 años: Pacientes que poseían entre 12 y 15 años, 11 meses y 29 días.

De 16 a 20 años: Aquellos que poseían entre 16 y 20 años 11 meses y 29 días.

De 21 a 25 años: Aquellos que poseían entre 21 y 24 años 11 meses y 30 días.

 

v  Sexo: variable cualitativa nominal dicotómica. Se tuvo en cuenta el fenotipo del paciente y se dividió en:

 

Masculino

Femenino

 

v  Estado Conyugal: variable cualitativa nominal. Es el estado civil referido por las mujeres y los hombres encuestados. Las categorías posibles fueron:

 

Ø Casados (a)

Ø Solteros (a)

Ø Unidos (a)

Ø Viudos (a)

Ø Divorciados (a)

 

v  Escolaridad: variable cualitativa ordinal. Se tuvieron en cuenta criterios de la Carpeta Metodológica de Atención Primaria de Salud y Medicina Familiar, que la clasifica según el último nivel escolar vencido:

 

Ø Analfabeto: se considera los que no tiene ningún tipo de estudio realizado, no sabe leer ni escribir.

Ø Primaria sin terminar: se consideran los que no llegaron a terminar el 6º grado.

Ø Primaria terminada: se consideran los que terminaron hasta el 6º grado.

Ø Bachillerato sin terminar: se consideran los que no terminaron hasta el 9º grado

Ø Bachillerato terminado: se consideran los que terminaron sus estudios hasta el 9º grado

Ø Estudios Superiores: se consideran los que realizaron estudios universitarios, estudios Técnicos Superiores.

 

v  Situación socioeconómica: Variable cualitativa ordinal, se definió como la percepción del encuestado (a) sobre la satisfacción de las necesidades básicas con el ingreso de la familia, según criterio de la autora.


Factores de riesgo para las Infecciones de Transmision Sexual Adolescentes y Jovenes .8

Buena: si se logran satisfacer las necesidades de alimentación, vestuario, educación y salud sin restricciones y/o posee vivienda confortable con adecuado abastecimiento de agua y servicio sanitario, según criterio de la autora.

 

Regular: si se satisfacen dichas necesidades de forma restringida o no las cubren totalmente y/o la vivienda no es totalmente confortable, con dificultades en el abastecimiento de agua y servicio sanitario, según criterio de la autora.

 

Mala: cuando no se logran satisfacer dichas necesidades. Vivienda inadecuada sin abastecimiento de agua ni servicio sanitario, según criterio de la autora.

 

v  Conocimientos sobre Infecciones de Transmisión Sexual (ITS): Variable cualitativa ordinal y se consideró según criterio de la autora:

 

Buenos: Conceptualiza el tipo de enfermedad, menciona más de cinco enfermedades de este tipo y tres o más medidas para su prevención.

 

Regulares: Conceptualiza con dificultad el tipo de enfermedad, menciona de tres a cinco de las mismas y refiere menos de tres medidas preventivas.

 

Malos: No cumple con los parámetros mencionados anteriormente.

 

Para identificar los factores de riesgo para las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) que con mayor frecuencia se presenten en el grupo estudio se procedió a operacionalizar las variables de la siguiente forma:

 

v  Inicio de las primeras relaciones sexuales: Variable cuantitativa continua y se consideró según la edad en que tuvo su primera relación sexual con penetración, dividiéndose en tres intervalos de clase, el primero y último abiertos y el intermedio con tres años de amplitud:

 

Menos de 15 años

De 15 a 17 años

Más de 17 años

 

v  Número de parejas en el último año: Variable cuantitativa discreta, considerada según el número de compañeros (as) sexuales en los últimos 12 meses en:

 

Una

De dos a tres

Más de tres

 

v  Uso del condón en sus relaciones fortuitas: Variable cualitativa ordinal y se considerará según opinión de los pacientes en relación al uso de los preservativos en sus relaciones sexuales no planificadas, inesperadas o no programadas en:

 

Siempre: Todas las veces.

Algunas veces: Aquel que lo usa, pero no todas las veces.

Nunca: No usó el condón en ninguna de estas relaciones.

 

v  Orientación sexual: Estará se relaciona con el objeto erótico (homo, hetero o bisexual) y no con la auto-percepción de su identidad de género; la orientación sexual se consolida en la adolescencia. Variable cualitativa nominal politómica y se considerará según su orientación sexual en:

 

Homosexual: Mantiene relaciones sexuales con personas de su sexo.

Bisexual: Mantiene o mantuvo relaciones con ambos sexos.

Heterosexual: Mantiene relaciones con personas diferentes a su sexo.

 

v  Consumo desmedido de alcohol y/o de sustancias prohibidas: Variable cualitativa nominal dicotómica y se considerará de acuerdo a si consume frecuentemente alcohol antes o durante la relación sexual o de alguna sustancia prohibida en cualquier momento en:

 

Si

No

 

Técnicas y procedimientos

 

Para la recolección de los datos. 

 

La recolección de los datos se realizó mediante la aplicación de una encuesta (Anexo 2) la cuál indagó sobre diferentes variables de acuerdo a los objetivos de la investigación y constó de un grupo de preguntas. Dicha encuesta fue elaborada y aplicada por la autora para garantizar así la posibilidad de esclarecer los diferentes términos que aparecen en este instrumento. La misma fue aplicada durante la consulta y guardando todas las precauciones para la privacidad y el respeto al secreto profesional.

 

Técnica de procesamiento y análisis de los datos

 

Para el análisis y procesamiento de los resultados obtenidos se creó una base de datos en una computadora Pentium IV, marca HANEL, utilizando el sistema Epinfo versión 2002, donde se calculó el porcentaje como medida resumen. Los resultados se reflejaron en tablas estadísticas registrándose estos en números y porcientos.

 

Se realizó el análisis de la información después de haber procesado los datos. Los resultados fueron comparados con los hallazgos publicados más reciente en el mundo sobre este tema y por último se elaboraron conclusiones.

 

Aspectos bioéticos

 

Individualmente, a cada adolescente o joven se le explicaron los objetivos de la investigación teniendo en cuenta la autonomía de cada uno y se le explicó la inocuidad de la misma. Se les informó de manera independiente que su participación era voluntaria y una vez incorporada a esta deberían esperar a que la misma concluyera, así como recibir un trato igualitario y respetuoso. Su disposición a colaborar en el estudio se plasmó en un modelo de consentimiento informado, debidamente firmado por ellas, el autor y un testigo, que también dio fe del respeto absoluto a la confidencialidad de sus identidades e información suministrada.


El local seleccionado para realizar la encuesta contaba con las condiciones óptimas de ventilación, iluminación y privacidad (se tuvo como lugar previsto el módulo octagonal de consulta de la autora) y la misma fue aplicada durante las consultas en un ambiente de confianza y de excelente rapor.


Factores de riesgo para las Infecciones de Transmision Sexual Adolescentes y Jovenes .9

Análisis y Discusión de los resultados

 

Tabla 1. Distribución de la edad según sexo de los pacientes con Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).

 

factores_riesgo_ITS/distribucion_de_edades

 

La adolescencia es definida por la Organización Mundial de la Salud, para fines estadísticos, como las personas que cumplieron los 10 años de edad y aún no han cumplido los 20 años, constituye un período de transición difícil y crítico. En esta etapa se desarrollan además, emociones concomitantes con la maduración sexual genital, por lo que el interés en el sexo opuesto o en su mismo sexo, en el caso de los homosexuales y bisexuales, propicia una motivación poderosa a la iniciación de las relaciones sexuales, fundamentalmente de tipo coital, por lo que en este grupo las Enfermedades de Transmisión Sexual tienden a manifestarse de una manera progresiva y por demás preocupante.

Esto justifica que al analizar los resultados de la tabla 1, que muestra la distribución de los pacientes con Infecciones de transmisión sexual según la edad de los adolescentes y jóvenes objeto de estudio, se observa un predominio de los pacientes del sexo femenino 56.9%, en relación al 43.1% del sexo masculino y en las edades comprendidas entre 16-20 años en ambos sexos para un 39.5% del total lo que corresponde con estudios realizados por algunos autores donde encontró una prevalencia de los adolescentes y jóvenes del sexo femenino con relación al masculino.

 

Esto resulta interesante teniendo en cuenta otros estudios que demuestran que los adolescentes del sexo femenino comienzan su actividad sexual antes que los del sexo masculino, se buscan compañeros sexuales con más experiencias que ellas, por ende con mayores probabilidades de tener infecciones de transmisión sexual y su aparato genital que biológicamente es más vulnerable por sus características propias que las hace susceptibles de adquirir estas infecciones.

De esto se deriva la importancia de comenzar la orientación sexual en etapas tempranas para prevenir los riesgos y complicaciones de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) en los adolescentes y jóvenes. Por otra parte los varones tienen mayor tendencia al cambio frecuente de pareja, generalmente no usan preservativos, y por las características de sus genitales los hace parecer asintomático cuando son portadores de la enfermedad por lo que la pueden transmitir con mayor frecuencia.

 

Tabla 2. Distribución de los pacientes con Infecciones de Transmisión Sexual acuerdo al estado conyugal.

 

factores_riesgo_ITS/tabla_estado_conyugal

 

Cuando se tiene un compañero sexual estable es probable que las relaciones sexuales fuera del dúo resulten menos frecuentes y de realizarse se tenga un mayor cuidado para la protección tanto de uno como de otro miembro de la pareja. En la tabla 2 se distribuyeron los pacientes según el estado civil que poseían en el momento del diagnóstico de su enfermedad.

Se obtuvo que el mayor número pertenecían al grupo de los solteros con 41 pacientes lo que representó el 47.7%, seguido de los divorciados con 18 pacientes para un 20.9% a lo cual le sucedió los viudos, unidos y casados con 13, 9 y 5 pacientes respectivamente, es posible que se produzca en un momento determinado una relación extramatrimonial o fuera de la pareja que resulte sospechosa pero consideramos que aquellas personas que no tienen un compromiso social de pareja se predisponen con mayor frecuencia a estar expuestos al cambio de esta o a la realización de relaciones sexuales con personas no muy bien conocidas, lo cual constituye un riesgo para contraer las Infecciones de Transmisión Sexual, el que se hace mucho mas potencial cuando se asocia a otros factores, como la desprotección durante el coito y la asociación con bebidas alcohólicas y/o sustancias prohibidas.

Este resultado es similar al encontrado en la mayoría de la bibliografía consultada donde refieren una mayor frecuencia de las infecciones transmitidas sexualmente en el grupo de personas solteras.

Sin embargo este resultado no está en concordancia con algunos trabajos como el de Betancourt Llopiz realizado en Ciudad de La Habana y referente al comportamiento de las Infecciones de Transmisión Sexual en dicha localidad que plantea un predominio del estado civil casado o acompañado, con el 54,2% y soltero el 45,8%, lo que demuestra que a pesar de estar casado o acompañado presentaban relaciones con otras personas sin realizar un sexo seguro, por lo que se hace necesario continuar estudiando e incrementar la educación sexual de toda la población.

 

Tabla 3. Distribución de los pacientes con Infecciones de Transmisión Sexual según el color de la piel.

 

factores_riesgo_ITS/color_de_piel


Factores de riesgo para las Infecciones de Transmision Sexual Adolescentes y Jovenes .10

El color de la piel o raza se clasifica dentro de los factores de riesgo no modificables y resulta ser un aspecto epidemiológico de importancia que depende de la población que estemos estudiando en la mayoría de las ocasiones; en la tabla 3 se distribuyeron los pacientes según el color de la piel, se observó un predominio de aquellos que eran mestizos los cuales constituyeron el 47.7% del total con 41 pacientes, seguidos por los de piel negra que representaron el 32.5% con 28 pacientes y los de piel blanca con el 19.8% para 17 pacientes.

Lo expuesto anteriormente se debe a la constitución real de la comunidad en la cual predomina la combinación de razas producto a la migración frecuente y a las características culturales de la misma, donde las influencias afroamericanas se hacen constantes e intervienen en este sentido los derechos de igualdad sin discriminación racial de ningún tipo, aspecto favorable a la integración social de la comunidad, este resultado coincide con lo planteado en la bibliografía consultada pues aquí se refiere que las Infecciones de Transmisión Sexual no tienen discriminación de razas y su predominio en una u otra dependerá de las características propias de la piel del tipo de población que estemos estudiando, así se plantea que en África predomina en la raza negra, en Europa la blanca y en América Latina en la combinación de estas o sea la mestiza.

 

Tabla 4. Distribución de las Infecciones de Transmisión Sexual de acuerdo con la situación socioeconómica de la familia.

 

factores_riesgo_ITS/tabla_situacion_socioeconomica

 

Han sido múltiples los esfuerzos de la Revolución Bolivariana para lograr una mejora económica en las familias más desposeídas durante estos últimos años, pero aun persisten algunas diferencias socioeconómicas en las cuales la parte negativa recae sobre las comunidades anteriormente excluidas, en la tabla 4 se realizó la distribución de los pacientes según las condiciones socioeconómicas de la familia a la cual pertenecían, donde se obtuvo como resultado un predominio de los que poseían malas condiciones socioeconómicas alcanzando un número de 42 pacientes lo cual representó el 48.8%.

Le siguieron las que pertenecían a familias que contaban con condiciones regulares, con un total de 26 pacientes para un 30.2% y solo 18 entraron dentro del grupo con buenas condiciones socioeconómicas para un 21% del total de población en estudio.

El poseer escasas posibilidades económicas dentro de la familia puede traer por consecuencia que las personas que la componen tienen por ende menos posibilidades de adquirir ciertos servicios sociales en una sociedad tipo capitalista. Por tanto, les resulta más difícil realizarse complementarios para el diagnóstico de estas enfermedades, los cuales tienen su costo real. Además, se estrecha su posibilidad de acceder a métodos de protección como el condón y en este tipo de familias de baja per cápita se reúnen otros factores como escaso nivel cultural, gran número de hijos, lo que trae aparejado su desatención, entre otros factores que favorecen la transmisión de enfermedades por vía sexual. Estos resultados son planteados de forma similar en todos los trabajos donde se hace referencia a la relación entre Infecciones de Transmisión Sexual y posibilidades económicas como factor de riesgo indirecto para las mismas.

 

El progreso de la enfermedad del VIH/SIDA y las Infecciones de Transmisión Sexual está coligado con las discrepancias sociales unidas a disímiles actitudes culturales que imperan en nuestros países. La epidemia también se aúna a discordancias de orden social debido a que la prevalencia del VIH y la incidencia del SIDA e ITS son superiores en áreas donde la población le concierne a estratos socioeconómicos menores. Las disconformidades de género son otro aspecto de las distinciones mancomunadas con la epidemia, puesto que es un componente importante en las posibilidades de alcanzar niveles socioeconómicos de mejor o peor prerrogativa.

 

Tabla 5. Distribución de los pacientes según escolaridad y conocimiento de las Infecciones de Transmisión Sexual.

 

factores_riesgo_ITS/grado_de_instruccion

 

Independientemente de la calidad de un determinado sistema de educación, el nivel escolar de las personas se encuentra estrechamente vinculado con los conocimientos que éstos tengan sobre cualquier tema y específicamente en lo referente al cuidado de la salud del ser humano es muy importante poseer una educación adecuada.

En la tabla 5 se observó la distribución de los pacientes según su nivel de escolaridad y los conocimientos que estos poseían con relación a las infecciones transmitidas sexualmente donde se obtuvo un predominio de los pacientes que poseían nivel escolar primario aún sin terminar con el 43.02% con 37 pacientes, seguidos por los que si habían concluido sus estudios primarios con 21 pacientes para el 24.4%, le sucedieron los pacientes que habían realizado los estudios secundarios, pero que aun no los habían concluido con un total de 12 pacientes para un 14% , luego le siguieron los pacientes que sí habían concluido sus estudios secundarios con un total de 10 para un 11.6% y por ultimo esta el grupo de los pacientes con estudios superiores con 6 pacientes lo que representó el 7%.

 

Cabe señalar que el nivel educacional del grupo estudiado puede ser considerado de forma general como bajo, debemos destacar además que se encontraba dentro del estudio un pequeño grupo de pacientes universitarios los cuales fueron los que formaron parte del grupo con buenos conocimientos acerca de las Infecciones de transmisión Sexual y sus vías de transmisión y métodos de protección. Dentro de ellos no se encontraba ningún iletrado, gracias esto último a las misiones educativas implantadas en el país por parte del sistema socioeconómico imperante.

Cuando se observó la calidad de los conocimientos sobre las Infecciones de Transmisión Sexual, se obtuvo que predominaron los que tenían un conocimiento malo con el 47.7% con 41 pacientes, el 32.5% con 28 pacientes tenían conocimientos regulares y solo el 19.8% con 17 pacientes poseían los conocimientos adecuados (buenos). De forma general, se obtuvo una correlación directamente proporcional entre el nivel escolar y la calidad en los cocimientos o sea a medida que se eleva la escolaridad mejoran los conocimientos sobre los diferentes temas del a vida cotidiana y viceversa, pues de los 6 pacientes universitarios estudiados el 66.7% que fueron 4 tenían conocimientos buenos, mientras que de los que poseían un nivel primario solo el 36.2% tenían algunos conocimientos clasificados como regulares y el 63.8% con 37 pacientes poseían conocimientos malos, ninguno de los pacientes del nivel primario poseía conocimientos buenos.


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A consideración del autor la carencia de conocimiento sobre este tema a parte del bajo nivel educacional demostrado por el grupo estudiado recurre en la pobreza de los programas educacionales, la escasa participación de los medios en la divulgación de cómo evitar estas enfermedades y el deficiente papel de la familia en la educación sexual. Este resultado coincide con la totalidad de la bibliografía consultada pues autores como Bernal quien realizó una investigación sobre conocimientos y aptitudes sobre las ITS/SIDA en un grupo de adolescentes enfermos comprobó que estos no poseían el conocimiento adecuado sobre los mecanismos de transmisión de las infecciones transmitidas sexualmente, ni sabían sobre las medidas de prevención, junto a creencias erróneas y mitos sobre el tema.

 

Otros autores se refieren a una mayor frecuencia de aparición de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) en personas que poseen un nivel educacional bajo y relacionan este último con los conocimientos que pueden haber adquirido sobre las mismas.

 

Tabla 6. Distribución de los pacientes con Infecciones de Transmisión Sexual según la edad de inicio de las relaciones sexuales.

 

factores_riesgo_ITS/inicio_relaciones_sexuales

 

La llamada "Revolución Sexual" trajo consigo un cambio de las conductas sexuales. Las relaciones precoces obedecen a procesos biológicos dados por una maduración sexual más temprana que hace 100 años atrás y en lo social, a los cambios en los estilos de vida motivados por el desarrollo, tanto de la urbanización como del turismo, mayor acceso al transporte, mayor aceptabilidad por parte de los adultos de estas relaciones, los problemas económicos y los patrones de conducta social que favorecen estas relaciones para el sexo masculino sobre el femenino. Este estudio corrobora lo encontrado por otros autores en estos aspectos, que constituyen comportamientos sexuales riesgosos para las Enfermedades de Transmisión Sexual y la infección por el VIH/SIDA. El comienzo de las relaciones sexuales es un hecho que cada día se observa con mayor precocidad favorecido por los diferentes factores sociales y culturales que influyen sobre los adolescentes, en la tabla 6 se realizó la distribución de los pacientes según la edad de comienzo de las mismas donde se observó que 44 pacientes comenzaron su actividad sexual entre los 15 y 17 años, lo que represento el 51.1%, seguido por los 25 pacientes que antes de los 15 años de edad dieron inicio a las relaciones sexuales lo que marcó un 29.1% y por último los que lo hicieron después de los 17 años con el 19.8% acumulando 17 pacientes.

 

Es evidente el comienzo temprano de las prácticas sexuales en este grupo lo cual constituye un factor favorecedor a la propagación de enfermedades a través del contacto sexual pues en esta etapa de la vida no se cuenta con la responsabilidad adecuada para enfrentar y prevenir de forma correcta las mismas y como la primera relación sexual ocurre cada vez en edades más tempranas, los adolescentes necesitan más que nunca información relacionada con la salud sexual y reproductiva, además de algunas aptitudes para forjar toda una vida, por ejemplo: de negociación, aclaración de valores, de rechazo y toma de decisiones. Todo esto, conjuntamente con los conocimientos sobre las Infecciones de Transmisión Sexual y la confianza en sí mismos, los prepara para abstenerse de las relaciones sexuales o usar los condones en forma sistemática y correcta y así protegerse de estas infecciones, este resultado aquí encontrado coincide con la bibliografía consultada, en la cual se plantea una tendencia a la disminución de la edad de inicio de las relaciones sexuales lo cual es señalado por varios autores como un riesgo, sobre todo cuando la educación sexual no es la adecuada. Diversos estudios plantean como la edad de comienzo de estas relaciones, antes de los 15 años y coinciden en un inicio más precoz en los varones con respecto a las hembras y otros refieren que los adolescentes que tienen relaciones sexuales tempranas tienen más probabilidades de tenerlas con compañeros de alto riesgo o compañeros múltiples lo cual aumenta el riesgo de adquirir Infecciones de Transmisión Sexual.

 

Los varones tienen más libertad para experimentar y tienen también más acceso a información relativa al sexo; la cual, en gran parte, se basa en mitos y conceptos erróneos que conducen a comportamientos malsanos.

 

Tabla 7. Distribución de pacientes con Infecciones de transmisión sexual según el número de parejas sexuales en el último año.

 

factores_riesgo_ITS/numero_parejas_sexuales

 

La abstinencia es una respuesta absoluta para prevenir las Infecciones de Transmisión Sexual pero no es práctica ni en la mayoría de los casos deseable. Una relación monógama con una persona de la que se sabe que no ha contraído ninguna de estas infecciones es, probablemente, la medida preventiva más aceptable que se puede tomar en la sociedad actual, en la tabla 7 se distribuyeron los pacientes según el número de parejas sexuales en el último año, donde se observó que el 58.1% con un total de 50 pacientes tuvieron entre 2 y 3 parejas intimas en el último año, seguido del 24.4% con 21 practicaron las relaciones sexuales con más de tres personas diferentes y solo el 17.4% que representado por 15 mantuvieron una conducta adecuada al limitarse en sus intercambios sexuales a una sola pareja, lo que demuestra que la inmensa mayoría de los pacientes que enfermaron no practican un sexo seguro, este resultado es similar al planteado en la bibliografía consultada en la que se describe una tendencia a la liberación sexual que se manifiesta por un aumento en el número de parejas sexuales e inestabilidad de las mismas, parece ser un fenómeno universal, a juzgar por los informes provenientes de los diversos países, en ello intervienen múltiples causas, entre las que se encuentran la necesidad de exploración sexual que tienen los adolescentes, y que los puede llevar a consecuencias perjudiciales para su desarrollo ulterior, sobre todo si no se han orientado e instruido al respecto.

 

Otros no adoptan comportamientos más seguros porque creen, incorrectamente, que corren poco riesgo. La familiaridad con un compañero sexual suele dar la impresión de que hay menos riesgo.

 

En algunos estudios estadounidenses, los adolescentes suponían que la prevalencia de ITS entre sus amigos íntimos era mucho más baja que entre otros adolescentes, y se sorprendían si eran infectados por uno de ellos.

 

Independientemente a la persona con que se tenga la relación sexual, la promiscuidad o cambio frecuente de pareja es una conducta de riesgo para contraer Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).


Factores de riesgo para las Infecciones de Transmision Sexual Adolescentes y Jovenes .12

Tabla 8. Distribución de pacientes con Infecciones de transmisión sexual según uso de condón en las relaciones sexuales.

 

factores_riesgo_ITS/frecuencia_uso_condon


El uso de preservativos por ambos sexos disminuye notablemente la probabilidad de contraer una infección que se transmita a través del contacto sexual, pero estos deben usarse adecuadamente, debe estar en su lugar desde el principio hasta el final de la actividad sexual y debe usarse cada vez que un individuo se compromete en una actividad sexual con una pareja no monógama u otra pareja sospechosa, en la tabla 8 se distribuyeron los pacientes según el uso del preservativo o condón en sus relaciones sexuales estables o fortuitas, se observó que predominaron aquellos que utilizaron algunas veces durante la relación sexual el preservativo con el 54.7% con 47 pacientes, seguidos por los que nunca lo utilizaron con el 45.3% con 39, además es imprescindible destacar que ningún paciente refirió usar el condón en el 100% de sus relaciones sexuales.

 

En cuanto al no uso del preservativo en los adolescentes con vida sexual activa, hay autores que reportan cifras similares a las nuestras. Este alto porcentaje de no uso del condón en los varones podría deberse a una información deficiente en cuanto a sus ventajas en los muchachos que se inician sexualmente y desconocimiento de los riesgos a que se exponen, y en el caso de las hembras podría deberse al temor de sentirse rechazada y constituir una prueba de desconfianza hacia su pareja sexual.

 

Tanto el no usar, como usar mal el preservativo en relaciones sexuales sospechosas constituye un elemento que las personas y sobre todo los jóvenes deben saber, pues el uso del condón cada vez que se tienen actos sexuales con penetración vaginal, oral o anal, constituye la forma más eficaz de reducir el riesgo de Infecciones de Transmisión Sexual, estas cifras coinciden con las registradas en la bibliografía objeto de consulta ya que otras investigaciones, plantean resultados muy similares en el uso del condón, y se abordan como causas de este hecho, el temor de los adolescentes a sentirse rechazados al proponer el uso del condón, el tomar esta proposición como una prueba de desconfianza hacia la pareja sexual que despierta sospechas de infidelidad, la falta de confianza en el producto, la falta de acceso a los condones, o el menor placer que se siente al usarlos.

 

El condón masculino de látex es el que más protege contra las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), incluido el VIH/SIDA. Su uso sistemático y correcto constituye la manera más eficaz de prevenir estas infecciones entre las personas sexualmente activas que corren riesgo. La capacidad del condón femenino de prevenir la transmisión de las ITS no se ha estudiado adecuadamente, pero los expertos creen que este dispositivo es prometedor 52. El desafío más grande de la salud pública en el control del VIH/SIDA y otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), es el de promover el mayor uso de los condones entre las personas que poseen una conducta sexual de riesgo.

 

Baltasar Reyes refiere que el uso del condón en cada relación sexual es la estrategia más importante para disminuir y prevenir las infecciones de transmisión sexual y del aparato reproductor y que el riesgo para estos tipos de infecciones se incrementa cuando la persona es analfabeta, cuando alguien diferente al personal de salud le enseñó a usar el condón y no usarlo con su pareja fortuita o casual.

 

Tabla 9. Distribución de pacientes con infecciones de transmisión Sexual de acuerdo al consumo desmedido de alcohol y/o alguna sustancia prohibida antes durante o después de la relación sexual.

 

factores_riesgo_ITS/consumo_de_alcohol

 

El consumo frecuente de alcohol y de sustancias prohibidas, éstas últimas en cualquier cantidad y frecuencia constituyen hábitos que predisponen al individuo a conductas sociales inadecuadas, en la tabla 9 se distribuyeron los pacientes según el consumo o no de las mismas, se obtuvo que el 60.5% con 52 pacientes consumían bebidas alcohólicas con frecuencia y/o sustancias prohibidas relacionadas con el momento de la realización del contacto sexual y solo el 39.5% con 34 pacientes no practicaban este estilo de vida tan perjudicial a la salud en todos los sentidos, especialmente en esta oportunidad a su salud sexual y prevención de enfermedades transmitidas por esta vía, estos resultados son similares a los encontrados en la bibliografía consultada en la que se plantea que beber alcohol o usar drogas aumenta el riesgo ya que estos comportamientos aumentan la probabilidad de que una persona participe en una actividad sexual de alto riesgo. Además, muchos de los microorganismos pueden transferirse mediante el uso compartido de agujas u otro utensilio de consumo de droga.

 

La totalidad de la bibliografía motivo de consulta coloca a los consumidores de alcohol y drogas como un grupo de alto riesgo a contraer Infecciones de Transmisión Sexual, explicando esto por la alta frecuencia de estas enfermedades dentro de las personas que practican estos hábitos. El uso de alcohol o drogas antes o durante la relación íntima puede disminuir la capacidad de comunicación y la coordinación requerida para utilizar barreras o lubricantes. El alcohol y las drogas pueden menoscabar la capacidad para hacer elecciones apropiadas sobre el sexo.

 

Tabla 10. Distribución de los pacientes según tipo de Infección de Transmisión Sexual y sexo.

 

factores_riesgo_ITS/tipo_de_infeccion


Factores de riesgo para las Infecciones de Transmision Sexual Adolescentes y Jovenes .13

Las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), continúan siendo una epidemia en la mayor parte de los países del mundo y constituyen el principal exponente de la profunda influencia que la conducta humana y los factores demográficos pueden tener sobre la epidemiología y la morbilidad de las enfermedades, en la tabla 10 se distribuyen los pacientes enfermos según el tipo de estas que presentaron, se observó un predominio de las Trichomoniasis con 37 pacientes lo que represento el 43% y la Gonorrea con 21 pacientes para el 24.4%. En cuanto a otras enfermedades como el Herpes Genital existió un predominio de 13 pacientes lo que represento el 15.1%, seguido del Papiloma Humano con 9 pacientes para un 10.5%, estos resultados están en concordancia con los encontrados en la bibliografía revisada pues autores como Díaz Alonso plantean que las mujeres son especialmente vulnerables, puesto que la transmisión de las infecciones por vía sexual suele ser más fácil de varón a hembra que viceversa debido a que estas presentan mucha mayor susceptibilidad que los hombres porque desde el punto de vista anatómico la vagina se mantiene mayor tiempo en contacto con las secreciones del hombre comportándose como un receptáculo para las mismas, desde el punto de vista psicológico y social también las féminas se observan en un plano más vulnerable según los expertos en el tema. Se ha comprobado en estudios que cada vez es mayor el número de mujeres infectadas por este tipo de enfermedades en la que juega un papel importante el SIDA.

 

Las enfermedades venéreas como la trichomoniasis se presenta de forma sintomática en la mujer y asintomática en el hombre, lo contrario ocurre con la gonorrea, lo cual explica la mayor frecuencia del diagnóstico en cada uno de los sexos.

 

Conclusiones

 

En el estudio realizado en la comunidad del Bloque 10 de Casalta 3, del Área De Salud Integral Comunitaria Nazareno en el periodo comprendido de enero a diciembre del año 2008 el tipo de Infección de Transmisión Sexual que con mayor frecuencia se presentó fue la Trichomoniasis. Dentro de los más afectados se encontraron las pacientes del sexo femenino, existió alto número de pacientes afectados en las edades comprendidas entre 16-20 años de ambos sexos. En estos pacientes se mostraron condiciones socioeconómicas desfavorables o malas y con nivel educacional y conocimientos sobre las Infecciones de transmisión sexual malas o deficientes. Resultaron ser factores considerados como conductas de riesgo, el inicio temprano de las relaciones sexuales, el cambio frecuente de pareja y el no uso del condón en la totalidad de las relaciones sexuales ya sean de riesgo o no. El contacto sexual con el consumo de alcohol y/o de sustancias prohibidas constituyó un acto favorecedor a la transmisión de enfermedades contraídas por esta vía.

 

Recomendaciones

 

Es fundamental crear una Estrategia de Intervención Educativa en la comunidad del Bloque 10 de casalta 3 con el objetivo de educar a la población sobre las nefastas consecuencias de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) y así garantizar una mejor calidad de vida.

 

ANEXO I

Modelo de consentimiento informado.

Yo__________________________________________, en este momento declaro a través de este documento que estoy dispuesto (a) a participar de la investigación, conociendo los beneficios que podría generar y los fines que persigue ya que se garantiza que toda la información que brindaré será estrictamente confidencial y solo será utilizada con fines puramente investigativos. Me ha sido dada además la posibilidad de retirarme del estudio de considerarlo oportuno, sin que eso pueda traer consigo medidas represivas contra mi persona. Para que conste mi libre voluntad firmo la presente el día ____ del mes ___________ del año _______.

 ______________________________Firma.

 
ANEXO II

ENCUESTA

Número: ___________

 Estimado (a) paciente: A través de la presente le estamos informando que está usted participando en una investigación médica, y de la cual forma parte esta encuesta la cual realizamos con el objetivo de conocer aspectos relacionados con las infecciones de transmisión sexual, la misma es anónima, le agradeceremos sinceramente su cooperación.

 GRACIAS…

1. Edad_____

2. Sexo: Masculino: ____________ Femenino:___________

3. Estado civil:

Soltero (a) ____

Casado (a) ____

Unión libre_____

Divorciado (a) _______

4. Nivel escolar:

¿Qué grado de escolaridad usted presenta? _______________________

5. Color de la piel: Blanca ___ Negra ___ Mestiza ____

6. Ocupación:

Ama de casa__________

Trabajador (a)___________

Estudiante___________

Desocupado__________


Factores de riesgo para las Infecciones de Transmision Sexual Adolescentes y Jovenes .14

7. Tiene problemas económicos

Si_____ No____ ¿Cuáles?_______________________________________________________________

8. Vivienda

¿Cómo es el techo de la casa?____________________

¿De qué es el piso de la casa?____________________

¿Tiene buena ventilación en la casa?___________________

¿Tiene agua de Acueducto?_____________________

¿Cuántas personas viven con usted en la casa?___________

Ingresos mensual familiar ________________Bsf.

9. Condiciones socioeconómicas:

Considera usted sus condiciones económicas como:

Buenas________

Regulares________

Malas________

10. Consume bebidas alcohólicas:

 Sí______ No______

Consume otras sustancias

Sí_______ No_________

Si es afirmativa: ¿Cuál o cuáles? ________________________________

11. Conocimientos sobre Infecciones de Transmisión Sexual

¿Qué entiende usted por Infección de Transmisión Sexual?

_______________________________________________________________

_______________________________________________________________

Tipos de Infecciones de Transmisión Sexual que conoce

___________________, ________________________, __________________

___________________, ________________________, __________________

___________________, ________________________, __________________

Mencione las formas que usted conoce para evitar ser infectado por las mismas.

________________________________________________________________

12. Edad de inicio de sus primeras relaciones sexuales:

 Antes de los 15 Años ______

 Entre 15 y 17 años _______

 Después de los 17 años _____

 No deseo responder_______

13. No de parejas en el último año: Una ____

 De 2 a 3 ___

 Más de 3 ___

 No deseo responder______

14. Ha mantenido relaciones sexuales no planificadas en el último año:

Si ____

No ____

No deseo responder______

 Si las tuvo, utilizó el preservativo o condón: Siempre _____

 Algunas veces ____

 Nunca _____

 No deseo responder______

15. Ingiere bebidas alcohólicas antes o durante sus relaciones íntimas

No ____

Si ____

No deseo responder_____

16. Ha consumido sustancias prohibidas en el último año antes o durante sus relaciones íntimas:

No ____

Si _____

No deseo responder______


Factores de riesgo para las Infecciones de Transmision Sexual Adolescentes y Jovenes .15

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