Tambien a ellos hay que enseñarlos a cuidarse. Salud, genero y educacion
Autor: Olivia Arcos Garcia | Publicado:  5/07/2006 | Enfermeria , Formacion en Ciencias de la Salud | |
Tambien a ellos hay que enseñarlos a cuidarse. Salud, genero y educacion.

La salud es el tesoro más grande que puede poseer un ser humano. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social y de capacidad para la función, y no sólo la ausencia de enfermedad (en cualquier grado) o de invalidez.

Para poder evaluar el estado de salud existen diferentes instrumentos para hacerlo, y esto se puede realizar desde la vida intrauterina hasta la vejez. Sin embargo durante el transcurso de la vida la conservación de la salud se verá influenciada por diferentes factores socioculturales, lo que pondrá la salud de los individuos en ventajas y desventajas según al sexo al que se pertenezca.

El cuidado de la salud de alguna manera esta garantizado durante la niñez, ya que el bienestar físico del infante esta a cargo de los progenitores, pero es precisamente en esta etapa en la que debido a la socialización que se da entre los dos géneros, se empiezan a gestar diferentes ideas con respecto al mantenimiento de la salud, a los niños se les prohíbe jugar con muñecas, argumentando que esto es para niñas, sin pensar que de esta manera se coarta la libertad de los varones para en un futuro poder expresar sus sentimientos y esto los hace mas propensos en la vida adulta para presentar infartos agudos al miocardio, el rol de género abarca también las áreas de sexualidad, trabajo, y prácticamente todas las funciones destinadas para hombres y mujeres.

Se entiende por género una serie de atributos y funciones, que van más allá de lo biológico reproductivo, construidos social y culturalmente y que son adjudicados a los sexos para justificar diferencias y relaciones de opresión entre los mismos. El género se interioriza a través de la socialización entendida como un complejo y detallado proceso cultural de incorporación de formas de representarse, valorar y actuar en el mundo. Este proceso no ocurre sólo durante la infancia y la adolescencia sino a lo largo del ciclo de vida.

La masculinidad sería entonces un conjunto de atributos, valores, funciones y conductas que se suponen esenciales al varón en una cultura determinada. Para el caso de México y América Latina se considera que existe un modelo hegemónico de masculinidad visto como un esquema culturalmente construido, en donde se presenta al varón como esencialmente dominante y que sirve para discriminar y subordinar a la mujer y a otros hombres que no se adaptan a este modelo.

En México existe una forma hegemónica de socializar a los hombres que está cultural e históricamente construida y que tiene sus variaciones por clase o por etnia, pero que sirve siempre de referente incluso a las formas de socialización alternativas o marginales. En esta socialización podemos encontrar claras ventajas para el varón, algunas de las cuales, con el tiempo y su rigidización, pueden ir transformándose en un costo para su salud. Ejemplo de esto son una mayor independencia, la agresividad, la competencia y la incorporación de conductas violentas y temerarias en aspectos tan diversos como la relación con vehículos, las adicciones, las relaciones familiares y la sexualidad.

Hay causas que afectan más a los hombres que a las mujeres y viceversa al estar en correspondencia directa con el sexo de asignación; es decir, con el sexo biológico, como es el caso de padecer o morir por cáncer de próstata, en los hombres, o de cáncer de útero, en las mujeres. Existen por otra parte causas que dependen de la propia identidad de género asumida por cada individuo, lo que provoca la proyección de un estereotipo dado, y por tanto, una actitud determinada ante la vida que se corresponde en gran medida con las actividades que se realizan y con el proceso de socialización hacia la masculinidad y feminidad.

También en relación con la sexualidad los hombres están más expuestos a diversos riesgos con respecto a su salud, debido a que la masculinidad es una categoría social que está constituida por presupuestos socioculturales sobre ideales y estereotipos de género y la representación social, la manera de ser y la manera de relacionarse de hombres y de mujeres; la ideología hegemónica de la masculinidad es una visión construida por los hombres, mediante el curso de la historia, que plantea como supuestos fundamentales para sí, la heterosexualidad, la racionalidad y el privilegio de poder infligir violencia. La masculinidad posee un elemento clave que es el poder, ser hombre significa tener y ejercer el poder, poder también significa controlar sentimientos, emociones y necesidades efectivas para evitar la pérdida de dominio y el control sobre los otros, y también por el temor que se le atribuyen características femeninas que son absolutamente rechazadas, de esta forma la masculinidad se ha transformado en alienación, ya que implica suprimir emociones, sentimientos y negar necesidades lo que implica una exposición a enfermedades cardiovasculares, accidentes, enfermedades crónico-degenerativas entre otras.

El panorama parece muy difícil de superar, pero finalmente se les debe enseñar a los varones a cuidar su salud, desarraigando viejas ideas de que los hombres no deben llorar, que tienen prohibido expresar sus emociones por el solo hechos de ser hombres.

Esta manera de socializar de manera muy particular a los hombres a traído problemas en todos los ámbitos de índole social, los hombres no es que deseen ser violentos se les enseña a ser violentos, se pretende que demuestren ternura y paciencia, cuando son padres, e pero en la niñez les restringe para expresar sus emociones, y se les exige mucho: debes ser fuerte, no llores, no te quejes, los verdaderos hombres tienen muchas mujeres, trabaja sin descanso etc.

La tarea parece maratónica y casi imposible, pero es en la escuela en donde estos esquemas muchas veces se ven reforzados, por los profesores y profesoras, es aquí donde los docentes deben de reflexionar sobre este tipo de socialización de la cual somos presa, dentro y fuera del aula. Pero es dentro del aula donde se tiene la oportunidad de tratar de romper esquemas con respecto a la manera de socializar a los hombres, el llamado sexo fuerte, no lo es realmente, partiendo de esta idea se puede analizar que de fortaleza solo tienen la fuerza física, ya que los hombres tienen una menor esperanza de vida, un menor umbral al dolor, una menor resistencia a niveles bajos de azúcar en la sangre, y se podrían seguir enumerando muchas mas situaciones, pero lo verdaderamente importante es que hay que luchar por cuidar y enseñarlos a ellos a cuidarse. Por no cuidarse cada día esta se están elevando los índices de cáncer de próstata, pulmón, accidentes, hipertensión, diabetes, violencia intrafamiliar etc. Los hombres son parte importante de la sociedad, y tienen desventajas por el hecho ser hombres, tan es así que la mayoría de los promociónales de salud son dirigidos a las mujeres, a los niños y a los ancianos, dejando desprotegidos a los hombres ya sean estos jóvenes o maduros.

Debe haber un cambio en los sistemas de salud, pero la gran tarea ésta en la educación que se de en la casa. Y con respecto a la escuela los docentes a cualquier nivel deben fomentar el cuidado a la salud de sus alumnos, tratando de dejar atrás viejos esquemas que se han tocado en este escrito, no llorar, no expresar sentimientos etcétera.

BIBLIOGRAFÍA

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