Necesidad de enfocar el trabajo en las salas de observacion de los centros de diagnosticos integrales hacia el manejo ambulatorio y de corta estadia de los pacientes
Autor: Dr. Javier Cruz Rodríguez | Publicado:  16/02/2012 | Gestion Sanitaria , Medicina Familiar y Atencion Primaria , Articulos | |
Salas observacion centros diagnosticos integrales manejo ambulatorio y corta estadia pacientes .1

Necesidad de enfocar el trabajo en las salas de observación de los centros de diagnósticos integrales hacia el manejo ambulatorio y de corta estadía de los pacientes.

Autores:

MSc. Dr. Javier Cruz Rodríguez (1), Dr. Yaniel Pérez Cedeño (2) y Dr. Leonardo Cinta Domínguez (3).

(1) Especialista de I Grado en Medicina General Integral. Máster en Urgencias Médicas. Policlínico “Capitán Roberto Fleites”. Santa Clara. Villa Clara.

(2) Especialista de I Grado en Cirugía General. Profesor Instructor. Hospital “Lucia Iñiguez Landin”. Holguín. Holguín.

(3) Especialista de I Grado en Cirugía General y Medicina General Integral. Hospital “Comandante Manuel Fajardo Rivero”. Florida. Camagüey.

Centro de Diagnóstico Integral “La Paragua”. Ciudad Bolívar, Estado Bolívar, República Bolivariana de Venezuela.

Resumen

La utilidad de las áreas de observación en la mejora de la atención médica ha sido ampliamente demostrada. En el presente trabajo fundamentamos la necesidad de enfocar el trabajo en las salas de observación de los centros de diagnósticos integrales hacia el acortamiento de las estadías institucionales a fin de lograr un mejor aprovechamiento de los recursos sanitarios. Realizamos una breve exposición del desarrollo histórico de las unidades de observación, las características de dichos servicios en los centros de diagnóstico integrales, y los resultados en el trabajo de Cirugía General en el aprovechamiento de esta área. Consideramos que el trabajo debe realizarse en equipo para garantizar la integralidad de la atención al paciente y su familia.

Palabras clave: SALAS DE OBSERVACIÓN, URGENCIAS, CIRUGÍA MAYOR AMBULATORIA; CIRUGÍA DE CORTA ESTADÍA.

Una de las grandes dificultades que se presentan en la práctica clínica de la medicina de Urgencias, es decidir, con una exploración física y con unas pruebas complementarias básicas, es el enfoque diagnóstico y el destino del paciente. La utilidad de las áreas de observación ha sido ampliamente demostrada, tanto en la reducción de ingresos hospitalarios y por lo tanto de costes, como en una mejora de la atención médica. De ahí la importancia que han adquirido en los últimos años dichas unidades, permitiendo mejorar el uso racional de los recursos sanitarios (1).

Sin duda alguna las salas de observación son y serán relevantes en el desarrollo de la medicina. Esos espacios que inicialmente sólo servían para vigilancia y hacer observación objetiva del enfermo deben recibir todo tipo de pacientes, tanto de urgencia médica como de urgencia quirúrgica.

Se sabe de la historia que ya Hipócrates en el año 410 a.C. realizaba internamientos para observar el comportamiento de los enfermos. En Egipto, en el año 1700, se tiene documentado un espacio físico para la estancia de los pacientes en espera de la resolución a sus padecimientos; no es hasta 1960, con la Guerra de Vietnam en que las áreas de observación se vuelven un recurso indispensable en el tratamiento de los pacientes hospitalizados, no sólo para observación sino también para la resolución a sus problemas de salud. Estos dos últimos puntos: observación y resolución son los que han marcado la evolución de estos servicios dentro de los hospitales; a lo largo de todos estos años se han buscado alternativas para reducir tiempos de estancia, mejorar diagnósticos de ingreso y de egreso (2).

Las unidades de observación de los departamentos de emergencias existen desde la década de 1960 en los Estados Unidos, Inglaterra, Australia y otros países. En 1988 el American College of Emergency Physicians publicó sus "Guías para el Manejo de las Unidades de Observación". Las unidades de observación de los Departamentos de Emergencias habían focalizado su actividad, durante sus primeras dos décadas de existencia, en la evaluación y manejo de pacientes que no requerían monitoreo electrocardiográfico (dolor abdominal, asma, traumatismo de tórax, etc.), pero para la década de 1980 el costo y el tamaño de los monitores electrocardiográficos disminuyó, al punto de que muchos hospitales compraron monitores y los instalaron en sus Departamentos de Emergencias o en las unidades de observación (3).

Cuando se decide internar un paciente en la sala de observación, lo ideal en relación a la evaluación y al manejo, es una estancia de 2 a 6 horas como mínimo en el paciente grave y hasta 24 horas en el paciente no grave. Cumpliendo con esto, debe suponerse que la capacidad de resolución es aceptable. El paciente grave se envía a dos destinos, uno es terapia intensiva o al quirófano y la otra es su traslado a un nivel de atención más especializado. Algunos pacientes pueden permanecer hasta 72 horas, lo cual está más allá de la ventana de 2 a 4 horas para la permanencia habitual en el Departamento de Emergencias (3).

Cada centro de diagnóstico integral (CDI) sólo cuenta con dos lugares destinados a la hospitalización: la sala de observación y la sala de cuidados intensivos. Las salas de observación de los CDI cuentan con pocas camas para el desarrollo de su actividad. En el caso de los CDI con quirófano es insuficiente el recurso cama hospitalaria para hacer frente a las demandas de la medicina de urgencias clínicas y también a la quirúrgica, por lo que se hace necesario optimizar su funcionamiento.

En el centro de diagnóstico integral (CDI) “La Paragua” (Estado Bolívar, Ciudad Bolívar), se ha aplicado exitosamente esta concepción en pacientes con enfermedades herniarias, así como en pacientes intervenidos de urgencia. En ambos casos se comportaron los indicadores tasa de mortalidad, tasa de reingresos y tasa de complicaciones acorde a lo universalmente aceptado, contribuyendo al logro de elevados niveles de satisfacción en pacientes y familiares, en relación al método quirúrgico empleado y al seguimiento efectuado (4,5).

Antón y colaboradores (6), en su trabajo sobre el uso inadecuado de la hospitalización en cirugía general, concluyen que las estancias inadecuadas suponen un componente importante de la duración de la estancia (y ello pese a la significativa reducción de la estancia media hospitalaria en enfermedades quirúrgicas observada en los últimos años). En dicho estudio, realizado en tres hospitales, se evaluó como inadecuado el 17,6% de las estancias en los servicios de cirugía general. Según Millet y colaboradores (7) este es uno de los porcentajes más bajos referidos en las publicaciones españolas, donde se encuentra que una de cada tres estancias producidas en servicios de cirugía general podría ser inadecuada.

A juicio de los autores, el pensamiento médico dirigido hacia la cirugía mayor ambulatoria y de corta estadía constituye un recurso eficaz no sólo para disminuir la tasa de estancias hospitalarias inadecuadas en el postoperatorio sino también las estancias "adecuadas", lo que permite optimizar el aprovechamiento de los recursos hospitalarios y acelerar el retorno del paciente a su hogar como mejor lugar terapéutico contribuyendo, de este modo, a brindar un servicio de calidad. Consideramos, asimismo, que es indispensable que en los pacientes que sean ingresados en los CDI por los médicos de cualquiera de las especialidades, se tenga siempre presente la posibilidad del egreso con prontitud o, cuando se requiera, el traslado a otro servicio o institución de otro nivel de atención. También es importante lograr una adecuada comunicación entre los diferentes niveles de atención de salud. Es vital la actuación de los médicos integrales comunitarios, los cuales deben aplicar todos los conocimientos adquiridos en su formación profesional especialmente los relacionados con hospitalización domiciliaria. El trabajo debe realizarse en equipo para garantizar la integralidad de la atención al paciente y su familia.

Referencias bibliográficas

1. Alonso E, Calpe MJ, Ros CM, Garzarán A, Martínez JA, Galve F. Importancia de un sistema informático de registro en las unidades de observación de los Servicios de Urgencias. Emergencias 2008; 20: 35-40.
2. Gutiérrez LR. Unidades de observación y la práctica de la medicina de urgencia. Revista Mexicana de Medicina de Urgencias 2002; 1 (1): 26-7.
3. Graff L. Diseño y organización de las Unidades de Observación como Unidades de Dolor Torácico. Revista de la Federación Argentina de Cardiología 2005; 34 Supl 1: 16-7.
4. Cruz Rodríguez J; Cinta Domínguez L; Rojas Bez J; García Frómeta D. Cirugía mayor ambulatoria y de corta estadía en el tratamiento del paciente con enfermedad herniaria. Revista Portales Médicos [serie en Internet] 2010 Dic [citado 01 Enero 2011]; V (23). Disponible en:
http://www.portalesmedicos.com/publicaciones/articles/2653/1/Cirugia-mayor-ambulatoria-y-de-corta-estadia-en-el-tratamiento-del-paciente-con-enfermedad-herniaria-.html
5. Cruz Rodríguez J. Aplicación de la cirugía de corta estadía en urgencias. Medicentro [serie en Internet] 2009 Jul. - Sep. [citado 01 Octubre 2009];13(3).Disponible en:
http://www.vcl.sld.cu/sitios/medicentro/paginas%20de%20acceso/Sumario/ano%202009/v13n3a09/aplicacion43.htm
6. Antón P, Peiró S, Aranaz JM, et al. Uso inadecuado de la hospitalización en cirugía general. Magnitud, factores asociados y causas. Cir Esp. 2005; 78: 183-91.
7. Millet M, Carrera JA, Garde C, Goenaga MA, Arzelus E, Cuende A. Hospitalización a domicilio y uso inadecuado de la hospitalización en cirugía general. Cir Esp 2006; 79: 194.



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Revista de Medicina y Ciencias de la Salud, de periodicidad quincenal, dirigida a los profesionales de la Salud de habla hispana. ISSN 1886-8924