Intervencion educativa sobre embarazo precoz en la adolescencia
Autor: Dra. Yaquelín de la Caridad Fonseca Álvarez | Publicado:  23/11/2012 | Ginecologia y Obstetricia , Medicina Preventiva y Salud Publica , Pediatria y Neonatologia , Medicina Familiar y Atencion Primaria , Articulos | |
Intervencion educativa sobre embarazo precoz en la adolescencia .1

Intervención educativa sobre embarazo precoz en la adolescencia. Comunidad La Sibucara.

Dra. Yaquelín de la Caridad Fonseca Álvarez. Especialista de 1er Grado en Medicina General Integral. Profesora Instructora de Educación Médica Superior.
Dr. Yunis Abdiel Gutiérrez. Especialista de 1er Grado en Medicina General Integral.
Dra. Ana Karina Peña. Médico General Básico.
Dr. Jostber Ortiz. Médico General Básico.

República Bolivariana de Venezuela. Ministerio de Educación Universitaria. Medicina Integral Comunitaria
Área de Salud Cruz Blanca. Barquisimeto – Estado Lara

RESUMEN

Se realizó un estudio de intervención educativa donde el universo y muestra del trabajo estuvo constituido por 53 adolescentes pertenecientes a la comunidad La Sibucara de Río Claro de la ASIC Cruz Blanca, Municipio Iribarren, estado Lara, República Bolivariana de Venezuela, en el periodo comprendido desde Marzo hasta Julio del 2011, con el objetivo de determinar el nivel de conocimiento en adolescentes sobre las repercusiones biopsicosociales del embarazo precoz. Para la realización del mismo se aplicó una encuesta, la cual permitió conocer el nivel de conocimiento del tema mencionado.

Se impartieron varios talleres utilizando medios de reproducción audiovisual educativos y se entregando folletos educativos del tema. Se aplicó nuevamente la encuesta al final de la investigación para reevaluar el conocimiento de los adolescentes.

“Se necesita una escuela de virtudes, de pensamientos, de acciones, no de expectantes ni eruditos, sino de activos y pensadores”
José de la Luz y Caballeros

ÍNDICE

1. Introducción
2. Planteamiento del problema
3. Justificación
4. Fundamentos Teóricos
5. Objetivos: General y Específicos
6. Material y Método
7. Análisis y Discusión de Resultados
8. Conclusiones
9. Recomendaciones
10. Referencias Bibliográficas
11. Anexos
12. Anexo 1
13. Anexo 2
14. Anexo 3
15. Plan de Acción

INTRODUCCIÓN

Todos los años, alrededor de 16 millones de niñas de entre 15 y 19 años dan a luz, lo que representa aproximadamente el 11% de todos los nacidos en el mundo. La gran mayoría de alumbramientos en la adolescencia se registra en países en desarrollo. El riesgo de morir por causas relacionadas con el embarazo es mucho mayor en las adolescentes que en las mujeres de más edad. Las leyes y las actividades comunitarias que apoyan la edad mínima para contraer matrimonio, así como un mejor acceso a la anticoncepción, pueden reducir el número de embarazos precoces (1).

Mundialmente hay un crecimiento poblacional desmesurado, particularmente en Latinoamérica, donde el incremento de la reproducción se ve más frecuente en mujeres jóvenes, económicamente comprometidas y dependientes. Cuando hablamos de embarazo en la adolescencia, nos referimos a la totalidad de embarazos ocurridos en muchachas a una edad cuando aún no son adultas (2).

El embarazo en la adolescencia es una de las preocupaciones médicas más importantes derivadas de la conducta sexual de los jóvenes, como resultado de la precocidad en las relaciones sexuales, sin el uso adecuado de los anticonceptivos, lo cual aumenta considerablemente los embarazos en adolescentes. Esta problemática afecta a todos los estratos sociales, pero predomina en la clase de bajo nivel socioeconómico, en parte debido a la falta de educación sexual, y al desconocimiento de los métodos de control de la natalidad (3).
En los últimos tiempos se ha multiplicado el interés de las ciencias biomédicas y sociales, en el logro de un estilo de vida sano por parte de los adolescentes, especialmente, en lo que se refiere a su salud reproductiva (4).

El embarazo en la adolescencia implica alto riesgo para la salud de la madre, del feto y del recién nacido, que puede incluso llevarlos hasta la muerte. Los riesgos derivan de 2 situaciones: Una de tipo biológica y la otra condicionada por factores psicosociales. En lo biológico, los peligros están determinados por la inmadurez de las estructuras pélvicas y del sistema reproductor en general (5).

Con una política orientada a la educación sexual y sanitaria de las nuevas generaciones, podría lograrse en el futuro mejorar los indicadores relacionados con la incidencia de embarazos en la adolescencia, para mejorar así los resultados perinatales (6).

En EE.UU., de un millón de embarazos entre adolescentes cada año, aproximadamente medio millón dan como resultado niños expuestos a riesgos médicos, sociales y económicos, e igualmente ocurre con la madre (7).

Estudios realizados por demógrafos cubanos han demostrado un rejuvenecimiento de la fecundidad, con gran incidencia en el grupo de edad comprendido entre 10 y 19 años, fundamentalmente a partir de los 15 años, a ello se asocia el incremento de las tasas de aborto en menores de 20 años, quienes han estado influenciadas por diversas causas que se asocian a una deficiente educación sexual, tanto en el hogar como en las instituciones educacionales de salud (8).

La orientación en general, y la sexual en particular, persiguen ayudar a los adolescentes a descubrir que existen diferentes formas de enfrentarse a su problema, se trata también de ofrecer o aportar un modelo o guía en la búsqueda de soluciones alternativas, ya sea promoviendo el desarrollo de posibilidades sociales que despiertan en los jóvenes un alto nivel de autoestima y motivaciones que repercutan en tal sentido en coadyuvar a la formación de valores ético-sociales con un basamento claro que se encuentre acorde con el desarrollo de sus vidas.

Los programas para impartir a los adolescentes educación sobre salud sexual y reproductiva deben ir combinados con otros programas que los inciten a aplicar lo aprendido en su vida cotidiana, y también con medidas para que accedan fácilmente a cualquier servicio de salud preventiva o curativa que necesiten y sean atendidos por personal sanitario competente y comprensivo. Para combatir la coacción sexual en la adolescencia hay que actuar a varios niveles.

Para prevenir embarazos precoces puede ser necesario promulgar y hacer cumplir leyes que fijen una edad mínima para el matrimonio y tratar de mentalizar a familias y comunidades para que concedan a las niñas el tiempo necesario para crecer y desarrollarse, dejar atrás la niñez y llegar a ser mujeres antes de convertirse en esposas y madres. Junto con ello, los servicios de salud deben estar preparados para prestar la necesaria atención prenatal a las adolescentes embarazadas.

Es de referir, que en este caso juega un papel relevante la familia como núcleo esencial y fundamental en cuanto a fortalecer los valores, pues, la socialización como proceso en el cual los individuos adquieren conductas y valores asociadas a sus papeles culturalmente asignadas, cumplen algunos canales tales como la familia, a la cual ya se hizo referencia, la educación, los medios masivos de comunicación y la religión; estos canales de socialización se encargan de conformar, mantener o perpetuar valores, creencias y actitudes que influyen y contribuyen en el modo de pensar y actuar de las personas.

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

El embarazo a cualquier edad constituye un hecho biopsicosocial muy importante, pero la adolescencia lleva a una serie de situaciones que pueden atentar contra la salud de la madre y la del hijo. Constituye un problema de salud que no debe ser considerado solamente en términos del presente sino del futuro por las complicaciones que acarrean (9).



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Revista de Medicina y Ciencias de la Salud, de periodicidad quincenal, dirigida a los profesionales de la Salud de habla hispana. ISSN 1886-8924