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Óxido nitroso: una alternativa analgésica empleada en el parto

Óxido nitroso: una alternativa analgésica empleada en el parto

Resumen:

El óxido nitroso es un medicamento gaseoso compuesto por 50% de oxígeno y un 50% de protóxido de nitrógeno.

Su absorción y eliminación son a través de la vía pulmonar, posee un tiempo de acción y de eliminación muy rápidos y además, no interfiere en el proceso del parto, no deprime contractilidad uterina y no produce efectos adversos en el feto o recién nacido.

Autores:

  1. Patricia María Villa Gómez. Matrona.
  2. Ana Siles Carvajal. Matrona.
  3. Gustavo Silva Muñoz. Matrona.

Palabras clave: analgesia, parto, óxido nitroso

 

Su utilización es una alternativa para el alivio del dolor en el parto. En países como Inglaterra, Suecia, Canadá, Finlandia, Australia y Nueva Zelanda, se emplea esta técnica en el 40-60% de los partos.

En España es una opción recomendada por el Ministerio de Salud, se trata de una alternativa segura y satisfactoria en la analgesia del trabajo de parto, aunque es de intensidad moderada y requiere vigilancia durante su administración (estudios de nivel 1, grado A).

Introducción:

El óxido nitroso (N2O) fue descubierto en 1772 por el químico británico Joseph Priestley. El primer uso del óxido nitroso fue como un gas que se inhalaba en forma pura durante las exhibiciones que frecuentemente se llevaban a cabo en la Inglaterra pre-Victoriana, y por eso se lo conoció como gas hilarante o gas de la risa.

El primer uso del Oxido Nitroso en Obstetricia data de 1881, cuando Stanislav Klikovich (Polonia-Rusia) estudió los efectos de la mezcla de 80% N2O + Oxígeno (O2) en el trabajo de parto.

En 1911, Minnitt (Inglaterra) describió una técnica analgésica en la cual los propios pacientes podían «controlar» la administración de una mezcla de óxido nitroso y oxígeno durante el parto.

En 1961, se describió por primera vez el uso médico de una mezcla de gases con 50% de óxido nitroso y 50% de oxígeno como analgésico durante el trabajo de parto. Se demostró que esta mezcla elimina los efectos hipóxicos vistos con el óxido nitroso puro (1).

El óxido nitroso es un medicamento gaseoso compuesto por 50% de oxígeno y un 50% de protóxido de nitrógeno que se emplea en el 40-60% de los partos de Inglaterra, Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Suecia y Finlandia, considerándose una alternativa para el alivio del dolor del mismo (2). A esta concentración produce un estado de sedación consciente: la gestante estaría relajada, sosegada y con una actitud despegada de su entorno.

Entre sus características está que tanto su absorción como su eliminación se realiza por vía pulmonar siendo muy rápida, esto es debido a su escasa solubilidad en la sangre y tejidos. Esta propiedad explica la rapidez de su efecto analgésico y el restablecimiento del estado inicial tras el cese de la inhalación, no se metaboliza, ni posee efectos acumulativos y además activa la producción de endorfinas (3). La intensa difusibilidad del óxido nitroso en los espacios aéreos explica algunas de sus contraindicaciones, entre ellas están: hipersensibilidad al óxido nitroso, hipertensión intracraneal, neumotórax,  embolia gaseosa, bulla enfisematosa, alteración del estado de conciencia que impida la colaboración de la mujer… (3-5)

La mezcla se administra por medio de una mascarilla facial o boquilla, equipada con una válvula autodesencadenante o con una válvula antirretroceso, siendo la mujer la que se autoadministra, siendo fundamental que la matrona, profesional al cuidado de la mujer durante el parto, le explique el objetivo y el efecto del tratamiento, así como su modo de administración.

Objetivo y metodología:

Reforzar los conocimientos sobre el uso del óxido nitroso como alternativa analgésica en el parto, valorando sus ventajas e inconvenientes y comprobando su eficacia, a través de una revisión bibliográfica de la evidencia científica disponible en las bases de datos online: PubMed, Cochrane, sciELO, Embase… así como en protocolos hospitalarios y guías de práctica clínica tanto nacionales como internacionales.

Resultados:

Es fundamental que la mujer que desee emplear el óxido nitroso como método para el alivio del dolor sea instruida en la técnica de la autoadministración, para conseguir el efecto deseado, reduciendo de esta manera posibles efectos secundarios.

Por tanto, en primer lugar debemos informarles que la técnica requiere de su colaboración activa, pues ella misma será quien se aplicará el medicamento bajo la vigilancia del personal. Se explicará que se administrará por medio de una mascarilla facial o boquilla, preferiblemente boquilla por ser más cómoda. Es importante que sujete la boquilla en la boca o que en caso de emplear la mascarilla, la mantenga la sobre la nariz y la boca creando un cierre hermético suficiente como para que se active una segunda etapa de apertura del regulador de flujo del óxido nitroso en oxígeno. Se inspirará a través de la boquilla o la mascarilla por la boca, respirando normalmente en el curso de la contracción; son más eficaces las inspiraciones lentas y profundas, es muy importante evitar la hiperventilación durante la contracción.

La mujer retirará la mascarilla entre las contracciones y respirará normalmente, nadie salvo ella misma debe sostener la mascarilla. Debemos alertarles de no usarlo durante más de 60 minutos seguidos. Interrumpiremos la administración en caso de pérdida del contacto verbal, cuando la mujer así lo solicite, o en caso de efectos secundarios indeseables. 3, 5-8.

Además debemos de informar que transcurren aproximadamente 50 segundos hasta que la mujer nota el efecto analgésico en su totalidad, por lo que es importante estar alerta para comenzar a inhalar antes de que comience el dolor; las ventajas de iniciar la administración unos 30-50 segundos antes de cada contracción son significativas.

Las indicaciones del óxido nitroso en obstetricia son: (5,9,10)

  • En caso de tactos vaginales muy dolorosos.
  • En caso de inducción del parto.
  • Amniotomía en inducciones con cérvix desfavorable.
  • Alivio del dolor en todo el proceso del parto.
  • Autoayuda analgésica para gestantes con deseo de parto natural.
  • Durante el tiempo de espera de una analgesia epidural mientras el anestesista no esté disponible.
  • Durante la reparación perineal, aunque en ocasiones es necesario asociarlo a un anestésico local. Se inhalaría durante 3 minutos y se comenzará a suturar, la mujer continuará respirando normalmente de la mascarilla.
  • Mujeres que no deseen analgesia epidural.
  • Mujeres en las cuales esté contraindicada la analgesia epidural.

Entre las ventajas del óxido nitroso nos encontramos: (4,5,11)

  • Efecto inmediato.
  • Tras la suspensión de la inhalación, el regreso al estado inicial es casi inmediato, sin efecto residual.
  • Su inhalación durante 15 minutos tiene un efecto analgésico equivalente a 10 mg de morfina.
  • Es más efectivo que los opioides.
  • Menos efectos secundarios que los opioides o la analgesia epidural.
  • No necesita prescripción médica.
  • Fácil de usar, se requiere colaboración activa puesto que es la propia gestante la que se auto-administra el fármaco.
  • La contracción uterina no resulta afectada y no interfiere en el proceso del parto, ni se asocia a fiebre intraparto.
  • No existe evidencia sobre efectos adversos en el feto o recién nacido.
  • No se asocia a un aumento de partos instrumentales o cesáreas.
  • No hay riesgo de sobredosis, puesto que cesa su acción inmediatamente después de suprimir la inhalación del fármaco.
  • Permite que continúe secretando sus propias endorfinas.
  • Permite la deambulación durante el proceso del parto, el uso de monitorización intermitente y no requiere la canalización de una vía venosa periférica.
  • Tiene un bajo coste económico, en comparación con otros métodos analgésicos.
  • La administración es a demanda, controlada por la gestante.