Proteinas sericas en enfermedades hematologicas
Autor: Dr. Hildebrando Romero Sandoval | Publicado:  28/05/2008 | Hematologia y Hemoterapia | |
Proteinas sericas en enfermedades hematologicas.2

Hipogammaglobulinemia

 

Trastornos donde se pierden inmunoglobulinas en forma excesiva: síndrome nefrótico, enteropatía perdedora de proteínas, quemaduras, paracentesis frecuentes.

 

Síntesis defectuosa de inmunoglobulinas: agammaglobulinemia y hipogammaglobulinemia congénita.

Enfermedades linfoproliferativas: leucemia linfoide crónica, enfermedades de cadenas pesadas y mieloma de Bence-Jones.

 

Hipergammaglobulinemia

 

Policlonal: hepatopatías crónicas, enfermedades autoinmunes (lupus eritematoso sistémico, artritis reumatoide, síndrome de Sjögren y esclerodermia); infecciones crónicas (tuberculosis, lepra, paludismo, Kala-Azar, actinomicosis y mononucleosis infecciosa), Neoplasias (enfermedad de Hodgkin y metástasis).

 

Monoclonal. Mieloma múltiple, Macroglobulinemia de Waldenström y gammapatías monoclonales de significado indeterminado.

 

proteinas_plasmaticas_hemopatias/gammapatia_policlonal

 

Gammapatía policlonal

 

proteinas_plasmaticas_hemopatias/gammapatia_monoclonal

 

Gammapatía monoclonal

                       

Inmunoglobulinas.

 

Son glicoproteínas plasmáticas que tienen actividad de anticuerpos y son producidos por los linfocitos B y plasmocitos. Ellas migran electroforéticamente como gammaglobulinas y comprenden cinco clases mayores de inmunoglobulinas (inmunoglobulina G, inmunoglobulina A, inmunoglobulina M, inmunoglobulina D e inmunoglobulina E). Estas moléculas están formadas por cadenas polipeptídicas de diferente tamaño molecular con dos cadenas pesadas idénticas y dos ligeras idénticas. La región constante de las cadenas pesadas son la G, A, M, D y E, tienen un peso molecular entre 50.000 y 70.000 y determina la clase inmunoglobulina y las dos ligeras pueden ser kappa (k) o lambda, están presentes en las cinco clases de inmunoglobulinas y tienen un peso molecular aproximado de 23.000. Estas cadenas polipeptídicas dispuestas en forma de «Y», están constituidas por dos brazos (formados por una porción de cadena pesada y una de cadena ligera) y el tallo (constituido por dos porciones de cadena pesada). Los brazos y el tallo están unidos por puentes desulfuro. El sitio de unión de los antígenos se ubica en la parte final de los brazos y se conoce como la parte FAB de las inmunoglobulinas. El tallo (parte FC), cumple otras funciones biológicas como la activación del complemento y la unión a receptores de la superficie de las células (basófilos, neutrófilos, linfocitos y macrófagos). A continuación se describen las diferentes inmunoglobulinas.     

 

Inmunoglobulina G. Es la inmunoglobulina más abundante en el suero (75% de todas la inmunoglobulinas), con un vida media de 3 semanas. Tiene propiedades antivirales, antibacterianas, de opsonificación y neutralizadoras de toxinas. Es la única inmunoglobulina que atraviesa la barrera placentaria, hecho que garantiza la inmunización del recién nacido en los primeros meses. Los anticuerpos Ig G enlazados al antígeno (complejo inmune o complejo antígeno-anticuerpo) pueden fijar y activar el complemento por la vía clásica. Por otra parte, las células del sistema mononuclear fagocitario poseen receptores específicos para las inmunoglobulinas G; por esta razón participa en los mecanismos de fagocitosis como sistema de ampliación de la respuesta inmunológica.

 

Inmunoglobulina  A. Está ubicada en la superficie de las mucosas y es producida por los linfocitos B de las placas de Peyer, amígdalas y otros tejidos linfoides mucosos. Existe la inmunoglobulina A secretora y la inmunoglobulina A sérica. La inmunoglobulina  A secretora es la principal inmunoglobulina  de los anticuerpos con acción antimicrobiana protectora de la saliva, lágrimas, sudor, calostro, líquido prostático, moco nasal y secreciones bronquiales, gastrointestinales y genitourinarias. La inmunoglobulina A sérica comprende las antitoxinas, aglutininas, isoaglutininas y crioglobulinas y se pueden elevar en las enfermedades del tejido conectivo, alcoholismo, ictericia obstructiva y la cirrosis biliar primaria y, también pueden estimular el complemento por la vía alterna.

 

Inmunoglobulina M. Es una macroglobulina que se ubica en la superficie de las células B; constituye el primer anticuerpo que se genera en la respuesta inmunológica (respuesta primaria aguda) y es el primero que se forma en el neonato. Es un excelente activador de la citolisis dependiente del complemento, por lo que es una defensa poderosa de primera línea contra las bacterias. Disminuye en el síndrome nefrótico y la agammaglobulinemia.

 

Inmunoglobulina D. Constituye uno de los receptores de antígenos más importantes de la membrana de los linfocitos B.

 

Inmunoglobulina E. Es la inmunoglobulina de menor concentración en el suero y la más importante en los trastornos alérgicos. Las células inflamatorias que forman parte de la respuesta alérgica (basófilos y mastocitos) poseen anticuerpos inmunoglobulina E absorbidos de la sangre y actúan como receptores de antígenos; cuando estas células entran en contacto con el antígeno, liberan sustancias mediadoras inflamatorias causantes de las manifestaciones clínicas de las enfermedades alérgicas. Por esta razón es importante en la hipersensibilidad inmediata (tipo I) y contiene los anticuerpos implicados en la anafilaxia y la sensibilidad cutánea.

 

GAMMAPATÍAS

 

Las gammapatías pueden presentarse en dos formas: la monoclonal (inmunoglobulina M), observada en el mieloma múltiple (MM), Macroglobulinemia de Waldenström y en la enfermedad de cadenas pesadas y, la policlonal con aumento de todas las inmunoglobulinas, en enfermedades inflamatorias crónicas como el lupus eritematoso sistémico (LES) y la hepatitis activa crónica. En el mieloma múltiple cualquier inmunoglobulina  puede elevarse, mientras que, la inmunoglobulina M es más frecuente en otras entidades malignas como la macroglobulinemia de Waldenström.

 

Gammapatía monoclonal. La gammapatía monoclonal comprende un grupo de enfermedades por lo general de carácter maligno que se caracteriza por la elevación notable y exclusiva de las gammaglobulinas. La electroforesis de las proteínas séricas revela la proteína monoclonal característica (espiga-M) en el 80% de los casos. Otros exámenes que complementan el estudio de estos pacientes son la cuantificación de las inmunoglobulinas séricas, la inmunoelectroforesis de las proteínas en la orina, el calcio sérico, examen de la médula ósea, macroglobulina alfa2, viscosidad sanguínea y crioglobulinas del suero.

 

En líneas generales, la gammapatía monoclonal se pueden clasificar en:

 

Gammapatías monoclonales malignas.

 

Mieloma múltiple.

Formas especiales de mieloma múltiple: mieloma indolente, mieloma quiescente, no secretor, biclonal, osteoesclerótico (síndrome de POEMS), mieloma con mielofibrosis.

Plasmocitoma localizados: óseo solitario y extramedular.

Enfermedades linfoproliferativas malignas: Macroglobulinemia de Waldenström, linfoma no Hodgkin con gammapatía monoclonal, leucemia linfoide crónica con gammapatía monoclonal.

Enfermedades de las cadenas pesadas: gamma, alfa, mu, delta.

 

Gammapatías monoclonales de significado desconocido.

Gammapatía monoclonal idiopática o esencial.

Proteinuria de Bence-Jones.

Gammapatía monoclonal asociada a carcinoma (pulmón, colon, próstata).

 



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Revista de Medicina y Ciencias de la Salud, de periodicidad quincenal, dirigida a los profesionales de la Salud de habla hispana. ISSN 1886-8924