Paradigma sistemico y fortalecimiento en nutricion comunitaria
Autor: Iraima M. Acuña G. | Publicado:  17/02/2011 | Endocrinologia y Nutricion , Medicina Familiar y Atencion Primaria , Articulos | |
Paradigma sistemico y fortalecimiento en nutricion comunitaria .1

Paradigma sistémico y fortalecimiento en nutrición comunitaria.

Iraima M. Acuña G. Magíster en Nutrición. Profesor Agregado Dpto. Ciencias Morfológicas y Forenses. Universidad de Carabobo. Especialista en Puericultura y Pediatría. Médico Cirujano.

RESUMEN.

Los paradigmas son un conjunto de reglas básicas de la lógica del tiempo y del momento, orientadas a establecer límites y a describir cómo solucionar problemas dentro de esos límites; es por eso que cuando los conocimientos ya no pueden defenderse surge un nuevo paradigma. A través del tiempo, los investigadores han ido tomando conciencia de la necesidad de actualizar su forma de hacer ciencia, ya que muchos de los aspectos que conforman el complejo mundo del ser humano como ente individual y como sujeto social que convive y comparte en una comunidad, no han sufrido cambios contundentes que permitan transformar la realidad que lo afecta negativamente en un momento determinado.

La nutrición comunitaria se preocupa de mejorar la nutrición de poblaciones en las comunidades donde la gente vive, trabaja, se distrae, es decir, donde establece o participa en relaciones significativas con otros. Sin embargo, no es suficiente trabajar en la comunidad sin que haya una participación real de sus fuerzas; la organización de la comunidad involucra las maneras de activar las comunidades y crear sentido de pertenencia en materia de salud. El objetivo de la nutrición ya no es tampoco el de ayudar a los individuos a desarrollar y llevar a cabo planes para mejorar la salud o controlar los factores de riesgo de la enfermedad, por medio de la alimentación, sino el de compartir saberes diferentes pero complementarios entre expertos en nutrición y comunidad, validándose a través de la dialéctica y el consenso.

Palabras clave: nutrición, comunidad, paradigma, sistema, fortalecimiento.

SUMMARY.

The paradigms are a set of basic rules of the logic of the time and the moment, oriented to establish limits and to describe as to solve problems within those you limit; it is why when the knowledge no longer can defend a new paradigm arises. Through time, the investigators have been becoming aware from the necessity to update their form to make science, since many of the aspects that conform the complex world of the human being like individual being and like social subject that coexists and shares in a community, have not undergone forceful changes that allow to transform the reality that affects it negatively in a while certain.

The communitarian nutrition worries to improve the nutrition of populations in the communities where people live, she works, she is distracted, that is to say, where she establishes or she participates in significant relations with others. Nevertheless, it is not sufficient to work in the community without there is a real participation of its forces; the organization of the community involves the ways to activate the communities and to create sense of property in the matter of health. The objective of the nutrition no longer is not either the one to help the individuals to develop and to carry out plans to improve the health or to control the factors of risk of the disease, by means of the feeding, but the one to share knowledge, different but complementary between experts in nutrition and community, validating itself through dialectic and the consensus.

Key words: nutrition, community, paradigm, system, fortification.

INTRODUCCIÓN.

Según Nicol (1982), la Ciencia es, por definición, una “búsqueda desinteresada, afanosa de la verdad. La ciencia está abierta a la verdad, esa es la razón de su búsqueda”. (1) La disciplina que estudia la búsqueda de respuestas teóricas sobre el conocimiento científico y la investigación y que nos permite además reflexionar sobre la forma como buscamos dicho conocimiento es la Epistemología. Derivada del latín (epi= sobre; stem=piedra; logos = tratado).

Según Michel Foucault (1969) cada época tiene su propia episteme, su propio conjunto de cambios específicos y simultáneos; su propio juego de reglas de acuerdo a los diversos saberes, prácticas y a los múltiples factores de la cultura (2) De uno a otro no hay continuidad sino ruptura; es por ello que cada una de las diferentes matrices epistémicas (que son las que finalmente nos llevan a la “episteme”, que es el saber de la ciencia), exige del investigador una forma de pensamiento, una actitud científica, conceptos y técnicas de búsqueda diferente, así como un discurso y lenguaje propios. Solo si el investigador es coherente con todo esto, puede garantizar la verdad metodológica.

Para Joel Barker (1990) (3) los paradigmas son un conjunto de reglas básicas de la lógica del tiempo y del momento, orientadas a establecer límites y a describir cómo solucionar problemas dentro de esos límites. Es por ello que los paradigmas organizan nuestro pensamiento y gobiernan nuestra visión de las cosas y del mundo sin que tengamos conciencia de ello, influyendo en la percepción y limitando la flexibilidad y aceptación de nuevas ideas.

No es sino en el momento que cambia la idea central de lo que es conocimiento, que todo cambia; cuando los conocimientos ya no pueden defenderse surge un nuevo paradigma. A través del tiempo, los investigadores han ido tomando conciencia de la necesidad de actualizar su forma de hacer ciencia, ya que muchos de los aspectos que conforman el complejo mundo del ser humano como ente individual y como sujeto social que convive y comparte en una comunidad, no han sufrido cambios contundentes que permitan transformar la realidad que lo afecta negativamente en un momento determinado.

Según Martínez Miquelez (2010) (4) no existe una única manera de hacer ciencia; ya que toda realidad objeto de estudio es cambiante, dinámica, participativa, interactiva, es un proceso en el cual están presentes múltiples factores, todos interactuando entre sí, lo que esboza una realidad que está muy lejos de ser simple. Tampoco lo que es científicamente demostrable significa que lo va a ser para siempre; no hay ni siquiera una verdad universal válida para todos los tiempos y épocas. Es por ello que una investigación científica requiere de:

1.- La Epistemología, que es el conocimiento.
2.- La Ontología sistémica, que es el mundo en que vivimos.
3.- La Metodología, que es la construcción.

Aspectos Teóricos:

a.- Pertinencia Ontológica: el Paradigma Sistémico Universal aplicado en la resolución de los problemas nutricionales de la comunidad.

Cuando se enfrentan los problemas básicos y reales de la vida que exigen saber por ejemplo cómo producir suficiente alimento para toda la población, cómo asegurarle una buena salud, cómo garantizar su seguridad personal, cómo bajar el índice de inflación, cómo disminuir la corrupción ó cómo aumentar la tasa de empleo, vemos que estos problemas están ligados con muchos otros factores de muy diferente naturaleza que no se pueden desconocer para poderlos resolver.

Dice Aracil (1986) “Si observamos nuestro entorno vemos que estamos inmersos en un mundo de sistemas. Al considerar un árbol, un libro, un área urbana, cualquier aparato, una comunidad social, nuestro lenguaje, un animal, el firmamento, en todos ellos encontramos un rasgo común: se trata de entidades complejas, formadas por partes en interacción mutua, cuya identidad resulta de una adecuada armonía entre sus constituyentes y dotadas de una sustantividad propia que transciende a la de esas partes; se trata, en suma, de lo que, de una manera genérica, denominamos sistemas”. (5)

Como los sistemas no se componen de elementos homogéneos, no son agregados, ni partes sino constituyentes de una entidad superior, no se les pueden aplicar las leyes que constituyen nuestra matemática actual sin desnaturalizarlos. En los sistemas, el buen o mal funcionamiento de un elemento repercute o compromete el funcionamiento de todo el sistema y la significación y el valor de cada elemento está íntimamente relacionado con los demás: todo es función de todo y cada elemento es necesario para definir a los otros por lo tanto no podrá ser visto, ni entendido, ni medido, “en sí”, en forma aislada, sino a través de la posición y de la función o papel que desempeña en la estructura. Según Ludwig von Bertalanffy (1981) (6) “Desde el átomo hasta la Galaxia, vivimos en un mundo de Sistemas”

Cada parte, aspecto o dimensión del objeto estudiado y de la realidad en su totalidad. Tiene un nivel de significación no por lo que es “en sí”, aisladamente, sino por su relación (sistémica) con el todo del que forma parte. Es por ello que la adopción del paradigma sistémico para el cultivo de la ciencia y su tecnología permite:

a.- Cambiar completamente los cimientos de todo el edificio científico: sus bases, su estructura conceptual y su andamiaje metodológico.

b.- La comprensión de toda entidad que sea un sistema o una estructura dinámica, lo cual requiere del uso de un pensamiento dialógico y de su contexto. Requiere además “saber pensar”, es decir, un buen uso de la lógica, el arte de la argumentación y de la discusión y que lo que se piensa “merezca la pena” (4).

Refiere Zuluaga (2007) (7) que el conocimiento social se produce en el diálogo, para problematizar la realidad; una realidad que debe des-velarse para conocer su diversidad, complejidad, conflictividad, incertidumbre y posibilidades de construcción. Existe una relación horizontal entre investigador/realidad/sujetos, lo cual requiere de la ruptura epistemológica y ontológica del paradigma egocéntrico, propio del positivismo, así como el rechazo de las nociones positivistas de racionalidad, objetividad y verdad, porque el conocimiento no tiene un valor instrumental en la resolución de los problemas comunitarios.



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Revista de Medicina y Ciencias de la Salud, de periodicidad quincenal, dirigida a los profesionales de la Salud de habla hispana. ISSN 1886-8924