Paradigma sistemico y fortalecimiento en nutricion comunitaria
Autor: Iraima M. Acuña G. | Publicado:  17/02/2011 | Endocrinologia y Nutricion , Medicina Familiar y Atencion Primaria , Articulos | |
Paradigma sistemico y fortalecimiento en nutricion comunitaria .2

Las relaciones de poder generan entre los seres humanos situaciones asimétricas de las más diversas formas; lo que se busca es la ruptura de la pasividad comunitaria y la superación de la visión fragmentaria estática del discurso monológico de la investigación tradicional, así como también el reconocimiento y respeto a la alteridad. La Alteridad (del latín alter: el “otro”, considerado desde la posición del uno, es decir del “yo”). Es el principio filosófico de “alternar” o cambiar la propia perspectiva por la del “otro” La Alteridad – dice Zuluaga (2007) - es ética, es fundamento para participar con el Otro. (7)

Para Zuluaga (2007) que el conocimiento social se produce en las cosas que constituyen elementos de experiencia individual/colectiva: el mundo y la tradición, el lenguaje, los mitos, la memoria, las leyendas, el imaginario colectivo, las prácticas sociales, la organización comunitaria, así como también en la articulación entre acción/reflexión/crítica/dialéctica sobre la realidad, sobre los sistemas y códigos representacionales simbólicos, sobre la estructuración, producción, re-producción de los discursos sociales y sobre la conciencia del sentido y significado de la relación social.

El conocimiento social también se produce en el dinamismo que generan las sinergias entre sujetos/comunidad/sujetos como totalidad, es decir, en la inter/retro/acción, en lo interno/externo de las organizaciones comunitarias, de los movimientos culturales, de las relaciones entre familias, barrios, comunidades, pueblos. (7)

Dice que el conocimiento social se produce además al establecerse el diálogo, reconocimiento, solidaridad en la diversidad; al interpretar la complejidad del orden social. Este conocimiento social orienta las acciones del hombre/comunidad hacia la transformación de la realidad (praxis), re-elabora conceptos, sistematiza experiencias de pensamiento/acción que desmonta determinaciones culturales/históricas, re-articula las relaciones de reproducción de la subjetividad con la cultura, la historia, la naturaleza y la economía, permite la re-apropiación de la historicidad de la cultura, la economía y la naturaleza humana, creando formas alternativas de experiencia y de lucha, así como nuevas relaciones sociales y espacios públicos, que definen relaciones vívidas e ideológicas. Según Ferdinand de Saussure “el significado y valor de cada palabra está en las demás”. (7).

b.- Otra visión de la Nutrición Comunitaria.

Para Micheline Beaudry (2001), uno de los grandes desafíos del siglo XXI en el campo de la nutrición tiene que ver con la relación existente entre desnutrición fetal y el desarrollo en la edad adulta de enfermedades crónicas como obesidad, enfermedades cardiovasculares, diabetes, etc. en sociedades donde el desarrollo económico se acompaña de cambios en los patrones de consumo de alimentos y de la actividad física. Está presente además el problema de la desnutrición proteíno-energética, que sufre todavía unos 180 millones de niños menores de 5 años en el mundo y el problema de la deficiencia de hierro, que afecta a dos billones de personas en el mundo (dos de cada tres personas), la carencia de yodo, que es la primera causa de retraso mental prevenible y la deficiencia de vitamina A así como también la práctica inadecuada de la lactancia materna o de la alimentación complementaria de lactantes. (8)

Si bien la desnutrición crónica (materna, fetal o infantil) no son las causas directas de mortalidad, si contribuye a más del 50% de la mortalidad infantil en el mundo. Por otra parte, el 80% de la mortalidad infantil está asociada a desnutrición leve y moderada y no a desnutrición grave. En la actualidad ya no se ve la desnutrición sólo como resultado de la pobreza, sino que se considera que mejorarla es una contribución importante para reducir la pobreza. (8)

La nutrición comunitaria se preocupa de mejorar la nutrición de poblaciones en las comunidades donde la gente vive, trabaja, se distrae, es decir, donde establece o participa en relaciones significativas con otros; se interesa no solo en los factores que inciden en la nutrición de comunidades, sino también en las políticas y programas dirigidos a ellos (9) sin embargo no es suficiente trabajar en la comunidad sin que haya una participación real de sus fuerzas. Mientras la prevención y el tratamiento (propio del paradigma positivista) de problemas como la desnutrición materna, fetal o infantil pueden beneficiarse de un mejor aporte de micronutrientes, esto no es suficiente para solucionar el problema ya que se necesita que este aporte sea diario; se requiere entonces de estrategias que faciliten a mujeres y niños (cada día y muchas veces al día), el recibir un aporte adicional de alimentos adecuados. Los niños y mujeres viven en familias, las familias en comunidades, no en centros de salud por lo que tratarlos con suplementos alimentarios y vitaminas puede evitar que se empeoren y puede prevenir las recaídas mientras siguen actuando en su comunidad los factores que los llevaron a la desnutrición. (8)

En las últimas décadas y frente a la falta de respuesta de las autoridades oficiales a los grandes problemas que viven las poblaciones, millones de grupos comunitarios se han organizado para tratar de mejorar sus condiciones de vida: la producción de alimentos, la atención de salud, sus ingresos, el ambiente, etc. El éxito que han tenido los programas de nutrición basados en las comunidades se debe no solo a la creación de conciencia sobre la alta prevalencia y las serias consecuencias de los problemas de nutrición sino también en la iniciación, promoción y apoyo a un proceso donde individuos y comunidades participan analizando el problema de nutrición y deciden como utilizar sus recursos y los recursos externos para desarrollar acciones, previa identificación clara de objetivos y metas. (8)

Para Beaudry (2001) el estado nutricional es el resultado de procesos que ocurren en la sociedad, con causas inmediatas (o factores condicionantes inmediatos) como son la falta de calorías, de proteínas, hierro, etc y la presencia de enfermedades (como infecciones) así como de la acción sinérgica entre los dos. Estos a su vez resultan de factores condicionantes o causas subyacentes como son los problemas de acceso a alimentos adecuados en cantidad y calidad (seguridad alimentaria), de acceso a cuidados adecuados (manejo de los alimentos, higiene, estimulación del niño etc) o de acceso a servicios de salud adecuados y a un ambiente sano. (8) Estas tres condiciones son necesarias para el bienestar nutricional de cualquier grupo o para su seguridad nutricional y estamos de acuerdo que no entrarían a ser considerados dentro del paradigma positivista ni su metodología cuantitativa.

La disponibilidad y el control sobre los recursos (humanos, económicos y organizacionales) es el resultado de las condiciones de producción, técnicas y sociales (previas y actuales), junto con factores políticos, económicos e ideológico-cultural (causas fundamentales); la educación influye sobre el uso de cualquier tipo de recursos para tratar de llenar estas tres condiciones. Las estrategias a emprender entonces si se quiere prevenir y controlar la desnutrición deben dirigirse simultáneamente a los niveles inmediatos, subyacentes y fundamentales, según las necesidades específicas identificadas en cada nivel. (8).

Según Beaudry (2001) dirigirse a las causas inmediatas - las cuales están muy relacionadas con los aspectos biológicos de la nutrición -, se hace mediante la entrega de servicios (programas de alimentación, suplementos de vitamina A, tratamiento de infecciones) éste sería a mi criterio, el nivel de atención dentro del paradigma positivista y su modelo biomédico, el tratamiento de la causa inmediata. Sus acciones, a corto plazo, alivian el problema pero no afectan las causas más estructurales del problema por lo que si las acciones a este nivel no se combinan con otras, el problema se hace recurrente. La nutrición en la actualidad, tiene que abarcar también los condicionantes a niveles subyacentes y fundamentales para poder resolver los problemas a nivel poblacional y no solo individual.

Sabemos que es habitual que la desnutrición se relacione automáticamente con la falta de acceso de alimentos sin que haya una apreciación o análisis adecuado de la situación, lo cual lleva a soluciones inadecuadas, con un impacto limitado. Más y mejor impacto es el resultado de la inversión de los recursos en estrategias relevantes y no siempre el resultado de más recursos. Para Beaudry (2001) (8), la acción sobre los factores subyacentes utilizando estrategias como la capacitación y la educación de la comunidad, permitirá no solo una buena apreciación de la situación (identificación del problema) en cuanto al acceso a los alimentos, a cuidados y a salud sino también un buen análisis de la importancia relativa de cada uno como condicionante de la desnutrición (cuáles son las barreras)

En cuanto a las acciones que tienen que ver con las causas fundamentales de la desnutrición, las que permiten habilitar a la gente (empoderamiento), aumentará no solo su disponibilidad de recursos sino que les dará más control sobre los recursos y sobre sus vidas para que puedan resolver sus problemas. Habilitar requiere una buena comprensión de que es lo que impide que tengan acceso adecuado a los alimentos, a cuidados y a salud (identificación de las barreras) para tratar de quitar esos obstáculos. Es por todo esto necesario tener una visión amplia y compartida del problema que permita guiar el análisis de la situación y seleccionar las acciones y estrategias relevantes, evitando las confrontaciones o malos entendidos que se producen cuando se avanza con el propio entendimiento del problema, asumiendo que los demás lo entienden de la misma manera. (8)

Dice Pelto y col (1998), (10) que a pesar de que se ha progresado mucho en el diagnóstico de los problemas nutricionales a nivel biológico (incluyendo la medición del consumo alimentario adecuado), cuando se trata de analizar las causas subyacentes y básicas en relación con desnutrición, entramos en procesos sociales. Tales procesos varían según el contexto y entonces requieren importantes adaptaciones en su aplicación. Tal vez esto explica, en parte, porque se ha dado más atención hasta ahora a las causas inmediatas de la desnutrición, pues cuando se trata de hacer un diagnóstico comunitario se necesitan métodos distintos. No es suficiente diagnosticar los problemas nutricionales prevalentes y las características sociodemográficas de la población.

Es por ello que la nutrición comunitaria se ubica en el movimiento de promoción de la salud, que integra las conductas individuales y el ambiente social, político, físico y económico en el que ocurren estas conductas; es el proceso que permite a individuos y comunidades aumentar el control que tienen sobre su salud y mejorarla (11); se caracteriza entonces por una visión positiva de la salud, a diferencia del modelo biomédico que hace énfasis solo en los factores de riesgo. La promoción de la salud requiere por tanto de un trabajo en conjunto en interdisciplinariedad, que permite la transferencia de teorías de una disciplina a otra y no solo en la transdisciplinariedad, que es el estudio de la realidad bajo una visión multidimensional.

c.- El Fortalecimiento en Nutrición Comunitaria.

Para Rody (1988) que el Fortalecimiento consiste en reforzar a las personas sus capacidades para controlar sus propias vidas, definiendo, analizando y actuando sobre su salud y sus problemas nutricionales a su propia satisfacción. Puede usarse como la política orgánica para desarrollar un programa de intervención nutricional que fortalezca individuos y comunidades, aumentando las iniciativas locales.



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Revista de Medicina y Ciencias de la Salud, de periodicidad quincenal, dirigida a los profesionales de la Salud de habla hispana. ISSN 1886-8924