El yogurt. Estrategia natural para la salud
Autor: Dr. Daniel Ramon Gutierrez Rodriguez | Publicado:  13/12/2006 | Temas de Interes General , Endocrinologia y Nutricion | |
El yogurt. Estrategia natural para la salud.

El consumo de yogurt reduce la población de bacterias perjudiciales en el intestino provocando un reequilibrio del ecosistema bacteriano intestinal de cada individuo, aumentando la cantidad de bacterias lácticas beneficiosas y disminuyendo el número de bacterias del grupo bacteroides y Prevotella, especialmente Bacteroides vulgatus, que está asociado a procesos cancerígenos y enfermedades inflamatorias intestinales. (1) El yogurt natural puede ayudar a combatir la halitosis, las caries y las enfermedades de las encías, la clave radica algunas bacterias activas que contiene el yogurt, específicamente la Lactobacillus bulgaricus y la Streptococcus thermophilus. (2) El consumo de 90 gramos de yogurt dos veces al día durante 6 semanas, provoca una disminución de sus niveles de sulfuro de hidrógeno o otras sustancias que contribuyen al mal aliento. (3) Algunos autores ha estudiado que el consumo de yogurt puede estimular el sistema inmune, especialmente en ancianos. Encontraron que voluntarios que consumieron la leche que contenía la bacteria del yogurt habían experimentado una estimulación de la actividad inmunitaria, lo que en opinión de los autores puede significar una mayor capacidad para luchar contra las infecciones microbianas y tal vez contra virus y células cancerosas. Los que tomaron la leche sin la cepa bacteriana mostraron muy leves incrementos de la actividad inmunitaria. (4)

La prevención y el tratamiento de la diarrea es uno de los beneficios aportados por los prebióticos. Hay algunas diarreas que se deben a la intolerancia a la lactosa y lo que se debe hacer no es dejar de tomar lácteos sino introducir el yogurt, producto mejor tolerado. También la administración de leches fermentadas con bacterias vivas, tiene un efecto protector tanto en la duración como en la intensidad de las diarreas provocadas por rotavirus, el agente más infeccioso en los primeros años de vida, así como en las provocadas por la ingestión de antibióticos. (5)

El yogurt mejora la evacuación gástrica, incrementa el nivel de calcio en el organismo, aumenta la flora intestinal y mejora el sistema inmunológico, este cuenta también con efectos clínicos beneficiosos, como una mayor tolerancia a la leche, reducción del colesterol y de la hipertensión y prevención de infecciones uretrales y vaginales, reduce el riesgo de padecer ciertos tumores cancerígenos, como el de mama, colon y recto. El yogurt mejora la inmunidad de los anoréxicos.
El yogurt aporta calcio, proteínas de alta calidad, vitaminas e hidratos de carbono, pero que su principal ventaja es la mejora de las defensas del organismo, en general, y de los anoréxicos nerviosos, en particular, por lo que forma parte del tratamiento de estos enfermos desde que son ingresados. Este producto lácteo modula la función intestinal y el sistema inmunológico de los pacientes, que presentan graves desequilibrios ocasionados por la anorexia, además de preparar al organismo para la asimilación de nutrientes y evitar que sufran de diarreas cuando comiencen a ingerir otros alimentos.

Las bacterias lácticas del yogurt refuerzan el organismo, de forma que ayudan a prevenir la aparición de infecciones y alergias posteriores en personas sometidas a un tratamiento nutricional a base de tres yogures diarios. El yogurt es uno de los productos mejor aceptados por los enfermos, por su bajo contenido calórico, aunque la mejor dieta para estos pacientes es una alimentación variada, y añadió que la clave para resolver su problema es una buena educación nutricional. (6)

El consumo habitual de yogures -dos diarios- previene la aparición de gastroenteritis y ayuda en la recuperación de pacientes anorexicos, las dos bacterias vivas que contiene el yogurt -Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus termophilus- son las responsables de estos beneficios porque actúan como reguladores de la flora intestinal. Sobre las propiedades del yogurt, se ha experimentado, tanto en animales como en humanos, y sus resultados demuestran que la ingesta de yogurt después de la extracción de un tumor en cánceres de colon y de mama retrasa la aparición de un nuevo tumor. Esto no quiere decir que cure el cáncer, sólo hemos hallado que su consumo mejora la digestibilidad de las grasas, proteínas e hidratos de carbono, lo cual retrasa o previene, según la predisposición, la aparición de ciertos tumores. El mecanismo metabólico de estos efectos se explica porque ciertas cepas de estas bacterias son capaces de ejercer la acción antitumoral al inhibir agentes químicos carcinogénicos. También activan la producción de anticuerpos y de macrófagos por lo que mejoran el sistema inmunológico "ayudando a prevenir infecciones o si, finalmente éstas se producen, lo hacen con menos virulencia". Este incremento de las defensas naturales lo hace especialmente propicio para curar la anorexia nerviosa, una enfermedad en la que el paciente deja de comer, degradando su sistema inmunológico de forma sustancial. Los yogures han constituido un alimento presente en la alimentación humana. La existencia de estas bacterias -Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus termophilus- resulta determinante para que el yogurt aporte sus beneficiosas propiedades, aunque su presencia, cuyo máximo se sitúa aproximadamente en 10 millones de colonias por gramo, disminuye con el tiempo. Lo mejor es consumir el producto una o dos semanas antes de su caducidad porque es cuando más bacterias contiene; después de esa fecha, aún mantiene las propiedades nutritivas del calcio o de las proteínas, pero los microorganismos desaparecen. También estos alimentos deben mantener la cadena de frío entre los cero y los cuatro grados, porque una exposición a temperaturas superiores acaba totalmente con la colonia de bacterias. (7) Consumir un yogurt al día no significa acudir al médico con menos frecuencia, pero existen numerosas razones de salud para incorporar este lácteo a su dieta habitual.


Sobre los beneficios del yogurt resumimos:

· Una taza de 250ml de yogurt natural descremado proporciona cerca de 400 miligramos (mg) de calcio, más que los 300mg contenidos en un vaso de leche del mismo tamaño.

· El yogurt también contiene la misma cantidad de potasio que un plátano, y la misma cantidad de proteína que un huevo o que 30g de carne.

· Las bacterias vivas del yogurt ayudan a la digestión y la protegen contra otras bacterias dañinas.
De hecho, parte de la reputación del yogurt como alimento saludable se debe a la presencia de bacterias vivas. Para hacer el yogurt, se hace un cultivo o se fermenta la leche tibia con dos tipos de bacterias. Aunque muchas de las bacterias pueden provocar enfermedades, éstas son beneficiosas, puesto que ayudan a descomponer la lactosa (el azúcar natural de la leche) y hacen que el yogurt sea más fácil de digerir que la leche, para quienes tienen intolerancia a la lactosa. (8) El problema de la lactosa se evita tomando productos fermentados como el yogurt y el kefir, ya que en el proceso de fermentación la lactosa es transformada en ácido láctico beneficioso para nuestros intestinos. En muchos quesos en el proceso de fermentación la lactosa se transforma en glucosa y galactosa o en ácido láctico. El efecto beneficioso del yogurt radica en su contenido en Lactobacillus Bífidus que repuebla la flora bacteriana intestinal, previniendo la aparición de bacterias poco deseables causantes de putrefacciones e infecciones, mientras que la acidez del ácido láctico favorece el crecimiento de las colonias beneficiosas de Lactobacillus. (9)


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Revista de Medicina y Ciencias de la Salud, de periodicidad quincenal, dirigida a los profesionales de la Salud de habla hispana. ISSN 1886-8924