Consideraciones Bioeticas sobre la vida y la muerte en la infancia
Autor: Dra. Lucia de la C. Díaz Morejón | Publicado:  23/10/2009 | Pediatria y Neonatologia , Psicologia , Etica, Bioetica. Etica medica. Etica en Enfermeria | |
Consideraciones Bioeticas sobre la vida y la muerte en la infancia.1

Consideraciones Bioéticas sobre la vida y la muerte en la infancia.

 

1.- Dra. Lucia de la C. Díaz Morejón. Especialista de I Grado en MGI y Pediatría. Profesor Instructor.

2.- Dra. Leonardo Ramírez Mora. Especialista de I Grado en MGI.  Profesor Instructor.

3.- Dra. Teresa Urra Coba. Especialista de I Grado en Pediatría. 

4.- María D. García Suarez. Especialista de I Grado en Pediatría. Profesor Asistente.

5.- Luis O. López Hurtado. Especialista de I Grado en MGI y Pediatría. Profesor instructor.

6.- Maritza Rodríguez Gavin. Especialista de I Grado en Pediatría. Profesor Instructor.

 

Hospital Pediátrico Universitario “Paquito González Cueto”. Cienfuegos. Departamento de Pediatría

 

 

Introducción

 

La bioética es una disciplina que surge a fines del siglo XX en el ámbito de la salud y que extiende su connotación moral hacia otras áreas muy diversas, con principios y valores que buscan humanizar y mediatizar el vertiginoso progreso, no sólo de las ciencias y la tecnología, sino que del desarrollo global en que nos encontramos inmersos.

 

Esta nueva percepción y forma de reflexión, que rescata principios tradicionales de la ética e   incorpora nuevos preceptos acordes a la modernidad, se ha desarrollado con tal rapidez y ha alcanzado tal preponderancia en los últimos 25 años, que no hay prácticamente ninguna instancia relacionada con el bienestar del ser humano que no asuma su presencia y su importancia en los tiempos presentes y en el futuro.

 

Lo que hace humana la vida es vivir con otros y entre otros. Un hombre solo tendría como única preocupación el cómo alimentarse, cobijarse y con qué vestirse. En definitiva, sus problemas serían de pura supervivencia. Desde que el hombre se relaciona con otros seres, en sentido vertical (con un ser superior) o en sentido horizontal (con otros hombres), comienzan sus dilemas éticos.

 

Muchas son las definiciones que conocemos de la ética médica .La ética en general es la ciencia de la conducta entendida como la actitud constante dirigidos a un fin, La misma incluye las reglas y las normas que regulan la conducta de los hombres.

 

El vocablo ética se deriva del griego ethos y la palabra moral del latín moris,
ambos significan lo mismo “costumbres, hábito”.

 

La ética médica se remonta a 2500 años atrás desde su formulación por Hipócrates y durante todo este tiempo su preocupación ha sido velar porque se cumplan esos principios.

 

La Bioética no es otra cosa que la ética médica revolucionada. El nuevo paradigma representado por la Bioética constituye un estadio superior del pensamiento ético en medicina por lo que no debe ser vista por separado sino en estrecha relación.

 

La Bioética se propone el redimensionamiento ético de las relaciones humanas interpersonales y sociales y tiene como objeto la salud humana y la vida en general. Nace en Estados Unidos hace aproximadamente 40 años siendo la causa de su surgimiento las conductas poco éticas en la relación de experimentos médicos con seres humanos y los dilemas éticos derivados del impacto de los avances de la atención médica

 

Esta disciplina se propone integrar el saber ético con el saber científico que venían separados para salvar a ambos, pero sobre todo para mejorar la calidad de vida y buscar de manera urgente y eficaz, la supervivencia del hombre y de su medio ambiente. A partir de este momento, la bioética se fue extendiendo a todos los campos de la medicina y a todos los países del mundo.

 

La aplicación del principio anglosajón, con sus cuatro principios (autonomía- integridad, beneficencia, no maleficencia y justicia).

 

Principio de no maleficencia:

 

Este principio ya se formuló en la medicina hipocrática: Primum non nocere, es decir, ante todo, no hacer daño al paciente. Se trata de respetar la integridad física y psicológica de la vida humana. Es relevante ante el avance de la ciencia y la tecnología, porque muchas técnicas pueden acarrear daños o riesgos. En la evaluación del equilibrio entre daños-beneficios, se puede cometer la falacia de creer que ambas magnitudes son equivalentes o reducibles a análisis cuantitativo. Un ejemplo actual sería evaluar el posible daño que pudieran ocasionar organismos genéticamente manipulados, o el intento de una terapia génica que acarreara consecuencias negativas para el individuo.

 

Principio de beneficencia:

 

Se trata de la obligación de hacer el bien. Es otro de los principios clásicos hipocráticos. El problema es que hasta hace poco, el médico podía imponer su propia manera de hacer el bien sin contar con el consentimiento del paciente (modelo paternalista de relación médico-paciente). Por lo tanto, actualmente este principio viene matizado por el respeto a la autonomía del paciente, a sus valores, cosmovisiones y deseos. No es lícito imponer a otro nuestra propia idea del bien.

 

Este principio positivo de beneficencia no es tan fuerte como el negativo de evitar hacer daño. No se puede buscar hacer un bien a costa de originar daños: por ejemplo, el "bien" de la experimentación en humanos (para hacer avanzar la medicina) no se puede hacer sin contar con el consentimiento de los sujetos, y menos sometiéndolos a riesgos desmedidos o infligiéndoles daños. Como dice Hans Jonas (1997 edición española), aunque la humanidad tiene un interés en el avance de la ciencia, nadie puede imponer a otros que se sacrifiquen para tal fin. Matizado de esta manera, el principio de beneficencia apoya el concepto de innovar y experimentar para lograr beneficios futuros para la humanidad, y el de ayudar a otros (especialmente a los más desprotegidos) a alcanzar mayores cotas de bienestar, salud, cultura, etc., según sus propios intereses y valores.

 

También se puede usar este principio (junto con el de justicia) para reforzar la obligación moral de transferir tecnologías a países desfavorecidos con objeto de salvar vidas humanas y satisfacer sus necesidades básicas.

 

Principio de autonomía o de libertad de decisión:

 

Se puede definir como la obligación de respetar los valores y opciones personales de cada individuo en aquellas decisiones básicas que le atañen vitalmente. Supone el derecho incluso a equivocarse a la hora de hacer uno mismo su propia elección. De aquí se deriva el consentimiento libre e informado de la ética médica actual.

 

Principio de justicia:

 

Consiste en el reparto equitativo de cargas y beneficios en el ámbito del bienestar vital, evitando la discriminación en el acceso a los recursos sanitarios. Este principio impone límites al de autonomía, ya que pretende que la autonomía de cada individuo no atente a la vida, libertad y demás derechos básicos de las otras personas.

 

Se pueden plantear conflictos no sólo entre miembros coetáneos de un mismo país, sino entre miembros de países diferentes (p. ej., acceso desigual a recursos naturales básicos), e incluso se habla de justicia para con las generaciones futuras.


 



Revista Electrónica de PortalesMedicos.com. ISSN 1886-8924

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