Electricidad y cancer
Autor: Dr. P. García Férriz | Publicado:  28/06/2010 | Otras Especialidades , Oncologia | |
Electricidad y cancer .2

“Las neuronas se diferencian de la mayoría de otras células en que son excitables. Esta excitabilidad se debe a la acción de determinadas proteínas existentes en la membrana celular. Al ser excitables, pueden experimentar cambios rápidos en el potencial eléctrico a través de su membrana, debido al flujo de iones desde o hacia el interior celular”. “Las células nerviosas producen tres clases de proteínas, cada una con características distintas: proteínas citosólicas, proteínas nucleares y mitocondriales. Estas dos últimas suponen un papel importante en la biología de la célula”.

Las proteínas de cada una de las tres clases tienen propiedades para la conducción axónica y la transmisión sináptica. La energía del ATP formada en las mitocondrias es necesaria para los mecanismos de transmisión sináptica. El voltaje es precisamente el que provoca el movimiento de los iones. Si el nivel eléctrico en las membranas celulares aumenta, también aumenta en las membranas de las mitocondrias, y si disminuye en las membranas celulares también baja en las mitocondriales. Es decir, la capacidad eléctrica de ambas membranas depende siempre de la tensión o voltaje celular.

“La supervivencia neuronal se regula mediante interacciones con sus células diana”. La capacidad de un axón para alcanzar sus dianas adecuadas es esencial para la supervivencia de las neuronas. Si la diana está ausente, la neurona probablemente se atrofiará y morirá. Hoy día existen evidencias claras de que las células diana suministran factores neurotróficos que nutren a las neuronas presinápticas durante la formación de las conexiones sinápticas funcionales. Esta patología (diana y terminales nerviosos) acontece en la enfermedad de Alzheimer.

La comunicación neuronal depende de cambios rápidos en el potencial eléctrico a través de la membrana de la célula nerviosa. Durante un potencial de acción (señal eléctrica), el potencial de membrana cambia súbitamente, hasta 500 milivoltios por segundo. Estos cambios rápidos son posibles gracias a los canales iónicos, una clase de proteínas integrales que atraviesan la membrana celular y que se encuentran en todas las células del organismo. Estos canales tienen tres propiedades importantes:

1) conducen iones,
2) reconocen y seleccionan iones específicos, y
3) se abren y cierran en respuesta a señales eléctricas, mecánicas o químicas específicas.

La actividad de los canales iónicos se hace con dificultad en los casos de organismos desnutridos, lógicamente, por tener estos un débil voltaje eléctrico en las neuronas que le impiden efectuar rápidamente el movimiento de los iones. Con voltaje eléctrico bajo, la intensidad eléctrica es baja.

La ley de la conducción nerviosa nos dice claramente que sin electricidad no hay acciones químicas. Esta ley se refleja perfectamente en los organismos desnutridos y en los hemipléjicos. A tal respecto, la clínica aporta una importante prueba, que es la siguiente: en todo hemipléjico que adquiera la facultad de una recuperación funcional, vuelven a reaparecer las hiperqueratosis que anteriormente padecía el paciente antes de habérsele presentado una hemorragia o trombosis cerebral. Es lógico: la corriente electromotriz (electricidad) ha vuelto a recuperar los mismos niveles eléctricos que el paciente tenía antes de la aparición de los procesos anteriormente descritos. Luego, queda claro y evidenciado que sin electricidad no puede producirse ningún proceso canceroso.

Los canales iónicos de las células nerviosas y musculares conducen iones a través de la membrana celular con unas tasas muy elevadas (hasta 100.000 iones por segundo pueden pasar a través de un solo canal), proporcionando un flujo significativo de corriente iónica. Esta corriente causa los cambios rápidos en el potencial de membrana necesarios para generar un potencial de acción (señal eléctrica). La elevada tasa de flujo iónico en los canales es comparable a la actividad de las enzimas más rápidas, como la catalasa y la anhidrasa carbónica, cuya actividad está limitada por la capacidad de difusión de sus sustratos. Es muy importante tener en cuenta la misión que ejercen las enzimas para facilitar el movimiento de los electrones y cationes, especialmente las enzimas mitocondriales. Cuantas más enzimas tengan las mitocondrias, mayor será la fluidez iónica. Si hay escasez de dichas enzimas, más lento será el movimiento de los iones. El ejemplo lo tenemos en los organismos desnutridos: a estos organismos no hay que confundirlos con los organismos mal alimentados: que comen mucho y mala alimentación.

El proceso de la excitabilidad neuronal puede muy bien justificar la dificultad o facilidad para la producción de cualquier tipo de neoplasmas. Por ello, los cientos de millones de personas que han fumado en exceso a lo largo de su dilatada vida, no han padecido de cáncer de labio, laringe o pulmón, por mostrarse sus neuronas inexcitables. O bien, que sus neuronas tengan una predisposición innata a ser constantemente hipotensas, es decir, mantener un constante voltaje con un nivel bajo. ¿Qué voltaje pueden tener las neuronas de un organismo desnutrido? Si no hay vitalidad no hay conductibilidad, ni excitabilidad según la ley de la conducción nerviosa. ¿Se puede ir contra esa ley? El proceso de la conducción de nuestra corriente electromotriz lo aclara y define de forma concluyente.

Los organismos muy deficientemente nutridos, por las circunstancias que acabamos de apuntar, lógicamente es más difícil que padezcan cáncer. Está suficientemente demostrado que los hambrientos muy raramente pueden padecer de cáncer. Esta prueba clínica en el ser humano, se ha demostrado también en las pruebas experimentales de laboratorio y que son sobradamente conocidas por los investigadores científicos de todo el mundo. La prueba que se ha efectuado es la siguiente: se ha dispuesto de un grupo de animales de laboratorio sin apenas alimentación, y otro grupo de los mismos animales bien alimentados. En los animales desnutridos al cabo de un tiempo determinado se les ha observado que tienen escasez de mitocondrias. A ambos grupos de animales se les aplicó productos considerados de alto nivel cancerígeno. El cáncer apareció pronto en los animales bien nutridos. En los desnutridos se formó, pero mucho más tarde; su rapidez nerviosa es más lenta. Una célula desnutrida no puede tener el voltaje suficiente para provocar una mayor velocidad eléctrica y así obtener el potencial eléctrico capaz de provocar con rapidez el movimiento de las dos cargas eléctricas, la positiva y la negativa que forman ineludiblemente nuestra propia electricidad (corriente electromotriz). Personalmente hemos sido testigos presenciales de la prueba con 30 ratas, efectuada por el Profesor Dr. Bartolomé Ribas Ozonas (Madrid).

Todo cuanto aquí se describe, está basado siempre y en todo momento en las leyes y reglas físicas, y con las imprescindibles pruebas experimentales de laboratorio y las amplias casuísticas que son factibles de obtener en los países del tercer mundo.

Por la importancia que tiene la corriente eléctrica en nuestro organismo, hemos expuesto unos breves y precisos elementos conceptuales, los suficientes para intentar profundizar y demostrar la decisiva influencia que tiene para la formación de todo tipo de proceso neoplásico, como también más adelante veremos.

Y lo iniciamos con los canales iónicos, de vital importancia para nuestro estudio.

Canales iónicos

¿Por qué tienen canales las células nerviosas? ¿Cómo pueden los canales conducir iones a ritmos tan elevados y ser selectivos? ¿Cómo se activan los canales? Y, ¿cómo se modifican las propiedades de estos canales por las variadas condiciones extrínsecas e intrínsecas? (Ver figura 1)

Para entender por qué las células nerviosas tienen canales, es necesario comprender la naturaleza de la membrana plasmática y la físico-química de los iones en solución. La membrana plasmática de todas las células, incluyendo las células nerviosas, se compone de un mosaico de lípidos y proteínas. ¿Qué cantidad de grasas y de proteínas puede tener cualquier animal desnutrido? Si no las tiene, ¿cómo se va a producir un gran movimiento de iones? Está suficientemente demostrado que a mayor cantidad de mielina (grasas y proteínas), mayor es la intensidad y velocidad eléctrica de los nervios motores. En tales nervios de los animales desnutridos, las proteínas y las grasas forzosamente disminuyen y, por tanto, disminuye la vitalidad nerviosa, cumpliéndose así la ley de la conducción nerviosa. Así no es posible el transporte rápido de los iones, o lo que es lo mismo, el movimiento de los electrones y cationes que forman parte de nuestra corriente electromotriz. Sin voltaje no pueden activarse los canales iónicos, ateniéndonos a las reglas de la física. Ya hemos expuesto suficiente sobre este punto. Así lo creemos.

Indudablemente, se puede medir la corriente que atraviesa un único canal. El canal iónico se abre y cierra siguiendo la ley del todo o nada. Si se varía el potencial eléctrico (Vm) a través de la membrana, la corriente a través del canal (i) cambia proporcionalmente. Vm se mide en milivoltios (mV); i, se mide en picoamperios (pA).



Revista Electrónica de PortalesMedicos.com. ISSN 1886-8924

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