Importancia del cumplimiento del programa de control de las meningoencefalitis bacterianas en Villa Clara
Autor: Dr. Ricardo Rodriguez Jorge | Publicado:  11/06/2007 | Medicina Preventiva y Salud Publica , Neurologia , Enfermedades Infecciosas | |
Importancia del cumplimiento del programa de control de las meningoencefalitis bacterianas en Villa

Resultados obtenidos del cumplimiento del programa de control de las meningoencefalitis en el niño. En Villa Clara en 20 años (1983-2002).

Las enfermedades infecciosas han perjudicado al ser humano desde el inicio de la civilización. Por ello, las infecciones del Sistema Nervioso Central son un problema de salud en todo el mundo y un desafío médico, microbiológico y epidemiológico ante el correcto manejo individual y pronóstico satisfactorio. Por otra parte, la aparición brusca de la sintomatología y un desenlace fatal en pocas horas, o la permanencia de terribles secuelas provocan que estas enfermedades tengan gran impacto social, que hace que la población reclame medidas de prevención o control que los proteja.

En Cuba aproximadamente el 80% de las meningoencefalitis son producidas por virus, siendo los enterovirus (echo 4, 9, 11, 16 y 30 y coxsackies) los que aparecen frecuentemente como epidemias (1,2). La encefalitis herpética, grave y mortal, afortunadamente no tiene un comportamiento epidémico (3).

En los últimos 10 años han sido reportados en Villa Clara, 30 pacientes con el diagnóstico de meningoencefalitis eosinofílica (4).

Los agentes predominantes de los casos de meningoencefalitis bacteriana han sido la neisseria meningitidis (5), el haemophilus influenzae tipo B (6) y el streptococcus pneumoniae (7), ocasionando el primero de estos una epidemia que se inició en 1976, alcanzó su mayor incidencia en 1983 y a partir de este momento comenzó a descender luego de iniciada durante los años 1989 y 1990 la campaña masiva de vacunación antimeningocócica con la vacuna de producción nacional VA-MENGOC-BC.

Para el haemophilus influenzae tipo B (6) se plantea que entre un 15 y un 30% de los que sobreviven presentan graves secuelas neurológicas, siendo la primera causa de retraso mental en varios países desarrollados; motivo por el cual el Ministerio de Salud Pública tomó la decisión de vacunar a partir de 1999 al niño cubano contra este agente causal.

Como problema social y de salud queda el streptococcus pneumoniae, para lo cual el estado cubano ha decidido incorporar a corto plazo la vacunación contra este agente patógeno, el cual presenta tasas de letalidad entre 30 y 40% (8).

Uno de los 48 programas nacionales de la atención materno infantil (salud de la madre y reducción de la mortalidad infantil) es precisamente el de control de los Síndromes Neurológicos Infecciosos (S.N.I.), el cual incluye prevención, promoción, educación para la salud, diagnóstico temprano, tratamiento oportuno y rehabilitación de los pacientes con meningoencefalitis (9).

Cuba, como pocos países ha podido conjugar los dos pilares necesarios para la construcción de una sociedad justa y plena: la unión de la revolución político social y la revolución científico técnica (10).

A continuación presentamos los PRINCIPALES LOGROS obtenidos mediante el estricto cumplimiento del programa de control de las meningoencefalitis en el niño, en la provincia de Villa Clara, durante el período comprendido entre los años 1983 y 2002:

1. Mejor diagnóstico de los S.N.I. mediante una correcta interpretación de cada caso. De solo un 39,2% reportados como virales en 1983, se elevó a un 95,2% en el 2002.
2. Reducción de la morbimortalidad por neisseria meningitidis. De 71 casos reportados por año en el periodo prevacunal (1983-1988), se redujo a 1,5 casos por año en el período 1998-2002. El último fallecido por meningitis meningocócica en nuestra provincia ocurrió en 1990.
3. Aumento importante del diagnóstico precoz en las primeras 48 horas de comenzada la enfermedad. De un 41,3% en 1983, se elevó a un 90,4% en el 2002.
4. Mejoría evidente en el diagnóstico microbiológico. De un 24% de positividad en 1983, se elevó a un 80% en el 2002.
5. Reducción de la estadía hospitalaria y por tanto de los costos por enfermedad, de las horas escuela perdidas por los niños y de las horas trabajo perdidas por los padres. En las meningoencefalitis virales la estadía se redujo de 5,2 en 1983 a solo 1,5 en el 2002 al tener en cuenta el ingreso domiciliario (repercusión económica).
6. Reducción de las complicaciones precoces (edema cerebral, síndrome séptico), gracias al diagnóstico temprano y al tratamiento oportuno para mejorar las condiciones del paciente en el nivel primario de atención.
7. Mejor calidad de vida de los pacientes, mediante una rehabilitación adecuada de cada caso y la reducción de las secuelas motoras, sensoriales, convulsivas y mentales (repercusión social).
8. Disminución de la morbilidad y letalidad según agente etiológico, las cuales están muy por debajo de los indicadores establecidos internacionalmente. El último paciente reportado con el diagnóstico de meningoencefalitis por haemophilus influenzae tipo B fue en junio de 2000.
9. Reducción importante de la mortalidad por meningoencefalitis bacteriana, De 39 fallecidos ocurridos en 1983 para una tasa de 2,0 X 10 000 habitantes, se redujo 1 solo en el 2001 para una tasa de 0,05 y a ninguno en el 2002, gracias a la participación activa y eficaz del equipo multidisciplinario en los diferentes niveles de atención.
10. Reducción importante de la mortalidad infantil por meningoencefalitis bacteriana. De 51 fallecidos menores de un año en el periodo 1983-1987 para una tasa de 0,9 se redujo a solo 7 en el período 1998-2001 para una tasa de 0,05 por cada 1000 nacidos vivos. El último fallecido menor de un año en Villa Clara por meningoencefalitis, fue por streptococcus pneumoniae y ocurrió en abril de 2001.

Referencias bibliográficas:
1. González JM, Gómez N, Suárez I, Machado MC, González JM. Estudio clínico epidemiológico de meningoencefalitis por echovirus tipo 30. Rev Mexicana de Puericultura y Pediatría 2002; 9(52):135-9.
2. Vera CR, Castellanos CM. Hallazgos clínico-epidemiológicos en la meningoencefalitis aguda viral. Rev Medicentro (serial on line) 1999 sep-dic (fecha de acceso 2003 ene 7; 3(3).
3. Casas C. Encefalitis herpética. An Esp Pediatr 1999; 29(130):217-22.
4. González JM, Andrade R, González RD, Moya A, González JM. Meningoencefalitis eosinofílica en 30 pacientes. Rev Medicentro (serial on line) 2002 jul-sep (fecha de acceso 2003 ene 7); 6(3).
5. Donalisie MR, Kemp B, Rocha MM, Ramira RM. Case fatality rate for meningococcal disease: study in the region of Compinas, SP, Brazil 1993 to 1998. Rev Sáude Pública 2000; 34(6):589-95.
6. Bachiller P, Eiros JM, Blanco A. Manifestaciones clínicas, diagnóstico y tratamiento de la infección por haemophilus influenzae. An Med Interna (Madrid) 2000; 17(4):204-12.
7. Dowell F, Schwartz B. Resistant pneumococci: protecting patients trough judicious use of antibiotics. Am Fam Physician 1997; 55(5):1647-54.
8. Schoub BD. Los riesgos de poner fin a la vacunación: perspectiva desde el mundo en desarrollo. Bol Organ Mundial Salud 2000; (3):88-89.
9. Quintana I, Sotolongo F, Llop A, Cuevas I, Martínez N, Velázquez JC, et al. Programa Nacional de prevención y control de Síndromes Neurológicos Infecciosos. La Habana: MINSAP; 1999.
10. Vascós GF. Salud Pública en Latinoamérica. Cuba con el mejor desempeño. Periódico Granma 2000 feb 12. p. 5.

Autores:
Dr. José Manuel González Santos

Especialista de ll grado en Neurología Pediatrica
Dr. Ricardo Rodríguez Jorge
Especialista de ll grado en Medicina Legal
Dr. José Manuel González Cuétara
Residente de 2do año en Medicina Legal
Institución: Hospital Pediátrico Universitario “José L. Miranda”, Santa Clara, Villa Clara.



Revista Electrónica de PortalesMedicos.com. ISSN 1886-8924

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