Formacion humanista en la enseñanza de la cirugia y la medicina bucal
Autor: Dr. Oscar Garcia Roco | Publicado:  11/10/2007 | Odontologia y Estomatologia , Etica, Bioetica. Etica medica. Etica en Enfermeria , Formacion en Ciencias de la Salud | |
Formacion humanista en la enseñanza de la cirugia y la medicina bucal.

 

DrC. Oscar García-Roco Pérez, Lic. Zoila Pérez González, Dra. Esther Ma. Castillo Betancourt.

 
Resumen

Con el objetivo de profundizar en el trabajo educativo que se desarrolla con los estudiantes de Estomatología durante el proceso de enseñanza-aprendizaje de la Medicina y la Cirugía Bucal, se realizó una valoración de las influencias bioéticas que se ejercen durante el desarrollo de las actividades curriculares de la disciplina. Para ello se tuvieron en cuenta el recorrido histórico de la enseñanza de la disciplina, los preceptos fundamentales de la bioética contemporánea, los resultados de encuestas aplicadas a una muestra de estudiantes de Estomatología y profesores de Cirugía Maxilofacial y Periodoncia de las provincias de Cienfuegos y Camagüey  y la observación directa de actividades docentes. Todo ello permitió comprobar la estrecha relación que existe entre la enseñanza de esta disciplina y la formación humanista del futuro estomatólogo, así como identificar deficiencias del proceso enseñanza-aprendizaje y limitaciones que afectan el alcance de niveles superiores en este propósito.

 

Introducción

 

El carácter social y humano de la medicina exige que las ciencias particulares con ella relacionadas tengan en cuenta en su actuación los elementos esenciales de la condición humana. En este contexto, corresponde a la Bioética una función especial en la formación humanista de los profesionales de la salud1-6.


La ciencia nos enseña la realidad del mundo externo e interno. En el caso particular de la cirugía es una rama de la medicina y estomatología como ciencias de la salud que trata de las enfermedades y accidentes con intervenciones manuales, en general cruentas y realizadas con un instrumental determinado. Los estudios arqueológicos  y antropológicos indican que fue quirúrgica la primera ciencia médica del hombre, practicada de modo espontáneo al extraer cuerpos extraños de heridas de caza o de guerra y al taponar las hemorragias por medio de vegetales apretados, ella constituye una de las bases fundamentales que sustentan el arte médico; su aprendizaje se apoya en el estudio de las partes del cuerpo humano, ya sean óseas, musculares o viscerales. 6-8


Su historia se remonta a muchos siglos atrás, desde el papiro de Ebers, el más conocido, que data del 3700-1500 a.n.e., las Tablas Asirias de la colección Kuyunjik del 800 a.n.e., Sushirata, “padre de la cirugía india” (600 a.n.e.), Aristóteles de Stagira (445-376 a.n.e.), Hipócrates (460-377 a.n.e.), Herófilo (304 a.n.e.), Claudio Galeno (130-200 d.n.e.), Avicena (980-1032 d.n.e.),   Leonardo da Vinci (1452-1519), Andrés Vesalio (1514-1565), Ambroise Paré (1510-1590), Pierre Fauchard (1690-1761), hasta cirujanos contemporáneos, como John Hunter (1728-1793), Guillaume Dupuytren (1777-1835), Mauricio Heider (1816-1866) y Simón Hullihen (1860), entre otros. 7,8


En Cuba la enseñanza de la Cirugía y la Medicina Bucal data de finales del siglo XVIII,  en el período de la Real y Pontifícia Universidad del Máximo Doctor de la Iglesia de San Gerónimo de La Habana. Desde sus inicios, la Cirugía y la Medicina Bucal se han mantenido ocupando un lugar cimero dentro de los estudios de la estomatología,  situadas en los diferentes  años de la carrera, enfrentando al estudiante al contacto práctico y material con el ser humano y con la terminología médica. Es necesario adentrarnos en la esencia de esta ciencia, sin desdeñar la naturaleza del ser humano, sin olvidar que el paciente que sufre,  que hoy tenemos ante nosotros, mañana será un hombre sano, al que tenemos que prevenir la aparición de dolencias, y donde el respeto a la dignidad humana, la consideración y la solemnidad,  como elementos esenciales de la relación médico-paciente, deben comenzar a formarse desde los momentos más tempranos7-10.


Las primeras referencias éticas naturalistas aparecen en el código de Hammuraby (1730-1685 AC) y posteriormente se descubren otras en los libros sagrados de las más importantes religiones, en los códigos y leyes médicas de Babilonia, China e India, en el juramento Hipocrático (siglo 5 AC), en los Diálogos de Platón y en la oración  de Maimónides
9 .


Sin embargo, el primer libro concreto de ética médica tarda mucho tiempo en aparecer. En 1803, Thomas Percival escribe el “Medical Ethics” y se inicia la objetividad moral de la conciencia del médico
2,9,10. En años posteriores y hasta nuestros días, se multiplican las investigaciones y  realizan congresos. Es abrumadora la bibliografía sobre textos y normas éticas en el mundo, con preferencia en EE.UU, Inglaterra y Bélgica 9,11,12


La Bioética, según su estructura, deriva de los vocablos griegos bio (vida) y ethos (moral), por lo que si analizamos la etimología, la bioética es la moral de la vida
13. Para Drame 14, es el estudio sistemático de la conducta moral en las ciencias de la vida. En sus primeras fases, Potter VR fue precursor de la bioética, luego solo se ocupaba de las cuestiones éticas generadas por la medicina. En esta etapa era sinónimo de “Ética de la Investigación” y “Ética Clínica”; luego el concepto se amplió para incluir otros aspectos de la medicina y más tarde, de todas las biociencias (Bienestar de los animales y conservación del medio ambiente 6,10,14.


Existen bases legales y éticas internacionales cuyos inicios se remontan al juramento hipocrático con frases como: " Daré mis disposiciones médicas para utilidad del enfermo, según mi fuerza y mi juicio y cuando trae perdición y daños, quiero alejarlo de él”;... “A nadie facilitaré un veneno mortal, aunque me lo pidan”;... “Del mismo modo, no facilitaré a una mujer ningún medio para la destrucción de la vida germinal”; ...“Guardaré en silencio y consideraré como secreto todo lo que vea y oiga en el tratamiento”
3,15,16.


La relación entre ciencia y medicina comenzó a fructificar en forma de nuevos medicamentos, técnicas de trasplantes de órganos e intervenciones quirúrgicas milagrosas. Sin embargo, con cada nuevo avance, surgen nuevos problemas éticos
1,5.


Todo tratamiento terapéutico lleva consigo una dosis de experimentación, ya que todo sujeto enfermo comporta un modo individual de capacidades reactivas y de modalidades bioquímicas en respuesta a los fármacos, que exponen fatalmente  al experto y toda su terapia o intervención a un cierto margen de riesgo
11.


El proceso salud – enfermedad humano es un proceso complejo que integra sistemas de procesos biológicos, psíquicos y sociales y sus interacciones forman parte de la actividad humana 15,16
.


En la actividad médica la globalización adquiere manifestaciones muy específicas. La creciente privatización de los servicios de salud convierte a la medicina en un negocio y a los médicos en hombres de negocio. El paciente deviene cliente y la relación medico – paciente pasa a ser una relación contractual, lo que unido al golpeante desarrollo tecnológico y al fardo de las regulaciones jurídicas, despersonaliza dicha relación. El galeno deja de transformar positivamente el estado de salud del paciente, para convertirse en un facilitador de técnicas y medicamentos, más las novedosas tecnologías se colocan al servicio de la ganancia y en detrimento de los valores humanos 5,9,17
.


Durante las últimas cuatro décadas el desarrollo de la cultura y la ciencia ha constituido una prioridad fundamental del estado cubano. Esto se ha expresado no sólo en avances significativos en estos campos sino también en una mentalidad y estructura de valores entre los profesionales, donde el sentido de responsabilidad social se encuentra ampliamente extendido. Existe una percepción ético-política del trabajo científico que incluye la clara concepción de que el mismo se realiza para satisfacer las urgencias del desarrollo social y la satisfacción de las necesidades de los ciudadanos11,13
.


Todo lo anteriormente abordado es válido para la especialidad de Estomatología donde los problemas de la Bioética se manifiestan en su mayor exponente en la relación estomatólogo-paciente; las particularidades propias del Consentimiento Informado, la Ética del cuidado, el tratamiento del dolor, la cuestión de los valores propios de cada cultura con relación a la estética y la salud bucal, y sobre todo en la accesibilidad de los servicios estomatológicos por su alto costo en el mundo, particularmente los de rehabilitación bucal. Sin embargo, estos servicios se brindan de manera gratuita a la población cubana, siendo un objetivo importante del Programa Nacional de Atención Estomatológica Integral a la Población y del Plan de Estudio de la carrera para la formación de estos profesionales perfeccionar el enfoque humanístico en el proceso docente educativo, por lo que es necesario coordinar e integrar los contenidos de las disciplinas con estos enfoques bioéticos5,16.  Dada la importancia de desarrollar conceptos morales y humanos en el estomatólogo,  nos hemos motivado a realizar un análisis de las posibles influencias que en la formación de valores del futuro estomatólogo tiene la enseñanza de la Cirugía Bucal y Maxilofacial en las facultades de ciencias médicas de Cienfuegos y Camagüey.

 

 Métodos

Para el logro del objetivo propuesto se sometió a una encuesta presencial al 25  por ciento de los estudiantes de cuarto año de la especialidad de Estomatología de las provincias Cienfuegos y Camagüey, una vez concluidos sus estudios en la disciplina Cirugía y Medicina Bucal, curso 2004-2005. En dicha encuesta se recoge información sobre posibles estados afectivos relacionados con el paciente, sus enfermedades  o las intervenciones quirúrgicas, conductas incorrectas ante el paciente y familiares por parte de estudiantes y profesores y el reconocimiento o no de influencias educativas relativas a la formación de valores humanos.


Fueron encuestados también el 70 por ciento de los profesores de estas disciplinas en las dos provincias, para obtener información acerca del vínculo de la enseñanza de la misma con la formación bioética de los estudiantes, las acciones que en tal sentido desarrollan y las dificultades actuales para la obtención de mejores resultados.


La información obtenida se procesó estadísticamente y los resultados principales se organizaron en tablas.

 

 Resultados

Los estados afectivos predominantes del estudiante hacia el paciente, sus enfermedades  y las intervenciones quirúrgicas previstas fueron la curiosidad por lo desconocido (92,0 %) y el respeto como material humano (72,0 %). (tabla 1).


Entre las conductas incorrectas de los estudiantes, se destaca numéricamente la falta de seriedad y responsabilidad (22,0%), comparaciones irrespetuosas y el uso de expresiones vulgares, superficiales o indolentes (7,0%) y la utilización de objetos indebidos para evitar el contacto con el paciente (5,0 %);  este hecho puede tener un efecto negativo en la formación del profesional, pues con ello se relacionan posturas de rechazo o alejamiento ante los pacientes que presenten determinadas condiciones. (tabla 2).


Las conductas incorrectas de algunos estudiantes se acompañan de actitudes similares de algunos profesores (21,0 %), que van desde la tolerancia de aquellas, hasta uso de expresiones vulgares, superficiales o indolentes hacia el paciente y familiares (tabla 3).


 Según la experiencia personal de los profesores encuestados, afectan negativamente el propósito de una formación integral humanística, en primer lugar,  la falta de conocimientos sobre aspectos bioéticos (75,0 %), la falta de objetivos educativos bien definidos sobre esta temática (68,7 %) y lagunas en la formación profesional como pedagogos (62,5%); seguidos en menor cuantía por la sobrecarga de los programas actuales, poca bibliografía especializada al respecto y falta de sistematicidad en el trabajo, entre otros (tabla 4).


Además,  en la investigación se comprobó que el 87,0 % de los estudiantes y el 100 % de los profesores encuestados reconocen la relación existente entre la enseñanza de la cirugía y la medicina bucal y la formación bioética.


En el contexto general de formación del estomatólogo en nuestro territorio, la enseñanza de la cirugía y la medicina bucal ha influido positivamente, en primer lugar, en la formación científico- técnica (85,0 %), seguido de la formación humanista (83,0 %).

 



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Revista de Medicina y Ciencias de la Salud, de periodicidad quincenal, dirigida a los profesionales de la Salud de habla hispana. ISSN 1886-8924